Cargill paralizó la planta de acopio en Arribeños (Buenos Aires) y dejó sin actividad a 30 trabajadores, con impacto en comercios, talleres y proveedores.
La suspensión, desde el 3 de julio, se mantendría hasta que existan “garantías de seguridad”, en medio del conflicto con transportistas por presuntas comisiones irregulares. El reclamo surgió tras denuncias de un grupo de fleteros sobre un intermediario que habría exigido pagos fuera de los canales formales.
