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  • Te ofrecen trabajo, pero es un engaño: así son las nuevas estafas laborales para robar dinero y datos

    Te ofrecen trabajo, pero es un engaño: así son las nuevas estafas laborales para robar dinero y datos

    Te ofrecen trabajo, pero es un engaño: así son las nuevas estafas laborales para robar dinero y datos

    Conseguir empleo siempre fue un desafío, pero actualmente se añade una dificultad adicional: distinguir una oferta legítima de un intento de fraude. En los últimos meses, aumentaron las estafas que utilizan falsas búsquedas laborales para engañar a quienes buscan trabajo, con el objetivo de robar dinero, credenciales de acceso o información personal.

    Los delincuentes han evolucionado sus métodos. Ya no se limitan a enviar correos mal redactados o mensajes evidentes; ahora presentan procesos de selección profesionales, usan nombres de empresas reconocidas, crean perfiles falsos de reclutadores, construyen sitios web que imitan los originales e incluso emplean herramientas de inteligencia artificial para hacer más creíble el engaño.
    Estas campañas se difundieron principalmente a través de WhatsApp, Telegram, LinkedIn y otras plataformas donde millones de personas buscan empleo o mantienen vínculos laborales. El objetivo varía según el caso: obtener depósitos de dinero, capturar usuarios y contraseñas, instalar software malicioso o acceder a información corporativa cuando la víctima utiliza la computadora de su trabajo para postularse.
    Un estudio de Randstad Employer Brand Research reveló que LinkedIn es la plataforma más utilizada por los argentinos para buscar empleo: el 55% de los consultados la utiliza con ese fin y el 23% afirmó haber conseguido trabajo a través de esa red social. Esta masividad transformó a LinkedIn en un blanco atractivo para los ciberdelincuentes. A nivel global, un informe de Check Point Software Technologies ubicó a LinkedIn entre las marcas más empleadas en campañas de phishing durante el primer trimestre de 2026, ataques que suplantan la identidad de empresas o servicios legítimos para engañar a usuarios y obtener información sensible.
    Los expertos en ciberseguridad advierten que el fraude laboral también ha evolucionado. Ya no se trata de mensajes aislados sino de campañas masivas que apelan a la urgencia y vulnerabilidad de quienes buscan trabajo. Las ofertas suelen ser amplias, con pocos requisitos y salarios muy atractivos, para captar el mayor número posible de víctimas.
    Además, el interés de los atacantes muchas veces va más allá del dinero. Si la postulación se realiza desde una computadora laboral, los delincuentes pueden intentar obtener credenciales corporativas o acceder a información interna. También apuntan a robar claves de correo electrónico, cuentas bancarias, redes sociales y otros servicios digitales, que luego son utilizados en nuevos ataques.
    La inteligencia artificial aceleró esta transformación, permitiendo redactar ofertas sin errores, generar perfiles falsos con fotografías hiperrealistas, clonar páginas corporativas y crear documentos que parecen auténticos. Esto eliminó una de las señales tradicionales para detectar fraudes: errores ortográficos o malas traducciones.
    La sofisticación llegó al punto que algunos procesos engañosos incluyen entrevistas virtuales, formularios aparentemente legítimos y sitios web diseñados para imitar a empresas reales, incluso con dominios muy parecidos a los oficiales, para generar confianza y convencer a las víctimas de avanzar en el proceso.
    Frente a este panorama, los especialistas coinciden en que no basta con evaluar si la oferta es atractiva, sino que es esencial confirmar que la empresa existe, que la búsqueda fue publicada en sus canales oficiales y que el reclutador realmente trabaja allí.
    Existen diversas modalidades de fraude. Algunas buscan que la víctima transfiera dinero con la promesa de obtener ganancias mayores; otras procuran quedarse con datos personales o instalar programas maliciosos. Todas, sin excepción, explotan la necesidad de empleo para generar confianza y reducir las sospechas.
    ### «Task scam» y otras modalidades de estafas laborales
    Una de las estafas laborales que más ha crecido recientemente es el llamado *task scam* o «estafa de tareas». El mecanismo es sencillo: los delincuentes ofrecen un supuesto trabajo remoto de medio tiempo con actividades básicas que se pueden realizar desde un celular, como dar «Me gusta» a publicaciones, seguir cuentas en redes sociales, escribir reseñas, ver videos, suscribirse a canales o calificar aplicaciones y comercios.
    A cambio, prometen ingresos diarios muy superiores a los de un empleo convencional y aseguran pagos inmediatos. La combinación de tareas sencillas, horarios flexibles y ganancias rápidas busca atraer a personas que necesitan ingresos extras o están desempleadas.
    El primer contacto suele hacerse por WhatsApp o Telegram, desde donde un supuesto reclutador asegura haber obtenido el número del usuario a través de una consultora, bolsa de trabajo o empresa de recursos humanos. En otros casos, se presentan como representantes de compañías reconocidas.
    Inicialmente, asignan tareas simples y, para ganar confianza, pagan pequeñas sumas de dinero. Esta recompensa inicial hace creer a muchas víctimas que el trabajo es legítimo. Sin embargo, luego aparece el verdadero fraude: ofrecen tareas “premium” con mayores ganancias, pero condicionan su acceso al depósito previo de dinero para “activar la cuenta”, desbloquear comisiones o liberar pagos.
    Tras el primer pago, llegan nuevos pedidos por impuestos, verificaciones, depósitos adicionales o garantías para continuar trabajando. Cada transferencia abre la puerta a otra hasta que el supuesto asesor desaparece, el grupo deja de responder o la plataforma bloquea el acceso, y la víctima pierde el dinero enviado.
    La clave del engaño es que las primeras etapas parecen auténticas, y el primer pago recibido motiva a muchas personas a continuar transfiriendo dinero con la esperanza de obtener ganancias mayores.
    ### LinkedIn, nuevo blanco para los ciberdelincuentes
    Aunque WhatsApp concentra la mayoría de los contactos fraudulentos, las estafas también se extendieron a LinkedIn, la principal red profesional para buscar trabajo.
    Especialistas advierten que los delincuentes publican avisos casi idénticos a los reales o copian búsquedas legítimas para atraer postulantes. En ocasiones, crean perfiles falsos de reclutadores; en otros casos, usan cuentas comprometidas

