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  • Villa Elisa celebrará el Día Internacional del Bienestar con una jornada abierta a toda la comunidad

    Villa Elisa celebrará el Día Internacional del Bienestar con una jornada abierta a toda la comunidad

    Villa Elisa celebrará el Día Internacional del Bienestar con una jornada abierta a toda la comunidad

    Este sábado 13 de junio, Villa Elisa será sede de una nueva edición del Día Internacional del Bienestar, una propuesta gratuita y abierta a toda la comunidad, que forma parte de las celebraciones del Global Wellness Day, iniciativa que promueve hábitos saludables y bienestar en más de 170 países.

    La actividad se desarrollará de 14 a 18 horas. Comenzará con la concentración en Plazoleta General Manuel Belgrano, desde donde los participantes podrán realizar el recorrido hasta Plaza El Ñandubay (Especies Nativas), caminando, corriendo o en bicicleta.
    Durante la jornada, se llevará adelante una variada agenda de actividades, que incluirá la presentación del stand de promoción y prevención de la salud hacia conductas saludables, clases de elongación y zumba, una charla sobre alimentación saludable, bailes de ritmos tropicales, visitas guiadas al Jardín Medicinal “LL Yuyos” y al vivero de “Nativas Raíces”, además de un cierre musical a cargo del Dúo Pablo y Mariela.
    También habrá sorteos, espacios de emprendedores vinculados al bienestar, productos naturales y servicio de cantina a cargo de la Cooperadora del Hospital San Roque.
    Desde la organización invitan a vecinos y visitantes a sumarse a esta celebración que busca promover una mejor calidad de vida, el contacto con la naturaleza y la construcción de hábitos saludables.

  • Vocación, sacrificio y comunidad: El valor incalculable de nuestros Bomberos Voluntarios

    Vocación, sacrificio y comunidad: El valor incalculable de nuestros Bomberos Voluntarios

    Vocación, sacrificio y comunidad: El valor incalculable de nuestros Bomberos Voluntarios

    Cada 2 de junio, la Argentina rinde homenaje a quienes eligen el servicio desinteresado como una forma de vida. En Concepción del Uruguay y la región, su presencia es el recordatorio más puro de que la solidaridad sigue siendo el motor de nuestra sociedad. Este martes habrá actividades en el Cuartel de Calle Mitre y una misa.

    Hay profesiones que se eligen por sustento, otras por prestigio, pero hay un oficio en particular que solo puede nacer desde las entrañas más profundas de la empatía humana: el de bombero voluntario.
    Este martes 2 de junio se celebra su Día Nacional, una fecha que invita no solo a saludar al pasar, sino a reflexionar profundamente sobre lo que estas instituciones representan para el tejido social de nuestras comunidades.
    La historia nos cuenta que un 2 de junio de 1884, a raíz de un voraz incendio en el populoso barrio porteño de La Boca, un grupo de vecinos liderados por Tomás Liberti se organizó de manera espontánea para combatir las llamas que amenazaban sus hogares. Aquel impulso solidario dio origen al primer cuerpo de bomberos voluntarios del país. Hoy, más de 140 años después, ese mismo espíritu de coraje y entrega civil sigue intacto en cada rincón de la provincia de Entre Ríos.
    Desafiar al peligro a cambio de nada
    Para el ciudadano común, el sonido de la sirena del cuartel y los móviles suele ser un llamado de alerta, un indicio de que alguien, en algún punto de la ciudad, la está pasando mal. Para los bomberos, ese mismo sonido es un interruptor que congela sus vidas cotidianas. No importa si es de madrugada, si están en medio de una cena familiar, trabajando o descansando: el uniforme se calza en minutos y la respuesta es inmediata.
    Es imperioso detenerse en la palabra «Voluntario». En un mundo muchas veces dominado por el individualismo y el rédito económico, que existan hombres y mujeres dispuestos a arriesgar su integridad física, a enfrentar la furia del fuego, la complejidad de un rescate vehicular o la crudeza de las inundaciones a cambio de la simple satisfacción de ayudar, es un hecho que roza lo heroico.
    «Servir a la comunidad no es solo una tarea, es una forma de vida». La frase, que resuena con fuerza en los pasillos del cuartel de Concepción del Uruguay, sintetiza a la perfección la mística de la fuerza. Detrás de cada equipo autónomo, de cada línea devanadera y de cada unidad que sale a la calle, hay padres, madres, hijos y amigos. Hay una red afectiva invisible que sostiene a quien sale al peligro, sabiendo que el regreso nunca está garantizado.
    El compromiso de sostener a quienes nos cuidan
    Celebrar el Día del Bombero Voluntario debe ser también un ejercicio de memoria y de gratitud institucional. Mantener un cuartel operativo, con equipamiento de vanguardia, capacitación constante para el cuerpo activo y sus aspirantes y herramientas de alta complejidad tecnológica, requiere de un esfuerzo mancomunado gigante.
    Los festejos
    Este martes a las 8 horas será el izamiento Bandera, para luego recibir a los vecinos a puertas abiertas para conocer equipa e instalaciones.
    Ya a las 19 horas será la misa en la Parroquia San Vicente y la bendición dos nuevas unidades, para cerrar los festejos con una cena para personal, aspirantes, cadetes y comisión.
    Por otra parte se reprogramó para el domingo14 de junio, la muestra en el Predio Multieventos para fundirse en un abrazo con los vecinos y tener nuevamente la oportunidad perfecta para que la comunidad uruguayense devuelva un poco de todo lo que recibe. Porque ellos no piden nada, pero merecen todo: el respaldo del Estado, la colaboración de las empresas y el aplauso cerrado de una sociedad que sabe que, cuando todo falle, ellos van a estar ahí.
    A todos los Bomberos Voluntarios de Concepción del Uruguay y de la provincia de Entre Ríos, a sus comisiones directivas, a sus cuerpos de cadetes y a las familias que los apuntalan en la espera: ¡Feliz día y gracias por su invaluable servicio!
    Pablo Bianchi / Redacción de 03442

