«Salud global sin exclusiones: una oportunidad para repensar la cooperación internacional»
En las últimas semanas, el rumbo de la política sanitaria internacional de Argentina ha generado un debate relevante. La decisión de retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS) plantea una pregunta de fondo: en un mundo cada vez más interdependiente, ¿cómo pueden los países asegurar el acceso a información crítica, tecnología y mecanismos de coordinación internacional en materia de salud? Este debate no es aislado. Argentina, al igual que muchos países, enfrenta desafíos complejos: tensiones en el sistema público de salud, reformas en el ámbito de la salud mental y la necesidad de fortalecer su capacidad de respuesta ante futuras emergencias sanitarias. La cuestión no es si la cooperación internacional es necesaria, sino cómo hacerla más eficaz, inclusiva y orientada a resultados concretos. Para Argentina, además, mantener vínculos con fuentes de innovación médica, datos sanitarios y nuevas tecnologías resulta clave para fortalecer la resiliencia de su sistema de salud.Sin embargo, sigue existiendo una contradicción evidente: Taiwán, un actor con un sistema de salud sólido y amplia experiencia, continúa excluido de espacios clave como la Asamblea Mundial de la Salud (WHA). Taiwán ha demostrado su capacidad de contribuir. Su rápida respuesta durante la pandemia de Covid-19, sus avances en la eliminación de la hepatitis C, y el desarrollo de un sistema de salud digital altamente eficiente ofrecen aprendizajes valiosos. Para Argentina, esto no sólo representa una referencia en políticas públicas, sino también una oportunidad concreta de cooperación en áreas como salud digital, gestión de enfermedades crónicas e innovación médica. La salud pública no reconoce fronteras geopolíticas. Los virus no distinguen sistemas políticos ni respetan decisiones diplomáticas. En un mundo globalizado, excluir a un actor con capacidades comprobadas en vigilancia epidemiológica y respuesta sanitaria no sólo debilita la arquitectura global de salud, sino que también impacta indirectamente en la seguridad sanitaria de todos los países. En un momento en que la Argentina redefine su inserción internacional en materia de salud, tal vez sea oportuno reafirmar un principio esencial: la cooperación sanitaria global debe basarse en la evidencia, la inclusión y el bienestar de las personas, no en consideraciones políticas.Apoyar la participación significativa de Taiwán en los mecanismos internacionales de salud no es sólo una cuestión de principios, sino también una decisión pragmática que favorece el interés propio de la Argentina. Porque en un mundo interdependiente, nadie está verdaderamente seguro hasta que todos lo estén.Dr. Chung-Liang Shih / MINISTRO DE SALUD Y BIENESTAR DE TAIWÁN“Un ensayo del INTI es un resultado con historia”Se anunció que el INTI dejará de prestar más de 900 servicios tecnológicos que durante años acompañaron a la industria nacional, a los organismos de control y, sin que muchos lo sepan, a cada uno de nosotros. El argumento suena razonable: si el privado puede hacerlo, que lo haga. Ahora bien, hay una diferencia que no te la dice nadie. Un ensayo del INTI es un resultado con historia, con trayectoria. Es una firma que se respalda en décadas de trabajo y en un prestigio que no depende de un cliente ni de una operación. Es, en esencia, una garantía de distancia entre el dato y el negocio.Cuando ese mismo ensayo pasa al ámbito privado, incluso con profesionales serios y capacitados, la pregunta cambia. Ya no es sólo si el análisis está bien hecho. Es si alguien puede asegurar, en todos los casos, que ese resultado no está condicionado por intereses. Pensemos en algo simple. Un control sobre un producto sensible, como puede ser un alimento o un profiláctico importado en mal estado. Con el INTI, el resultado tiene una legitimidad que nadie discute. Sin ese respaldo, la discusión empieza después y cuando eso pasa, el riesgo ya entró al mercado. Hasta hoy, el INTI es un árbitro. Y en algunos temas, quedarse sin árbitro no abarata costos. Los traslada.¿Cuánto vale un resultado cuando la confianza deja de ser pública?Liliana Cánaves / PERIODISTA Y POLITÓLOGA / canavesliliana@gmail.com“La grieta, el odio y la Argentina”La Argentina es un país que se encuentra atravesado por el odio desde su fundación, y modernamente se lo denomina “la grieta”. Deberíamos tomar el toro por las astas y comenzar a investigar qué cosa es el odio.Jorge Luis Borges en su cuento “La busca de Averroes”, describe lo que él considera la peculiar lógica del odio y nos enseña que esto se constituye como doble negatividad: no estuvo en China, y si estuvo, no fue considerado.Esta manera de configurar al enemigo es lo que venimos realizando hace ya muchísimo tiempo; deberíamos contrarrestarlo con la lógica de lo obligatorio que significa etimológicamente: en virtud de lo ligatorio. Es necesario para ligarnos como pueblo cumplir con los protocolos de la ley.Daniel Maccagnoni / republicracia@gmail.comEl caso de Ángel y el “proceder del juez”Es conmovedor lo de Ángel. Como decía alguien, es triste y de terror. Pobre Ángel.Se va a investigar, habría que empezar por el juez de familia, el doctor Pablo José Pérez, quien le otorgó a la madre biológica su reincorporación, quien vivía con su padrastro en su vivienda que era de 6 metros cuadrados, o sea, un asco. Si el juez estaba capacitado, es decir si tenía conocimiento y experiencia de lo que es ser juez de Familia, y toda la cadena de verificación y la documentación que lo respalda, y el motivo porque el juez de familia no vio y escuchó a la Ángel.Antonio Sforzin / asasforzin@yahoo.comEl Gobierno, el rumbo del país y “escuchar la voz del viento”El Gobierno Nacional pienso que debería tener en cuenta que en definitiva los ciudadanos votan con el bolsillo. Si la situación económica familiar se hace demasiado “cuesta arriba”, si la juventud tiene grandes dificultades para encontrar trabajo formal, si los haberes jubilatorios son escasos y desactualizados y si hay más gente durmiendo en la calle, es difícil obtener el voto de la gente.El Gobierno Nacional está a tiempo de “escuchar la voz del viento” para que todo el esfuerzo que se está realizando sirva de algo.Carlos Alberto Castriota / ccastriota2009@gmail.comFrente a un escenario incierto con una guerra que involucra múltiples actores, la Argentina exhibe una fortaleza monetaria absolutamente impensado tiempo atrás. Luego del desfalco perpetrado por los gobiernos peronistas, Milei ordenó las cuentas públicas, sumó reservas, pago deuda y mantuvo el dólar estable durante más de 2 años. En el pasado, un escenario internacional adverso generaba una hecatombe financiera y monetaria.Ahora, es el único país que, en medio de tamaña crisis, su moneda no se devaluó frente al dólar. Tremendo cambio luego de décadas de despilfarro, crisis, déficit e irresponsabilidades.Sebastián Perasso / rugbydidactico@hotmail.com