Etiqueta: estudio

  • Belinda, cantante, 36 años: “Me gusta despertarme tarde cuando no trabajo. Empiezo mi día con una taza de café, abro mis cortinas, hago ejercicio, escucho música y voy al estudio a ver si tengo nuevas ideas»

    Belinda, cantante, 36 años: “Me gusta despertarme tarde cuando no trabajo. Empiezo mi día con una taza de café, abro mis cortinas, hago ejercicio, escucho música y voy al estudio a ver si tengo nuevas ideas»

    Belinda, cantante, 36 años: “Me gusta despertarme tarde cuando no trabajo. Empiezo mi día con una taza de café, abro mis cortinas, hago ejercicio, escucho música y voy al estudio a ver si tengo nuevas ideas»

    A sus 36 años, Belinda afronta una nueva etapa en la que combina proyectos y desafíos tanto en la música como en la actuación. La cantante española está próxima a lanzar nuevas canciones y es una de las protagonistas de la esperada serie de época *Carlota*, donde interpreta a Carlota de Habsburgo, la princesa belga que se convirtió en emperatriz de México tras casarse con Maximiliano.

    Recientemente, Belinda participó en la apertura del Mundial 2026 en Ciudad de México, donde interpretó “Por ella”, una colaboración con Los Ángeles Azules.
    En una entrevista con la revista *People*, la artista habló sobre su rutina en los días sin compromisos laborales y reflexionó acerca del éxito, la felicidad y la importancia de encontrar la belleza en las cosas simples.
    **La rutina de Belinda cuando no está componiendo, actuando o cantando**
    Cuando no está dedicada a la composición, la actuación o alguna gira, Belinda disfruta de una rutina mucho más relajada. “Me gusta despertarme tarde cuando no trabajo”, confesó al medio estadounidense.
    Además, aplica terapia de frío para desinflamar la piel, activar la circulación y despertar el sistema nervioso. “Tomo una taza de café calientito, abro mis cortinas, hago ejercicio, escucho música y voy al estudio a ver si tengo nuevas ideas”, relató.
    En los días que no asiste al estudio, prefiere pasar tiempo con su familia y disfrutar al aire libre. “Me encanta estar en la naturaleza, en el jardín. Es una de las cosas que más disfruto. Me pongo a leer o a escribir con buena música”, expresó.
    El cine es otro de sus pasatiempos favoritos. “A veces veo una película clásica; me gustan mucho las de terror y las románticas antiguas. Amo *La Vie en Rose*, sobre Edith Piaf, es una de mis favoritas”. Asimismo, destacó: “También me gusta *Esplendor en la hierba*, un clásico y una hermosa historia de amor. Después, juego Nintendo; adoro Mario Kart, siempre soy el honguito y, de hecho, casi siempre gano.”
    Sobre el cuidado de la piel, confesó: “Antes de dormir me pongo una mascarilla. Es fundamental en mi rutina, siempre lavo mi rostro y lo cuido.”
    **¿Qué es la belleza para Belinda?**
    Belinda también reflexionó sobre el significado de la belleza, señalando que con el tiempo aprendió a encontrarla en aspectos más simples de la vida diaria.
    “Creo que la belleza que hoy veo, y que antes tal vez no percibía tanto, está en los pequeños detalles de todos los días; la belleza en levantarse cada mañana con una sonrisa agradecida y pensamientos positivos”, afirmó.
    Además, destacó que para ella la felicidad no siempre está ligada al éxito: “No se mide con premios ni proyectos, porque al final, si no estás feliz y en paz, no tienes nada, por más éxito que haya.”
    Con los años, también ha empezado a valorar lo invisible a simple vista, como la energía, los valores y la educación de una persona, aspectos que considera esenciales al hablar de belleza.
    “Antes no prestaba tanta atención a la energía de las personas, que es parte de lo que las hace bellas. Los pensamientos, la energía, los valores, la educación. Para mí, todo eso es belleza y me fijo cada vez más en esos detalles, que hacen que una persona sea bella por dentro y por fuera”, explicó.
    Finalmente, Belinda recordó a la adolescente que fue y compartió el consejo que le daría hoy: no darle tanta importancia a los malos momentos y aprender a disfrutar más la vida.
    “Le diría que no se tome las cosas tan en serio, que no sufra tanto, que trate de disfrutar un poco más la vida, porque siempre hay otro día para empezar de nuevo”, concluyó.