  • Creó una comunidad de conductoras que las ayuda a perder el miedo: «Manejar te permite hacer de todo»

    Creó una comunidad de conductoras que las ayuda a perder el miedo: «Manejar te permite hacer de todo»

    Creó una comunidad de conductoras que las ayuda a perder el miedo: «Manejar te permite hacer de todo»

    Cuando Luly Dietrich fundó la comunidad «Mujeres al Volante», apenas el 24% de las mujeres argentinas contaba con licencia de conducir. Hoy, aunque persiste la brecha de género, ese porcentaje aumentó al 35%, según el último informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

    Para Dietrich, el punto de inflexión que impulsó este cambio fue la pandemia, ya que la imposibilidad de utilizar el transporte público motivó a muchas mujeres a obtener su licencia para ganar autonomía. La publicista además destaca una transformación en la relación femenina con el manejo, que refleja mayor confianza y seguridad. “Creo que cuando nos ponemos al volante, empezamos a cambiar nuestra relación con nosotras mismas”, afirma, y señala que este cambio también se replica en otros aspectos de la vida.
    “Poco a poco, se avanza hacia una mayor equidad e inclusión en los roles. Hoy en día, las mujeres compramos autos, los llevamos a reparar, algunas se forman en mecánica, otras trabajan en la industria automotriz e incluso hay muchas apasionadas de la Fórmula 1”, explica.
    Criada en el entorno automotor por su pertenencia a la empresa familiar Grupo Dietrich, Luly sintió la necesidad de crear Mujeres al Volante debido a la escasa participación femenina en ese ámbito.
    Desde hace 17 años, la comunidad acompaña a mujeres que desean obtener la licencia de conducir o, si ya la tienen, animarse a usarla con mayor conciencia y libertad. Además, ofrecen “La Universidad del Auto”, un espacio donde se dictan talleres sobre mecánica y manejo del miedo al volante.
    “Tener la licencia abre muchas puertas: permite conseguir empleo, generar ingresos extras, alquilar un auto si no se posee uno, o tomar el volante cuando otro conductor está cansado durante un viaje largo. Te permite hacer de todo”, destaca Dietrich.
    Entre las participantes de los talleres, Dietrich observa un cambio de mentalidad: “Pasan del ‘no puedo’ al ‘yo puedo’, y para eso es fundamental aprender a manejar la mente y conectar con el presente”.
    En la 50ª Feria Internacional del Libro, Dietrich presentó su libro Maneja tu miedo con amor, una obra que recopila 12 testimonios reales de mujeres que superaron el miedo a conducir y lograron un notable crecimiento personal en distintas áreas de su vida a partir de esa decisión.
    La idea de escribirlo surgió hace dos años a partir de uno de los talleres que Mujeres al Volante brinda con el mismo título. “Vi que era un puente para que muchas mujeres empezaran a dejar atrás ese temor que las frenaba al volante, y que además podían aplicar esas herramientas en otras áreas de su vida, como por ejemplo para cambiar de trabajo”, resume Luly.
    Bajo el lema “Manejar no es solo conducir, sino también elegir”, el libro se presenta como un manual práctico con ejercicios concretos para trabajar el miedo, desarrollar confianza y avanzar paso a paso.
    “Para mí, manejar implica elegir no dejar que los pensamientos te dominen. Uno de los objetivos del libro es generar conciencia sobre esto”, explica la autora.
    Este proyecto reafirmó su propósito: “Soy una apasionada de lo que hago y mi misión es ser un puente. Quiero que todas las personas tomen el auto que sea y digan: amo manejar. Y que, sobre todo, cada vez que lo hagan, lo hagan con conciencia y amor en las calles”.
    Los testimonios
