La renuncia irrevocable de Esteban Bullrich al PRO expuso una interna entre “acuerdistas” y “puristas” por la relación legislativa con La Libertad Avanza.
El conflicto estalló por la decisión de no dar quórum en Diputados para avanzar con la interpelación a Manuel Adorni, una iniciativa impulsada originalmente por el propio espacio. Bullrich sostuvo que fue la protección a Adorni lo que evidenció la distancia con los valores fundacionales, mientras Fernando de Andreis calificó su mirada como “injusta”, aunque respetó su decisión.
