¿Milei se la juega y pone toda la carne al asador? Comprar dólares para poner más pesos en la calle
Milei ya no dice que la inflación empezará con cero en agosto. Admite incluso puertas adentro que el dato para este año podría terminar empatado o más alto que 2025 (31,5%) porque continuó la recomposición de tarifas en estos meses como mostró el 3,4% de marzo, hubo una suba imprevista en el precio del petróleo, emergieron cuestiones de estacionalidad (carne) y se trasladó a las góndolas el alza del dólar tras dejar el cepo y la incertidumbre de las elecciones legislativas. “Lo que importa es la tendencia”, sostiene, convencido de que en diciembre la tasa mensual estará más cerca de cero y la anualizada para 2027 más baja. “Más tarde o temprano la inflación cederá”.También creen en el Gobierno que para agosto el Banco Central podría llevar comprados unos US$ 15.000 millones, casi tres veces más de lo que registra hasta el momento, superando los US$ 10.000 millones que el BCRA anunció en diciembre.Dólares van a entrar a la economía. La economista Marina Dal Poggetto estima que el saldo comercial, la diferencia entre exportaciones e importaciones, será de US$ 20.315 millones este año.Que arriba de su escritorio el Presidente tenga como posibilidad que el Banco Central adquiera esa cantidad de dólares de acá a agosto, implica una de las siguientes dos cosas: un cambio de paradigma en la visión oficialista o que efectivamente, como dijo ayer Milei, la compra de reservas ya no es inflacionaria porque la demanda de dinero se recuperó tras la corrida cambiaria de 2025.“US$ 15.000 millones para agosto es un nivel alto pero no imposible”, dice el economista jefe de Quantum Finanzas, Fernando Baer. “La campaña viene muy bien”.A fines del año pasado, el Gobierno hacía malabares para explicar por qué comprar dólares era riesgoso. ¿Por qué inyectar casi $ 35 billones en la calle si una multinacional viene y me liquida US$ 25.000 millones?, se preguntaba Caputo. Decía que semejante cantidad de pesos en los bolsillos podía alimentar la inflación y el Banco Central tendría que emitir deuda aumentando el déficit cuasi fiscal.Hoy, varios meses después, con un riesgo país que no cede, con los argentinos sin un gesto de soltar sus dólares ni Wall Street de prestar los suyos, Milei y Caputo hablan de las bondades de comprar divisas y volcar pesos a la economía porque la demanda de dinero sí se recuperó. Lo que están diciendo también es que es la manera de revertir un primer trimestre que fue para el olvido para el Gobierno.Milei desconfía. Piensa en los siguientes términos: ¿qué le garantiza que inyectar pesos hoy le hará ganar la elección en 2027 o más bien perderla si los argentinos salen corriendo a comprar dólares de acá a un año?Pero un año y cuatro meses es mucho tiempo y la base monetaria cayó 14% descontando la inflación en lo que va de 2026. La cantidad de dinero en la calle disminuye aún con el Banco Central comprando dólares porque el Tesoro absorbe pesos vía superávit fiscal, colocaciones de deuda y el BCRA hace manejos de liquidez diaria. El apretón monetario siguió.“Están comprando dólares pero con prudencia en el manejo monetario que ello implica”, dice Baer respecto a esto de ir inyectando pesos.Pero ahora, si el BCRA consigue llegar a US$ 15.000 millones para agosto, como dicen en el Gobierno, sería volcar casi $ 14 billones a la calle . Con la contracción monetaria que hay y la demanda de dinero recuperándose, el Gobierno se anima a dar ese paso, ya no solo priorizando bajar la inflación como sucedió en Chile en los 80 o Uruguay en los 90.Milei admitió que la pobreza aumentó con la aceleración de la inflación del primer trimestre. Dice que volverá a bajar después de abril. En gran parte porque los pesos que inyectarían no irán al dólar. Está por verse.Jorge Vasconcelos, economista jefe de IERAL-Fundación Mediterránea, acaba de publicar un artículo donde dice que no solo hay espacio para volcar pesos a la economía sino que “el segundo trimestre tiene que ver con un momento bisagra, en el que la guerra de Medio Oriente puso en evidencia que han aumentado las chances de la Argentina de capturar una porción mayor de inversiones guiadas por la geopolítica”. Aún cuando para Vasconcelos la inflación en abril quizá no ceda tanto como el Gobierno espera. Seguiría cerca de 3%.En