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  • La salud en la era de la peripandemia

    La salud en la era de la peripandemia

    Cuando se conmemora un Día Mundial de la Salud como este 7 de abril, no pueden dejarse de lado los increíbles adelantos que se suscitan actualmente con la biotecnología, la bioinformática y, por supuesto, la inteligencia artificial. Pero también debe tenerse presente que esta revolución tecnológica genera retos impostergables, especialmente bioéticos, regulatorios y de accesibilidad para la población.Tampoco puede olvidarse lo que debería denominarse “peripandemia”, ese largo período que rodea, precede y continúa más allá del evento pandémico central, que dejó huellas que todavía moldean nuestra práctica cotidiana. No hablamos ya de la emergencia sanitaria estricta, sino de sus efectos culturales, profesionales y humanos: cambios en los modos de educar, trabajar, en la relación médico-paciente, en las instituciones, en la percepción del riesgo y en las expectativas sociales sobre nuestra labor.La pandemia modificó la medicina, cambió la organización del trabajo, los hábitos clínicos, los vínculos dentro de los equipos y la manera en que los pacientes se relacionan con los sistemas de atención. Cambió también la salud mental de los profesionales y de los pacientes: no como consecuencia de un único evento crítico, sino por una exposición prolongada a exigencias extraordinarias, a la incertidumbre diagnóstica; y a una sobrecarga emocional y administrativa sin precedentes.Este escenario nos obligó a revisar prioridades, modos de enseñanza, dinámicas hospitalarias y modelos de acompañamiento. La peripandemia hace visibles tensiones estructurales del sistema, pero también muestra la capacidad de adaptación, la creatividad y la entrega de los profesionales de la salud.Más allá de este contexto cambiante, la identidad del profesional de la salud se sostiene en cuatro pilares básicos que se vuelven aún más relevantes en la peripandemia: formarse siempre, dialogar, disfrutar y ser buena persona. Estos pilares no son accesorios: constituyen el núcleo desde el cual las ciencias médicas recuperan su sentido cultural y ético.La pandemia sumando a la hiperconexión del siglo XXI, multiplicó la tecnología. No solo transformó el trabajo y la educación: modificó la percepción del tiempo, la relación con la corporalidad y la idea misma de proximidad social.En este contexto, la Inteligencia Artificial presentó una aceleración inesperada. La pandemia actuó como catalizador. De pronto, la IA pasó de ser promesa a herramienta impensada.En este período post-crítico, la Inteligencia Artificial, la bioinformática y la biotecnología irrumpieron con fuerza en el diagnóstico y la gestión sanitaria; pero también aumentando fuertemente los gastos de salud, especialmente por tratamientos complejos. Esta revolución tecnológica amplía capacidades y ofrece nuevas herramientas, pero su valor depende del criterio contextual y de equidad con el que se la utilice.La tecnología no reemplaza la presencia, la empatía ni la comprensión narrativa de la historia del paciente. Ningún algoritmo puede hacer lo que hace un profesional de la salud cuando mira a los ojos, escucha una duda o sostiene una decisión que cambia una vida.La regulación de la IA y la biotecnología es imprescindible, pero difícil de implementar en un mundo tan anárquico y desigual. Como sociedad, debemos preguntarnos cómo queremos convivir con esta inteligencia emergente. La capacidad de adaptarnos, pero además de regular estas tecnologías, definirá nuestro futuro como humanidad.

