En Entre Ríos se registra un fuerte deterioro del entramado productivo: más de 1.000 empresas cerraron entre diciembre de 2023 y el primer trimestre de 2026.
El impacto incluye despidos, suspensiones y retiros voluntarios, con 21 casos críticos según el CEPA, afectando a rubros como avícola, construcción, comercio, hotelería, agro y electrónica.