Etiqueta: discusión

  • Concepción del Uruguay: Un joven fue baleado en la ingle tras una discusión en el barrio La Tablada

    Concepción del Uruguay: Un joven fue baleado en la ingle tras una discusión en el barrio La Tablada

    Concepción del Uruguay: Un joven fue baleado en la ingle tras una discusión en el barrio La Tablada

    Un hecho de violencia con arma de fuego se registró durante la noche en el barrio La Tablada. Como consecuencia del ataque, un joven de 29 años debió ser internado en el Hospital Justo José de Urquiza.

    Detalles del hecho y asistencia médica
    Las primeras informaciones indican que el ataque se produjo tras una discusión previa acontecida en el lugar.
    La víctima ingresó al nosocomio con una herida de bala con orificio de entrada en la zona inguinal de la pierna derecha y sin orificio de salida (el proyectil quedó alojado en la zona del glúteo). A pesar de la lesión, los profesionales confirmaron que se encuentra estable y fuera de peligro.
    Investigación en marcha

    Falta de colaboración: Al ser entrevistado por las autoridades, el herido evitó aportar precisiones sobre las circunstancias del hecho o la identidad de las personas involucradas, aunque las sospechas apuntan a que los agresores serían conocidos suyos.

    Actuación policial: En la causa interviene personal de las divisiones Criminalística e Investigaciones de la Jefatura Departamental Uruguay, con el objetivo de levantar indicios en el lugar y esclarecer las responsabilidades del hecho.

  • Chocaron un auto frente a la Escuela Normal: Nuevamente la discusión por los camiones en la zona céntrica

    Chocaron un auto frente a la Escuela Normal: Nuevamente la discusión por los camiones en la zona céntrica

    Chocaron un auto frente a la Escuela Normal: Nuevamente la discusión por los camiones en la zona céntrica

    Parecería un tema de nunca acabar, pero los problemas se siguen produciendo y ahora con daños en perjuicio de un auto estacionado en pleno centro de la ciudad, el cual fue embestido por un camión de gran porte realizando manobras para doblar.

    El incidente se produjo cerca del mediodía en calle Larroque y 9 de Julio, en momentos de mucho tránsito y circulación de niños, ya que es el horario de salida del Jardín.
    Eun camión semi de la empresa Trans Noba que transitaba de norte a sur, intentó tomar por 9 de Julio rumbo al este, pero en la maniobra se llevó puesto un automóvil Peugeot 208 que estaba estacionado sobre la mano oeste de Larroque.
    Mientras el transporte de cargas (que noi debría estar transitando por estas calles) intentaba seguir, la gente lo demoró para dar aviso a Tránsito Municipal.

    Días pasados contábamos como un camión girando en calle Eva Perón y Mitre, se subía a la verada y arrancaba un aire acondicionado, también señalamos en reiteradas oportunidades los daños a las veredas y los riesgos que generan estos transportes en la zona de la Escuela Viamonte, pero parece que nada sirve para que los controles y sanciones más severas se produzcan.
    Por ahora solo daños materiales, pero es de esperar que las medidas sean estrictamente aplicadas antes de que ocurra una tragedia sin solución alguna.

  • “La discusión sobre biocombustibles definirá si Argentina prioriza la salud, el ambiente y el empleo”

    “La discusión sobre biocombustibles definirá si Argentina prioriza la salud, el ambiente y el empleo”

    “La discusión sobre biocombustibles definirá si Argentina prioriza la salud, el ambiente y el empleo”

    La discusión sobre biocombustibles en Argentina sigue condicionada por una política energética centrada en el petróleo y por los intereses divergentes dentro de la agroindustria, mientras países como Estados Unidos, Brasil y Paraguay avanzan en esquemas que no solo benefician al medio ambiente y a la salud, sino que también generan ventajas socioeconómicas.

