Etiqueta: embajador

  • “Facho tu hermana, decímelo en la cara”, el insólito momento en la Legislatura porteña por las críticas a una libertaria que bailó con el embajador de EE.UU.

    “Facho tu hermana, decímelo en la cara”, el insólito momento en la Legislatura porteña por las críticas a una libertaria que bailó con el embajador de EE.UU.

    “Facho tu hermana, decímelo en la cara”, el insólito momento en la Legislatura porteña por las críticas a una libertaria que bailó con el embajador de EE.UU.

    El debate en la Legislatura porteña sobre la nueva ley anti-trapitos, impulsada por Jorge Macri, generó un episodio insólito que involucró críticas cruzadas, un video viral de un baile y fuertes expresiones dentro del recinto. La controversia surgió durante la exposición del legislador peronista Federico Mochi, quien cuestionó al gobierno de Javier Milei por su apoyo al jefe de Gabinete Manuel Adorni y apuntó contra la legisladora libertaria Lucía Montenegro, vinculada al karinismo y afín a Pilar Ramírez, mano derecha de la secretaria General de la Presidencia en la Ciudad.

    Mochi afirmó: «Acá hay una legisladora que estuvo bailando con el embajador de Estados Unidos», en alusión a un video reciente donde Montenegro bailaba animadamente con Peter Lamelas, embajador estadounidense en Argentina. Agregó: «Si quieren transformar la realidad de los porteños, empiecen por echar a su jefe de Gabinete, que nos roba y se ríe en la cara, en lugar de apurarse por tratar temas de los cuidacoches».
    El video que desató la polémica fue difundido por la propia Montenegro, quien bromeó con Lamelas para que la próxima vez bailaran el Bombón asesino. Conocida en el ámbito libertario como “La karateca”, Montenegro es hija de Antonio Montenegro, fundador del arte marcial argentino Chaiu Do Kwan, y es séptimo dan en la disciplina. De ultraderecha y con filiación nacionalista, admiradora de Mohamed Alí Seineldín, fue cercana a la vicepresidenta Victoria Villarruel antes de distanciarse de Javier Milei. Actualmente, es una defensora del mileismo porteño y amiga de Lilia Lemoine, diputada y confidente presidencial.
    En respuesta a Mochi, Juan Pablo Arenaza, legislador de Patricia Bullrich y miembro del bloque La Libertad Avanza, defendió el proyecto para endurecer las penas a trapitos y cuestionó las críticas hacia Montenegro: «Prefiero bailar en la embajada de un país que tiene 250 años de democracia, donde los ciudadanos que no están conformes con el presidente votan por otro y el presidente cambia». Añadió: «Y no con los aliados de ustedes, que son dictaduras, como Irán y Venezuela». Tras gritos en el recinto, la vice porteña y presidenta de la Legislatura, Clara Muzzio, pidió silencio. Arenaza redobló la apuesta con la frase: «Facho tu hermana, vení a decírmelo en la cara» y concluyó reafirmando su preferencia por bailar en una democracia y no en regímenes dictatoriales.
    Montenegro permaneció ajena a la polémica durante la sesión y no tomó la palabra, aunque luego publicó un mensaje irónico en sus redes sociales: «Se picó la sesión porque bailé con el embajador de la Primera Potencia Mundial. Gracias diputado @juanpabloarenaza», acompañado nuevamente del video del baile con Peter Lamelas en un evento social.
    Por su parte, el embajador Lamelas se pronunció a través de su cuenta oficial en X tras la publicación de Clarín. Escribió: «Algunos ven política en todo — hasta en un merengue». Detalló que, hace dos meses en la Embajada de la República Dominicana, vivió una noche alegre celebrando la música latina, la amistad y la buena voluntad entre ese país, Argentina y Estados Unidos. Agregó que bailó con su esposa, amigas y, sí, también con Lucía Montenegro, porque la salsa, el merengue y la música latina forman parte de su identidad cubano-americana.
    Frente a las críticas que generó el video viral, Lamelas consideró que «si el gran “escándalo” que algunos encontraron son unos segundos de baile en un evento cultural diplomático, tal vez eso diga más de ellos que del baile». Finalmente, sostuvo que Argentina enfrenta desafíos y oportunidades que requieren puentes, inversiones y fortalecimiento de relaciones, no generar indignación por un baile. Cerró su mensaje con un emoji y la invitación a la amistad y las oportunidades, «y sí, también para un poco de merengue».

