Las estrellas se “forman y transforman” en regiones de gas llamadas nebulosas, donde el material puede agruparse por efecto de la gravedad para dar origen a nuevas estrellas.
Cuando una estrella termina su vida, sus capas externas se expulsan y pueden formar una nebulosa planetaria (como la Nebulosa de la Laguna), mientras que estrellas más masivas pueden acabar en novas o supernovas.