  • Cómo evitar estafas en donaciones tras terremotos en Venezuela

    Cómo evitar estafas en donaciones tras terremotos en Venezuela

    Cómo evitar estafas en donaciones tras terremotos en Venezuela

    Tras los dos terremotos ocurridos el miércoles en Venezuela, aumentaron considerablemente los pedidos de ayuda, las campañas solidarias y los mensajes que circulan por redes sociales, WhatsApp y plataformas de donación. Sin embargo, en este contexto de emergencia, ciberdelincuentes han aprovechado la desesperación y la urgencia para engañar a los usuarios mediante colectas falsas, enlaces fraudulentos, perfiles clonados y códigos QR manipulados.
    El objetivo de estas estafas es variado: desde robar dinero hasta obtener datos personales o instalar malware que permita capturar claves de cuentas bancarias y billeteras virtuales. Por ello, la principal recomendación para quienes desean colaborar es verificar siempre la legitimidad antes de realizar una donación. La presión, la emoción y la necesidad de actuar rápidamente en situaciones de emergencia son factores que los estafadores utilizan para simular campañas verdaderas, copiar nombres de organizaciones reconocidas o crear sitios web que aparentan ser oficiales.
    Este riesgo también se extiende a las donaciones en criptomonedas. Una dirección de wallet compartida en redes sociales, una captura de pantalla con código QR o un mensaje reenviado por WhatsApp no garantizan la autenticidad. Antes de transferir bitcoin, stablecoins o dinero tradicional, es fundamental confirmar que la cuenta pertenezca a una organización real, reconocida y con canales oficiales.
    Entre las señales de alerta al donar en línea se encuentran: perfiles recientemente creados o que copian logos de organismos oficiales, cuentas que desactivan comentarios, publicaciones que solicitan comunicarse por mensaje privado, campañas que ejercen presión con mensajes de extrema urgencia o que prometen duplicar donaciones sin explicar el destino de los fondos. También es necesario desconfiar de links acortados, ya que pueden ocultar destinos fraudulentos. En estos casos, es preferible buscar la organización desde un navegador y acceder a su sitio oficial.
    Es esencial revisar los dominios de los sitios donde se reciben fondos, ya que los estafadores suelen registrar direcciones similares a las verdaderas, con pequeñas modificaciones en letras, palabras o extensiones. Un diseño cuidado no garantiza seguridad; lo relevante es que el sitio coincida con los canales oficiales de la institución. La misma precaución se debe aplicar a transferencias hacia cuentas personales. Aunque muchas colectas legítimas se organizan desde grupos comunitarios, clubes o iglesias, el donante debe identificar a los responsables, conocer el destino del dinero y conservar comprobantes.
    En cuanto a los códigos QR, que facilitan pagos y donaciones, también pueden ser utilizados para engañar mediante técnicas de “quishing”, una modalidad de phishing que redirige a sitios falsos o plataformas fraudulentas. Escanear un QR no representa riesgo en sí; el dispositivo mostrará la URL de destino, y corresponde al usuario verificar que la página no sea sospechosa antes de suministrar datos.
    En donaciones con criptomonedas, el riesgo radica en recibir direcciones de wallet sin respaldo institucional, que pueden ser alteradas o difundidas por cuentas falsas. Se recomienda comparar la dirección con fuentes oficiales, verificar que coincida exactamente y evitar transferencias desde enlaces recibidos por mensajes privados. Asimismo, se debe evitar completar formularios que soliciten datos sensibles, como claves, códigos de verificación, frases semilla, tokens bancarios, fotos de documentos o acceso remoto al dispositivo. La instalación de aplicaciones o archivos enviados por chat para concretar donaciones incrementa el riesgo y no es práctica habitual en procesos legítimos.
    Para donar con mayor seguridad, es aconsejable optar por organizaciones reconocidas o campañas con responsables identificados. Si el llamado a colaborar proviene de redes sociales, conviene ingresar al perfil oficial, revisar publicaciones anteriores, buscar el sitio web y constatar que los datos de pago coincidan en todos los canales. Además, es fundamental evitar decisiones impulsivas; tomarse un par de minutos para comprobar la autenticidad puede evitar caer en fraudes.
    Quienes donen desde Argentina deben conservar capturas, comprobantes de transferencia, nombre de usuario, alias, CVU, CBU, dirección de wallet y fecha de la operación, información que puede ser útil para reclamaciones ante bancos, billeteras virtuales, plataformas de pago o redes sociales.
    Aunque las cuentas verificadas en redes sociales brindan un nivel adicional de confianza, no eximen de realizar una revisión exhaustiva del usuario, historial de actividad y canales oficiales vinculados. Lo más seguro es donar directamente desde el sitio oficial de la organización o enlaces publicados en canales confirmados. En caso de colectas organizadas por personas o grupos locales, se recomienda solicitar información clara sobre los responsables, el destino de los fondos, el sistema de rendición de cuentas y conservar constancias de cada aporte.
    Si se sospecha haber sido víctima de una estafa, es fundamental actuar rápidamente: contactar al banco, billetera virtual, exchange o plataforma de pago para reportar la operación, guardar capturas de pantalla, mensajes, nombres de usuario, enlaces y comprobantes que permitan identificar la campaña. También es recomendable denunciar el perfil fraudulento en la red social correspondiente y alertar a contactos cercanos si el enlace fue compartido en grupos.
    En caso de haberse entregado claves, códigos o datos de acceso, se deben cambiar las contraseñas, activar la verificación en dos pasos y cerrar sesiones abiertas. En cuanto a las criptomonedas, las transferencias suelen ser irreversibles, por lo que la prevención resulta clave. Confirmar siempre el origen de la campaña y desconfiar de direcciones que solo aparezcan en capturas, mensajes reenviados o publicaciones sin respaldo.
    La solidaridad es una herramienta fundamental tras una catástrofe, pero para que la ayuda llegue efectivamente a su destino, es necesario proteger el camino digital por donde circula cada donación.