    Para profundizar en este desafío, entrevistamos a Claudio Molina, contador y principal impulsor de los biocombustibles en Argentina en este siglo, quien ofrece una visión clara y con perspectiva de estadista sobre este tema clave.
    —¿En qué estado se encuentra la discusión sobre los biocombustibles en Argentina, 15 años después de la entrada en vigencia de la primera ley?
    —Actualmente rige la Ley 27.640, sancionada en 2021 luego de la expiración de la Ley 26.093, que había sido prorrogada mediante decretos. En teoría, el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil es del 7,5%, aunque en la práctica apenas supera el 6%, e incluso en algunos momentos de 2023 cayó por debajo del 4%. En cuanto al bioetanol, el porcentaje obligatorio es del 12%, distribuido en partes iguales entre etanol de caña de azúcar y de maíz, con compensaciones cuando una de las dos industrias no puede cubrir la totalidad de la demanda.
    El desarrollo de los biocombustibles ha estado permanentemente condicionado por los intereses de la refinación petrolera. Por ejemplo, en 2021 el corte obligatorio de biodiésel fue reducido del 10% al 5%, y solo un año más tarde, ante una grave crisis de abastecimiento de gasoil que afectó la cosecha, el Gobierno debió elevarlo nuevamente al 7,5% y autorizar cortes transitorios que llegaron hasta el 12,5%.
    —¿Por qué resulta tan difícil consolidar una política de Estado en torno a los biocombustibles?
    —Aunque existen fundamentos sólidos para su desarrollo, la influencia de los sectores vinculados a los hidrocarburos, especialmente las petroleras, es muy fuerte. Las leyes de biocombustibles se justifican por motivos ambientales, sanitarios y de diversificación energética, pero en Argentina ocurre un fenómeno conocido como “captura del regulador”, donde el regulado condiciona al organismo encargado de controlarlo.
    YPF, con su dominio en la refinación de gasoil y naftas, ejerce una influencia notable sobre la política energética, lo que ha marcado gran parte de la evolución del sector en las últimas décadas. Argentina tuvo experiencias tempranas, como el Plan Alconafta en los años ochenta, pero luego hubo un largo periodo sin políticas activas hasta la Ley 26.093 de 2006, que estableció la mezcla obligatoria desde 2010. Desde entonces, aunque se avanzó especialmente en bioetanol, el desarrollo quedó lejos del potencial real del país.
    —Daniel González, responsable de Energía en el Ministerio de Economía, afirmó que una mayor participación de biocombustibles sería viable económicamente solo en contextos de precios internacionales elevados del petróleo. ¿Coincide?
    —No comparto esa visión. González proviene del sector petrolero y analiza desde esa perspectiva. Evaluar los biocombustibles solo con criterios contables tradicionales omite variables fundamentales. Estos generan externalidades positivas en salud pública, reducción de emisiones y desarrollo regional, mientras que los combustibles fósiles implican costos ambientales y sanitarios que rara vez se incorporan en la ecuación económica. Por eso sostengo que se trata de una cuenta incompleta; si se consideraran adecuadamente esos factores, la competitividad de los biocombustibles sería mucho mayor.
    —Hoy hay varios proyectos de ley en discusión. ¿Cómo evalúa la representación política en este tema?
    —Existen cinco proyectos con estado parlamentario. Uno, impulsado por Patricia Bullrich y otros senadores, replica íntegramente el texto de la Secretaría de Energía. Otro, apoyado por Alejandra Vigo, Camau Espínola y Carolina Moisés, fue elaborado junto a la Liga Bioenergética de Provincias. También están las iniciativas de Beatriz Ávila y Flavia Royón, y una versión previa de los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano. La agenda energética nacional sigue influenciada por intereses hidrocarburíferos. A menudo, el debate se centra en costos y abastecimiento, relegando a un segundo plano aspectos vinculados a salud pública, calidad del aire y medio ambiente.
    —¿Cuál considera el proyecto más adecuado para pensar en una política de largo plazo?
    —Desde mi perspectiva, el proyecto promovido por Vigo, Espínola y Moisés es el más equilibrado. Cuenta con amplio consenso en la industria y busca incrementar gradualmente el uso de biocombustibles, respetando criterios ambientales, sanitarios y productivos. Además, contempla mecanismos para la coexistencia de distintos tipos de empresas en la cadena, evitando procesos bruscos de concentración económica.
    —¿Cuál es el nivel de consenso entre los diferentes sectores?
    —En bioetanol hay un alto nivel de acuerdo. Las industrias de maíz y caña de azúcar han logrado consensos importantes con los refinadores y buena parte del Gobierno. El principal conflicto está en torno al biodiésel, lo cual es preocupante, porque la falta de acuerdo en este segmento también frena el crecimiento del bioetanol. Mientras esa discusión esté trabada, será difícil avanzar hacia esquemas más ambiciosos de energías renovables.
    —¿Dónde radica el núcleo de la discusión sobre biodiésel?
    —La Ley 27.640 excluyó a los grandes complejos aceiteros integrados de

  • ¿Los celulares causaron la baja de la natalidad?: la hipótesis del Financial Times que desató una discusión global

    ¿Los celulares causaron la baja de la natalidad?: la hipótesis del Financial Times que desató una discusión global

    ¿Los celulares causaron la baja de la natalidad?: la hipótesis del Financial Times que desató una discusión global

    ¿Provocaron los celulares la baja de la natalidad? Esa fue la interrogante que se viralizó en redes sociales luego de la publicación de un extenso análisis del diario británico Financial Times, que vinculó la expansión de los smartphones y las redes sociales con la caída global de los nacimientos.

