Autor: matias4315

  • Intervención en Paso Vera: ¿ será ésta la  arena que falta ??

    Intervención en Paso Vera: ¿ será ésta la  arena que falta ??

    Intervención en Paso Vera: ¿ será ésta la  arena que falta ??

    Seguramente si Ud. está leyendo ésto, debe haber leído la carta abierta del domingo pasado por el descubrimiento de un hecho aberrante en Paso Vera (sino, lo puede ver aquí: https://03442.com.ar/2026/05/carta-de-un-lector-preocupado-por-el-deterioro-de-la-costa-en-paso-vera/ y https://03442.com.ar/2026/06/estado-de-situacion-de-la-intervencion-en-paso-vera/ ), no solo comenzaron a intervenir en forma ilegal en un lugar protegido por leyes provinciales, sino que al hacerlo dieron lugar a que se comenzara a usar la playa como lugar de entretenimiento rompiendo con la máxima de “mínima intervención en el ambiente” (como se puede ver en el siguiente video: https://03442.com.ar/2026/06/tristeza-paso-vera-desde-el-aire-video-gabriel-giles/ )

    Por suerte, somos muchos los vecinos que nos ocupa y preocupa la “joya de la abuela” que tenemos en nuestra ciudad; algunos vecinos se pusieron en contacto comentando “vivo en la zona de los talleres municipales, en la última semana de mayo llamó la atención la arena que se estaba acumulando en la vereda de los talleres, sobre calle Posadas, arena sucia, con muchas raíces, húmeda, como recién extraída”.
    En Posadas 1770, lugar mencionado, existe un cartel de una empresa constructora trabajando ahí.
    Se sacaron fotos, aquí tenemos una tomada en ése momento
    Hemos elegido dos lugares y aumentado un 300% la imagen. Se ve un pedazo de tronco y raíces; demás está decir que el color de la arena es el mismo que tiene en éste momento el “tapado” que quisieron llevar a cabo en Paso Vera. Claramente no es arena de río ni arena lavada, así como tampoco arena de cantera.
    En éste momento, la arena se ha desparramado en la superficie de lo que parece ser una cancha de fútbol.
    La pregunta del millón a partir de ahora es “¿será ésta la arena que falta en Paso Vera”?, que impunemente han sacado de un “Area natural”.
    Fácilmente se podría demostrar que NO es la arena sacada de ahí, finalizando con toda la movida (bueno, finalizando con algunas suspicacias dando lugar a otras), en cambio, si todo sigue como ahora, las conclusiones la saca Ud. estimado lector.
    De todos modos, siempre caeremos en las preguntas obligadas: ¿ quien la sacó ?, ¿ quien dió la orden para que se realice tamaña barbaridad ??, ¿ quien es el responsable  de ésto ??, ¿ cómo se remedia el faltante de arena en el albardón de Paso Vera ?, ¿ cómo se remedia lo hecho ??; ¿ se permitirá que siga siendo un lugar para hacer acrobacias en autos, camionetas, motos ??.
    Muchas preguntas. Pocas respuestas.
    Muchos vecinos se han acercado a ver la herida que ha quedado en el albardón de Paso Vera, todos lamentándose de lo sucedido; algunos puteando la imbecilidad, otros, con lágrimas en los ojos por lo hecho al ambiente tan hermoso.
    Si no ha ido a verlo, no se preocupe, cuando vaya en el verano, la herida seguirá estando, y así, por muchos años para recordar lo sucedido en la última semana de mayo de 2026.
    Desde luego que hay más fotos, inclusive de la máquina que se habría utilizado, cosa fácilmente comprobable.
    “La naturaleza no es nuestra, se la hemos pedido prestada a las generaciones futuras”
    Ing. Leonardo José Hoet/ 14 128 541

  • La Municipalidad acusó a la AOEM por impedir que salgan los camiones recolectores – El Miércoles Digital

    La Municipalidad acusó a la AOEM por impedir que salgan los camiones recolectores – El Miércoles Digital

    La Municipalidad acusó a la AOEM por impedir que salgan los camiones recolectores – El Miércoles Digital

    «Este jueves 4 de junio por la noche uno de los servicios de recolección de residuos sólidos urbanos de la Municipalidad de Concepción de Uruguay se vio afectado por el accionar de integrantes del Sindicato de Empleados Municipales quienes impidieron la salida de los camiones de la recolección de manera violenta, con palos y amenazas hacia el personal que se aprestaba a cumplir con el Servicio mencionado», informaron desde el Gobierno municipal.
    «Esta acción violenta se da en el marco de la medida de fuerza que el sindicato lleva adelante (un paro de 48 horas), y durante el cual el Gobierno municipal debe garantizar los servicios esenciales y las Guardias mínimas correspondientes, como se ha hecho siempre en cada medida de fuerza realizada»,explicaron.
    «Estas acciones violentas con amenazas hacia personal municipal que se aprestaba a desarrollar las tareas asignadas, motivaron que se presentara en Fiscalía la denuncia de lo acontecido. El servicio de recolección que se vio afectado, debió ser reprogramado a partir de la 1 de la madrugada», remarcaron.

     
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  • Una gatita rescatada lucha contra una grave enfermedad y piden ayuda para su tratamiento

    Una gatita rescatada lucha contra una grave enfermedad y piden ayuda para su tratamiento


    Piden ayuda para los costos de una gata rescatada que padece PIF, una enfermedad grave en gatos que puede causar la muerte si no es tratada diariamente.

    Cande, una gatita que fue rescatada recientemente, atraviesa un delicado momento de salud tras ser diagnosticada con PIF (peritonitis infecciosa felina), una enfermedad grave que, sin embargo, puede tratarse y tiene posibilidades de cura.

    Según informaron quienes la cuidan, el cuadro fue detectado en las últimas horas y obligó a su inmediata internación. A pesar de la complejidad del diagnóstico, destacaron que el animal se encuentra animado y con fuerzas, lo que renueva las esperanzas de recuperación.

    El tratamiento, que comenzará de forma urgente, consiste en la aplicación de una inyección diaria durante 84 días consecutivos. Para iniciar este proceso, necesitan adquirir cinco ampollas de medicación, cuyo costo total asciende a 340 dólares. Cada una de ellas permite aproximadamente tres aplicaciones.

    Actualmente, Cande cuenta con medicación suficiente solo para los primeros tres días, por lo que sus rescatistas iniciaron una campaña solidaria para reunir el dinero necesario y garantizar la continuidad del tratamiento sin interrupciones.

    Quienes deseen colaborar pueden realizar aportes económicos, que serán destinados íntegramente a cubrir los costos médicos. Además, remarcan que la difusión del caso también resulta fundamental para alcanzar a más personas.

    Alias para donaciones: maru.animales





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  • Realizarán una mesa redonda por la Semana del Buen Trato

    Realizarán una mesa redonda por la Semana del Buen Trato

    Realizarán una mesa redonda por la Semana del Buen Trato

    El lunes 15 de junio será el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. En tal marco, se realizará una mesa redonda por la Semana del Buen Trato, organizada por el Programa Adulteces y Vejeces de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la UADER, la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNER y la Municipalidad de Concepción del Uruguay.

    El objetivo de este encuentro es promover la reflexión y brindar herramientas clave para la detección, la prevención y el abordaje de las violencias desde una perspectiva de derechos, dialogando sobre envejecimiento, emociones y cuidados.
    Se realizará el viernes 12 de junio, de 18 a 20 en el SUM del anexo de la mencionada Facultad de UADER (25 de Mayo y Estrada). La actividad contará con las disertaciones de la Lic. Julia Pascal, la Mg. Paola Muñoz y la Dra. Marina Mattioli. El encuentro está pensado para estudiantes, cuidadores, profesionales de las áreas sociales y de la salud, personas mayores y todo el público interesado.
    La actividad es gratuita y requiere inscripción a través del siguiente link: https://url-shortener.me/MSTX. Por consultas, escribir a: vejecescdelu@fhaycs.uader.edu.ar
    Hablemos de Buen Trato
    El buen trato es una actitud que debemos asumir en nuestra forma de convivir todos los días. La Dirección de Adultos Mayores de la Municipalidad recuerda cómo tratar a nuestros adultos mayores con dignidad:

            Tomándonos el tiempo para escuchar sus deseos y necesidades, con paciencia y sin prejuicios.
            Respetando sus decisiones, sus anhelos y su historia personal.
            Valorando su participación como parte fundamental de nuestra comunidad.
            Tratándolos como los adultos que son, desde una perspectiva de derechos.

  • El fútbol tiene su historia: la pelota sigue rodando – El Miércoles Digital

    El fútbol tiene su historia: la pelota sigue rodando – El Miércoles Digital

    El fútbol tiene su historia: la pelota sigue rodando – El Miércoles Digital

    A pocos días del inicio del Mundial del deporte más popular del planeta, el profesor Gustavo Sirota hace un repaso sobre la historia de la pelota, sus negocios, etc.
     
