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  • Vacío histórico: El 51,63% de los cargos de fiscales están vacantes y el Gobierno aún tiene más de 50 ternas en su poder

    Vacío histórico: El 51,63% de los cargos de fiscales están vacantes y el Gobierno aún tiene más de 50 ternas en su poder

    Vacío histórico: El 51,63% de los cargos de fiscales están vacantes y el Gobierno aún tiene más de 50 ternas en su poder

    Los pronósticos se confirmaron: actualmente, más de la mitad de los cargos en el Ministerio Público Fiscal se encuentran vacantes. Según datos oficiales, hay 189 vacantes sobre un total de 366 cargos de fiscales nacionales y federales. Mientras tanto, el Gobierno retiene 54 ternas correspondientes a integrantes de la Procuración General de la Nación, y en el Senado solo se aprobaron dos pliegos para cubrir esta importante cantidad de vacantes. Hace una semana, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, envió 12 pliegos de fiscales, aunque desde su entorno reconocen una “marcada preocupación” por las vacancias récord.

    Desde la gestión de Mauricio Macri, Argentina está atravesando un cambio de paradigma jurídico, con la implementación progresiva del sistema procesal acusatorio, que reemplaza al sistema inquisitivo tradicional regulado por el Código Procesal de 1991. Este nuevo modelo, basado en la oralidad, busca agilizar los procesos penales y revertir la baja tasa de avance y resolución de causas que se acumulaban durante décadas. Una de las modificaciones más significativas es el nuevo rol de los fiscales, quienes ahora son responsables de la investigación desde el inicio hasta la instancia del juicio.
    En aquellas jurisdicciones donde el sistema acusatorio aún no está vigente, los jueces deciden si delegan la investigación al Ministerio Público. Bajo el nuevo Código Procesal, esta facultad será indiscutiblemente del fiscal, y los jueces continuarán actuando como garantes del proceso.
    Las estadísticas son contundentes: el nuevo sistema requiere más fiscales. Sin embargo, esta necesidad, impulsada también por el gobierno actual, contrasta con las decisiones institucionales tomadas, dado que el Poder Ejecutivo priorizó el envío al Senado de pliegos correspondientes a jueces y no a fiscales.
    Recientemente, el presidente Milei firmó el decreto de designación de 46 pliegos aprobados por el Senado; de ellos, solo dos corresponden al Ministerio Público Fiscal. Fuentes judiciales consultadas por Clarín señalaron que el Gobierno aún retiene 54 ternas remitidas por la Procuración General para cubrir cargos vacantes en diversas fiscalías, un número que contrasta con el 51,63% de despachos sin fiscales titulares, lo que genera una sobrecarga en las fiscalías que cubren múltiples causas simultáneamente y afecta la administración eficiente del sistema de justicia.
    Hace diez días, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial un decreto que modifica los requisitos para la designación de jueces, fiscales, ministros de la Corte y al propio Procurador General. En el texto se reconoce que “la Nación atraviesa una crisis institucional derivada del elevado porcentaje de vacantes en cargos de magistrados en la justicia nacional y federal y la demora en su cobertura”, y se destacan las cifras inéditas de vacancias, con el 37,5% de sillones judiciales vacíos y, de manera aún más grave, más de la mitad de los cargos del Ministerio Público sin cubrir.
    Desde el Ministerio de Justicia indicaron a Clarín que la semana pasada se enviaron 12 pliegos de fiscales a la Cámara Alta, aunque reconocieron que la Procuración “viene muy lento con los concursos y el envío de ternas al Gobierno”. La Procuración General es la encargada de convocar los concursos para cubrir las vacantes, y tras la evaluación de candidatos confecciona las ternas que remite al Ejecutivo, quien selecciona a los candidatos para que sus pliegos sean enviados a la Comisión de Acuerdos del Senado y luego sometidos a votación en el recinto.
    Desde la Casa Rosada aseguran que este proceso enfrenta retrasos principalmente dentro de la Procuración. En diálogo con Clarín, la conducción del Ministerio Público Fiscal informó que, en lo que va del año, solo se ha sumado una terna y que hay cuatro más en trámite con diferentes niveles de avance, pero aún no enviadas al Ejecutivo.
    “La mayor preocupación es que la implementación del sistema acusatorio requiere la mayor cantidad posible de fiscales, y eso no está ocurriendo”, señalaron fuentes oficiales a Clarín. En respuesta, el ministro Mahiques solicitó a las autoridades de la Procuración acelerar el proceso de concursos.
    Además, fuentes judiciales agregan que la crisis no se limita a la escasez de fiscales, sino que también incluye un continuo recorte presupuestario por parte del Gobierno nacional. Para este año, el Ministerio Público Fiscal solicitó un presupuesto de 815.000 millones de pesos, pero el Ejecutivo aprobó apenas 539.546 millones, lo que representa una reducción del 26,6%.
    Esta brecha afecta directamente aspectos esenciales como infraestructura e inversiones necesarias para el correcto funcionamiento del Ministerio Público Fiscal. El año pasado, la Procuración proyectó una necesidad presupuestaria de 614.000 millones para 2025, pero el Gobierno autorizó sólo 454.807 millones. Dado que la cobertura salarial exige más de 400.000 millones anuales, queda muy poco margen para inversiones.
    Por un lado, el Gobierno exige mayor celeridad en los concursos; por otro, el jefe de los fiscales, Eduardo Casal, ha solicitado en reiteradas ocasiones al Poder Ejecutivo que envíe al Senado las ternas que se encuentran pendientes desde hace dos años, además de mejorar el financiamiento para la institución, en línea con la progresiva implementación del sistema acusatorio.