  • Insólita pelea entre un empleado diplomático y el embajador argentino en Madrid

    Insólita pelea entre un empleado diplomático y el embajador argentino en Madrid

    Insólita pelea entre un empleado diplomático y el embajador argentino en Madrid

    Las obras de remodelación en la residencia oficial de Argentina en Madrid para hacer confluir en un sólo edificio el trabajo administrativo y consular desataron un conflicto que ya se venía cocinando: la insubordinación contra el embajador Wenceslao Bunge Saravia de un funcionario de menor rango. Un funcionario de origen político que llegó a la sede militando para el kirchnerismo, pasó por el PRO y ahora afirma ser amigo del presidente Javier Milei y milita para la llamada “batalla cultural” libertaria.El empleado es Alejandro Nimo, representante comercial con rango de consejero, y quien se transformó en una suerte de “pesadilla” para embajadores y empleados de la sede diplomática porque desde sus redes sociales arroba al presidente Milei en una catarata de loas y desde donde esta semana posteó un extenso texto mostrándose víctima de Bunge Saravia, a quien además no dudó en hacerle filosas acusaciones para mostrarlas ante el Presidente al incluirlo en su post de X.“Hola a todos me desperté hoy en España viendo un masivo apoyo de los amigos de la Libertad por una agresión que sufrí ayer dentro de nuestra Embajada”, empezó tuiteando el jueves. Agradeció a los “miles de mensajes” que dice haber recibido “por el trabajo que hago por Argentina por la libertad y la batalla cultural a diario” y por “lo halagado y emocionado”. Y entonces empezó a contar que “no se trata de que me hayan desplazado del cargo, sino que simplemente, por decisión del embajador Bunge me han quitado el despacho (la oficina) en la que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina, la que se había convertido en un símbolo y un sitio de convergencia de los admiradores de @JMilei en España. No comprendo la decisión del embajador, ya que no se me dio ninguna explicación razonable al respecto. Es evidente que no soy la víctima aquí, ya que en mi despacho tenía en un lugar central un cuadro con la imagen de nuestro presidente”.El tuit de Nimo, que precedió a movimientos en las cuentas libertarias para ligar de manera insólita a Bunge Saravia con funcionarios, políticos españoles y empresarios “zurdos”, configura para distintas fuentes consultadas en Buenos Aires y Madrid un desafío abierto al embajador Bunge. Según aseguran fuentes confiables de la Cancillería, Bunge, como su segundo, el diplomático Sebastián Laino, habrían pedido remover a Nimo al canciller Pablo Quirno en el último viaje presidencial al festival de Santiago Abascal, líder de Vox. Pero según las fuentes consultadas, Quirno le respondió a Bunge que “le pida cualquier cosa menos remover a Nimo”.Nimo, que llegó a ese cargo primero aduciendo que lo mandaba el ex ministro Sergio Massa, cuando en realidad se lo pidió la ex senadora Clara Vega al ex canciller Santiago Cafiero, cuando se le venció el cargo ante el cambio de gobierno, logró que los libertarios lo recontrataran en febrero de 2024. Y comenzó un conflicto con el ex embajador Roberto Bosch, un funcionario de carrera, que intentó hasta último momento hacer el trabajo. Lo denunció a Nimo por enviar perfumes y otros objetos personales por correo diplomático incumpliendo la normativa. Pero Nimo se sostuvo diciendo que era amigo del economista español fetiche del presidente Milei, Jesús Huerta de Soto. Hizo echar Bosch al que acusó de “tirar” en un sótano un retrato gigante que habían hecho pintar del libertario.El ex canciller Gerardo Werthein se impuso con el nombramiento del empresario Wenceslao Bunge, pero Nimo sobrevivió y lo empezó a criticar insólitamente como “kuka”. Bunge Saravia es empresario y financista, nacido en Argentina y tuvo que renunciar para ejercer este cargo a su ciudadanía concedida por España, donde tiene vínculos empresariales y comunitarios de lo más aceitados. Es sobre todo, querido y respetado.En su tuit del jueves, Nimo, que no puede demostrar una sola inversión de España en la Argentina por su mérito o de otro, escribió “Javier Milei, así como muchas imágenes y símbolos que hacen a mi recorrido en la batalla cultural por Europa, además de un muñeco de nuestro presidente con la motosierra, esto parece que incomodaba a muchos que ya no deberían estar en la embajada, algunos de ellos pertenecientes a la casta diplomática contra la que me enfrentó a diario.”Además de enviar a través del tuit de la Escuela Austríaca seguidora de Milei una imagen de la oficina que en teoría perdió, manifestó que había recibido apoyo incluso de Milei que le reconocía su trabajo “a diario en soledad por defender las medidas que él implementa desde Argentina y lograr interesar a inversores españoles en invertir en nuestro país.”Y ahí se despachó: “Lo que me preocupa del Embajador Bunge no se trata de una decisión por una oficina (yo puedo hacer el mismo trabajo excelente que vengo haciendo desde cualquier club privado o bar de Madrid), realmente me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que pregona nuestro Presidente, creo que en eso no está en sintonía y las veces que he tratado de llevarle un plan para reducir notablemente el gasto de la embajada se negó siquiera a recibirme».