La “IA gratis” empieza a resquebrajarse tras años de planes masivos de acceso, mientras Google, Gemini y otras plataformas ajustan la estrategia.
La nota explica que detrás de cada respuesta existen costos reales (centros de datos, chips y refrigeración) y que la gratuidad fue solo una etapa de transición para expandir el uso y entrenar los modelos.
Ahora la industria busca convertir la dependencia en negocio rentable: el acceso gratuito seguirá, pero con más límites, impulsando la migración a suscripciones.