  • «Es intocable»: el Gobierno aún busca salvar a Adorni y ordena desconocer el acuerdo para interpelarlo

    «Es intocable»: el Gobierno aún busca salvar a Adorni y ordena desconocer el acuerdo para interpelarlo

    «Es intocable»: el Gobierno aún busca salvar a Adorni y ordena desconocer el acuerdo para interpelarlo

    Con el objetivo de proteger a Adorni, el bloque de La Libertad Avanza y aliados enviará este viernes por la mañana una nota a la Presidencia del Senado solicitando la convocatoria a una nueva reunión de Labor Parlamentaria para el martes 23 a las 18 horas. La nota ya estaba redactada desde anoche.

    El oficialismo busca modificar el criterio acordado hace 48 horas, que establecía que para aprobar los pedidos contra el jefe de Gabinete, investigado por presunta corrupción, se necesita una mayoría absoluta de 37 senadores. Ahora, la bancada que preside Patricia Bullrich sostiene que, al no contar la iniciativa con dictamen de comisión, es necesario alcanzar dos tercios del Senado para su aprobación sobre tablas, es decir, 48 votos si están presentes todos los integrantes.
    La oposición sospecha que el Gobierno intenta ganar tiempo para Adorni. Senadores de La Libertad Avanza con línea directa hacia Karina Milei aseguran que la instrucción es que el jefe de Gabinete es «intocable».
    Desde el entorno de Bullrich explicaron a Clarín que fijar el criterio de dos tercios es indispensable por una cuestión de seguridad jurídica. Señalaron que habilitar el tratamiento sin dictamen de comisión sería institucionalmente «muy frágil» y por ello se convocará a una nueva reunión de Labor Parlamentaria.
    Según la nueva interpretación de La Libertad Avanza, toda iniciativa, incluida la interpelación, requiere dictamen de comisión para ser tratada en el recinto. Esta postura ya fue discutida en la reunión del miércoles, donde dos senadores libertarios, Agustín Coto y Ezequiel Atauche, plantearon este criterio, pero el consenso en ese momento fue que solo se precisaba mayoría absoluta, y así se acordó.
    Además, el acta de Labor Parlamentaria del miércoles indica que no hay asuntos acordados para tratar sobre tablas en la sesión ordinaria del jueves 25, y establece que las primeras en discutirse serán las mociones de interpelación a Adorni. Dicha acta cuenta con la firma de 16 senadores de todos los bloques.
    Queda pendiente saber si la decisión oficialista de modificar lo acordado generará consecuencias, ya que recientemente hubo tensiones similares cuando se adicionaron pliegos judiciales después de iniciada una sesión, hecho que fue cuestionado por la cristinista Juliana Di Tullio, quien afirmó que los acuerdos de Labor Parlamentaria deben respetarse.
    El escenario cambia considerablemente si se requiere la mayoría de dos tercios. El oficialismo, con 21 senadores propios y a tres del tercio necesario para bloquear iniciativas, podría frenar los intentos opositores si conserva la disciplina partidaria. Sin embargo, existen dudas sobre la postura de algunos senadores, como Luis Juez y Francisco Paoltroni. Las ausencias favorecerían a la oposición, ya que los dos tercios se calculan sobre los presentes.
    Asimismo, el Gobierno podría recurrir a gobernadores aliados con senadores propios para conseguir los votos necesarios antes de la reunión del martes.
    En caso de no alcanzar dos tercios para el tratamiento sobre tablas, la oposición debería presentar una moción de preferencia para que el proyecto se derive a comisión, probablemente a la de Asuntos Constitucionales presidida por Agustín Coto. El reglamento establece que desde la emisión del dictamen hasta su tratamiento en el recinto debe transcurrir una semana, por lo que, si el Gobierno logra los votos, podrían pasar tres semanas hasta la interpelación efectiva de Adorni. Además, en julio comienza el receso de invierno, lo que podría postergar aún más el proceso.
    Consultado por Clarín, el senador peronista José Mayans sostuvo que el acuerdo de Labor Parlamentaria del miércoles estableció mayoría absoluta y calificó como «un bochorno» que se desconozca ese compromiso. También señaló que no se preveía otra reunión de Labor Parlamentaria antes de la sesión del jueves 25 y aseguró: «La Constitución dice que se necesita mayoría absoluta. Lo que quieren hacer es una artimaña para violar la Constitución».
    Otra senadora peronista advirtió que si se decidiera girar el proyecto a varias comisiones en lugar de solo Asuntos Constitucionales, el dictamen podría demorarse indefinidamente, lo que solo prolongaría la situación de Adorni.
    En el oficialismo reconocen que el número para alcanzar dos tercios es muy ajustado y sostienen que la decisión de proteger a Adorni fue tomada tras la presión ejercida por aliados de Javier Milei, quienes le habían dado una semana de plazo para que el jefe de Gabinete fuera removido.
    El Gobierno podría enfrentar dos dificultades. La primera, denominada «efecto Kueider» por la peronista disidente Carolina Moisés, refiere a la imprevisibilidad que podría generar la sesión en el recinto, recordando la expulsión inesperada del exsenador Edgardo Kueider tras ser detenido en Paraguay y que jugaba aliado de los libertarios.
    La segunda dificultad es el riesgo de tensar la relación con los aliados, ya que Patricia Bullrich le habría transmitido a Karina Milei que el oficialismo debe cuidar esos vínculos para avanzar con su agenda legislativa. Un senador libertario del interior expresó: «Si Adorni es intocable, despidámonos de tener una puta ley más».
    Finalmente, Adorni solicitó presentarse el jueves 2 de julio ante el Senado para informar sobre la gestión del Gobierno, pero no se le aceptó la propuesta. Carolina Moisés consideró que permitir su presencia sería validar su rol como jefe de Gabinete cuando no puede explicar el gasto de 8 millones de pesos en sábanas.