El director del OIEA, Rafael Grossi, encabezó una misión en Siria junto a autoridades locales.
Las inspecciones confirmaron la presencia de varias toneladas de metal de uranio natural en una ubicación no declarada fuera de Damasco y se acordó su verificación y sometimiento a las salvaguardias de la agencia.
Grossi también visitó un sitio con gran cantidad de grafito vinculado a actividades nucleares previas en Deir Ez-Zor. El nuevo gobierno sirio informó del hallazgo tras el derrocamiento de Bashar al Asad.