    Por GUSTAVO SIROTA
     
    Cada cuatro años “el mundial” dispara las emociones de millones de aficionados a lo largo del planeta. El más popular de los deportes convoca a sus fanáticos movilizando la ilusión de convertirse en “campeón del mundo”. Detrás del juego que conocemos hay una larga historia, algunas curiosidades y hasta la disputa sobre si fueron los ingleses o los guaraníes los “inventores” de esta pasión llamada futbol.
    El mundo deportivo se apresta a vivir una de sus fiestas más importantes. Como cada cuatro años la atención se centra en la Copa del Mundo de futbol. Cuarenta y ocho selecciones compiten este 2026 por el título de ser el mejor seleccionado del planeta.
    Dólares de por medio, Donald Trump podrá cumplir uno más de sus caprichos de megamillonario: llevar el torneo nuevamente a su tierra. Sin tradición futbolera – junto a México y Canadá – Estados Unidos recibirá al futbol del mundo por segunda vez – ya lo hizo en 1994 y México en 1970 – y como ningún otro evento atrapará la atención de fanáticos y no tanto, que vibrarán al compás de una pelota.
    Pasión que atrapa a millones. Suman 270 millones – 1 de cada 10 son mujeres – de jugadores/as en actividad y federados, incluyendo, además del futbol 11 tradicional, las distintas variantes – futsal, futbol 7, de playa, futbol adaptado, futgolf, etc. -. Reunidos en más de 1.700.000 equipos, representan unos 301.000 clubes desperdigados a lo largo y ancho del planeta. Alrededor de 150.000 son deportistas profesionales – 130 mil hombres y 20 mil mujeres – registrados en 3.986 clubes de 135 países. Hay más federaciones afiliadas – 211 – a la FIFA que estados reconocidos. – 193 más Palestina y Vaticano – por las Naciones Unidas.
    289 – 23, 2 % – de los 1.248 jugadores que componen la nómina de las 48 selecciones participantes jugarán para federaciones que representan países en los que no han nacido. Raíces familiares, doble nacionalidad, naturalizados en los lugares donde juegan, han jugado o se han formado son las razones de este fenómeno que continua en crecimiento.
    Duplica a lo sucedido en 2018 en Rusia cuando alcanzó al 11,1 % de los jugadores y supera con creces el 16, 5 % de cuatro años atrás en Qatar. 40 de los 48 seleccionados tienen este tipo de jugadores en sus listas, siendo Curazao – 25 -; Congo – 20 – y Marruecos – 19 – los que encabezan el listado de “no nacidos en el país para el cual juegan”.
    En tiempos de redes y televisión, se calcula que la competición mundialista convocará seis mil millones de aficionados, el doble que la sumatoria de los juegos olímpicos en sus dos versiones, de verano e invierno. Solo la final será seguida por más de dos mil millones de espectadores en las distintas plataformas. Casi seis millones de espectadores seguirán los 104 partidos en algunos de los 16 estadios – 11 Estados Unidos, 3 México y 2 Canadá -. Muestra del interés que despierta la competencia se refleja en las solicitudes de entradas – 150 millones – que recibió la FIFA, demanda 30 veces superior a la oferta disponible.
    Que ha llevado a que el futbol se convierta en el deporte más popular de todos los tiempos. Desde cuando patear una pelota ha sido parte del acervo cultural de civilizaciones y pueblos. Veamos algunos datos para tratar de entender una pasión que comienza miles de años atrás.
    Miles de años pateando una pelota
    Los orígenes más remotos de este deporte hay que rastrearlos en la mismísima prehistoria. En Nueva Guinea se encontraron pinturas rupestres de 8.000 a 9.000 años de antigüedad – que corresponderían al período neolítico – donde puede verse claramente un grupo de hombres pateando un objeto redondeado, similar a una pelota actual. Nada se sabe de las características de estas prácticas, ni de sus motivos, pero constituyen quizás el primer y más remoto antecedente de nuestro actual fútbol.
    Cuatro mil quinientos años atrás los chinos nos ofrecen otra pista sobre los primeros momentos de este apasionante deporte. Los soldados del emperador Xeng-Ti eran obligados, como parte de su adiestramiento militar, a participar en un juego donde dos grupos se disputaban la posesión de una pelota con el objetivo de introducirla en una especie de meta que estaba marcada por un círculo de un metro de diámetro.
    El «arco» era un tejido sedoso tensado entre dos postes que llegaba a medir hasta 10 metros de alto, en cuyo centro estaba el agujero por donde debía pasar la «pelota», que era en realidad una masa esférica – se hacía con algún pellejo animal – que debidamente secado se rellenaba con crines, virutas de madera y vegetales resistentes.
    Algunos siglos más tarde, el emperador Fu-Hi lo haría con raíces duras que apelmazadas formaban una masa redondeada recubierta con pedazos de cuero crudo. En este juego por lo general muy violento se permitían utilizar manos y piernas. El «jefe» – el actual capitán – del equipo derrotado era golpeado por sus propios compañeros y por los espectadores que habían apostado a su favor y perdido dinero en las apuestas.
    En el siglo III AC los soldados de la Dinastía Han practicaban un ejercicio llamado ts´uh kúh – también llamado luju o tsu chu – que provendría de los vocablos Tsu o cu, patear, y chu o ju que hacía mención a un tipo de balón de cuero. El juego consistía en arrojar una bola con los pies hacia una pequeña red. En algunas variantes el jugador debía hacerlo mientras se defendía del ataque físico de sus rivales. Al principio era una pelota rellena de pelo que rebotaba poco, utilizando luego vejigas de animales que al hincharse podían rebotar más.
    Con el luju o tsu chu surge la primera portería o nuestro arco moderno: “el ojo elegante” que consistía en una pequeña red ligada al extremo de dos cañas de bambú con una separación. Era compartida por los dos equipos y se instalaba en medio del campo. Incluso algunos emperadores contaron con jugadores “profesionales”, solo dedicados a la práctica del juego. Servía para entretener e incluso se contaban mujeres en los equipos, acompañándose muchas veces la disputa del cotejo con música. También se impusieron normas y arbitrajes, aunque estaba permitido empujarse y golpearse.
    El juego pretendía inculcar a los soldados del emperador habilidad y espíritu de colaboración. Se jugaba con dos equipos de diez jugadores. Uno de ellos asumía la dirección de sus compañeros. Había un portero, quien si la pelota no cruzaba la meta tenía que devolverla al campo de juego. La pelota estaba formada por ocho piezas de cuero, completamente redonda e hinchada con aire. La técnica para hinchar la pelota era un enfriamiento y calentamiento sucesivo.
    Un «manual de ts´u-chü», de 25 capítulos redactado en la época de la dinastía Han nos da una señal de lo importante que era considerada esta práctica. En las normas allí descriptas se especifican once casos considerados como faltas y otros diez casos en los que se debía suspender el juego. El equipo ganador era recompensado con un banquete de manjares, frutas y vinos; el perdedor recibía insultos, atropellos y a veces incluso sus jugadores eran apaleados.
    Las apuestas eran parte del espectáculo, muestra de su aceptación y arraigo, asistiendo en muchas ocasiones el propio emperador para observar la fortaleza y destreza de sus soldados. Un poema atribuido a Lin Yu del siglo I antes de la era cristiana nos trae comentarios de este juego. «La pelota es redonda, el campo de juego, cuadrado, al igual que el cielo y la tierra. La pelota vuela sobre nosotros como el sol, mientras los dos equipos se enfrentan entre sí».
    Los japoneses en el siglo XV A.C. practicaban un juego parecido. Se cree que fue introducido por los chinos, adoptando en tierras japonesas algunas particularidades propias que lo distinguían. Era practicado como diversión, imperando la cortesía por sobre cualquier pretensión de triunfo o superioridad. Los jugadores interrumpían el juego constantemente para pedirse disculpas ante la menor brusquedad o desborde físico.
    El campo de juego tenía veinte metros de lado – se menciona también un cuadrado de 14 por 14 metros – y estaba delimitado por cuatro árboles, ubicados en cada uno de los vértices, que simbolizaban cuatro virtudes esenciales. El pino representaba la amistad, el cerezo la galantería, el almendro la hermandad y el sauce la cortesía.
    También estaba el kemari, de tipo más ceremonial, vinculado a las prácticas del sintoísmo. La pelota debía ser mantenida en el aire el mayor tiempo posible, pasándosela entre jugadores sin usar las manos, golpeando la misma con los pies y con los muslos. Un sacerdote oficiaba como árbitro, sentado en el borde del campo con un reloj de arena. El kemari fue un juego respetuoso, una actividad educativa, sin ánimo competitivo, con el único objetivo de aprender y respetar a los compañeros de juego. Los participantes debían jugar con gracia y cortesía sin chocar unos con otros.
    Los egipcios fueron otro de los pueblos que tuvieron este tipo de prácticas deportivas. Podemos observar representaciones de un juego muy similar al actual fútbol en los siglos V al III A.C., con más jugadores y en un campo que medía varios cientos de metros. El juego era parte de los rituales de este pueblo, presumiblemente en honor a Isis, diosa de la fertilidad.
    Se han hallado juegos de pelota representados en las tumbas de Saqqara. En un dibujo se ven grupos de jóvenes que dan patadas a una esfera similar a un balón. También se han encontrado algunas pelotas conservadas por la sequedad del aire y que se pueden contemplar en los museos de El Cairo, Londres y Berlín. Son de colores, hechas de piel o de trenzado de punto estrecho, cosido con tendones a puntadas en cruz; están rellenas de salvado o de juncos. Había también pelotas de palmera trenzadas y otras de arcilla o loza fina.
    En la actual Australia los nativos practicaban distintos juegos de pelota. Divididos por grupos, se lanzaban la pelota de unos a otros mientras los del grupo opuesto intentaban interceptar el lanzamiento y atraparla. Era de cuero de canguro, y los saltos y movimientos de los jugadores se asemejan a los de estos animales. Una de las variantes oponía a dos grupos locales y consistía en pasarse la pelota los del mismo grupo manteniéndola fuera del alcance de los adversarios. El juego, de nombre marn grook, podía durar variar horas sin interrupción. Había dos maneras de jugarlo, solo con los pies y con cualquier superficie del cuerpo, excepto las manos.
    Los juegos de pelota derribaban fronteras y multiplicaban sus seguidores. Sin reglas precisas, con las manos a veces, con los pies otras, la práctica de estos incipientes deportes se extendía y en cada región le incorporaban elementos propios, distintivos de sus culturas. Algunos pueblos musulmanes, los persas y los hindúes conocían algunas variantes de este tipo de juegos, practicados por lo general con las manos a modo del actual handball.
    En África, algunos pueblos practicaban juegos similares con el pie. Los zulús aprovechaban estas prácticas que permitían “expresar las ansiedades y tensiones, así como manifestar de forma aceptable la agresividad y la hostilidad que reinan entre las poblaciones”. Ya en tiempos modernos los equipos de esa región de la actual Sudáfrica continúan algunas prácticas ancestrales. Cada equipo tiene sus propios brujos, cuya finalidad es aumentar con su magia la eficacia de los suyos, al tiempo que sus maleficios perjudican al equipo oponente. Cuando se sospecha que un jugador está hechizado puede ser dado de baja por miedo a que el hechizo se extienda a otros jugadores.
    Los griegos fueron los primeros en utilizar una pelota rellena de aire, por lo general una vejiga de cerdo inflada. El uso de la pelota –esfaira o esfaire por esfera– aparece en numerosos deportes griegos, en los que predominaba el uso de las manos, ya que en estos pueblos el juego de pelota con el pie nunca despertó demasiado interés.
    El más conocido fue el episkyros, que se jugaba con dos equipos compuestos por entre doce y quince jugadores cada uno, y que tenía como objetivo introducir la pelota – follis – en la meta contraria que por lo general se delimitaba con una línea que debía ser traspuesta por jugador y pelota. Tenía un tiempo establecido para jugarlo y en algunos relatos se menciona que el equipo que tenía en su poder el “follis” al momento que se cumplía el tiempo era el ganador.
    Del haspartum al Calcio
    Los romanos, continuadores de la tradición griega en sus juegos, tuvieron el suyo propio. El haspartum que era agresivo y violento. Los jugadores de cada equipo debían impulsar la pelota hasta hacerla pasar por una línea situada al final del campo contrario. El campo podía tener cientos de metros de largo, – en algunos casos rivalizaban pueblos vecinos – y ganaba el bando que conseguía llevar con los pies el balón hasta la puerta de la iglesia del pueblo contrario. Los participantes utilizaban manoplas para abrirse paso entre sus contrincantes, lo que dejaba innumerables heridos y contusos en cada competencia. Este juego gozó de gran popularidad y las legiones romanas lo impusieron en casi todos los rincones del imperio.