Washington, donde se lleva a cabo la Asamblea de Primavera del FMI, persisten dos dudas sobre cómo se las ingeniará la Argentina para comprar todos esos dólares.La primera es la situación fiscal. Carlos Guberman está pisando pagos y el FMI lo sabe. El superávit primario en los primeros dos meses, descontada la inflación y como lo mide el organismo, cayó 27% según una estimación del economista de Fiel, Isidro Guardarucci. No sería la primera vez que el organismo ve que la Argentina no logra sostener un equilibrio fiscal debido a que los ingresos no se logran mantener en el tiempo. Los gobernadores le plantean esto a Milei.La otra duda es el nivel del tipo de cambio. No lo dirán pero en Washington creen que para comprar casi US$ 15.000 millones haría falta un dólar más cerca del techo de la banda ($ 1.600) que los actuales $ 1.400. Y, si no, pedirle prestado a Wall Street para bajar el riesgo país como también viene sosteniendo el FMI. “Comprar dólares y salir al mercado sería un doble knock out a favor del Gobierno”, dice el ex ministro de Economía Nicolás Dujovne desde Washington donde participa de reuniones con bancos y fondos. “Para Argentina hay una oportunidad excepcional en este momento para salir al mercado. Si bien en la primera colocación habría que convalidar una tasa algo alta, el solo hecho de emitir y mostrar que se dispone de un canal adicional de financiamiento, puede actuar como catalizador para una marcada baja en el riesgo soberano”.Todo esto es lo mismo que el FMI viene recomendando no solo a Argentina sino a los países emergentes para enfrentar la incertidumbre de un mundo que se encamina a la mayor desaceleración desde la Pandemia, según admitió ayer el organismo en su informe sobre Perspectivas Económicas. ¿Si el mundo es otro, Milei también?
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¿Milei se la juega y pone toda la carne al asador? Comprar dólares para poner más pesos en la calle
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La ganadería podría producir 1.336 millones de dólares más por año con dos decisiones clave
La ganadería podría producir 1.336 millones de dólares más por año con dos decisiones clave
En la discusión histórica sobre cómo aumentar la producción de carne en la Argentina, muchas veces se pone el foco en sumar vacas, expandir superficie o incrementar el peso de faena. Eso no está mal, pero hay dos indicadores que explican gran parte del problema (y de la solución) y que siguen estando por debajo de su potencial: el índice de preñez y el índice de destete de los rodeos comerciales. Hoy, el índice de preñez del rodeo nacional ronda el 84 %, mientras que el índice de destete efectivo, es decir, los terneros logrados sobre las vacas entoradas, se ubica por debajo, afectado por pérdidas gestacionales y mortandad al parto y al pie de la madre.La cuenta es sencilla y contundente: cada punto porcentual que sube la preñez es un ternero más cada 100 vacas. En un rodeo de 1000 vientres, pasar de 84 a 90% de preñez significa 60 terneros adicionales por año, sin aumentar stock ni estructura.Llevado a escala país, con unos 22,5 millones de vacas de cría, un solo punto de preñez adicional equivaldría a más de 225.000 terneros adicionales por año. A valores de hoy (990 dólares por ternero), representaría 222,7 millones de dólares más, que se generarían todos los años y que se derramarían en toda la cadena ganadera. Entonces, mejorar la preñez es una decisión de alta rentabilidad y bajo riesgo”, expresa Francisco López Harburu, directivo de la firma Select Debernardi, y remarca: «La Argentina no tiene un problema de cantidad de vacas; tiene un problema de eficiencia reproductiva promedio».Pero no alcanza solo con lograr más preñez. El verdadero resultado productivo de la cría se mide al destete. Hoy, la Argentina presenta un índice de destete nacional estimado del orden del 63%, un valor que deja en evidencia pérdidas importantes entre el diagnóstico de preñez y el destete efectivo.“Cuando hablamos de destete, estamos hablando de sanidad, nutrición, manejo del parto y del ternero. Son variables que se pueden mejorar y que tienen un enorme impacto económico”. resalta López Harburu. “Aumentar el índice de destete no requiere más vacas, sino menos pérdidas”, insiste.Si la Argentina lograra aumentar el índice de destete en cinco puntos porcentuales —por ejemplo, de 63 a 68 %— el sistema estaría generando 1.125.000 terneros adicionales por año. Traducido a números, equivaldrían a 1113,7 millones de dólares adicionales por año, si se considera un valor de 990 dólares por ternero de 200 kilos, solo por mejorar la eficiencia del sistema.