    Mercedes, Julieta y Paula son tres de las doce mujeres cuyos relatos forman parte de Maneja tu miedo con amor. Cada una abordó el volante desde una experiencia distinta, pero todas encontraron en ese proceso mucho más que aprender a conducir.
    Mercedes, de 35 años, creció en un entorno vehicular: su padre fue chofer, su hermano reparaba automóviles, y desde niña reconocía marcas y modelos de colectivos por el sonido de sus motores. Ese amor temprano por los vehículos la llevó a convertirse en conductora profesional.
    Sin embargo, el camino no fue sencillo: aunque obtuvo su licencia a los 23 años, el tráfico de la ciudad le generaba miedo y luego dejó vencer su registro. Fue tras la pandemia que decidió volver a intentarlo. Luego de varios intentos sin éxito, finalmente fue seleccionada en el programa Conductoras de Scania en su quinto intento.
    En 2022, su pareja le regaló la experiencia de manejar un colectivo por primera vez, una vivencia que la emocionó profundamente. A partir de ese momento, amplió su licencia para incluir transporte de pasajeros y camiones, y en mayo de 2025 debutó como conductora profesional en una línea de minibuses eléctricos en la Ciudad de Buenos Aires. Todo esto lo logró sin tener un auto propio hasta 2024. Durante ese recorrido, el apoyo de Mujeres al Volante fue fundamental. “Solo por intentarlo ya estás siendo mejor que ayer. No hay techo, estamos en constante aprendizaje, al volante y en la vida”, concluye.
    Por su parte, Julieta Basile, de 47 años, vivió una historia marcada por el dolor y la transformación. Aunque tenía licencia, nunca se animó a manejar sola.
    Después del fallecimiento de su marido, él arregló el auto que estaba sin uso. “Siento que me lo dejó arreglado para que yo lo use”, relata. Durante tres meses le habló al vehículo, prometiéndole que no lo dejaría abandonado.
    En ese proceso de duelo encontró la comunidad de Dietrich en Instagram y algo cambió en ella. Con el respaldo de Mujeres al Volante y de amigos, comenzó a conducir poco a poco, aumentando progresivamente las distancias recorridas.
    Hubo momentos en que manejaba llorando y otros en que el auto se le apagaba en medio de la calle, pero nunca se detuvo

  • El Jardín “Ardillitas” celebra 50 años de historia junto a su comunidad – El Miércoles Digital

    El Jardín “Ardillitas” celebra 50 años de historia junto a su comunidad – El Miércoles Digital

    El jardín de la Escuela Avellaneda comenzó este miércoles 1º de abril las celebraciones de su 50º aniversario con gran marco de público, mucha emoción y muchos recuerdos afectuosos.
    El Jardín de Infantes “Ardillitas”, perteneciente a la Escuela Nº 1 “Nicolás Avellaneda”, ubicada en calle Leguizamón 325, frente a Plaza San Martín, en la ciudad de Concepción del Uruguay, celebró este 1º de abril sus 50 años de vida institucional, formando generaciones de niños y siendo parte fundamental de la historia educativa de la comunidad.

    Durante esta primera conmemoración, que marcó el inicio de los festejos por los 50 años, la institución contó con un destacado marco de público. Se hicieron presentes ex docentes y ex alumnas de la primera y tercera promoción, quienes se acercaron a compartir este momento tan especial.

    La jornada, además de calurosa, estuvo cargada de emoción, recuerdos y alegría por el reencuentro, reflejando el profundo vínculo que el Jardín “Ardillitas” ha construido a lo largo de su historia con la comunidad. En esta ocasión, también dirigió unas palabras la profesora Silvina Suárez, supervisora de Nivel Inicial del Departamento Uruguay, quien acompañó este significativo inicio de los festejos con sus afectuosos conceptos.