    El haspartum se siguió practicando en las islas británicas mucho después que las legiones romanas se retirarán. Una cédula real de 1314, emitida por el rey Eduardo II prohibía este juego plebeyo y alborotador, muchas veces violento, condenando “estas escaramuzas alrededor de pelotas, de las que resultan males que Dios no permita», imponiendo “pena de encarcelamiento”. Su sucesor Eduardo III lo encuadró entre los juegos «estúpidos y de ninguna utilidad». Hay edictos contra estas prácticas dictados por Enrique IV en 1410 y Enrique VI en 1547 que confirman el poder estimulante de las prohibiciones, pues cada vez se jugaba más y atraía mayor cantidad de seguidores.
    Hasta Shakespeare recurre al futbol. En 1592, en «Comedia de los errores» el personaje principal rezongaba… ¿Me habéis tomado por pelota de fútbol? Vos me pateáis hacia allá y él me patea hacia acá. Si he de durar en este servicio, debéis forrarme de cuero». Años después, en otra obra, el conde de Kent insultaba de esta manera: «¡Tú, despreciable footballer!».
    No ha sido el único personaje de las letras aficionado al futbol. Albert Camus fue arquero de un equipo de estudiantes en su Argelia natal. También Jean Paul Sartre, Rafael Alberti y Arthur Conan Doyle jugaron futbol. El creador de Sherlock Holmes fue incluso fundador del primer equipo de su ciudad, el Porstmouth AFC, donde llegó a jugar de arquero y de lateral derecho bajo el seudónimo de AC Smith. Más cercanos en el tiempo y la geografía Osvaldo Soriano, Roberto Bolaño, Eduardo Galeano, por mencionar solo tres consecuentes seguidores del deporte más popular.
    En la actual Inglaterra se han encontrado grabados de estas prácticas deportivas, lo mismo que en Normandía, Bretaña –en la actual Francia– y España. Probablemente el término pelota sea una derivación del de pilotta que le daban los romanos. Según algunos escritos de la época Julio César era bastante buen jugador, y Nerón resultó un gran aficionado a estos juegos, aunque también era muy tramposo y mal perdedor.
    Sobre el nombre que se le da a la esfera, balón o pelota hay algunas controversias que nos remiten a la edad media. Allí se encuentran documentos que mencionan el «jugar con un fútbol», no de «jugar al fútbol». Por ello se podría interpretar que la pelota con la que se jugaba, por lo general una vejiga de animal inflada y forrada de cuero, recibía el nombre de futbol, nombre que siglos más tarde daría denominación al juego de pelota con los pies y sin usar las manos.
    En Normandía y Bretaña existió el soule o choule. Este juego se remonta a la segunda mitad del primer milenio –siglos VIII o IX DC–. Entonces ya se acostumbraba perseguir por los bosques y campos de estas regiones un pellejo relleno de crines de forma esférica. En los siglos XI y XII esta costumbre se consolidó y se hizo más organizada. Árboles o muros eran utilizados como arcos y los jugadores, cuya cantidad variaba de acuerdo a cada juego sin mínimo o máximo establecido, debían impulsar con los pies la pelota a la meta. Cada vez que trasponía la línea fijada se contabilizaba un tanto.
    Se permitía el uso de las manos y una de las variantes del juego era impulsar la pelota con un bastón curvado. En el siglo XIV la nobleza y la Iglesia adoptaron este juego, lo que posibilitó su propagación y aceptación de manera masiva.
    Se practicaban dos modalidades: «soule» corta, que se jugaba en un terreno de juego delimitado y con un gran número de jugadores, pudiendo llegar hasta 100. Consistía en llevar la pelota al otro extremo del campo; y «soule» larga, que consistía en llevar la pelota desde un pueblo a otro. Los equipos enfrentaban habitantes de dos pueblos, o bien casados contra solteros. Este juego fue muy popular entre los campesinos y los estudiantes.
    El propio rey Enrique II de Francia lo practicó con fervor y ayudó a que se popularizara. El matrimonio de María Estuardo con Francisco II, rey de Francia, en el año 1558 introdujo la “soule” en la Corte de Escocia. Ricardo Corazón de León fue uno de los que jugó y conoció este tipo de juegos, siendo un entusiasta del mismo y ayudando a que se propague en su corte.
    Este juego fue muy popular durante los siglos XI, XII y XIII. Al principio se jugaba durante los días festivos de Navidad y la vigilia de Cuaresma, y, posteriormente todos los domingos. A causa del gran número de participantes, y de los contactos y amontonamientos que se producían durante el juego su práctica empezó a ser peligrosa sucediendo, de cuando en cuando, alguna muerte. Por esto se prohibió en el año 1369, aunque tradiciones locales lo mantuvieron hasta principios del siglo XX adoptando características de juego regional.
    En el siglo XV, el harpastum renació en las ciudades italianas, especialmente en Florencia y Padua, bajo la forma del calcio. En un primer momento, el “giocco del calcio” fue practicado por la nobleza. Más tarde se sumó la burguesía hasta convertirse en un evento popular, un pasatiempo, y también en un juego de mascarada del carnaval.
    En el calcio primitivo se permitía empujar la pelota con el pie, rodar por el suelo, tomarla con las manos y correr, pero no lanzarla. Solo se la podía pasar y lanzar con el pie.  Las dimensiones del campo eran de 100 por 50 metros. El terreno estaba delimitado por unos postes de 1 metro y 20 centímetros. El traspasar estos postes otorgaba un punto o «caçcia» y daba lugar al cambio de campo. Los jugadores a las dos faltas eran reemplazados y se jugaba desde que salía el sol hasta que se ponía.
    Se jugaba de enero a marzo. Cada equipo vestía una indumentaria, por lo general de terciopelo o seda, que permitía distinguirlos. El número de jugadores por equipo era de 27 o 28: 15 «innanzi» o delanteros; 5 «sconciatori» o enlaces; 4 «datori innanzi» o medios y 3 o 4 «dato addietro» o defensas de zona. Llegó a ser tan popular el juego qué en 1580 Giovanni Bardi, buscando unificar las normas del juego, presentó el primer conjunto de reglas: “Discorso sopra il giuoco del calcio fiorentino” que intentaba sistematizar el “calcio”, convertido ya en un espectáculo que movilizaba numerosos y pasionales seguidores.
    El calcio se disputaba en las plazas de la ciudad, donde se trazaba un campo cuyas dimensiones variaban. El más grande, en la plaza de Santa Croce, llegó a medir 137 metros de largo por 50 de ancho. El juego era tumultuoso, muy agresivo, y culminaba las más de las veces en batallas campales. Seis árbitros lo controlaban desde los laterales y estaban permitidos los agarrones, revolcones, golpes y otro tipo de contactos físicos. El objetivo de cada bando era introducir la pelota en la meta rival, que era defendida desde la línea por los defensas. Tal fue la popularidad de este deporte que la vida de la ciudad se detenía para permitir la presencia masiva en los cotejos.
    En la actualidad, una vez al año, se practica el calcio en Florencia y permanece vivo en el recuerdo. Este juego, del que la Federación Italiana de Fútbol asegura que radica el origen del fútbol moderno, se practicó hasta el año 1700, siendo adeptos del juego los papas Clemente VII, León X y Urbano VII.
    América también jugaba a la pelota
    Nuestro continente no fue ajeno a este tipo de prácticas deportivas. Cuando llegaron los europeos a tierras americanas este tipo de juegos eran muy populares y se realizaban en medio de espectaculares y vistosas convocatorias, muchas asociadas a ritualidades o ceremonias religiosas. Las crónicas destacan “la agilidad increíble en los juegos de pelota” que tenían los nativos.
    En el extremo norte de América los esquimales practicaban una especie de fútbol sobre la tierra helada, el akraunak, que es jugado aún por el pueblo inuit. Las pelotas son de piel, de formas y tamaños variables, rellenas de hierba, musgo, plumas, virutas o huesos de ballena. Trasmitido de generación en generación, los arcos se marcan sobre la nieve y los capitanes eligen a los integrantes de su equipo entre los jóvenes y viejos, hombres y mujeres, indistintamente, procurando que las fuerzas estén equilibradas. La pelota solo puede ser golpeada con el pie y cuando un equipo logra cruzar el arco contrario se declara vencedor del juego.
    En algunos discos o estelas de origen maya anteriores a la llegada de los españoles se puede observar este tipo de prácticas. Lo hacían en un campo que medía 100 metros de largo por 50 de ancho, delimitado por muros o cercas de piedras o tierra en sus costados. Se han encontrado canchas de diferentes tamaños que oscilan entre 10 y 165 metros, como los de Copán, Palenke, Tikal, Uxmal, Kaminaljuyú y Chichen-Itza. Los campos de juego de pelota se llamaban tlachtli y solían estar dedicados al dios del sol «Huitzilopochtli».
    Los jugadores debían impulsar una pelota de caucho de entre 20 y 30 cm de diámetro que pesaba tres o cuatro kilos y debía ser introducida en un aro colgante sin utilizar las manos. Los equipos se formaban por entre dos a cuatro jugadores, pudiendo en algunos casos llegar a contar hasta once participantes por bando.
    Los participantes tenían protección en la cabeza y complementaban su indumentaria con guantes y rodilleras. La espalda y las caderas eran las partes del cuerpo más utilizadas para tratar de impulsar la pelota hacia el cesto. La imposibilidad de usar las manos hacía muy difícil lograr tantos. Se declaraba vencedor al equipo que marcaba primero el número de goles pactados antes del juego.
    El tlachli o ullamalitztli azteca o pok-ta-pok de los mayas eran importantes en la vida de estos pueblos. Hunden sus raíces en larga historia americana y cobran, más allá de la contienda propiamente dicha, dimensiones sociales, políticas y religiosas significativas. Se han encontrado muchos campos de juego, representaciones pictóricas y gran número de referencias históricas a estos juegos de pelota, que con algunas variantes se siguen jugando en México.
    En Méjico y América Central el juego de pelota pertenecía a una ceremonia, que ya se practicaba hace 3000 años con una pelota de caucho. Hay quienes sostienen la hipótesis de que el origen del juego de pelota habría venido determinado por la presencia del ulli – caucho – con las que se confeccionaban las pelotas.
    Destacan en este particular a la región de Tabasco y el sur de Veracruz, principal ciudad productora de este material.  En algunas regiones de México y América Central jugaban a la pelota, generalmente con la rodilla y la cadera o con el antebrazo, incluso un juego donde solo se podía golpear la pelota con el pie era conocido en Teotihuacán.
    En Chichén-Itzá aparecen pintadas escenas en las que hay una serie de personas jugando a pelota con el pie y con la rodilla. La forma de juego más difundida consistía en golpear la pelota con la cadera, pero hay representaciones donde se observa un hombre que la golpea con los pies. En un mural de más de mil años se muestra un azteca pateando la pelota con la pierna izquierda.
    Los aztecas tenían la costumbre de sacrificar a los vencedores de estos juegos. Antes de cortarles la cabeza, les pintaban el cuerpo en franjas rojas. Los elegidos de los dioses daban su sangre en ofrenda, para que la tierra fuera fértil y el cielo generoso.
    No se puede asegurar que se jugase al fútbol como lo conocemos en nuestros días, aunque los habitantes de la selva amazónica boliviana practican un juego de pelota cuyo origen ubican en tiempos remotos. Este consiste en correr detrás de una esfera de goma maciza y la intención del juego es meterla entre dos palos sin hacer uso de las manos. En el siglo XVII los nativos de del América del Norte practicaban el pasuckuakohowog, cuyos partidos llegaban a reunir hasta mil jugadores, con festejos conjuntos al finalizar el juego.
    El “manga ñembosarai”. ¿Los guaraníes inventaron el futbol?
    En el siglo XVIII, un sacerdote jesuita español que se encontraba en las misiones del Alto Paraná describió así el juego de los guaraníes: «no lanzan la pelota con la mano, como nosotros, sino con la parte superior del pie descalzo». Un sacerdote jesuita, Joseph Gumilla que explora la región del Orinoco, narra que el mismo juego era practicado entre “salvajes” y refiere a la “destreza bárbara” en el juego que poseían los Otomacos que habitaban esa región.
    En Europa no se estilaban las pelotas infladas recubiertas de cuero: el juego era conocido en Méjico, Centro América, Antillas, Colombia, Venezuela y Amazonas. Tenían campos de juego previstos para esas prácticas, de ancho y largo señalados con líneas y también especies de arcos donde se convertían los tantos. En algunos hasta llegó a haber asientos de piedra alrededor para los espectadores, y tribunas de honor, donde los caciques y señores se acomodaban en asientos preciosamente tallados.
    El modo de jugar, y su semejanza con el juego europeo lo describió minuciosamente en «Historia de las Américas», Gonzalo Fernández Oviedo. “El deporte hoy tan en boga lo hemos aprendido de los indígenas americanos, como el fumar” narra, asimilando con el juego “que se jugaba en Italia antes de descubrir América; y con el nombre castellano «calcio» – balompié – y vi jugar un juego de pelota muy gruesa, tan grande como una botija de arroba, o más grande, y la llamaban balón o palón”. Detalla haber visto esta práctica deportiva “en Lombardía y en Nápoles muchas veces, a gentiles hombres y dábanle patadas a aquella pelota o balón con el pie, y en la forma de juego pareciere mucho al que es dicho de los indios».
