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  • Estas fueron las últimas cenas de 15 famosos criminales condenados a muerte

    Estas fueron las últimas cenas de 15 famosos criminales condenados a muerte

    Estas fueron las últimas cenas de 15 famosos criminales condenados a muerte

    En la antigüedad, la última comida de un condenado a muerte variaba según el país. En Francia, por ejemplo, se le ofrecía únicamente «un pequeño vaso de ron» sin alimentación sólida, ya que la sentencia se comunicaba pocos minutos antes de la ejecución. En Estados Unidos, cada estado permite que el reo solicite una «comida especial» antes de ser ejecutado, aunque con ciertas restricciones. En Florida, el pedido debe ser local y no superar los 40 dólares; en Oklahoma, el tope es de 15 dólares; y en Louisiana, el condenado cena junto al alcalde de la prisión. Nueva York, que abolió la pena de muerte tras su última ejecución en 1963, permitía que el preso eligiese cualquier comida, incluso cigarrillos.

    Por lo general, no se autorizan peticiones de alcohol ni tabaco. A continuación, se relatan los pedidos de última cena de algunos condenados notorios.
    Roger Casement, acusado de traición y ejecutado por ahorcamiento en Reino Unido en 1916, solicitó solo pan sacramental, tras haberse convertido al catolicismo y desear «ir a mi muerte con el cuerpo de mi Dios como mi última comida».
    Sacco y Vanzetti, condenados erróneamente por asesinato y ejecutados en la silla eléctrica en 1927 en Massachusetts, pidieron sopa, carne, tostadas y té.
    Adolf Eichmann, uno de los principales responsables del Holocausto, fue ahorcado en Israel en 1962. Su última comida consistió en una botella de vino tinto Carmel —de la cual bebió la mitad— acompañada por queso, pan, aceitunas y té, alimentos habituales en la prisión.
    Saddam Hussein, condenado por crímenes contra la humanidad y ahorcado en Irak en 2006, rechazó su última comida especial —un plato de pollo y arroz shawarma— y rehusó también fumar un cigarrillo.
    Los fotógrafos Henry Hargreaves, autor de «No Seconds», y James Reynolds, creador de «Condenados a muerte», realizaron una serie de fotografías que documentan las últimas cenas de diversos condenados.
    Stephen Wayne Anderson, ejecutado por inyección letal en California en 2002 a los 49 años, pidió dos sándwiches de queso a la plancha, queso cottage, rabanitos, sémola de maíz, una porción de pastel de durazno y un cucurucho de helado de chocolate.
    Theodore «Ted» Bundy, condenado por violación, necrofilia, fuga de prisión y 35 cargos de asesinato, fue ejecutado en la silla eléctrica en Florida en 1989. Rechazó una comida especial, aunque le sirvieron —sin que lo consumiera— un churrasco poco cocido, huevos fritos, papas fritas, tostadas con manteca y jalea, leche, café y jugo de naranja.
    Ángel Nieves Díaz, acusado de secuestro, asesinato y robo a mano armada, fue ejecutado en Florida en 2006 a los 55 años. Rechazó tanto la comida especial como la regular que le ofrecieron.
    Víctor Feguer, condenado por asesinato en Iowa en 1963, pidió como última comida una simple aceituna sin carozo, explicando que al consumirla un olivo nacería de su cuerpo como símbolo de paz.
    James Freeman, ejecutado por inyección letal luego de siete años en prisión, solicitó un churrasco con pimienta y salsa, arroz, vegetales, porotos, pan, pastel de chocolate con cobertura de manteca de maní y un jugo.
    John Wayne Gacy, responsable de violar y asesinar a 33 niños y adolescentes entre 1972 y 1978, fue ejecutado mediante inyección letal en Illinois en 1994 a los 52 años. Su última comida consistió en una docena de camarones fritos, pollo frito Kentucky, baked beans (chauchas en salsa de tomate picante), papas fritas, un batido de chocolate, una botella de Coca-Cola Light y medio kilo de frutillas (esta última parte no se le sirvió).
    Ronnie Lee Gardner, condenado por robo y dos asesinatos, fue fusilado en Utah en 2010 a los 49 años. Su última cena incluyó cola de langosta, churrasco, pastel de manzana, helado de vainilla y 7 Up. Además, pidió ver la trilogía de «El Señor de los Anillos» mientras comía.
    Lewis Gilbert, declarado culpable del asesinato de un guardia y dos ancianos, fue ejecutado con cóctel letal en Oklahoma en 2003. Su última cena consistió en dos helados de vainilla y algunos cucuruchos.
    Gary Mark Gilmore, autor de múltiples robos y dos asesinatos en Utah, se hizo internacionalmente conocido por solicitar él mismo la pena de muerte. Fue fusilado en 1977 a los 36 años. Su última comida incluyó una hamburguesa, seis huevos duros, una papa horneada, pan, varias tazas de café y tres tragos de whisky Jack Daniel’s, aunque solo bebió el café.
    James Hudson, condenado por asesinar a una pareja de 64 años y herir gravemente al hermano de uno de ellos, fue ejecutado en Virginia en 2004. Su última cena fue una galleta cream cracker y seis Coca-Cola.
    Thomas Treshawn Ivey, condenado por matar a un empresario y a un sargento de policía en 1993, fue ejecutado por inyección letal en Carolina del Sur en 2006. Su

