El gobernador Rogelio Frigerio informó que se reunió con el presidente del directorio de Granja Tres Arroyos para analizar la crisis de la planta en Concepción del Uruguay y resguardar las fuentes de trabajo.
Sin embargo, pocos días después comenzaron a llegar telegramas de despido a trabajadores. El artículo cuestiona qué ocurrió entre ese encuentro y las medidas, y sostiene que, aun con un contexto favorable para la industria avícola, el acompañamiento oficial debería traducirse en acciones concretas para sostener la producción y el empleo.
