Etiqueta: denuncian

  • Inseguridad en el Barrio La Escondida: Vecinos denuncian robos diarios y falta de respuestas

    Inseguridad en el Barrio La Escondida: Vecinos denuncian robos diarios y falta de respuestas

    Inseguridad en el Barrio La Escondida: Vecinos denuncian robos diarios y falta de respuestas

    Bajo el irónico lema de que el barrio está «tan escondido que roban siempre», los residentes de la zona conocida como Casona de Riccio (al norte del barrio 134 Viviendas) manifestaron su hartazgo ante una ola de delitos que no da tregua. Reclaman que a pesar de contar con registros fílmicos, los delincuentes continúan en libertad.

    Un ensañamiento alarmante
    Uno de los casos más graves reportados recientemente afecta a un vecino a quien, en apenas 10 días, le ingresaron a robar en cuatro oportunidades. En el último episodio, los malvivientes vaciaron un quincho y se llevaron:

    Cables e iluminación.
    Una motocicleta.
    Autopartes, incluyendo una tapa de cilindro y el block de un motor.

    El reclamo por infraestructura y seguridad
    Los damnificados señalan que los autores de estos hechos están identificados en las cámaras de seguridad, pero lamentablemente aún no se han dispuesto detenciones por parte de la justicia. Además, advierten sobre dos factores que agravan la situación:

    Falta de iluminación: Los vecinos denuncian que la oscuridad en el alumbrado público favorece el accionar de los delincuentes.
    Peligrosidad: Aseguran que los ladrones circulan armados con cuchillos y actúan en diferentes horarios sin distinción.

    “Tienen plata para poner infinidad de luminarias en el acceso, pero nuestra zona está casi a oscuras. Sería mejor que repartan un poco y piensen en todos”, dijo una de las víctimas
    El mercado ilegal de metales
    La preocupación vecinal también apunta a quienes sostienen este mercado delictivo mediante la compra de lo robado. El robo de metales como cobre y aluminio (proveniente de cables y partes de motores) tiene como destino final centros de compra y venta de materiales, circuitos que los vecinos consideran que no deberían ser difíciles de investigar en Concepción del Uruguay para cortar la cadena delictiva.
    Van armados con cuchillos
    La preocupación se incrementa por las características de estos sujetos a los que se los habría visto armados. “Sabemos que llevan armas blancas (cuchillos) y tememos de lo que puedan llegar a hacer. Si nos topamos con ellos como nos debemos defender?. Estas lacras viven llevándose lo que tanto nos cuesta adquirir trabajando. Necesitamos que se tomen medidas urgente” dijo uno de los damnificados a 03442.
    Por razones de seguridad, las víctimas han preferido mantener su identidad en reserva, mientras esperan que se tomen medidas preventivas y judiciales concretas antes de que la situación pase a mayores.
     

  • Gases, corridas y protesta violenta en una escuela de Chubut: denuncian que un alumno abusó sexualmente de otros

    Gases, corridas y protesta violenta en una escuela de Chubut: denuncian que un alumno abusó sexualmente de otros

    Gases, corridas y protesta violenta en una escuela de Chubut: denuncian que un alumno abusó sexualmente de otros