  • Ladrones condenados por delito de robo en Concepción del Uruguay

    Ladrones condenados por delito de robo en Concepción del Uruguay

    Ladrones condenados por delito de robo en Concepción del Uruguay

    Defensor Arrechea y Fiscal Bourlot

    La semana pasada en la Sala Penal, en audiencia presidida por el vocal de Cámara, doctor Fernando Matinez Uncal se condenó a dos sujetos acusados de robos, ambos representados por el doctor Sebastián Arrechea, en causas que llevara adelante por la fiscal Lucía Bourlot.

    Uno de ellos fue Horacio Rubén Lamouroux, autor materialmente responsable del delito de robo y lo condenó a la pena de ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo, así como también, su declaración de reincidencia (atento a los antecedentes penales.
    El otro fue Luciano Andrés Bogado, como autor por el delito de encubrimiento por receptación de cosa de procedencia sospechosa y como coautor materialmente responsable del delito de robo simple y lo condeno a la pena de un año y 2 meses de prisión ejecución condicional atento a la falta de antecedentes.
    Ambos autores el día 28 de febrero de 2026 siendo momentos antes de las 07:00 hs., ingresaron al domicilio de calle Lucilo López al 2400, a través de un pulmón de 54 centímetros de ancho y  se apoderaron de una reja de hierro liso 8″, de 1,5 metros x 1 metro, pintada de color negro la que se estaba atada con alambres a las placas de hormigón premoldeado.

  • Golpe al «Clan Da Silva»: Seis condenados a prisión efectiva por narcomenudeo en Colón

    Golpe al «Clan Da Silva»: Seis condenados a prisión efectiva por narcomenudeo en Colón

    Golpe al «Clan Da Silva»: Seis condenados a prisión efectiva por narcomenudeo en Colón

    Fiscal del caso Dr. Perroud

    La sentencia quedó firme este lunes. Entre los condenados hay cuatro hermanos que lideraban la venta de cocaína de manera organizada en el Barrio Medalla Milagrosa. Fueron derivados a distintas unidades penales de la provincia.

    COLÓN – Una investigación judicial de largo aliento contra el comercio de sustancias ilegales en la región concluyó con una condena firme para seis personas —entre ellas cuatro hermanos—. Deberán cumplir penas de prisión efectiva en diferentes cárceles de Entre Ríos.
    La resolución, dictada bajo la modalidad de juicio abreviado por el Juez de Garantías Dr. Jesús Penayo Amaya, adquirió firmeza en las últimas horas, lo que motivó el traslado inmediato de los implicados a los penales de Paraná, Concordia, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Gualeguay, donde cumplirán sus respectivas condenas.
    Las penas impuestas
    La Justicia diferenció los niveles de responsabilidad de los integrantes de la banda de la siguiente manera:

    Coautores: A los hermanos Ivo Daián Da Silva y Mauro José Da Silva se los condenó a la pena de 5 AÑOS de prisión efectiva como responsables directos del delito de comercialización de estupefacientes.

