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  • Una agenda especial para estas vacaciones de invierno – El Miércoles Digital

    Una agenda especial para estas vacaciones de invierno – El Miércoles Digital

    Una agenda especial para estas vacaciones de invierno – El Miércoles Digital

    Como ocurre cada año durante el receso invernal, el Museo de la Ciudad de Concepción del Uruguay (en Galarza 617) invita a vecinos y visitantes a disfrutar de una amplia programación especialmente pensada para las vacaciones de invierno, con propuestas destinadas a públicos de todas las edades.
    Exposiciones, visitas especiales, talleres, narración, actividades artísticas, cine y escritura conforman una agenda que busca seguir haciendo del museo un espacio de encuentro, juego, aprendizaje y reflexión.
    La programación comenzará hoy sábado 4 de julio a las 19:30, con la inauguración de la nueva exposición temporal «Muñecas. Infancias, juegos y modelos para crecer», una propuesta que reúne una destacada selección de muñecas pertenecientes a la colección privada de la uruguayense Aída Bel, en diálogo con fotografías de niños y niñas del Fondo Fotográfico Salvarezza y obras especialmente seleccionadas de la artista Carina Amarillo.

    La muestra propone un recorrido que invita a descubrir cómo los juguetes fueron construyendo ideas sobre la infancia, la feminidad y el crecimiento, al tiempo que recupera el papel de la imaginación y el juego como espacios de creación y libertad
    A partir de allí, el museo desarrollará una nutrida agenda de actividades especiales:

    Martes 7 y jueves 16 de julio – 17:00 | «Un Mundo de Muñecas»:Visita mediada especial por la exposición junto al equipo del Museo y la coleccionista Aída Bel, quien compartirá historias, curiosidades y detalles sobre las piezas exhibidas. Destinatarios: adolescentes, jóvenes y adultos. Actividad gratuita con inscripción previa por WhatsApp al 3442-343333.
    Miércoles 8 de julio – 16:00 | «Historias de Papel»:Una propuesta que combina narración, actuación y creación artística para construir mundos imaginarios a través del papel, el juego y la creatividad. A cargo de las profesoras Natalia Cuestas, Victoria Morillo y Natalí Calzia. Destinatarios: familias con niños de 3 a 8 años. Actividad a la gorra, no requiere inscripción previa.
    Martes 14 de julio – 16:00 | «Las infancias descubren a Artemio Alisio»:Jornada artística inspirada en las cerámicas de Artemio Alisio, donde los más pequeños podrán crear sus propias obras de arte y llevarse su producción. Destinatarios: familias con niños de 3 a 8 años. Actividad gratuita con inscripción previa por WhatsApp al 3442-343333.
    Miércoles 15 de julio – 16:00 | «¡Tarde de Cine en el Museo!»:Proyección de la película estrenada en el año 2023, inspirada en la muñeca más famosa del mundo, en el marco de la nueva exposición “Muñecas. Infancias, juegos y modelos para crecer.” Destinatarios: adolescentes, jóvenes y adultos. Actividad libre y gratuita. Para consultas comunicarse vía WhatsApp al 3442-343333.
    Miércoles 22 de julio – 16:30 | «Juguetes Perdidos»: Taller de escritura a cargo de la escritora uruguayense Marga Presas, que propone un espacio para compartir lecturas, recuerdos y producciones inspiradas en la temática de la muestra. Destinatarios: jóvenes y adultos. Actividad gratuita con inscripción previa por WhatsApp al 3442-343333.

    En los últimos años, la programación de vacaciones de invierno del Museo de la Ciudad constituye una de las propuestas culturales más esperadas por las familias uruguayenses y por quienes visitan la ciudad durante el receso. Con actividades que combinan patrimonio, arte, historia, creatividad y participación, el Museo invita una vez más a vivir unas vacaciones diferentes, haciendo del encuentro con la cultura una experiencia para todas las edades.
    La programación completa puede consultarse en las redes sociales oficiales del Museo de la Ciudad (Instagram @museo.delaciudad / Facebook: Museo de la Ciudad CDU). Y recordamos que el Museo se encuentra en calle Galarza 617 de nuestra ciudad.