    Guillermo Furlong en su “Historia Social y Cultural del Río de la Plata 1536 – 1810” reproduce las crónicas de Fernández Oviedo. También hace mención a Historia de las Américas», Gonzalo Fernández Oviedo. “El deporte hoy tan en boga lo hemos aprendido de los indígenas americanos, como el fumar” narra, asimilando con el juego “que se jugaba en Italia antes de descubrir América; y con el nombre castellano «calcio» – balompié – y vi jugar un juego de pelota muy gruesa, tan grande como una botija de arroba, o más grande, y la llamaban balón o palón”. Señala Fernández de Oviedo haber visto esta práctica deportiva “en Lombardía y en Nápoles muchas veces, a gentiles hombres y dábanle patadas a aquella pelota o balón con el pie, y en la forma de juego pareciere mucho al que es dicho de los indios».
    Gonzalo Fernández Oviedo es uno de los cronistas que reproduce Guillermo Furlong en su “Historia Social y Cultural del Río de la Plata – 1536 – 1810”. Otro cronista que aparece allí mencionado es José Sánchez Labrador, quien cuenta como “los pampas jugaban” con “esta pelota de goma” y los guaraníes jugaban “los más chiquitos con la cabeza y los más grandes con el empeine del pie”. De manera similar describe estas prácticas por parte de los guaycurués y mbayas.  También reproducido en la obra de Furlong, el jesuita Patricio Fernández habla de estos “juegos semejantes al de la pelota en Europa”.
    En 2014 El cortometraje documental “Los guaraníes inventaron el futbol” producido por la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay, la Dirección de Educación Indígena del Ministerio de Educación, la Secretaría Nacional de Deportes y la Asociación Ciudadela Cultural San Ignacio Guazú introdujo un novedoso elemento que sitúa el origen del futbol moderno en tierras guaraníes. Dirigido por el cineasta paraguayo Marcos Ybáñez y con el aporte de la historiadora Margarita Miró.
    El documental está basado en la investigación del antropólogo y lingüista español Bartomeu Melià fallecido en 2019. Especialista en la historia de los guaraníes, afirmaba que “ya jugaban al fútbol en el siglo XVII en los reductos jesuitas de San Ignacio Guazú, en el actual departamento de Misiones, a 230 km de Asunción”. Suma en su trabajo la colaboración de Alberto Luna y Antonio Betancor, reconocidos estudiosos de los pueblos guaraníticos. Incluso en ocasión de la visita del Papa Francisco a Paraguay se le obsequió una copia del mismo, sabedores además de la afición del Pontífice por el futbol.
    No sería la primera vez que la Santa Sede se ocuparía de este tema. Unos años antes, cuando el mundial de Sudáfrica en 2010 “L´Osserbatore Romano”, órgano oficial del Vaticano, publicó un artículo bajo el título «Cuando los guaraníes inventaron el fútbol». Allí se mencionan los «antepasados de los paraguayos y los orígenes del fútbol moderno» y asegura la nota que «tenemos un testimonio preciso e inequívoco que nos dice que una actividad singularmente parecida al fútbol moderno existía, no ya en tiempos remotos, sino con toda probabilidad en el siglo XVII e incluso a mediados del siglo XVIII…. en el actual territorio de Paraguay”.
    El “manga ñembosarai” que significa “jugar a la pelota con los pies” en guaraní se practicaba desde el siglo XVI al menos en tierras paraguayas. Hay testimonios que se remontan a 1639 y documentan la existencia de un deporte de pelota que se jugaba con el pie. El primer registro de este juego aparece en el “Tesoro de la Lengua Guaraní”, un diccionario bilingüe guaraní-español publicado por el jesuita peruano Antonio Ruiz de Montoya en 1639. Allí “mangaì” se define como “árbol que da las pelotas que llaman de neruio”, una referencia a las pelotas de goma con las que los guaraníes jugaban al manga ñembosarái los domingos después de misa.
    La pelota era hecha de caucho inflado llamado mangá y rebotaba mucho más que el actual balón del fútbol convencional. El juego consistía en dos equipos que se pasaban con los pies la pelota. «El objetivo era que la pelota no dejara de saltar, que no parara” y «lo jugaban los varones los domingos por la tarde después de la misa y había apuestas a ver quién ganaba». A diferencia del fútbol actual, el manga ñembosarái se jugaba sin arcos. Era más parecido a lo que hoy llamaríamos «hacer jueguito», y el equipo que perdía era el que primero se cansaba.
    Otros registros de este deporte aparecen en varias de las «cartas anuas» que los jesuitas enviaban a sus superiores. Los libros “Breve relación de las Misiones del Paraguay” publicado en 1771 y “La República de Platón y los Guaraníes” del año 1793, escritos por los jesuitas españoles José Cardiel y José Manuel Peramás, aparecen menciones a este juego, muy similar al fútbol actual, que consistía en que dos equipos jugaban y tocaban la pelota, sin dejarla parar.
    Peramás y Cardiel describieron la vida en la reducción de San Ignacio Miní, en la actual provincia de Misiones. Peramás menciona en su obra que los guaraníes “solían también jugar con un balón, que, aun siendo de goma llena, era tan ligero y rápido que, cada vez que lo golpeaban, seguía rebotando algún tiempo, sin pararse, impulsado por su propio peso. No lanzaban la pelota con la mano, como nosotros, sino con la parte superior del pie desnudo, pasándola y recibiéndola con gran agilidad y precisión”. Cardiel señala que “los Guaraníes jugaban un juego de pelota con los pies… no juegan a la pelota como nosotros con la mano, sino que la envían y la vuelven a recibir con la parte superior del pie descalzo con gran rapidez y mucha destreza”.
    En el juego no había límite de tiempo ni objetivos. Los partidos siempre terminaban en cero a cero. El perdedor era el equipo que se cansaba primero y abandonaba el juego, algo que podía durar horas. Había apuestas sobre qué equipo ganaría, lo que nos da una idea de la atención que se prodigaba en la comunidad al manga ñembosarái.
    El futbol moderno: creación “pirata”
    Pero recién en el siglo XIX toma impulso la práctica masiva de este tipo de deportes. Será Inglaterra la pionera en sistematizar y normalizar el juego del fútbol. Los principales centros de estudios de la época tendrán en esto un papel determinante, incentivando en sus alumnos este tipo de prácticas deportivas.
    Los célebres «colleges» de Cambridge y Eton serán los que tomen la delantera. Allí se trazaron las primeras normas básicas como el fuera de juego, cambio de lado al finalizar el primer tiempo, saque de arco y lateral, introducción de los arcos con travesaño, sanciones para las jugadas violentas o agresivas y tiros libres para determinadas penas.
    En Cambridge en 1846, en el Trinity College, se elaboró el «primer código de fútbol». Las reglas prohibían el uso de las manos para atrapar, conducir y despedir la pelota. Se limitó el número de participantes a once jugadores por bando, de los cuales uno solo podía usar las manos dentro de un área perfectamente delimitada. Era el goalkeeper o cuidador del gol o guardián del arco que, cuando llegó el momento de traducirlo al idioma argentino, fue el arquero.
    Ese juego se llamó football association, a diferencia del otro, denominado football rugby. Por esa tendencia tan británica de apocopar las palabras para hacerlas más prácticas en el lenguaje diario, se lo llamó soccer y así lo denomina hasta hoy en los países de habla inglesa.
    En 1848 aparece el primer reglamento con la intención de unificar las distintas reglas que se utilizaban hasta entonces. Se toma el del Trinity College de dos años antes y se establecen como normas el “ofsside” – fuera de juego -, cambio de lado al finalizar el primer tiempo, saque de arco y lateral, introducción de los arcos con travesaño, sanciones para las jugadas violentas o agresivas y tiros libres para determinadas penas.
    En 1857 se constituyó el primer club exclusivamente de futbol: el Sheffield, en la ciudad del mismo nombre. El club fundado por estudiantes del del Harrow School de Londres aún existe y compite en la octava categoría – amateur – del futbol inglés. El “soccer” que jugaban los chicos de las universidades y las escuelas iba a difundirse entre los trabajadores de las fábricas. El deporte de la elite llegaba al pueblo.
    El 26 de octubre 1863, en la taberna “Freemason” de Londrés, se fundó la Football Asociation. La institución agrupaba en sus comienzos a doce clubes afiliados y será la encargada de redactar el primer reglamento del fútbol que abarcaba 14 puntos. Aquí el fútbol se separa definitivamente del rugby y comienza a tener entidad propia.
    Se establece el largo máximo permitido para una cancha, 181 metros, el ancho de los arcos en 7,32 metros, todavía vigente, y se penalizó a aquel jugador que propine un puntapié a un rival. En 1873 se creó el puesto de arquero y el córner que hasta entonces era tiro indirecto desde donde había salido la pelota. Dos años más tarde se dispuso bajar la altura del travesaño a 2,44 metros – inicialmente era de 5,50 metros – y en 1891 se reglamentó el penal que hasta entonces sólo se sancionaba cuando existía mano de un jugador dentro de su propia área.
    En 1878 se introduce la figura del árbitro dentro del campo de juego. La violencia con que se jugaba dejaba en cada partido un tendal de lesionados, heridos e incluso a veces muertos, por lo que para proteger a los jugadores el árbitro penaliza las infracciones y puede hacer uso de un silbato para imponer su autoridad, que hasta ese momento la ejercía a los gritos.
    Ese mismo año, en Shefield, dos equipos de esa ciudad inauguran una modalidad increíble para aquellos tiempos: juegan el primer partido nocturno, gracias a dos generadores portátiles de electricidad ubicados detrás de cada arco.
    Los ingleses fueron los primeros en organizar un certamen por eliminación. En 1871 primera Copa Inglesa tiene como ganador al Bolton Wanderers. La tradición de aquella competencia sigue vigente: el primer sábado de mayo posterior a la culminación de la liga inglesa – premier league – en el estadio Wembley en Londres, se disputa la final del torneo de Copa más antiguo del mundo. Fue el único partido televisado, por la BBC, en vivo desde 1938 hasta 1983.
    En 1881, el ganador de la primera Copa Inglesa, Bolton Wanderers, produce también la primera revolución táctica. Hasta entonces se jugaba con un arquero y diez jugadores que corrían atrás de la pelota para tratar de meterla en el arco de enfrente. El Bolton, entonces, aplica por primera vez un sistema, el 1-1-1-8. Un arquero, un defensor, un mediocampista y ocho delanteros, dándole el puntapié inicial a una variable que, con el tiempo, pasó a ser vital: la táctica y la estrategia.
    Aston Villa, tradicional equipo de Birmingham, que da un nuevo paso adelante en el desarrollo de la táctica: adopta la formación 1-1-2-7. Un arquero, un defensor, dos mediocampistas y siete atacantes. Más tarde el Blackburn Rovers revoluciona la táctica: 1-2-3-5, un arquero, dos zagueros o fullbacks, tres medios o half backs y cinco delanteros o forwards. Es el llamado “Sistema Clásico” y tendrá tanta influencia en la organización del juego que perdurará durante más de medio siglo.
    Brasil tras el Mundial 1950, buscó equilibrio defensivo y ofensivo, evolucionando el 4-2-4 hacia el 4-3-3 en 1962. El «catenaccio» en Italia sostenía una sólida línea defensiva, con un líbero que coordinaba los defensores y cerraba espacios.
    La «Naranja Mecánica” de Rinus Michels y Johan Cruyff, introdujo el «Fútbol Total», estilo polifuncional donde todos los jugadores atacaban y defendían. No existían posiciones fijas. Presión alta (Pressing), achique y la trampa del offside.
    En 1886 se crea la “International Football Association Board” que reúne a las cuatro federaciones de la Gran Bretaña para unificar criterios respecto a la aplicación de las reglas del juego y sus futuras modificaciones. El objetivo fue crear un reglamento – «Laws of the Game» o leyes del juego – para preservar la uniformidad del juego, siendo hasta el día de hoy el organismo internacional encargado de “definir y modificar las reglas del fútbol a nivel mundial, garantizando la estabilidad y esencia del deporte”.
    La “Fédération Internationale de Football Association” – FIFA – se unió al “International Football Association Board” en 1913, reconociendo la “autoridad” de la entidad británica. En la actualidad el organismo está compuesto por las cuatro federaciones fundadoras con un voto cada una, y la FIFA con cuatro votos, requiriendo una mayoría de tres cuartas partes para cambios en las reglas.
    La Federación Internacional de Futbol Asociado – FIFA – se constituye en París en 1904. La integran entonces las federaciones de Francia, España, Suiza, Bélgica, Holanda, Dinamarca y Suecia. Se adhieren posteriormente las federaciones de Alemania y Austria. En 1908 se convirtió en deporte olímpico, participando en esa primera oportunidad, en los IV Juegos Olímpicos de Londres, Inglaterra, Francia, Holanda, Dinamarca.
    En 1928 la FIFA decide organizar la primera copa mundial que se disputaría en Uruguay y que obtendría la selección local. La designación de la sede fue un reconocimiento por los dos títulos olímpicos conquistados por la “celeste”: en Paris -1924 – y Ámsterdam -1928 -. Trece selecciones fueron de la partida en aquel certamen inaugural, dando inicio a una historia que escribirá este año su edición número veintitrés.
    Desde entonces cada cuatro años, con el solo interregno de la guerra – 1942 y 1946 – el planeta todo, y no sólo el del futbol, vuelve sus ojos hacia donde se disputa el “Campeonato Mundial”.
     
