Entre el 20 y el 26 de julio, la ciudad de Colón recibió más de 41.000 pernoctes y alrededor de 12.500 excursionistas.
La ocupación turística promedió 40% y llegó a 60% en el fin de semana, con un impacto económico estimado en $4.600 millones en alojamientos, gastronomía y servicios.
El Complejo Termal incrementó sus ventas de entradas y, por la creciente del río Uruguay, algunas actividades costeras debieron reorganizarse preventivamente.