    Partícipes y tenencia: En tanto, los otros dos hermanos, Kevin Ramón Da Silva y Fiorella Valentina Da Silva, junto a José María Calderón y Emanuel Domingo Viollaz, recibieron una pena de 3 AÑOS de prisión efectiva como partícipes del delito de comercialización y tenencia simple de estupefacientes.

    Una red organizada en calle Durand
    El legajo judicial estuvo a cargo del fiscal Dr. Alejandro Perroud, quien trabajó en conjunto con el personal de la División Drogas Peligrosas de la Jefatura Departamental Colón. Durante el proceso, la fiscalía logró acreditar científicamente que los imputados sostenían una estructura organizada y continua de venta de cocaína.
    El epicentro de las maniobras delictivas se concentraba en varios domicilios, principalmente en calle Durand al 300, aunque también ramificaban las transacciones a otros puntos de la ciudad. La actividad ilícita se desarrolló, según comprobaron las autoridades, al menos entre marzo y octubre de 2025.
    Allanamientos clave y el rol de los vecinos
    La causa había tenido su punto de inflexión el 11 de octubre de 2025, cuando la policía provincial ejecutó cuatro allanamientos simultáneos. En dichos operativos se secuestraron dosis de estupefacientes listos para la venta, sumas de dinero en efectivo, balanzas digitales de precisión, teléfonos celulares y elementos de corte y fraccionamiento.
    Asimismo, el fiscal Perroud destacó especialmente el valor y el compromiso ciudadano de varios vecinos del Barrio Medalla Milagrosa. Sus testimonios e información brindada de manera pormenorizada ante las autoridades resultaron piezas fundamentales para reconstruir los movimientos diarios del «Clan Da Silva» y lograr, finalmente, desbaratar la banda de manera definitiva.

  • Israel legaliza la pena de muerte por horca para condenados por asesinato terrorista, una medida que apunta a los palestinos

    Israel legaliza la pena de muerte por horca para condenados por asesinato terrorista, una medida que apunta a los palestinos

    Israel legaliza la pena de muerte por horca para condenados por asesinato terrorista, una medida que apunta a los palestinos