  • “Planes de gestión conjuntos”: el estudio que explica por qué no alcanza con sacar jabalíes de Berlín y Barcelona

    “Planes de gestión conjuntos”: el estudio que explica por qué no alcanza con sacar jabalíes de Berlín y Barcelona

    “Planes de gestión conjuntos”: el estudio que explica por qué no alcanza con sacar jabalíes de Berlín y Barcelona

    Los jabalíes urbanos y rurales son genéticamente distintos, según un estudio que analizó cerca de 400 ejemplares en Berlín y Barcelona. La investigación identificó diferencias claras entre los animales que habitan zonas cercanas a las ciudades y aquellos que viven en áreas rurales.

    La presencia de jabalíes en entornos urbanos dejó de ser una rareza hace tiempo. En diversos puntos de Europa, estos animales aparecen habitualmente en parques, jardines, espacios verdes y barrios residenciales, donde encuentran alimento y refugio.
    El crecimiento de estas poblaciones despertó el interés de los científicos, quienes buscan comprender cómo se forman estos grupos y qué vínculo mantienen con los ejemplares que continúan viviendo en bosques y áreas agrícolas cercanas.
    El estudio, desarrollado por especialistas del Leibniz Institute for Zoo and Wildlife Research (Leibniz-IZW) en colaboración con científicos de Barcelona, analizó muestras genéticas de cerca de 400 jabalíes mediante marcadores capaces de reconstruir relaciones de parentesco y movimientos entre poblaciones.
    Los resultados demostraron que los ejemplares urbanos conforman grupos genéticos diferenciados respecto de los rurales. Este patrón se observó tanto en Berlín como en Barcelona, dos ciudades europeas donde la presencia de jabalíes urbanos se ha vuelto más visible en los últimos años.
    Además, el análisis identificó individuos con mezcla genética, lo que indica que aún existe intercambio entre ambos grupos. Sin embargo, los científicos constataron que las poblaciones urbanas ya desarrollaron características propias.
    Otro hallazgo relevante es que las diferencias genéticas halladas permiten determinar si algunos ejemplares provienen de poblaciones urbanas o rurales cuando se desconoce su origen, una herramienta que podría ser útil para futuros programas de seguimiento y control.
    El jabalí (Sus scrofa) es uno de los mamíferos silvestres más extendidos en Europa. Un macho adulto puede superar los 100 kilos y, en determinadas regiones, alcanzar incluso los 150 kilos.
    Su éxito se debe a una gran capacidad de adaptación. Se alimenta de frutos, raíces, tubérculos, insectos, pequeños animales e incluso residuos generados por la actividad humana, lo que le permite aprovechar diversos recursos según el entorno.
    La reproducción también contribuye a su proliferación: las hembras suelen tener de cuatro a seis crías por camada, y las poblaciones pueden crecer rápidamente cuando encuentran condiciones favorables.
    A esto se suma la reducción de depredadores naturales y la disponibilidad constante de alimento cerca de las ciudades. Como resultado, la población de jabalíes ha aumentado de forma sostenida en numerosos países europeos durante las últimas décadas.
    La presencia de jabalíes genera problemas cada vez más frecuentes tanto en áreas urbanas como rurales. Estos animales causan daños en jardines, parques y cultivos, participan en accidentes de tránsito y se acercan a zonas muy concurridas.
    Por esta razón, Berlín y Barcelona se han convertido en escenarios clave para estudiar la evolución de estas poblaciones. En ambas ciudades existen grupos estables que conviven con millones de habitantes desde hace años.
    Los investigadores detectaron una dinámica de intercambio entre las áreas rurales y urbanas. En Berlín, dicha conexión es más marcada, mientras que en Barcelona, aunque presente, resulta menos intensa.