    El artículo, firmado por el periodista de datos John Burn-Murdoch, sostiene que el declive en la natalidad dejó de ser un fenómeno exclusivo de países ricos y envejecidos, y se ha convertido en una tendencia simultánea y acelerada en gran parte del planeta.
    El autor plantea una hipótesis provocadora: además de los factores económicos y culturales tradicionales, la revolución digital podría estar modificando la manera en que las personas se relacionan, forman parejas y, en última instancia, tienen hijos.
    La publicación se difundió rápidamente en plataformas como X y Reddit, donde miles de usuarios debatieron si los teléfonos realmente forman parte del problema o si solo coinciden temporalmente con cambios sociales más profundos.
    Según el informe, más de dos tercios de los 195 países del mundo ya se encuentran por debajo de la llamada “tasa de reemplazo” de 2,1 hijos por mujer, el nivel necesario para mantener una población estable sin depender de la inmigración.
    El texto destaca que incluso organismos internacionales han quedado desactualizados frente a la rapidez del fenómeno. Por ejemplo, la ONU proyectó que Corea del Sur tendría 350 mil nacimientos en 2023, pero la cifra real fue apenas de 230 mil.
    “El declive de la fertilidad es la gran pregunta de nuestro tiempo”, afirmó al Financial Times el economista Jesús Fernández-Villaverde, profesor de la Universidad de Pennsylvania e investigador especializado en demografía. Según él, gran parte de los problemas económicos y sociales actuales derivan de esta caída sostenida en los nacimientos.
    La investigación subraya que la tendencia ya no afecta solo a Europa o Asia oriental. En 2023, la tasa de natalidad de México cayó por debajo de la de Estados Unidos por primera vez, seguido por Brasil, Túnez, Irán y Sri Lanka.
    El estudio revisa datos demográficos, estadísticas sociales y estudios académicos recientes. Uno de los puntos centrales es que la caída actual no se explica únicamente porque las parejas tengan menos hijos, sino porque hay menos parejas.
    Un trabajo citado, realizado por el demógrafo Stephen Shaw, indica que en Estados Unidos y otros países desarrollados la cantidad de hijos por madre se mantiene relativamente estable, mientras que ha disminuido la proporción de mujeres que tienen hijos. Además, se registró un desplome en las tasas de matrimonio y convivencia.
    En este contexto, el Financial Times introduce un posible vínculo con la tecnología, basándose en un estudio de Nathan Hudson y Hernan Moscoso-Boedo, investigadores de la Universidad de Cincinnati, que analizaron la expansión de las redes móviles 4G en Estados Unidos y Reino Unido.
    Ese trabajo señala que las tasas de natalidad comenzaron a caer primero y con mayor rapidez en las zonas que recibieron antes la conexión móvil de alta velocidad.
    Los autores plantean que los smartphones transformaron la forma en que los jóvenes ocupan su tiempo y redujeron drásticamente la socialización presencial: “El tiempo que los jóvenes pasan socializando cara a cara cayó de forma muy marcada”.
    El Financial Times también identificó patrones similares en otros países. En Estados Unidos, Reino Unido y Australia, las tasas de natalidad entre adolescentes y adultos jóvenes comenzaron a caer con fuerza desde 2007, coincidiendo con la masificación de los teléfonos inteligentes. Más tarde, lo mismo ocurrió en Francia, Polonia, México, Marruecos e Indonesia.
    Uno de los casos más extremos es Corea del Sur, donde la socialización presencial entre jóvenes adultos se redujo a la mitad en apenas dos décadas.
    “Para conocer a alguien con quien casarte hay que interactuar con mucha gente”, explicó al diario el demógrafo Lyman Stone. “Si socializas mucho menos, tardas más en encontrar pareja, si es que la encuentras”.
    Stone agregó que las redes sociales alteran las expectativas sobre las relaciones. “Si pasas tiempo en Instagram, tus estándares quedan anclados a una idea artificial de lo normal”, afirmó.
    El artículo también cita a la economista Melissa Kearney, de la Universidad de Notre Dame, quien consideró “bastante plausible” que el ecosistema digital moderno haya tenido efectos profundos sobre la formación de parejas.
    Otra investigadora mencionada es Alice Evans, de Stanford, quien sostuvo que Instagram y TikTok permiten a muchas mujeres “saltear autoridades tradicionales” y elevar sus expectativas respecto a una relación.
    No obstante, esta hipótesis generó un intenso debate en redes sociales. Muchos usuarios advirtieron que el artículo confundía correlación con causalidad, es decir, que la expansión de los smartphones haya coincidido con la aceleración de la caída de la natalidad no implica que sea su causa principal.
    Uno de los debates más destacados fue protagonizado por Jesús Fernández-Villaverde, citado en el artículo del Financial Times. En un extenso mensaje en X, afirmó que “los smartphones no son la explicación” del derrumbe reciente de la fertilidad, aunque sí funcionan como “aceleradores” de fuerzas mucho más profundas que actúan desde hace décadas.
    “El descenso de la fertilidad ocurre en países ricos, pobres, religiosos, seculares, con mayor o menor igualdad de género. Ninguna explicación específica de cada país sirve para entender un fenómeno tan simultáneo”, escribió el economista.
    Fernández-Villaverde recordó que la caída de la natalidad comenzó mucho antes de la existencia de los teléfonos inteligentes. Según explicó, el primer gran descenso ocurrió entre el siglo XIX y mediados del XX, impulsado por la baja mortalidad infantil y el paso de sociedades rurales a economías urbanas e industrializadas.
    Para el