Una pareja británica volvió a su casa de vacaciones en Menorca y la encontró ocupada, con un sistema de alarma desconocido y pertenencias desaparecidas.
Al llamar a la policía, las autoridades indicaron que los presuntos ocupantes podían quedarse mientras se verificaba la situación, por lo que la pareja tuvo que pasar la noche en un hotel. Al día siguiente, el caso avanzó con la intervención de la policía local y la Policía Nacional tras una discusión entre propietarios y un padre e hijo españoles, que habrían presentado documentación para justificar su estancia.
