Etiqueta: abandono

  • El legalismo del abandono: entre los papeles de escritorio y las paredes que se caen Por el Prof. Pablo M. Mugherli

    El legalismo del abandono: entre los papeles de escritorio y las paredes que se caen Por el Prof. Pablo M. Mugherli

    El legalismo del abandono: entre los papeles de escritorio y las paredes que se caen Por el Prof. Pablo M. Mugherli

    En los últimos días, el debate público de Concepción del Uruguay se ha visto sacudido por encendidas críticas respecto a las intervenciones municipales en dos de nuestros mayores orgullos patrimoniales: la Casa de Urquiza y el Museo Delio Panizza. Se ha llegado a calificar este accionar bajo analogías delictivas y lógicas mafiosas, argumentando una supuesta «arbitrariedad» por la falta de firmas, convenios vigentes o autorizaciones de organismos centralistas con sede en Buenos Aires o Paraná.

    Sin embargo, como docentes e historiadores, nos vemos en la obligación de descorrer el velo de la chicana política para analizar el fondo de la cuestión: ¿qué hacemos cuando el Estado Nacional y Provincial desertan de sus obligaciones? Quienes defienden a rajatabla la rigidez procedimental olvidan —u omiten deliberadamente— la asimetría y el histórico centralismo que sufre el interior del país. Exigir que el municipio paralice cualquier puesta en valor a la espera de que la Comisión Nacional de Monumentos o la Secretaría de Cultura de la Nación aprueben un expediente, en un contexto de desmantelamiento administrativo y asfixia presupuestaria a nivel federal, no es defender la legalidad; es firmar el acta de defunción de nuestro patrimonio.
    La Casa de Urquiza y el Museo Delio Panizza no son abstracciones jurídicas que habitan en los escritorios porteños; son edificios de carne y hueso, con techos que sufren las inclemencias del tiempo, paredes que acumulan humedad y estructuras que requieren mantenimiento constante. Cuando la Nación decide subutilizar o abandonar un espacio, o cuando la Provincia retira sus partidas específicas, la inacción no es una opción virtuosa. Esperar el «permiso» de un ausente es complicidad con el deterioro. La instalación de un museo itinerante o las refacciones de urgencia no responden a una lógica de «caudillismo» ni a un capricho trasnochado. Responden al principio de preservación por omisión superior. Es el municipio, con los recursos de la comunidad local y el conocimiento de los profesionales de nuestra propia región — perfectamente calificados para la tarea—, el que debe actuar como la última línea de defensa de nuestra identidad histórica. Activar un espacio público, dinamizarlo culturalmente y resguardarlo de la ruina es un acto de estricta responsabilidad civil y patrimonial. La historia no se detiene a esperar que un burócrata firme un remito a miles de kilómetros de distancia. Si la herencia de Urquiza y Delio Panizza sigue en pie, debe ser gracias al compromiso de la comunidad que la habita y la respira todos los días. Frente al abandono centralista, la gestión y la preservación local no constituyen un delito: constituyen un deber soberano.

  • Entre el abandono y la desidia: Es lamentable ver y recorrer el bulevar 12 de Octubre (Ver video)

    Entre el abandono y la desidia: Es lamentable ver y recorrer el bulevar 12 de Octubre (Ver video)

    Entre el abandono y la desidia: Es lamentable ver y recorrer el bulevar 12 de Octubre (Ver video)

    El bulevar 12 de Octubre, que recorre de este a oeste casi todo el largo de la ciudad y por el cual transitan infinidad de peatones haciendo sus rutinas deportivas y vehículos no solo de vecinos si no de turistas, está en un verdadero estado lamentable.

    Esto seguramente es producto de la falta de mantenimiento y la desidia de aquellos “vecinos educados” que tiran sus residuos de todo tipo, a toda hora y en cualquier lugar, sin importar un ca…… lo que su conducta genera a toda la ciudad.
    Veredas destruidas por donde los peatones deben realizar malabares a toda hora, siendo muy peligroso transitar de noche, con raíces asomadas, cemento de los caminos rajado o literalmente ausente, cascotes y pozos, hacen el caminar una verdadera tortura.
    Si a esto le sumamos las rampas para personas con movilidad reducida que están rotas en su mayoría u obstruidas por ramas, muebles viejos, bolsas de basura y todo lo que Ud, pueda imaginar, el problema es muy serio.

    La defectuosa iluminación también juega su parte en la noche y no faltan las caídas, dobladuras de tobillos y los riesgos de los amigos de lo ajeno que tienen un lindo trayecto para sorprender y hacer de las suyas.
    Lamentablemente también hay otros bulevares con problemas de basura, pero eso es cuestión de poner gente en la calle recorriendo y aplicar sanciones a quienes corresponda, ya que si por la buenas la gente no aprende, es cuestión de aplicar las multas mas duras posibles y que hagan tareas comunitarias por el bien de Concepción del Uruguay, les guste o no les guste y si temor al costo político que estas medidas puedan acarrear.