    Fuentes:
    El Miércoles – 5 de julio de 2006 – N° 222
    Historia del futbol. Evolución Cultural – Jesús Paredes Ortiz – Efedeportes.com. Revista Digital – Buenos Aires – Año 11 – N° 106 – marzo de 2007
    “Historia Social y Cultural del Río de la Plata – 1536 – 1810 – El Trasplante Cultural” – Guillermo Furlong Buenos Aires – 1969
    Historia del fútbol, del juego al deporte – Alfred Wahl – Barcelona – 1997
    Las antiguas civilizaciones también se apasionaban por el fútbol – Sputnik Mundo – 9 de mayo 2018
    Historia del futbol – Enciclopedia Concepto – 2010 https://concepto.de/historia-del-futbol/#ixzz7k3DAHOoZ
    “Los guaraníes y el origen del futbol: el manga ñembosarái – LaLiga. Com – 19 de enero de 2017
    latinoamerica21 – Philippe Raposso – “Manga ñembosarái: los guaraníes inventaron el futbol” – latinoamerica21/com/es
    “Los guaraníes inventaron el fútbol” – L´Obsservatore Romano – Gianpaolo Romanato – 29 de junio 2010.
    Cuatrobocas – https://cuatrobocaspe.blogspot.com – Orígenes del futbol I; II y III
     