     
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  • Estas fueron las últimas cenas de 15 famosos criminales condenados a muerte

    Estas fueron las últimas cenas de 15 famosos criminales condenados a muerte

    Estas fueron las últimas cenas de 15 famosos criminales condenados a muerte

    En la antigüedad, la última comida de un condenado a muerte variaba según el país. En Francia, por ejemplo, se le ofrecía únicamente «un pequeño vaso de ron» sin alimentación sólida, ya que la sentencia se comunicaba pocos minutos antes de la ejecución. En Estados Unidos, cada estado permite que el reo solicite una «comida especial» antes de ser ejecutado, aunque con ciertas restricciones. En Florida, el pedido debe ser local y no superar los 40 dólares; en Oklahoma, el tope es de 15 dólares; y en Louisiana, el condenado cena junto al alcalde de la prisión. Nueva York, que abolió la pena de muerte tras su última ejecución en 1963, permitía que el preso eligiese cualquier comida, incluso cigarrillos.

    Por lo general, no se autorizan peticiones de alcohol ni tabaco. A continuación, se relatan los pedidos de última cena de algunos condenados notorios.
    Roger Casement, acusado de traición y ejecutado por ahorcamiento en Reino Unido en 1916, solicitó solo pan sacramental, tras haberse convertido al catolicismo y desear «ir a mi muerte con el cuerpo de mi Dios como mi última comida».
    Sacco y Vanzetti, condenados erróneamente por asesinato y ejecutados en la silla eléctrica en 1927 en Massachusetts, pidieron sopa, carne, tostadas y té.
    Adolf Eichmann, uno de los principales responsables del Holocausto, fue ahorcado en Israel en 1962. Su última comida consistió en una botella de vino tinto Carmel —de la cual bebió la mitad— acompañada por queso, pan, aceitunas y té, alimentos habituales en la prisión.
    Saddam Hussein, condenado por crímenes contra la humanidad y ahorcado en Irak en 2006, rechazó su última comida especial —un plato de pollo y arroz shawarma— y rehusó también fumar un cigarrillo.
    Los fotógrafos Henry Hargreaves, autor de «No Seconds», y James Reynolds, creador de «Condenados a muerte», realizaron una serie de fotografías que documentan las últimas cenas de diversos condenados.
    Stephen Wayne Anderson, ejecutado por inyección letal en California en 2002 a los 49 años, pidió dos sándwiches de queso a la plancha, queso cottage, rabanitos, sémola de maíz, una porción de pastel de durazno y un cucurucho de helado de chocolate.
    Theodore «Ted» Bundy, condenado por violación, necrofilia, fuga de prisión y 35 cargos de asesinato, fue ejecutado en la silla eléctrica en Florida en 1989. Rechazó una comida especial, aunque le sirvieron —sin que lo consumiera— un churrasco poco cocido, huevos fritos, papas fritas, tostadas con manteca y jalea, leche, café y jugo de naranja.
    Ángel Nieves Díaz, acusado de secuestro, asesinato y robo a mano armada, fue ejecutado en Florida en 2006 a los 55 años. Rechazó tanto la comida especial como la regular que le ofrecieron.
    Víctor Feguer, condenado por asesinato en Iowa en 1963, pidió como última comida una simple aceituna sin carozo, explicando que al consumirla un olivo nacería de su cuerpo como símbolo de paz.
    James Freeman, ejecutado por inyección letal luego de siete años en prisión, solicitó un churrasco con pimienta y salsa, arroz, vegetales, porotos, pan, pastel de chocolate con cobertura de manteca de maní y un jugo.
    John Wayne Gacy, responsable de violar y asesinar a 33 niños y adolescentes entre 1972 y 1978, fue ejecutado mediante inyección letal en Illinois en 1994 a los 52 años. Su última comida consistió en una docena de camarones fritos, pollo frito Kentucky, baked beans (chauchas en salsa de tomate picante), papas fritas, un batido de chocolate, una botella de Coca-Cola Light y medio kilo de frutillas (esta última parte no se le sirvió).
    Ronnie Lee Gardner, condenado por robo y dos asesinatos, fue fusilado en Utah en 2010 a los 49 años. Su última cena incluyó cola de langosta, churrasco, pastel de manzana, helado de vainilla y 7 Up. Además, pidió ver la trilogía de «El Señor de los Anillos» mientras comía.
    Lewis Gilbert, declarado culpable del asesinato de un guardia y dos ancianos, fue ejecutado con cóctel letal en Oklahoma en 2003. Su última cena consistió en dos helados de vainilla y algunos cucuruchos.
    Gary Mark Gilmore, autor de múltiples robos y dos asesinatos en Utah, se hizo internacionalmente conocido por solicitar él mismo la pena de muerte. Fue fusilado en 1977 a los 36 años. Su última comida incluyó una hamburguesa, seis huevos duros, una papa horneada, pan, varias tazas de café y tres tragos de whisky Jack Daniel’s, aunque solo bebió el café.
    James Hudson, condenado por asesinar a una pareja de 64 años y herir gravemente al hermano de uno de ellos, fue ejecutado en Virginia en 2004. Su última cena fue una galleta cream cracker y seis Coca-Cola.
    Thomas Treshawn Ivey, condenado por matar a un empresario y a un sargento de policía en 1993, fue ejecutado por inyección letal en Carolina del Sur en 2006. Su