“Cada ternero que se pierde entre la preñez y el destete es ingreso que no vuelve. Mejorar el destete es tan estratégico como mejorar la preñez”, destaca el especialista.Tanto la preñez como el destete comparten una característica clave: son variables de manejo, no de escala. Mejorarlas exige una seria de decisiones de instrumentación sencilla:• Asegurar una mejor condición corporal al servicio• Realizar diagnóstico temprano de preñez• Manejar de manera diferenciada las vacas vacías• Controlar la sanidad reproductiva y neonatal• Asegurar la mejor atención al parto y manejo del ternero“Antes de discutir cuántas vacas más necesitamos, deberíamos reconocer cuántos terneros estamos dejando de producir con las vacas que ya tenemos”, enfatiza López Harburu.En síntesis: si Argentina lograra combinar un punto más de preñez y seis puntos más de destete, el impacto agregado en la cría alcanzaría los 1336,7 millones de dólares anuales, sin expandir la frontera ganadera y sin incrementar el stock bovino. Por eso, “más allá de estos cálculos, que pueden variar en función de los precios y del clima, la ganadería argentina tiene una oportunidad enorme: producir más con lo mismo. Y eso empieza, indefectiblemente, por la eficiencia reproductiva”, expresa López Harburu. Luego agrega: “mejorar los índices de preñez y destete no es una discusión técnica menor: es una decisión estratégica para el futuro de la producción de carne argentina”. Son indicadores silenciosos, pero determinantes. Y, probablemente, las herramientas más rápidas y eficientes para aumentar producción, generar divisas y fortalecer toda la cadena ganadera.Obviamente, los resultados no se conseguirán de un día para otro. Los ganaderos tienen muchos recuerdos de manoseo del mercado de las carnes. Por eso, se requiere galvanizar el compromiso de que no se va a alterar el mercado con medidas intervencionistas, como precios máximos, cierre de exportaciones ni otras medidas desalentadoras. Pero esa es condición necesaria, pero no suficiente: se requiere el convencimiento de los productores de que el proceso se puede llevar adelante y de que vale la pena. “El momento para empezar es hoy, cuando un ternero o una vaca gorda se pueden vender en más de un millón de pesos; hay tecnologías probadas y los insumos aumentaron menos que los precios de la hacienda. En este momento, entonces, esperar para ver cómo evolucionan la economía y la política hasta 2027, no parece ser un buen negocio ni para los productores ni para el país”, concluye López Harburu. -

Manejaba un auto mellizo que era buscado por un robo y tenía miles de dólares en la guantera
Manejaba un auto mellizo que era buscado por un robo y tenía miles de dólares en la guantera
La Policía de la Ciudad detuvo este viernes a un hombre que manejaba un auto mellizo y, cuando requisó el vehículo, encontró y secuestró más de 55 mil dólares en efectivo que el sospechoso llevaba en la guantera.Ocurrió sobre la avenida General Paz, a la altura de Villa Lugano y fueron las autoridades porteñas las que dieron este miércoles a conocer el video de la detención del hombre, cuya identidad no trascendió, que manejaba un Renault Sandero azul.El reporte oficial destacó que el auto fue captado gracias al sistema denominado Anillo Digital, a través del cual detectaron que el vehículo, que viajaba «sentido al Riachuelo», «habría cometido un ilícito y se habría dado a la fuga».Fue entonces que un oficial en moto lo persiguió y le ordenó detenerse al costado de la autovía, donde lo requisó. Al hacerlo, corroboró que se trataba de un auto mellizo, que había sido utilizado en un robo el 24 de marzo, y en cuyo interior llevaba una bolsa negra con más de 55 mil dólares en efectivo. Fue detectado por lectores de patente.La detención, que se dio en General Paz y Roca, arrojó también como resultado que el hombre, mayor de edad, admitiera ante los oficiales que carecía de la documentación del vehículo, del que había tomado posesión «unos quince días antes».Además, los policías corroboraron que tenía una chapa patente