El 0-4 ante Atlético Tucumán dejó a Independiente fuera de la Copa Argentina y profundizó la crisis interna.
Quinteros asumió responsabilidades, pero apuntó a la dirigencia por la falta de refuerzos y lanzó una frase que generó fuerte repercusión: “ni jugadores ni cuerpo técnico” son responsables de la continuidad de fracasos en un club grande.
Marcone, por su parte, marcó una relación fría con el DT, aumentando el malestar. En las próximas horas, la dirigencia se reunirá para definir el futuro del entrenador, con rumores de posible cierre de ciclo.