    La escuela 21 de la ciudad de Trelew, en Chubut, fue escenario de una confusa escena que terminó con corridas y gases por parte de la policía a un grupo de madres y padres que se manifestó este martes para denunciar presuntos casos de abuso ocurridos en ese establecimiento. Las acusaciones recaen sobre un alumno de la misma institución.La protesta se llevó adelante al mediodía en el ingreso al edificio ubicado en Colombia y Rivadavia, en la ciudad patagónica, donde reclamaron la presencia de directivos y representantes del Ministerio de Educación provincial. La falta de respuesta por parte de las autoridades aumentó la tensión entre los manifestantes y demandó la presencia de efectivos policiales.Si bien la convocatoria se desarrolló de manera pacífica, según la prensa local, el panorama se enrareció cuando algunas personas comenzaron a arrojar piedras. La conflictiva situación derivó forcejeos entre los familiares de los estudiantes y los integrantes de la fuerza de seguridad, que respondieron con gases lacrimógenos.La manifestación tuvo como punto de partida la denuncia que hizo una mujer por el presunto abuso de su hijo. “Mi hijito no entiende nada, empezó a gritar que no quería venir a la escuela, lloraba y ahí me di cuenta de lo que estaba pasando”, relató la madre del niño, quien reclamó también por el desamparo por parte de las autoridades educativas.Entre lágrimas, aseguró que hasta este martes no se habían puesto en contacto con ella ni los abogados ni la Defensoría del Niño. “No me llamó nadie, ni un psicólogo pusieron para mi hijo, quiero que alguien se acerque y me de una solución o que me diga algo porque me dejaron en la nada», afirmó la mujer que radicó una denuncia por el caso.En el mismo sentido, la madre remarcó que “el daño que le hicieron” al nene “es irreparable” y deslizó que hay complicidad con el cuerpo docente. “Acá están metidas las maestras, los directores porque se cansó de hablar”, dijo.En tanto, la denunciante sostuvo que el escenario es aún más complejo debido a que los supuestos agresores estuvieron en un hogar de menores y luego fueron restituidos a su madre. “Mirá lo que terminaron haciendo, no tienen que estar con su mamá. Porque su mamá es una perra, más palabras no tengo para hablar de ella”, agregó.En medio de la bronca, la mujer insistió en que “esos nenes siempre fueron lo mismo”. “¿No vieron los maestros o los directores lo que el nene era? Y como este nene hay dos o tres más, son una cantidad de hermanitos. Yo quiero que se haga justicia por favor, que se pongan en mi lugar les pido”, indicó.Tras la protesta, un grupo de padres logró reunirse con el ministro de Educación chubutense, José Luis Punta. De acuerdo con el mismo medio de comunicación provincial, una de las madres que participó de la charla confirmó que se resolvió el reemplazo total del personal de la institución.“Se va a cambiar absolutamente todo. Directivos, maestros, porteros: todos fueron echados y no van a ir a otra escuela tampoco”, aseguró.Por otro lado, contó que se avanzará con acciones legales contra el personal y adelantó que el regreso a clases podría concretarse en una semana, aunque con “nuevos directivos, docentes capacitados y equipos de supervisión permanentes”. Además, anunciaron que brindarán contención psicológica tanto para los alumnos como para las familias involucradas.

  • Propofol, fentanilo y fiestas con «viajes controlados»: denuncian robos en otro hospital y habría más médicos involucrados

    Propofol, fentanilo y fiestas con «viajes controlados»: denuncian robos en otro hospital y habría más médicos involucrados

