Hallan más de un centenar de ampollas con distintas drogas en el departamento del enfermero muerto en Palermo
Al menos 112 ampollas de distintas drogas, entre ellas propofol y fentanilo, se secuestraron en el interior del departamento de Palermo donde este viernes por la tarde fue hallado muerto el enfermero Eduardo Bentancourt, de 44 años, quien era oriundo de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú y se había mudado a la Ciudad de Buenos Aires hacía aproximadamente un mes para buscar trabajo.Su familia no tenía contacto con él desde el lunes y al no contestar los llamados su hermana viajó desde Entre Ríos y denunció esta situación a la Policía. Finalmente, el viernes alrededor de las 16 ingresaron al departamento A que el enfermero alquilaba en el noveno piso del edificio situado en Fray Justo Santa María de Oro 2428 y lo encontraron muerto.Lograron entrar con la llave que aportó la locataria del inmueble y una vez en el interior lo hallaron sentado en una silla, con sangre en la boca y sin signos vitales, por lo que se convocó inmediatamente al personal del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME) que al arribar al lugar constató la muerte Bentancourt.Según las fuentes consultadas por Clarín, a simple vista, el cuerpo presentaba una lesión en el antebrazo derecho compatible con una punción venosa. En la escena no detectaron otros signos de violencia.En tanto, los peritos de la Unidad Criminalística Móvil (UCM) hallaron luego en la cocina cuatro ampollas abiertas de midazolam -utilizado como sedante, hipnótico, ansiolítico y miorrelajante- y fentanilo; guantes de látex descartables y una jeringa y aguja utilizadas. También encontraron tres teléfonos celulares y documentación y tarjetas del enfermero.Pero el hallazgo más impactante fue el de una bolsa que estaba adentro de una caja y contenía al menos 112 ampollas de distintas drogas, sin utilizar: 5 de propofol, 7 de lidocaína, 5 de difehidramina, 5 de dipirona, 8 de hiosina, 5 de fentanilo, 12 de diclofenac, 2 de clonazepam, 20 de midazolam, 7 de dexametazona, 1 de adrenalina, 1 de haloperidol, 12 de metoclopranida, 7 de diazepam, 6 de ketorolac, 1 de lorazepam, 5 de cloruro de potasio, 1 de cetriaxona, 1 de penicilina y 1 de succinilicolina.Intervino el personal de la Comisaría Vecinal 14 de la Policía de la Ciudad, primero bajo las órdenes de la Unidad de Flagrancia Norte y luego del fiscal en lo Criminal y Correccional 21 Alberto Vasser, que iniciaron actuaciones por “averiguación de causales de muerte” a la espera de los resultados de la autopsia que determinará el motivo y la data del fallecimiento.Respecto de las hipótesis que se manejan, una fuente de la pesquisa explicó que en el lugar del hecho no se halló ninguna nota que reforzara la posibilidad de un suicidio.También será clave para la investigación el análisis de las ampollas -cuál es su procedencia y cómo llegaron hasta ahí- y los celulares secuestrados en el lugar del hecho, que se produjo a tan solo cinco cuadras del edificio de Juncal al 4600 donde el 20 de febrero pasado fue hallado muerto el anestesista Alejandro Zalazar (29).A este anestesista lo encontraron con una vía conectada a su pie derecho, presumiblemente por el consumo de propofol y fentanilo, y su muerte fue la punta del ovillo para empezar desentrañar qué son las «propofest» y el robo de anestésicos del Hospital Italiano, aunque la investigación sumó en las últimas horas una denuncia que apunta a la posible sustracción de drogas de otros centros médicos.Eduardo Bentancourt, nacido en octubre y del signo Libra, fue al Colegio Nacional «Luis Clavarino» y al Instituto de Formación Docente Continua «María Inés Elizalde», ambos de Gualeguaychú, donde, según medios locales, trabajó como enfermero en el Hospital Centenario de esa ciudad entrerriana hasta que hace poco presentó la renuncia.En su perfil de la red social Facebook la imagen principal dice: “Seamos felices, total, locos ya estamos”. No registra mucha actividad reciente, aunque se pueden ver publicadas algunas fotos de él en distintos lugares, como Buenos Aires, el Cristo Redentor de Río de Janeiro y paisajes junto al río. Mientras que en LinkedIn figuraba como «en busca de empleo».Este sábado, tras conocerse la noticia de lo ocurrido, Daniela, una amiga suya, le dedicó un mensaje de despedida a través de Instagram. “Me dolés el alma amigo. Solo pido la paz que te merecés. Te amo Edu”, decía la historia, acompañada con una foto de ella con el enfermero fallecido. “No tengo las palabras suficientes cuando la vida sorprende con una despedida tan inesperada… Todo queda en silencio, en incredulidad, en un dolor que cuesta entender. Nos quedamos con lo pendiente, con lo que faltó decir, con abrazos que ya no podremos dar… pero también con todo lo hermoso que compartimos. Fuiste una persona especial, de esas que dejan marca, de esas que no se olvidan. Y aunque hoy duela tanto, sé que tu recuerdo va a seguir vivo en cada risa, en cada historia, en cada rincón donde supiste estar. Hoy así rota completamente, te amo amigo”, se lee en el posteo.