     
     
     

     
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  • Villa Elisa concretó el Primer Congreso de Comunicación Municipal

    Villa Elisa concretó el Primer Congreso de Comunicación Municipal

    Villa Elisa concretó el Primer Congreso de Comunicación Municipal

    Con la participación de más de 150 trabajadores de la comunicación, representantes de los 17 departamentos entrerrianos y de más de 40 municipios, comunas y juntas de gobierno, se concretó el Primer Congreso de Comunicación Municipal de Entre Ríos en Villa Elisa el pasado jueves 4 de junio.

    La jornada se llevó adelante en el salón Terrazas al Golf del Hotel Quinto Elemento y fue organizada por el Área de Comunicación de la Municipalidad de Villa Elisa con el apoyo de la Secretaría de Comunicación del Gobierno de Entre Ríos.
    La apertura contó con las palabras de bienvenida de la Presidente Municipal de Villa Elisa, Susana Lambert y del Secretario de Comunicación de Entre Ríos, Sergio Kneeteman, destacando ambos la importancia de la comunicación como parte fundamental de las gestiones de gobierno.
    Durante el Congreso se desarrollaron cinco disertaciones vinculadas a: la organización de áreas (Lic. Marlene Vallejos); a la comunicación gubernamental y partidaria (Lic. Emanuel Pagés); al derecho de imagen (Dr. Martín Acevedo Miño); a la inteligencia artificial aplicada a la gestión pública (Mgter. Alfredo Serrano Mattos) y a la creación de contenidos para redes sociales (Ulises Mariani Imaz).
    Uno de los momentos más destacados fue el break activo, una dinámica que permitió a los participantes compartir experiencias, desafíos y buenas prácticas con colegas de distintos puntos de la provincia.
    Además de las instancias de formación, el encuentro marcó un hecho significativo: el inicio de la construcción de la Red de Comunicadores Municipales de Entre Ríos, una iniciativa que busca fortalecer los vínculos, el intercambio de conocimientos y el trabajo colaborativo entre los equipos de comunicación de municipios, comunas y juntas de gobierno.
    La alta participación y el entusiasmo de los asistentes reflejaron la necesidad de contar con espacios de encuentro y formación para quienes tienen la tarea de comunicar la gestión pública y fortalecer el vínculo entre las instituciones y la comunidad.