  • Incendio y tragedia en Núñez: quién era el hombre que hallaron muerto en su departamento

    Incendio y tragedia en Núñez: quién era el hombre que hallaron muerto en su departamento

    Incendio y tragedia en Núñez: quién era el hombre que hallaron muerto en su departamento

    El fuego y el humo causaron alarma en el edificio de Quesada 2376, en Núñez. Las sirenas de los bomberos alertaron a los vecinos, que fueron evacuados por precaución por las llamas en el segundo piso. Allí vivía Mario del Villar, de 90 años, quien murió en su cama por el siniestro, cuyo origen está siendo investigado. Vinculado al rubro de la construcción, Del Villar tenía problemas de salud y de visión, según contaron sus vecinos del edificio de 9 pisos. “Sus hijas contaron que tenía una especie de alarma para conectarse con ellas y notificarles si tenía algún problema. Pero algo pasó que no pudo hacerlo. Los aires acondicionados y las ventanas de su departamento quedaron quemados», le dijo un vecino a Clarín.Este miércoles por la mañana, los peritos trabajaban en el lugar para establecer las causas de la tragedia. El fuego se habría iniciado entre las 6 y las 7 de la mañana y luego llegaron las hijas de Del Villar, junto con otros familiares, pero se excusaron de hablar.Lo que sí se supo es que lo visitaban casi todos los días, que era el dueño del departamento y que vivía en el edificio desde hacía varias décadas.Más cerca del mediodía, llegó hasta el lugar el administrador del consorcio. Contó que la evacuación se produjo sin problemas y que el fuego no alcanzó a afectar a otra unidad. Y agregó que su socia fue quien ingresó al departamento con el equipo de emergencia. Y que allí, sobre su cama, encontraron el cuerpo de Del Villar.El operativo generó preocupación en los vecinos de toda la cuadra. Pablo Alarcón, de un local en Quesada 2390, dijo: “Me enteré muy temprano que había un incendio en esta zona y me fijé por las cámaras que no haya afectado al local. Después me enteré por mis compañeros que la víctima era un cliente nuestro, un hombre muy mayor”.Oscar, vecino que optó por no dar mas datos suyos para esta nota, dijo: “Era un señor con poca movilidad, no tenía que vivir solo. Ni siquiera contaba con asistencia profesional en su día a día”.Una unidad de la oficina de siniestros, el cuerpo de bomberos, policías y peritos trabajan en el departamento, en donde permanecían junto a los familiares de la víctima que iban llegando hasta el lugar para acompañar a las hijas de la víctima.Según trascendió de fuentes del operativo, el incendio se inició cerca de las 6.30 en el edificio de Quesada 2376, entre Vuelta de Obligado y Avenida Cabildo.Los Bomberos fueron alertados porque se observaba la salida de humo desde la ventana del segundo piso. Mientras se realizaba la evacuación de los pisos superiores, se confirmó que las llamas estaban focalizadas en el dormitorio del 2° A. Por eso, y como estaba concentrado en uno de los ambiente del inmueble, el fuego logró ser controlado.»La victima fue hallada entre los restos de los escombros», detallaron a Clarín fuentes del operativo.

  • Manejaba un auto mellizo que era buscado por un robo y tenía miles de dólares en la guantera

    Manejaba un auto mellizo que era buscado por un robo y tenía miles de dólares en la guantera

    Manejaba un auto mellizo que era buscado por un robo y tenía miles de dólares en la guantera

    La Policía de la Ciudad detuvo este viernes a un hombre que manejaba un auto mellizo y, cuando requisó el vehículo, encontró y secuestró más de 55 mil dólares en efectivo que el sospechoso llevaba en la guantera.Ocurrió sobre la avenida General Paz, a la altura de Villa Lugano y fueron las autoridades porteñas las que dieron este miércoles a conocer el video de la detención del hombre, cuya identidad no trascendió, que manejaba un Renault Sandero azul.El reporte oficial destacó que el auto fue captado gracias al sistema denominado Anillo Digital, a través del cual detectaron que el vehículo, que viajaba «sentido al Riachuelo», «habría cometido un ilícito y se habría dado a la fuga».Fue entonces que un oficial en moto lo persiguió y le ordenó detenerse al costado de la autovía, donde lo requisó. Al hacerlo, corroboró que se trataba de un auto mellizo, que había sido utilizado en un robo el 24 de marzo, y en cuyo interior llevaba una bolsa negra con más de 55 mil dólares en efectivo. Fue detectado por lectores de patente.La detención, que se dio en General Paz y Roca, arrojó también como resultado que el hombre, mayor de edad, admitiera ante los oficiales que carecía de la documentación del vehículo, del que había tomado posesión «unos quince días antes».Además, los policías corroboraron que tenía una chapa patente apócrifa y número de motor adulterado. Determinaron en ese sentido que también había dos vehículos con la misma patente colocada, lo que confirmaría la existencia de un auto mellizo.En la requisa del Sandero azul, incluida dentro de las imágenes difundidas por las autoridades, se observa el recuento del dinero que dio una suma de 55.700 dólares en efectivo escondidos en el piso, del lado del acompañante y dentro de una bolsa de nylon.La causa fue tomada por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional en lo Federal 10, a cargo de Julián Ercolini y, entre otras medidas, se dispuso la detención del conductor, el secuestro del vehículo, el dinero hallado y el celular para su peritaje.

