La discusión sobre biocombustibles en Argentina sigue trabada por una política energética centrada en el petróleo y por tensiones entre actores de la agroindustria.
Según Claudio Molina, los porcentajes de corte obligatorio (biodiésel y bioetanol) no se cumplen de forma estable y han sido ajustados por crisis de abastecimiento, lo que dificulta consolidar una política de Estado que priorice salud, ambiente y empleo.
