Estados Unidos encendió el debate por su actuación ante Paraguay y el trabajo de Mauricio Pochettino para convertir al país en serio candidato al Mundial 2026.
El giro, según se cuenta, no nació en la federación sino en magnates de Wall Street: tras una conversación en un grupo de WhatsApp con la idea de que “si se necesita un entrenador de élite, debe pagarse como élite”, algunos inversores decidieron financiar el cambio.