  • Llega al país un nuevo estudio integral basado en resonancia de cuerpo entero: una visión médica completa, en una sola jornada

    Llega al país un nuevo estudio integral basado en resonancia de cuerpo entero: una visión médica completa, en una sola jornada

    Llega al país un nuevo estudio integral basado en resonancia de cuerpo entero: una visión médica completa, en una sola jornada

    ¿Es posible acceder a una visión completa del estado de salud en una sola instancia? Los avances en diagnóstico por imágenes y análisis clínicos han dado lugar a nuevos abordajes que integran distintas herramientas en un mismo proceso.

    En este contexto, comienza a implementarse en el país un estudio que propone una evaluación integral del organismo en una sola jornada. Se trata de un circuito médico que combina estudios por imágenes, análisis de laboratorio y evaluación clínica, adaptado a variables como edad, sexo y antecedentes personales y familiares, lo que permite definir un esquema acorde a cada caso. Dentro del conjunto de estudios, la resonancia magnética de cuerpo entero ocupa un rol central, ya que permite obtener imágenes de múltiples órganos y sistemas en una misma exploración, sin utilizar radiación ionizante.
    El proceso se inicia con una consulta médica, continúa con la realización de los estudios indicados y finaliza con una instancia de devolución y análisis de resultados. Bajo la premisa de optimizar tiempos, este modelo propone una evaluación integral en una sola jornada de entre 3 y 4 horas.
    El circuito se organiza de manera secuencial y es coordinado por personal de la institución, que acompaña al paciente durante todo el recorrido entre las distintas instancias. Entre cada etapa, se contemplan tiempos de espera en espacios acondicionados para tal fin.
    A partir de este enfoque, es posible acceder a una visión amplia del estado de salud e identificar distintas manifestaciones clínicas en diversos sistemas del organismo, incluyendo el cardiovascular, metabólico y oncológico.
    “El valor de este tipo de abordajes radica en la posibilidad de integrar en una misma instancia múltiples fuentes de información diagnóstica, lo que permite una lectura más completa y precisa del estado de salud de cada persona”, explica la Dra. Patricia Carrascosa, Directora Médica de Diagnóstico Maipú.
    “En el caso de lifescan, este enfoque se traduce en circuitos organizados y personalizados que combinan distintas tecnologías para obtener una visión más amplia del organismo en una sola jornada”, sostiene la Dra. Carrascosa.
    Se trata de una serie de estudios no invasivos que requieren ayuno previo. En el caso de la colonoscopía virtual, es necesaria una preparación intestinal adecuada.
    “Los protocolos se organizan según franjas etarias y antecedentes clínicos. En personas menores de 40 años, el circuito suele incluir laboratorio completo con perfil metabólico y resonancia magnética de cuerpo entero, con posibilidad de sumar estudios específicos según antecedentes. A partir de los 40 años, se incorporan evaluaciones más amplias, como estudios cardiovasculares y diagnósticos por imágenes complementarios. Desde los 50 años, se suman prácticas específicas según sexo y factores de riesgo”, agrega la Dra. Carrascosa.
    Este tipo de abordaje refleja una evolución en la forma de estudiar el cuerpo, al concentrar en una sola instancia distintas evaluaciones que habitualmente se realizan de manera fragmentada.

  • Falleció la reconocida investigadora María Elena Otegui, una referente mundial en el estudio del maíz

    Falleció la reconocida investigadora María Elena Otegui, una referente mundial en el estudio del maíz

    Falleció la reconocida investigadora María Elena Otegui, una referente mundial en el estudio del maíz