  • Lo hicieron caer de la moto para robarle con una réplica de pistola, pero era un gendarme y les disparó: uno murió, otro lucha por su vida

    Lo hicieron caer de la moto para robarle con una réplica de pistola, pero era un gendarme y les disparó: uno murió, otro lucha por su vida

    Lo hicieron caer de la moto para robarle con una réplica de pistola, pero era un gendarme y les disparó: uno murió, otro lucha por su vida

    El gendarme iba por la avenida Julio A. Roca, en la localidad de Trujui, partido de Moreno, al oeste del conurbano bonaerense, cuando dos jóvenes le apuntaron y lo hicieron caer de la moto. La víctima reaccionó rápido y les disparó: uno murió y el otro lucha por su vida.Todo sucedió este viernes, pasadas las 22, en momentos en que la calle estaba llena de agua por las lluvias. Al cabo 1° de la Gendarmería, de 28 años, le faltaba poco para llegar a su casa en su Honda Tornado 250, luego de trabajar en una parrillita de barrio donde está a cargo.Fue a la altura del cruce con la calle Vasco Da Gama que se le pusieron a la par los dos ladrones a bordo de una Honda Wave (sin dominio colocado) y los tres terminaron cayendo sobre el asfalto.La secuencia quedó filmada por las cámaras de seguridad. Los asaltantes quedaron tendidos sobre la avenida, que desde 2012 fue renombrada como Dr. Néstor Carlos Kirchner aunque los vecinos la siguen llamando Julio A. Roca, en una zona comercial. Uno de los heridos, identificado como Axel Ariel Otaiza (23), murió en el lugar, producto de un balazo en el pecho. No tenía antecedentes penales, de acuerdo a las fuentes.Su cómplice, de 17 años, fue internado en grave estado en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega con disparos en el tórax y la pierna derecha. En su caso sí cuenta con antecedentes.A media tarde del domingo, se encontraba «en estado crítico, entubado con respirador», en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI).Los allegados al joven lanzaron una cadena de oración en las redes sociales. «Dale mi Na, te estamos esperando todos! Te amo, te amamos bebito. No dejen de pedir por su vida», escribió una amiga.En el caso tomó intervención el fiscal Martín Borgnia, de la UFI N° 4 de Moreno-General Rodríguez, quien caratuló el caso como «homicidio y lesiones en ocasión de robo».Además, entendió que el gendarme, que se desempeña en la Región 1 de Campo de Mayo y es nacido en la provincia de Misiones, actuó en legítima defensa y por eso no se ordenó su detención.La pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros del gendarme fue secuestrada para realizar las pericias. Allí se determinó que fue disparada en cuatro oportunidades.El arma de los motochorros era una réplica. Un detective consultado por Clarín indicó que era «una de tipo airsoft, diseñada para disparar proyectiles de plástico no letales, muy realista y más en ese contexto en el que la víctima se vio amenazada».La Gendarmería Nacional dispuso de oficio que el agente tenga custodia permanente en su casa, por temor a represalias por parte de familiares de los ladrones.Las actuaciones policiales estuvieron a cargo de la comisaría 2da. de Moreno.Colaboró: Emmanuel Dalbe.