Flávio Bolsonaro rechazó la decisión del Gobierno de Lula da Silva de rebajar las relaciones diplomáticas con Argentina y la atribuyó a una política exterior ideologizada y de confrontación.
Señaló que “romper” con Buenos Aires no era inevitable y afirmó que la postura de Lula habría generado una crisis con Argentina, Estados Unidos y Paraguay, mientras Argentina criticó la medida por considerarla unilateral y motivada por razones ideológicas.