    El dolor de la familia de Alejandro Zalazar (29), el anestesiólogo residente que falleció el 20 de febrero en su departamento de Palermo, fue la punta del ovillo para empezar desentrañar qué son las «propofest» y el robo de anestésicos del Hospital Italiano. Es que cuando Zalazar fue hallado muerto y con una vía conectada a su pie derecho, presumiblemente por el consumo de propofol y fentanilo, se rompió un pacto de silencio que se cree llevaba demasiado tiempo.La muerte de Zalazar derivó en una causa que investiga el fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone. Por estos días la apertura del teléfono del joven fallecido pone el foco en las circunstancias alrededor de la muerte. Pero hay una pieza que, todavía, falta.El anestesiólogo, residente de tercer año en el Hospital Rivadavia, hacía una rotación en el Hospital de Niños R. Gutiérrez. Si también podrían haber robado drogas de ese centro de salud es una pregunta que también se hace la Justicia y que está en plena investigación.El día del hallazgo de su cuerpo, Zalazar tenía que presentarse a trabajar en la Fundación Favaloro y, como no lo hizo, empezaron a buscarlo desesperadamente hasta encontrarlo en su departamento. Junto al cuerpo encontraron frascos que -presumiblemente- podrían ser de fentanilo y propofol, pero Zalazar murió de un edema pulmonar y todavía no están los resultados de los exámenes histopatológicos que confirmen que había consumido esas drogas. Tampoco el oficio que probaría la trazabilidad de los fármacos hallados que se sospechan podrían haber salido del Hospital Italiano.Entonces, sin este dato ¿Por qué el centro de salud realiza una denuncia tres días después del fallecimiento? ¿Qué conecta la muerte de Zalazar con la sustracción de sustancias en el hospital Italiano? Se trataría de una persona y es la clave para determinar si se trataba de situaciones de consumo problemático aislado o una realidad extendida entre distintos centros de salud. La causa derivó en una investigación en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°48, y del fiscal Lucio Herrera de la Fiscalía N°29.Fue el relato de compañeros de Zalazar y de Delfina Lanusse (29), otra residente de tercer año pero del Hospital Italiano, que fue indagada en la causa que investiga el hurto y la administración fraudulenta de anestésicos del centro de salud, lo que conecta ambos casos.Hernán Boveri (45) y Delfina Lanusse (29) fueron indagados por el caso. Según pudo saber Clarín, son tres las compañeras que acudieron al subjefe del servicio de anestesiología del Hospital Italiano, Juan De Domini, para alertar que Lanusse fue vista en estado de sedación dentro del centro de salud y que les había reconocido el consumo de propofol junto a un superior: Hernán Boveri (45).La información fue reportada ante las autoridades del Hospital y fue Gonzalo Domenech, jefe del servicio de anestesia y miembro también de la comisión directiva de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), quien acudió a la asociación, que también intervino ante la gravedad de las denuncias.Boveri y Lanusse fueron citados por la asociación para realizar su descargo. Y esa fue la información que denunciaron ante la justicia el 25 de febrero. Esa denuncia, firmada por Martín Meriño y presentada junto a al abogado Eduardo Gerome, recayó en la Fiscalía N°47, pero ya fue unificada con la que tramita en el juzgado de Sánchez Sarmiento.Las declaraciones de Domench y Domini habrían sido refrendadas en sede judicial y esos testimonios habrían sido volcados en actas que fueron secuestradas este miércoles durante los allanamientos. En el encuentro concretado en sede de la AAARBA, Lanusse habría indicado estar «tratando el tema con su psicólogo» y reconoció haber tenido un «vínculo personal» con Boveri y, en ese contexto, haber tenido «episodios de consumo de propofol fuera del ámbito hospitalario».Los elementos secuestrados en unos de los allanamientos por la muerte de Zalazar.Boveri también participó de una reunión en la institución en la que, en principio, intentó negar los hechos que luego terminó reconociendo. Dijo que conocía a Lanusse y que iba a su departamento, pero con el supuesto objetivo de «entregarle libros», algo que sus superiores calificaron como «impropio» del vínculo profesional y del rol jerárquico que Boveri tenía sobre Lanusse.Fue en esa reunión que el anestesiólogo también reconoció haber consumido propofol junto a la residente. «Boveri manifestó que la participación de la residente se habría dado en un marco de consentimiento pleno, pero ello debe ser juzgado teniendo en cuenta la asimetría jerárquica existente entre un médico anestesiólogo con mayor trayectoria profesional y una médica en formación, lo que implica un grado de subordinación», expresaron desde la AAARBA en su denuncia.Estas declaraciones deben ser replicadas en sede judicial para ser valoradas como prueba. Boveri y Lanusse declararon el 25 y el 18 de marzo en una audiencia virtual. Boveri negó los hechos y manifestó que presentaría un escrito con su versión de los hechos. La residente respondió algunas preguntas pero también decidió que declararía por esa vía.Las fiestasLa hermana de Zalazar fue quien, en medio del dolor por el fallecimiento de su hermano, se acercó a la AAARBA para contar lo que sabía. Y así la existencia de «fiestas» en las que se consumía propofol y donde, presuntamente, los residentes se administraban unos a otros estas drogas, fue denunciada formalmente.Según este relato, Zalazar habría empezado a consumir esta droga «hacía dos o tres meses» y que lo había hecho «instigado por alguien», algo que también está siendo investigado por la Justicia.La asociación amplió la denuncia con estas versiones que todavía están en plena investigación y que fueron incorporadas a través del un escrito presentado por AAARBA. La clave que uniría el robo de fármacos del Italiano con la muerte de Zalazar es -al momento- una joven identificada como Chantal Leclercq (27).Leclercq y Lanusse estudiaron juntas en la Universidad Austral, una hacía su residencia el Hospital Rivadavia y otra en el Italiano. Leclercq era compañera de Zalazar, ambos residentes de tercer año. El 9 de marzo se realizó una reunión en AAARBA, cuyas oficinas fueron allanadas este miércoles, en la que el jefe del servicio de anestesiología del Hospital Rivadavia se presentó junto a Chantal «Tati» Leclercq.En ese encuentro, la joven habría reconocido una situación de consumo problemático y manifestó haber consumido sustancias de uso habitual en el ámbito quirúrgico como «propofol, Ketamina, Fentanilo y Midazolam». En ese contexto también habría reconocido que obtuvo esos fármacos del Hospital Rivadavia, aunque las habría consumido fuera del ámbito hospitalario.Ese relato es el que derivó en una ampliación de la denuncia presentada por la asociación y que está en manos de la justicia. La investigación deberá determinar si el hurto de estos anestésicos se extendió a más centros de salud. Leclercq reconoció, además, haber consumido propofol en una oportunidad junto a Zalazar y también su amistad con Delfina Lanusse, aunque negó haber compartido reuniones de consumo junto a ella,.