apócrifa y número de motor adulterado. Determinaron en ese sentido que también había dos vehículos con la misma patente colocada, lo que confirmaría la existencia de un auto mellizo.En la requisa del Sandero azul, incluida dentro de las imágenes difundidas por las autoridades, se observa el recuento del dinero que dio una suma de 55.700 dólares en efectivo escondidos en el piso, del lado del acompañante y dentro de una bolsa de nylon.La causa fue tomada por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional en lo Federal 10, a cargo de Julián Ercolini y, entre otras medidas, se dispuso la detención del conductor, el secuestro del vehículo, el dinero hallado y el celular para su peritaje. -
Caputo colocó deuda por US$ 130 millones, el 65% del objetivo fijado con los bonos en dólares
Caputo colocó deuda por US$ 130 millones, el 65% del objetivo fijado con los bonos en dólares
El Gobierno consiguió US$ 130 millones en el mercado local tras emitir dos bonos que se pagan en moneda norteamericana, uno en 2027 y otro en 2028. Fueron US$ 97 millones en el primero caso y US$ 37 millones en el segundo, con una diferencia de tasa de interés muy marcada.De esa manera, el Ministerio de Economía colocó deuda en dólares por el 65% del objetivo previsto. La idea era que en las primeras rondas se levanten US$ 300 millones y en las segundas, como la de este lunes, se amplíen en US$ 200 millones entre los dos títulos.»La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación del día de hoy adjudicó un total de US$ 131 millones habiendo recibido ofertas por un total de US$ 131 millones», informó el organismo en un comunicado.Para los analistas, el resultado de este lunes muestra las dificultades para extender los plazos de los vencimientos de deuda en dólares más allá de las elecciones de octubre de 2027 y los límites para financiar en el mercado local los pagos con los bonistas.»A diferencia de lo sucedido con la deuda en pesos, donde el Tesoro pudo estirar plazos de deuda, los bonares reflejan que es complicado estirar la duration de la deuda en dólares en el mercado local», dijo Pedro Siaba Serrate, jefe de research de PPI. El Banco Central viene comprando reservas, pero no puede acumularlas por la caída de la cotización del oro y los pagos de deuda millones, por lo que las reservas netas siguen en terreno negativo. En ese marco, el Gobierno salió a aprovechar este año el apetito por instrumentos cortos con dólares locales para financiar parcialmente las necesidades de 2026. Esa demanda se reflejó en las colocaciones de deuda de las empresas a tasas de entre 5 y 7,5% anual en enero y febrero.Sin embargo, a la hora de mitigar riesgos de cara al 2027, el mercado viene advirtiendo la inevitabilidad de acceder al mercado internacional dado que los vencimientos en dólares totales del Tesoro y BCRA alcanzan US$ 33.000 millones el año próximo.»El contexto global actual apaga las posibilidades de reabrir esa ventana a corto plazo, lo cual enaltece estas colocaciones locales («una especie de puente»), pero no quita la necesidad de limpiar vencimientos en algún momento de este año», dijo Siaba Serrate.Debido a la diferencia de tasas entre el bono al 2027 y al 2028, el equipo económico interpretó el viernes que el mercado funciona con una expectativa distinta según se trata de un bono que vence durante el mandato de Javier Milei y otro que lo expira después de las próximas elecciones presidenciales.El ministro de Economía, Luis Caputo, inició en febrero la colocación de títulos en moneda dura destinados al mercado local. Primero lo hizo con emisiones hasta el 2027, para captar hasta US$ 2.000 millones. Y la semana pasada, estrenó el Bonar al 2028, con un objetivo similar. La otra vía para juntar dólares «sin depende de Wall Street» son las privatizaciones de empresas públicas y fuentes de financiamiento alternativo, que serán anunciadas entre mayo y junio.El Gobierno eligió ese rumbo tras dar de baja las negociaciones que había iniciado para volver a los mercados internacionales de deuda en 2026, tal como reveló Clarín. Así, en dos meses, logró levantar US$ 930 millones mediante pequeñas colocaciones «en cuotas». «La demanda de los bonos no es infinita a una tasa de interés, tarde o temprano los dólares no van a sobrar si colocas deuda en esa moneda todo el tiempo», agregó un economista.