    El mundo académico y científico argentino despidió este 9 de abril a María Elena Otegui, una de las investigadoras más influyentes en el campo de la producción vegetal y referente internacional en el estudio del maíz. Así lo informó en las redes sociales el Grupo de Ecofisiología Pergamino, del que ella formaba parte junto a otros profesionales de distintas instituciones. Tenía 66 años y una trayectoria marcada por la excelencia, la curiosidad intelectual y una permanente vocación por ampliar fronteras en el conocimiento agronómico.Formada inicialmente en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, su camino hacia la agronomía no fue lineal. Fue una profesora de biología, y el interés que despertó en ella esa disciplina, lo que terminó orientando su vocación. Aunque en su entorno familiar no había vínculos con el agro, los viajes durante su infancia y adolescencia por distintas regiones del país —especialmente al NOA— contribuyeron a despertar su interés por los sistemas productivos y los paisajes agrícolas.Lamentamos profundamente la partida de nuestra querida María. Gran investigadora y formadora. Su mirada crítica y aguda, siempre orientada a mejorar, se combinaba con una gran generosidad y bondad. Así te recordaremos, siempre. pic.twitter.com/9JLlkW1pIc— Grupo Ecofisiología Pergamino (@GrupoEcofisPerg) April 9, 2026

    Ingresó a la carrera de Agronomía en la Universidad de Buenos Aires en 1977 y se graduó en 1982, con especialización en Producción Agropecuaria. Desde sus primeros pasos tuvo en claro su inclinación por la investigación, iniciando su carrera como ayudante de cátedra junto al ingeniero agrónomo Fernando Míguez, en la Cátedra de Cereales, donde también participó en trabajos vinculados al mejoramiento de especies forrajeras.Su formación de posgrado marcó un punto de inflexión. En 1988 se trasladó a Balcarce para cursar una maestría en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata, en una etapa en la que comenzaban a consolidarse nuevas líneas de investigación en ecofisiología de cultivos. Finalizó su Magister Scientiae en 1992 y, al año siguiente, inició su doctorado en Francia, en la Université Paris XI-Orsay, en colaboración con el INRA.Esa experiencia internacional fue decisiva. Luego de doctorarse en 1996, obtuvo una beca posdoctoral del CONICET que la llevó a continuar sus investigaciones tanto en Francia como en Estados Unidos, en una estación del USDA en Morris, Minnesota. Ese recorrido por distintos ambientes productivos —desde la región núcleo argentina hasta latitudes más altas del hemisferio norte— le permitió desarrollar una mirada comparativa que marcaría toda su producción científica.A su regreso al país, Otegui consolidó su carrera académica en la Facultad de Agronomía de la UBA, donde transitó todos los escalafones hasta convertirse en profesora titular en 2008. Su trabajo se enfocó en la ecofisiología de cultivos, área en la que realizó aportes clave, especialmente en el estudio del maíz.En paralelo, desarrolló una destacada carrera en el CONICET, al que ingresó en 1997 y donde alcanzó en 2015 la máxima categoría de Investigadora Superior. Su producción científica incluye más de 100 artículos en revistas internacionales indexadas y más de 300 publicaciones técnicas y profesionales, consolidando un legado de enorme impacto en la agronomía.Fue reconocida con múltiples premios y distinciones, entre ellos el Diploma al Mérito de la Fundación Konex en dos oportunidades (2013 y 2023), el Premio Fundación Pérez Companc y el galardón de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales. En 2022 fue incorporada como académica de número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, un ámbito en el que su presencia contribuyó a ampliar la participación femenina en la ciencia agropecuaria. En julio de 2025 Clarín Rural le entregó el Testimonio a la Trayectoria Académica.Radicada en Villa Ramallo, donde residía junto a su esposo José, Otegui logró combinar su intensa actividad científica con una vida personal marcada por la adaptabilidad y el trabajo en equipo. Su recorrido por múltiples instituciones y países no solo enriqueció su formación, sino que también la posicionó como una voz clave en la comprensión de los sistemas productivos en contextos diversos.Entre sus contribuciones más destacadas se encuentra su rol en el desarrollo y validación del maíz tardío, una estrategia agronómica que permitió reducir riesgos productivos, estabilizar rendimientos y sostener la presencia del cultivo en sistemas agrícolas cada vez más desafiados por la variabilidad climática.Con su fallecimiento, la ciencia argentina pierde a una investigadora de referencia, a una formadora de generaciones y a una figura que supo combinar rigor académico con una mirada abierta al mundo. Su legado perdurará en sus trabajos, en sus discípulos y en cada avance que contribuya a una agricultura más eficiente y sostenible.