  • Un experto pidió dejar de usar WhatsApp y Gmail y recomendó estas apps europeas para cuidar la privacidad

    Un experto pidió dejar de usar WhatsApp y Gmail y recomendó estas apps europeas para cuidar la privacidad

    Un experto pidió dejar de usar WhatsApp y Gmail y recomendó estas apps europeas para cuidar la privacidad

    Las aplicaciones que se utilizan cotidianamente para enviar mensajes, almacenar archivos o revisar el correo, como WhatsApp o Gmail, han comenzado a ser objeto de un intenso análisis en Europa debido a preocupaciones sobre el manejo de los datos personales.

    El experto en tecnología y ciberseguridad Ben van der Burg recomendó abandonar el uso de plataformas como WhatsApp, Gmail, Google Drive o Dropbox y optó por alternativas europeas que priorizan la privacidad.
    Esta cuestión no es menor, ya que muchas de estas plataformas pertenecen a empresas estadounidenses, incluso cuando los usuarios se encuentran en Europa o utilizan servidores ubicados allí. En este contexto, surge una interrogante concreta: ¿qué opciones existen para reemplazar estas aplicaciones y qué beneficios reales ofrecen en términos de privacidad?
    ### Alternativas europeas para reemplazar WhatsApp y Gmail
    La recomendación de Van der Burg no se limita a cambiar una aplicación por otra, sino a reducir la dependencia de plataformas como WhatsApp y Gmail, que concentran contactos, archivos, correos y buena parte de la actividad digital.
    En el caso del correo electrónico, una de las alternativas más destacadas es ProtonMail, con sede en Suiza. Este servicio funciona con cifrado de extremo a extremo, lo que significa que ni siquiera el propio proveedor puede acceder al contenido de los mensajes.
    Otra opción es Tutanota, desarrollada en Alemania, que también utiliza cifrado para el correo electrónico y está diseñada para quienes desean abandonar Gmail sin renunciar a funciones básicas.
    ### Threema y Olvid: privacidad y seguridad en la mensajería
    Threema, también suiza, permite utilizar la aplicación sin vincularla a un número telefónico, lo que representa una diferencia significativa respecto al modelo más común.
    Por su parte, Olvid, originaria de Francia, se enfoca en reforzar la seguridad de la identidad y minimizar la exposición de datos del usuario. Aunque menos popular, sigue esta tendencia de privacidad reforzada.
    Para almacenamiento de archivos, una de las herramientas más recomendadas es Nextcloud, que permite gestionar documentos, calendarios y archivos, pero con la particularidad de ofrecer control sobre la ubicación donde se guardan esos datos.
    ### El auge de las opciones europeas y la soberanía digital
    Este cambio no responde únicamente a una moda tecnológica. En Europa, la protección de datos está respaldada por un marco legal sólido, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que establece normas estrictas sobre el uso y almacenamiento de información personal.
    El conflicto surge cuando estos datos son gestionados por empresas sujetas a legislaciones diferentes, como la CLOUD Act de Estados Unidos, que puede obligar a las compañías a entregar información bajo ciertas condiciones.
    Este choque legal impulsa la búsqueda de alternativas que no solo dependan de la tecnología, sino también del marco regulatorio y la jurisdicción que proteja los datos.
    Por ello crece el interés en la «soberanía digital», un concepto que trasciende lo técnico y se relaciona con quién controla la información y el margen de autonomía que tiene el usuario sobre sus propios datos.
    Sin embargo, la transición no resulta sencilla, pues muchas personas continúan utilizando WhatsApp, Gmail o Google Drive debido a que allí se encuentran sus contactos, archivos y hábitos de trabajo.