    En ese contexto tan significativo, en el patio exterior de la Escuela se plantó un árbol de la especie «eugenio» (Eugenia paniculata), árbol pequeño perenne, de follaje denso y brillante; fue plantado por las «seños» del Nivel Inicial, con los niños y niñas del Jardín y también con ex alumnos. Para finalizar el encuentro se realizó una «suelta de libros».

    Los inicios
    El Nivel Inicial fue creado el 1 de abril de 1976, según registros de periódicos, escritos de la época y fotografías conservadas por la institución.
    En sus comienzos funcionaba con una sección de Preescolar en el horario de 9:30 a 11, con una matrícula de 38 alumnos, a cargo de la docente María Enriqueta Suárez de Arlettaz. En aquellos primeros años el jardín estaba ubicado en el sector sur de la escuela, sobre calle Artusi.
    Con el paso del tiempo se fueron incorporando nuevas docentes y se amplió la propuesta educativa. Entre quienes formaron parte de esta etapa se encuentran Adriana Brich de Pocco, Laura Güidoni y Marta Pulido. Más adelante, en 1980, se titularizó la docente Norma Arrieta de Rodríguez en el turno tarde.
    Hacia el edificio propio
    Debido a la creciente demanda de matrícula, el jardín atravesó distintos momentos y espacios dentro de la institución e incluso fuera de ella. En un período funcionó en la esquina de Artusi y Congreso de Tucumán, donde también trabajaban la Clínica Escolar y la Escuela para Ciegos y Ambliopes. En ese entonces, la docente “Pirucha” Angelini colaboraba en la organización del espacio para recibir a grupos numerosos de niños.

    Durante esos años también se sumaron nuevas docentes, entre ellas Silvia Fornasari y posteriormente Marta Lemos, consolidando dos salas en cada turno.
    En 1981 el jardín regresó nuevamente a aulas del sector sur de la escuela sobre calle Artusi. En esa etapa fue fundamental el acompañamiento del “Club de Madres”, quienes junto a la Asociación Cooperadora colaboraban activamente en tareas de mantenimiento y en proyectos institucionales.
    Un hecho muy importante ocurrió en 1989, cuando la comisión de padres del jardín solicitó al entonces director de la escuela, Alfredo Jesús Córdoba, que se destinara la casa habitación del director para el funcionamiento del Nivel Inicial, debido a la necesidad de contar con un espacio adecuado para los niños.
    Ese mismo año, mediante la Resolución Nº 2497/89 del Consejo General de Educación, se autorizaron las reformas necesarias y el jardín pudo trasladarse a un nuevo espacio. En ese momento, las salas estaban a cargo de las docentes Olga Frontelli y Beatriz Bracco en el turno mañana, y Norma Arrieta de Rodríguez y Marta Pulido de Richard en el turno tarde, siendo luego reemplazada esta última por Mabel Basualdo.
    Años más tarde, en junio de 1995, el equipo directivo solicitó la construcción de nuevas instalaciones para el Nivel Inicial. Finalmente, el 5 de octubre de 1998 se inauguró el edificio propio del Jardín “Ardillitas”, con la presencia de autoridades educativas, supervisores, directivos, docentes, representantes de instituciones, familias y alumnos, marcando un momento de gran alegría para toda la comunidad educativa.
    Una huella inconfundible
    A lo largo de estas cinco décadas, numerosas docentes han dejado su huella en el jardín, acompañando el crecimiento y aprendizaje de generaciones de niños y niñas, fortaleciendo un espacio educativo que forma parte de la identidad de la ciudad.

    Actualmente, el equipo directivo de la institución está integrado por la directora Silvia Dolores Percara, la vicedirectora del turno mañana Diana De Los Santos, el vicedirector del turno tarde Oscar Zanardi, la directora radial Romina Carrizo y las secretarias Lorena Ayala y María Isabel Medina.
    En el Nivel Inicial se desempeñan como docentes titulares María Belén Caire, Celia Gobbi, María Alejandra Girod y Celina Bochatay.
    Convocatoria a ex docentes, ex alumnos y familias
    En el marco de este aniversario tan significativo, la comunidad educativa invita a ex docentes, ex alumnos y familias que hayan sido parte de la historia del Jardín “Ardillitas” a acercar fotografías, guardapolvos, cuadernos u objetos que conserven como recuerdo de su paso por la institución.
    Quienes deseen colaborar pueden acercarse a la Escuela Nº 1 “Nicolás Avellaneda”.
    Todo el material reunido formará parte de una muestra que se realizará en el mes de octubre, como cierre de este año de celebración y memoria compartida.

     
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