    El pleno de la Knéset (Parlamento israelí) aprobó este lunes la reforma legal que establece la pena de muerte por ahorcamiento para los culpables de asesinato terrorista, una medida que las organizaciones de derechos humanos denuncian se aplicará en la práctica a los palestinos y no a los ciudadanos judíos israelíes.El texto, aprobado con 62 votos a favor y 48 en contra, obliga -salvo excepciones sin definir- a los tribunales militares israelíes a imponer dicha pena a los palestinos residentes en Cisjordania ocupada, mientras que a los tribunales ordinarios que juzgan a ciudadanos israelíes les da la posibilidad de aplicar en su lugar la cadena perpetua.El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, asistió a la votación en el plenario de la Knéset y votó a favor de la reforma, promovida por el partido del ministro israelí de Seguridad Nacional, el ultranacionalista y supremacista judío Itamar Ben Gvir.Tras aprobarse la reforma, cuyo escrito no ha sufrido cambios tras pasar por comisión parlamentaria la semana pasada, Ben Gvir intentó descorchar una botella de champán, pero un ujier se lo impidió. Pocos minutos después, se detectó un lanzamiento de misiles de Irán hacia la región de Tel Aviv.»La ley es populista, inmoral, no igualitaria», condenó durante el debate de este lunes el diputado del partido opositor ‘Yesh Atid’ (Hay Futuro) Matti Sarfatti, calificándola de «claramente inconstitucional».Hasta ahora, Israel solo permitía la pena de muerte en casos extraordinarios, principalmente por crímenes de guerra o genocidio, y solo la ha aplicado una vez con la ejecución en 1962 de Adolf Eichmann, uno de los principales responsables del Holocausto.Palestinos: tribunales militaresEn Cisjordania, los palestinos acusados por asesinato terrorista son juzgados por tribunales militares israelíes, ya que el Ejército israelí controla este territorio ocupado.La nueva ley obliga a dichos tribunales a imponer en esos casos la pena capital, salvo «circunstancias especiales» -que no detalla- que podrían justificar aplicar en su lugar la cadena perpetua.Esta cuasi obligatoriedad ha sido criticada por ONG y la ONU, que denuncian que este tipo de tribunales no tienen suficientes garantías, así como que imponer la pena por defecto atenta contra el derecho a la vida y niega a los jueces evaluar circunstancias individuales.Además, tras la reforma el tribunal militar puede imponer la pena capital aunque no la haya solicitado la Fiscalía -órgano que en Israel actúa a menudo como contrapeso del Gobierno- y las sentencias pueden ser decididas por mayoría simple de la corte -en lugar de unanimidad como se suele exigir a la justicia militar-, sin que los jueces tengan que ostentar un alto rango militar.En la práctica, las autoridades israelíes utilizan la calificación de ‘terrorista’ para referirse a palestinos que atacan a sus soldados -solo por acciones como lanzar piedras- o a los colonos que residen ilegalmente en Cisjordania, además de a aquellos que perpetran auténticos atentados en territorio israelí.Israelíes: tribunales ordinariosLos ciudadanos israelíes, tanto dentro de territorio israelí como en Cisjordania (colonos ilegales), son juzgados por tribunales penales ordinarios. En este caso, la reforma añade una nueva condición para condenar a pena de muerte, además de que sea un asesinato terrorista: si se prueba que actuó con la finalidad de «dañar al Estado de Israel».»Esto es algo extraordinario en la ley israelí», explica a EFE la abogada Miriam Azem, coordinadora del centro legal palestino Adalah, quien explica que ello dificulta extremadamente que se aplique a un judío israelí.Además, el tribunal penal ordinario tendrá la opción de elegir entre la pena capital o la cadena perpetua.Plazos, ejecución y corredor de la muerteAunque durante la tramitación de la ley se llegó a plantear que fuera retroactiva, finalmente no lo será. Según la reforma aprobada, la sentencia a muerte se aplicará por ahorcamiento, en un plazo de 90 días desde la sentencia firme y se ocultará la identidad de los verdugos.El condenado se mantendrá separado del resto de prisioneros y en su ejecución deberán estar presentes el director de la prisión, un juez, un clérigo, un médico y un representante de las familias de las víctimas.Los sentenciados podrán apelar, pero los tribunales militares que juzgan a los palestinos de Cisjordania presentan una tasa de condena que supera el 99 %, según datos del Ejército recogidos por el diario Haaretz.Los palestinos condenados por la justicia militar no podrán además recibir una conmutación de la pena ni un indulto por parte del comandante del Ejército israelí, y la reforma legal solo deja una ventana abierta a posponer la ejecución si el primer ministro lo pidiera por «razones especiales».Un centenar de muertos en prisionesSi bien esta ley no se aplicará a los detenidos en relación a la masacre del 7 de octubre de 2023, se espera que la Knéset apruebe otro proyecto, conocido como ‘Ley sobre el enjuiciamiento de los participantes en los sucesos del 7 de octubre’, por el que un tribunal militar especial podrá sentenciarlos también a la pena de muerte.La reforma legal aprobada supone la culminación de una política impulsada por el ministro de Seguridad Nacional Ben Gvir, denunciada por ONG y organismos internacionales por la detención masiva de palestinos sin garantías y los abusos en las prisiones israelíes.Desde los ataques de Hamás del 7 de octubre, cerca de 100 detenidos palestinos han muerto entre rejas, según datos obtenidos por la ONG Médicos por los Derechos Humanos Israel (PHRI), una cifra récord y no actualizada hace meses.En muchos casos, fallecieron aparentemente como consecuencia de torturas, negligencia médica y privación de alimentos, en lo que diversas ONG describen como un sistema que ha convertido los centros de detención y prisiones en «campos de tortura».