  • La noche en que Gualeguaychú se volvió infinita – El Miércoles Digital

    La noche en que Gualeguaychú se volvió infinita – El Miércoles Digital

    La noche en que Gualeguaychú se volvió infinita – El Miércoles Digital

    En estas precisas horas, la noticia de la muerte del Indio Solari atraviesa al rock argentino como una descarga eléctrica de tristeza y memoria. En este preciso instante es oportuno pensar en aquella noche del 12 de abril de 2014 en Gualeguaychú. No en los números, aunque fueron descomunales. No en las polémicas, que las hubo antes, durante y después. Sino en las sensaciones y en las percepciones que se vivieron en cada esquina, pero también en el aire, en el barro, en la multitud. En ese instante extraño en el que una ciudad entera dejó de ser lo que era para convertirse en otra cosa sin perder su identidad.
     
    Por NAHUEL MACIEL de ANÁLISIS
     
    Gualeguaychú llevaba días respirando distinto. La incertidumbre había sido la banda sonora de las semanas previas. Se discutía sobre la organización, sobre los costos, sobre el impacto que tendría semejante desembarco humano. Había argumentos sólidos y otros nacidos de la especulación. Pero, mientras se multiplicaban los debates, miles de personas ya estaban viajando. Desde todos los rincones del país comenzaban a llegar colectivos, combis, autos, motos, en bicicleta e incluso “a dedo”. Como si una fuerza invisible hubiera trazado una misma ruta para todos.
    La ciudad empezó a desbordarse mucho antes de que sonara la primera canción. Los supermercados vaciaron sus góndolas y sus depósitos. Los kioscos vendieron hasta la última botella de agua y el último caramelo. Los hoteles, cabañas y hospedajes colgaron el cartel de completo a muy temprana hora. Los parques se poblaron de carpas. Los terrenos baldíos se transformaron en campamentos improvisados. Las familias alquilaban un baño, un patio o un rincón donde pasar la noche. Durante unas horas, Gualeguaychú recibió casi el doble de su población habitual y asistió, atónita, a un fenómeno que excedía cualquier recital.
    Porque un espectáculo del Indio Solari nunca es solo un espectáculo o un recital. Es una peregrinación. Una ceremonia laica. La necesidad colectiva de encontrarse.
    El Parque Unzué fue uno de los grandes escenarios invisibles de aquella historia. Allí, entre fogones, guitarras, mates y vino compartido, se desplegó la llamada “Misa Ricotera”. Miles de personas convivían bajo los árboles y junto al río como si formaran parte de una misma comunidad temporal. Muchos no se conocían. Sin embargo, hablaban con el mismo código. El idioma de las canciones no necesitaba de traducciones, sino de sentimientos.
    Aquel 12 de abril de 2014
    El recital que el Indio Solari ofreció en Gualeguaychú el 12 de abril de 2014 fue un acto cultural, político, social y económico que marcó un hito en la historia de la ciudad y de la provincia.
    Junto con “Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado” el recital se desarrolló en el Hipódromo de Gualeguaychú en un contexto donde la polémica, la chicana, los argumentos fundados y sin fundamentos, estuvieron a la orden del día.
    Los días previos se manejaron con más incertidumbre que información concreta, pero a medida que se iba acercando la fecha, los entusiasmos de propios y ajenos fue inocultable y, finalmente, la experiencia desbordó por todos lados: literalmente la ciudad se quedó sin suministros ni alimentos ante la presencia entre 170 mil y 200 mil personas. Nunca se pudo determinar de manera fehaciente cuántas personas llegaron para vivir el recitar y también la Misa Ricotera.
    El gobierno de Entre Ríos (Sergio Urribarri era el gobernador) y la Municipalidad de Gualeguaychú (intendencia de Juan José Bahillo) fueron desbordados por las exigencias de la productora del Indio Solari, porque no se encargó solamente del recital en sí, sino que fue protagonista y dueña absoluta de toda la organización integral.
    La elección de Gualeguaychú no fue al azar. Y el Estado en sus distintos niveles aportó todo un sistema de servicios que debían cubrir desde Salud pública hasta la Seguridad, pasando por Tránsito, Turismo, Obras y Paseos Públicos, entre otras áreas al servicio del recital y todo su negocio. Hay que dimensionar todo ese operativo y sus adicionales donde se involucraron a miles y miles de funcionarios públicos. Se había aclarado que todos los costos corrían por la productora del Indio Solari y que el Estado provincial solo debía acondicionar el predio del Hipódromo: cuya inversión quedaría para beneficio de la institución y de actividades similares en un futuro. Nada de eso ocurrió, lamentablemente.
    La polémica exención de la Tasa de Espectáculo
    Con el número de expediente 5213/14, el Ejecutivo Municipal elevó al Honorable Concejo Deliberante, el pedido de la productora del Indio Solari, la solicitud para que el espectáculo sea exceptuado del impuesto que contempla el Código Tributario Municipal para distintos tipos de espectáculos.
    Fue un tema por demás controvertido. Para el oficialismo de entonces la ecuación fue la siguiente: preferían “sacrificar” y no recaudar aproximadamente 1,5 millones de pesos (de entonces), con tal de que ingresaran a la ciudad 100 millones de pesos que fue el cálculo conservador que se manejaba en esa época.
    Ese recital fue -sin duda y a prueba de archivos- la propuesta musical y artística más importante de la Argentina de los últimos tiempos e incluso con pocas iniciativas que se la pueda igualar en la actualidad.
    Intenso movimiento
    Los números más conservadores de lo que implicó ese recital son más que elocuentes. Desde Tránsito Municipal se informó que a la ciudad habían ingresado poco más de 1.700 colectivos, más de 4.000 combis y 20.000 vehículos personales (entre camionetas, automóviles y motos).
    En Pueblo General Belgrano ocurrió otro tanto. Se estimaron que más de 40 mil personas eligieron esa localidad, lo que implicó que más de 500 colectivos estacionaran en sus calles, también sobre la banquina de la Ruta 42, y en los caminos aledaños. La postal exhibía kilómetros y kilómetros de vehículos y personas dispuestas a caminar los casi 8 kilómetros de ida y vuelta para ver el recital.
    En el Hospital Centenario se atendieron alrededor de 200 pacientes ambulatorios por problemas menores. Mientras que en las diferentes postas sanitarias se atendieron un promedio de cien personas en cada una, también por cuestiones ambulatorias.
    En el predio del Hipódromo, el equipo médico de la Productora atendió a casi mil personas, la mayoría con síntomas de hipotermia, problemas de presión –al igual que los demás, todos ambulatorios- y fracturas menores. Se registró que dos personas sufrieron infartos, y uno de ellos falleció.
    El Parque Unzué -el mayor paseo público de la ciudad- fue literalmente copado por la Misa Ricotera. Carpas por todos lados, incluso muchos pernoctaron a la intemperie. A la tarde del otro día -el domingo 13 de abril- ese inmenso predio estaba no solo desocupado, sino que personal de Espacios Verdes e Higiene Urbana estaba terminando de acondicionarlo con su postal habitual.
     

     
    El “pogo” más grande del mundo
    Los accesos al Hipódromo se abrieron a las 16 de ese 12 de abril de 2014. La expectativa ya era una presencia física. El suelo todavía conservaba el barro de las lluvias anteriores. Los zapatos se hundían. La humedad se pegaba a la ropa. El cielo parecía suspendido sobre una marea interminable de banderas, remeras negras y rostros expectantes.
    Y entonces llegó la noche. A las 22:30, cuando el Indio apareció junto a “Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado”, el Hipódromo dejó de ser un predio y se convirtió en un territorio emocional.
    La primera impresión fue sonora. No fue un rugido. No fue el sonido clásico de los parlantes. Fue la gente. Cientos de miles de gargantas cantando al mismo tiempo producen un fenómeno difícil de describir. Es una vibración que se siente en el pecho antes que en los oídos. Una masa humana transformada en coro. Un movimiento colectivo que parece desafiar cualquier lógica.
    Las luces recortaban figuras entre el humo y las sombras. El barro salpicaba con cada salto; cada movimiento arrancaba de la tierra un sonido húmedo, espeso, como el de algo que es mascado lentamente. Las pantallas gigantes devolvían la imagen de un artista que, aun manteniendo la distancia que siempre cultivó con los medios y la celebridad tradicional, parecía tener una conexión íntima con cada persona presente.
    Allí estaba uno de los grandes misterios del Indio Solari: podía tocar frente a una multitud imposible de dimensionar y, al mismo tiempo, dar la sensación de estar hablándole de manera íntima a cada uno.
    Por eso aquella noche no fue solamente multitudinaria. Fue profundamente personal para quienes estuvieron allí. Cuando llegó el “pogo” -el famoso “pogo ricotero”- la escena adquirió una escala casi mitológica. El barro desapareció bajo miles y miles de cuerpos saltando al mismo tiempo. El suelo parecía respirar. Desde cualquier punto del predio se observaba una misma imagen: una ola humana extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista. Y Gualeguaychú se convirtió, literalmente, “en el pogo más grande del mundo”.
    Por eso, reducir aquella noche a una cifra es injusto. Lo verdaderamente extraordinario fue el vínculo. Ese pacto silencioso entre un artista y su público. Ese lazo construido durante décadas de canciones, ausencias, regresos, presencias, coherencia y fidelidades.
    En la historia del rock argentino se hicieron recitales memorables y convocatorias gigantescas. Sin embargo, pocas veces se vio una identificación tan intensa entre una figura artística y su audiencia. El Indio Solari representaba algo que iba mucho más allá de la música. Para muchos era una forma de mirar el país, de entender la rebeldía, de sostener una identidad cultural propia.
    Hoy, mientras las radios vuelven a pasar sus canciones y las redes se llenan de despedidas, aquella imagen regresa con una fuerza particular: el Hipódromo iluminando la noche, el barro, las banderas, la multitud cantando como una sola voz.
    El recital terminó después de poco más de dos horas. La gente volvió lentamente a los colectivos, a las rutas, a los campamentos improvisados. Y, sin embargo, algo quedó. Algo que todavía permanece y es difícil de explicar. Quizás porque los grandes acontecimientos culturales tienen esa extraña capacidad de sobrevivir al tiempo. Quizás porque ciertas noches se niegan a terminar.
    Ahora que el Indio Solari ya forma parte definitivamente de la historia grande de la música argentina, aquella jornada en Gualeguaychú adquiere otro significado. Ya no es solamente el recuerdo de un recital extraordinario. Es una postal de legado. La prueba de que hubo un momento en que cientos de miles de personas viajaron kilómetros y kilómetros para compartir canciones, emociones y pertenencia. La prueba de que el rock argentino fue capaz de reunir una multitud imposible alrededor de una voz. Y la prueba, también, de que algunas noches siguen encendidas mucho después de que se apagan las luces del escenario.
    La noche infinita