  • Fue llevado a juicio por estafas, debía ir preso, no se presentó y prescribió la condena

    Fue llevado a juicio por estafas, debía ir preso, no se presentó y prescribió la condena

    Fue llevado a juicio por estafas, debía ir preso, no se presentó y prescribió la condena

    Dres. Gonzalo Nicolás Spinso y Jorge Omar Torres

    Un llamativo final tuvo una causa penal que se iniciara en mayo del año 2017, cuando dos sujetos cometieron estafas e intentaron otras con la metodología del “Cuento del Tío”.

    En total fueron al menos 5 hechos que llevaron a proceso a Diego Alberto Fariz de 34 años (oriundo de Ciudadela, Provincia de Buenos Aires) y a otro sujeto de apellido Pérez, causas que cayeron en manos de la fiscal María Albertina Chichi.
    Pasó el tiempo y en agosto de 2021, ambos sujetos acordaron un juicio abreviado, el cual fue tratado por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay, integrado unipersonalmente por el vocal Dr. Fernando José Martínez Uncal.
    Así se llegó a una pena de cumplimiento condicional para Pérez (sin antecedentes) y a Fariz como coautor materialmente responsable del delito de Estafa y Estafa en grado de Tentativa reiterada en Concurso Real (Arts. 172, 42 y 55 del Cód. Penal) a la pena de un año de prisión de cumplimiento efectivo.
    En esa oportunidad Fariz no se presentó y tras ser condenado, se mantuvo prófugo, transcurriendo la pena en esa condición, razón por la cual se decretó la rebeldía del condenado, ordenándose su inmediata detención.
    Presentación de la Defensa y condena prescripta
    En octubre del año 2025, la familia del prófugo Diego Alberto Fariz, requirió los servicios de los Dres. Jorge Omar Torres y Gonzalo Nicolás Spinso, que en representación del condenado, interpusieron ante la Justicia el pedido de prescripción de la pena por el tiempo transcurrido.
    Los defensores técnicos de Fariz, solicitaron el dictado de la prescripción de la pena, por entender que han transcurrido los plazos establecidos en los arts. 65, 66 y 67 del Código Penal y agregaron informe actualizado del Registro Nacional de Reincidencia del cliente, no obrando nuevos antecedentes penales computables.
    Fue así que entiendo que le asiste razón a los Defensores técnicos del imputado Fariz, ya que la sentencia dictada en autos adquirió firmeza el 11 de diciembre de 2023 y no se observó desde esa fecha ningún acto interruptivo, ni la comisión de un nuevo delito que interrumpa la prescripción de la pena, se trató la presentación y fue así que el juez interviniente, doctor Fernando Martínez Uncal, dispuso declarar la prescripción de la pena de un año  de prisión de cumplimiento efectivo, que le fuera impuesta a Diego Alberto Fariz.