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Hallan más de un centenar de ampollas con distintas drogas en el departamento del enfermero muerto en Palermo
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Hallaron muerto a un enfermero en Palermo junto a ampollas de fentanilo y propofol
Hallaron muerto a un enfermero en Palermo junto a ampollas de fentanilo y propofol
Un hombre de 44 años, que sería enfermero, fue hallado muerto este viernes en su departamento del barrio de Palermo donde la Policía de la Ciudad acudió a pedido de su hermana, que había viajado desde Gualeguaychú porque desde hace tres días no tenía noticias suyas. Junto al cuerpo los investigadores encontraron ampollas con fentanilo y propofol, una jeringa y guantes de latex, por lo que las sustancias eran peritadas para determinar su origen.Los investigadores, según pudo saber Clarín, se sorprendieron por la gran cantidad de frascos de vidrio con distintas variedades de drogas controladas que tenía en su poder el inquilino del departamento de la calle Oro. Pero, señalaron que junto al cuerpo solo «4 ampollas estaban abiertas» y contenían Fentanilo y Midazolam, dos potentes anestésicos de uso en hospitales.Las fuentes señalaron que cerca de las 16:10 de este viernes, la policía tuvo que acudir ante el llamado de una mujer que reveló que desde el 30 de marzo no podía comunicarse con su hermano que vivía en Fray Justo Santa María de Oro al 2400. Allí, junto a la propietaria de la vivienda pudieron abrir la puerta con una copia de la llave y encontraron al hombre ya muerto, sentado en una silla del comedor.Junto a él, los investigadores hallaron tres teléfonos celulares, jeringas, guantes de latex y ampollas con una enorme variedad de drogas como propofol, lidocaína, difehidramina, fentanilo, diclofenac, clonazepan, dexaametazona, adrenalina, haloperdol, metroclopranida, diazepan y keterolac, entre otras.En general se trata de ansiolíticos, analgésicos y anestésicos en una presentación no comercial para el público, ni de venta libre.El caso es investigado por el fiscal Nacional en lo Criminal y Correccional 21, Carlos Alberto Vasser, con apoyo de la Policía de la Ciudad, que realizó las pericias esta noche y se encargó del traslado del cuerpo del hombre fallecido a la morgue, donde será sometido a una autopsia para determinar las causas y mecánica de su deceso.El caso sorprendió este viernes en medio de la conmoción que generaron las revelaciones en torno al caso del anestesista fallecido en febrero en otro sector del mismo barrio de Palermo, tras una fiesta de drogas controladas que eran conseguidas por otros profesionales de la salud que trabajaban en hospitales y clínicas de la ciudad de Buenos Aires.Los informantes señalaron que el cuerpo del enfermero se encontraba sentado en una silla, apoyado sobre la mesa del comedor del departamento. Y, apuntaron que en principio los médicos que practiquen la autopsia buscarán determinar la data de la muerte.La investigación será seguida con gran atención en forma paralela al desarrollo de la causa abierta en la justicia por la muerte de Alejandro Zalazar (29), un residente del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, del Rivadavia y de la Fundación Favaloro.El médico Zalazar fue hallado muerto el 20 de febrero, en una causa que investiga el fiscal Eduardo Cubría y el juez Santiago Bignone en una aparente fiesta de drogas tras el hallazgo de ampollas de fentanilo y propofol, dos productos faltantes en el Hospital Italiano.Al ser encontrado muerto, Zalazar tenía una vía conectada al pie a través de la cual se habría administrado estos anestésicos.