Interpol coordinó la operación Global Chain (8-12 de junio) en 59 países y logró 1.024 detenciones con la identificación de 2.070 víctimas.
En Argentina, la Policía Federal realizó dos allanamientos y rescató a dos niñas bolivianas explotadas, tras detectar una red más amplia. También hubo acciones clave en Brasil (estafas en línea) y Bélgica (captación de menores por redes sociales).
Urquiza remarcó el impacto global: cerca de un 10% de las víctimas eran menores en explotación sexual.