     
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  • Gimnasia por otro triunfo en el Nuñez

    Gimnasia por otro triunfo en el Nuñez

    Gimnasia por otro triunfo en el Nuñez

    Gimnasia recibe hoy Sportivo Belgrano de San Francisco desde las 15:30, por la fecha 12 de la Zona A del Torneo Federal A. Se disputará en el Estadio Núñez con el arbitraje de José Díaz.

    El Lobo buscará reafirmar su racha invicta desde la asunción de Martín Pinilla, con cuatro partidos sin derrotas que le valieron, además, salir de la última posición.

     
     
    La fecha completa.

     

  • Realizarán una mesa redonda por la semana del buen trato – El Miércoles Digital

    Realizarán una mesa redonda por la semana del buen trato – El Miércoles Digital

    Realizarán una mesa redonda por la semana del buen trato – El Miércoles Digital

    El lunes 15 de junio será el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. En tal marco, se realizará una mesa redonda por la semana del buen trato, organizada por el Programa Adulteces y Vejeces de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la UADER, la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNER y la Municipalidad de Concepción del Uruguay.
    El objetivo de este encuentro es promover la reflexión y brindar herramientas clave para la detección, la prevención y el abordaje de las violencias desde una perspectiva de derechos, dialogando sobre envejecimiento, emociones y cuidados.
    Se realizará el viernes 12 de junio, de 18 a 20 en el SUM del anexo de la mencionada Facultad de UADER (25 de Mayo y Estrada). La actividad contará con las disertaciones de la Lic. Julia Pascal, la Mg. Paola Muñoz y la Dra. Marina Mattioli. El encuentro está pensado para estudiantes, cuidadores, profesionales de las áreas sociales y de la salud, personas mayores y todo el público interesado.
    La actividad es gratuita y requiere inscripción a través del siguiente link: https://url-shortener.me/MSTX. Por consultas, escribir a: vejecescdelu@fhaycs.uader.edu.ar
    Hablemos de Buen Trato
    El buen trato es una actitud que debemos asumir en nuestra forma de convivir todos los días. La Dirección de Adultos Mayores de la Municipalidad recuerda cómo tratar a nuestros adultos mayores con dignidad:

            Tomándonos el tiempo para escuchar sus deseos y necesidades, con paciencia y sin prejuicios.
            Respetando sus decisiones, sus anhelos y su historia personal.
            Valorando su participación como parte fundamental de nuestra comunidad.
            Tratándolos como los adultos que son, desde una perspectiva de derechos.

     
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  • Columna de Opinión: Por la Concejal Gabriela Rodriguez- Doble Vara en La Histórica: La «Sororidad Selectiva» del Poder

    Columna de Opinión: Por la Concejal Gabriela Rodriguez- Doble Vara en La Histórica: La «Sororidad Selectiva» del Poder

    Columna de Opinión: Por la Concejal Gabriela Rodriguez- Doble Vara en La Histórica: La «Sororidad Selectiva» del Poder

    El escenario político de Concepción del Uruguay ha quedado expuesto ante una de las contradicciones más flagrantes del relato progresista local. La denuncia por violencia de género presentada por la concejal Karina Percara contra el intendente José Eduardo Lauritto no solo desnudó las tensiones dentro del recinto, sino que activó un sofisticado mecanismo de defensa corporativa e institucional que deja en claro una verdad incómoda: para el arco político tradicional, la gravedad de la violencia no se mide por el hecho en sí, sino por la ideología de la víctima y el peso político del denunciado.

    Justicia Express: El privilegio de los poderosos
    Lo primero que llama poderosamente la atención en este caso es la asombrosa celeridad con la que se expidió la justicia en sus primeras instancias. En un país y una provincia donde las víctimas de violencia de género deben esperar meses, peritajes interminables y lidiar con una burocracia que desampara, la causa contra el Intendente pareció correr en una «pista de alta velocidad» judicial para intentar cerrarla en tiempo récord.
     
    Ante esta llamativa premura por archivar o minimizar el conflicto, la concejal Percara se vio obligada a ampliar la denuncia y exigir formalmente que se cite a los testigos presenciales.
    ¿A qué le temen? Si todo fue un malentendido, ¿por qué el apuro judicial en bajar la persiana antes de escuchar a quienes estuvieron allí? En una República de iguales, la justicia debe ser ciega, no veloz según el cargo del acusado.
    La minimización como manual de estilo: El «factor Presas»
    Como si la velocidad judicial no fuera suficiente, el blindaje político no tardó en llegar al plano legislativo. Las declaraciones del concejal Pablo Presas en la última sesión, catalogando la presentación como una denuncia por violencia de género «exagerada», son el vivo ejemplo de la condescendencia patricia con la que el oficialismo digiere las críticas.
    Cuando una mujer de su propio signo político denuncia, se activan protocolos, se leen manifiestos y se exige la inmediata destitución del acusado. Pero si la denunciante es una mujer de ideología liberal o de derecha, el libreto cambia: la denuncia pasa a ser «una exageración», «un intento de aprovechamiento político» o una simple «sensibilidad» desmedida.
    Esa minimización de la palabra de una par es una falta de respeto no solo a la concejal afectada, sino a todas las mujeres que esperan que las instituciones den el ejemplo.
     
    El Colectivo con derecho de admisión: Izquierda vs. Derecha
    Este caso pone sobre la mesa el debate de fondo: la absoluta doble vara de las políticas de género y los colectivos de «sororidad». Durante años nos vendieron que «el colectivo» defendía a las mujeres de manera universal. Hoy vemos que el carnet de víctima tiene derecho de admisión ideológica.
     
    Si la víctima es de izquierda: Cuenta con el aparato estatal a su disposición, marchas en la plaza, comunicados del área de género municipal y solidaridad automática de las bancadas oficialistas.
     
    Si la víctima es liberal o de derecha: El feminismo institucionalizado sufre de amnesia selectiva. Hay un silencio sepulcral en las oficinas de género que nosotros mismos financiamos con nuestros impuestos. La empatía del progresismo local está directamente condicionada por la boleta electoral que la víctima metió en la urna.
     
    Como liberales, no defendemos privilegios de género ni colectivos colectivistas que colectivizan la culpa; defendemos la igualdad ante la ley y el respeto irrestricto a la dignidad del individuo. Si un funcionario público, sea quien sea, abusa de su posición de poder para violentar o amedrentar a un miembro del cuerpo legislativo, debe rendir cuentas con todas las de la ley.
     
    El Ejecutivo local está acostumbrado a actuar «sin pedir permiso» a las autoridades nacionales. Ahora, con este avasallamiento institucional y judicial en el caso Percara, nos demuestran que tampoco tienen intenciones de respetar las normas básicas de convivencia democrática.
     
    Señores concejales del oficialismo, dejen de militar la sororidad de cotillón. La violencia no tiene ideología, y el abuso de poder tampoco. Es hora de que la justicia escuche a los testigos y deje de operar como el escudo de los amigos del poder.