  • Vecinos denuncian calle Cazzulino intransitable

    Vecinos denuncian calle Cazzulino intransitable

    Los frentistas del tramo entre Henry y Suipacha alertan que la calle se encuentra deteriorada desde hace tiempo y piden soluciones urgentes ante la falta de respuesta municipal.
    Vecinos de Concepción del Uruguay expresaron a la redacción de La Calle su malestar por el mal estado de la calle Cazzulino, en el tramo comprendido entre Henry y Suipacha. Los frentistas calificaron la situación como “deplorable” y advirtieron que la arteria se volvió prácticamente intransitable.

    Los habitantes de la zona aseguraron que realizaron múltiples reclamos ante las autoridades municipales, pero que hasta el momento no han recibido respuestas ni soluciones concretas. La falta de mantenimiento dificulta la circulación vehicular y genera inconvenientes para quienes transitan diariamente por la calle.
    A través de fotografías enviadas a este medio, los vecinos buscan visibilizar el deterioro y exigir una intervención inmediata que permita mejorar las condiciones de transitabilidad.
    Exigen respuestas y mejoras urgentes
    El reclamo se suma a otras denuncias similares en distintos puntos de la ciudad, donde los frentistas solicitan obras de reparación y mantenimiento de calles para garantizar seguridad y mejor calidad de vida.
    Los vecinos advirtieron que la situación no solo afecta a los automovilistas, sino también a peatones y ciclistas, quienes deben sortear pozos y zonas en mal estado, aumentando el riesgo de accidentes.
    Desde la comunidad insisten en la necesidad de respuestas urgentes por parte del municipio, destacando que la prolongación de la problemática afecta la vida cotidiana de los habitantes y limita la conectividad dentro del barrio.
    En los últimos meses, otros sectores de la ciudad han presentado reclamos similares, reflejando la falta de obras de mantenimiento vial y la demanda creciente de soluciones eficientes para calles que se encuentran deterioradas.
    Los frentistas indicaron que continuarán realizando gestiones y que buscarán visibilizar el reclamo a través de los medios de comunicación hasta obtener una intervención efectiva de las autoridades municipales.

  • Plaza Ramírez: vecinos denuncian el «peligroso» estado de las veredas en el principal paseo céntrico

    Plaza Ramírez: vecinos denuncian el «peligroso» estado de las veredas en el principal paseo céntrico

    Un fuerte reclamo ciudadano se hizo sentir este miércoles en la Redacción de 03442 respecto al mantenimiento de la Plaza General Francisco Ramírez. Según denuncian transeúntes y comerciantes de la zona, el principal paseo público de Concepción del Uruguay presenta roturas graves, desniveles y baldosas faltantes que representan un riesgo constante de caídas, especialmente para adultos mayores y niños.

    Un paisaje de roturas y desniveles
    El deterioro no es nuevo, pero los vecinos aseguran que ha llegado a un punto crítico. En diversos sectores de la plaza se observa:

    Faltante de baldosones: Grandes baches en el suelo que acumulan agua y suciedad.

    Desniveles peligrosos: Piezas sueltas o levantadas que funcionan como «trampas» para los peatones.

    Estética descuidada: Siendo el centro neurálgico del turismo local, el estado de los pisos contrasta con el valor histórico de los monumentos que la rodean.

    Mal uso y falta de control
    Para los denunciantes, el problema tiene dos responsables: el uso indebido de las instalaciones y la falta de supervisión oficial.

    Circulación prohibida: Señalan que es constante el tránsito de bicicletas y skates por las veredas internas, lo que acelera la rotura de las baldosas (que no están diseñadas para ese peso y fricción) y pone en riesgo de choque a los peatones.

    Inacción: Los vecinos apuntan a la «falta de presencia» de agentes de control que eviten estas maniobras y la ausencia de un plan de bacheo o reposición de baldosas por parte de las cuadrillas municipales.

    El pedido de «La Histórica»
    «Es nuestra plaza principal, por donde pasan cientos de personas todos los días. No podemos esperar a que alguien se quiebre una pierna para que vengan a arreglarlo», manifestó uno de los vecinos afectados. El pedido es urgente: reparación integral de las veredas y control efectivo para que el espacio vuelva a ser un lugar de paseo seguro.