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  • Ciclogénesis en Entre Ríos: prevén 72 horas de «tormentas severas, granizo y vientos fuertes»

    Ciclogénesis en Entre Ríos: prevén 72 horas de «tormentas severas, granizo y vientos fuertes»

    Ciclogénesis en Entre Ríos: prevén 72 horas de «tormentas severas, granizo y vientos fuertes»

    La ciclogénesis en Entre Ríos activará 72 horas de inestabilidad con tormentas severas, granizo, lluvias intensas y vientos fuertes. El jueves rige alerta naranja en toda la provincia.

    La ciclogénesis en Entre Ríos marcará un escenario meteorológico de alto impacto durante al menos 72 horas, con tormentas severas, lluvias intensas y fuertes ráfagas de viento. El fenómeno comenzará a desarrollarse desde el miércoles y se intensificará hacia el jueves, cuando se prevén las condiciones más adversas en toda la provincia.
    De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional, para el jueves rige una alerta naranja que abarca la totalidad del territorio entrerriano. Este nivel de advertencia implica la probabilidad de fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, con capacidad de generar interrupciones en la vida cotidiana y daños materiales.
    En ese contexto, se anticipa que el área será afectada por tormentas fuertes, algunas localmente severas. Las mismas estarán acompañadas por abundantes precipitaciones en cortos períodos, actividad eléctrica frecuente, caída de granizo y ráfagas que podrían superar los 90 km/h.
    Jueves crítico: lluvias intensas y riesgo de anegamientos
    El punto más crítico de la ciclogénesis en Entre Ríos se concentrará entre la madrugada y la noche del jueves. Durante ese período, se esperan acumulados de precipitación que oscilarán entre los 30 y 60 milímetros, aunque estos valores podrían ser superados de manera localizada.
    Uno de los principales factores de riesgo es el estado previo de los suelos. Tras varias semanas con lluvias recurrentes en la región, la saturación hídrica incrementa notablemente la posibilidad de anegamientos temporarios, desbordes de cursos de agua y complicaciones en zonas urbanas y rurales.
    Las ráfagas intensas también podrían generar inconvenientes adicionales, como caída de ramas, postes o interrupciones en el suministro eléctrico. A esto se suma la probabilidad de granizo, un fenómeno que puede afectar tanto a viviendas como a la producción agropecuaria.
    Mejoras hacia el fin de semana y marcado descenso térmico
    A partir del viernes, la ciclogénesis comenzará a perder intensidad de forma gradual, dando paso a una mejora progresiva de las condiciones del tiempo en Entre Ríos. Sin embargo, la inestabilidad no desaparecerá de inmediato y podrían persistir lluvias aisladas durante gran parte de la jornada.
    El cambio más notorio se dará hacia el sábado, con el ingreso de aire más frío que provocará un descenso marcado de las temperaturas en toda la región. Este cambio consolidará un ambiente más estable, pero significativamente más fresco en comparación con los días previos, publicó Meteored.
    Para el domingo, se espera un panorama más tranquilo desde el punto de vista meteorológico, aunque con temperaturas por debajo de los valores habituales para la época. Así, la ciclogénesis no solo dejará su impacto en forma de tormentas severas, sino también en un giro hacia condiciones más frías, reforzando un otoño que se presenta intenso en Entre Ríos. FUENTE EL ONCE

  • Fuertes lluvias y zonas anegadas en el AMBA: hay alerta amarilla y pronóstico de más agua hasta mañana

    Fuertes lluvias y zonas anegadas en el AMBA: hay alerta amarilla y pronóstico de más agua hasta mañana

    Fuertes lluvias y zonas anegadas en el AMBA: hay alerta amarilla y pronóstico de más agua hasta mañana

    Fuertes lluvias se desataron en la madrugada de este miércoles 15 de abril sobre la Ciudad de Buenos Aires y alrededores y dejaron zonas anegadas. El pronóstico anticipa que las precipitaciones van a seguir durante todo el día y que se extenderán hasta mañana. Hay alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el AMBA y se prevé una importante caída de agua hacia la noche.Esta mañana había zonas anegadas, principalmente en el Conurbano, que complicaban los accesos a la Ciudad. Uno de los puntos más afectados fue el Puente Pueyrredón, donde había gran cantidad de agua acumulada sobre la calzada e impedía la circulación de autos.VideoFuertes lluvias en Buenos Aires: calles anegadas y más tormentas en caminoTambién hubo calles en las que el agua llegó hasta la vereda en los barrios de Palermo y Belgrano, particularmente en la zona de los Bosques y en algunos tramos de avenida del Libertador.El reporte del Observatorio Central de Buenos Aires indicaba a las 7 que se habían acumulado 49,6 milímetros de precipitaciones en la Ciudad, principalmente entre las 3 y las 5 de la mañana.Además, más de 10 mil usuarios estaban sin luz en el AMBA. Los problemas comenzaron a las 5 de la mañana y tuvieron su pico cerca de las 7, cuando se habían elevado a más de 15 mil.Por las fuertes precipitaciones, el SMN emitió una alerta de nivel amarillo en la Ciudad de Buenos Aires, todo el Conurbano y varias localidades del centro, norte y este de la Provincia, donde se anticipan fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas.»El área será afectada por lluvias persistentes, de moderada a fuerte intensidad. Se prevén valores de precipitación acumulada entre 30 y 70 mm, los cuales podrían ser superados localmente», anticipó el organismo.El pronóstico del SMN anticipa que las precipitaciones van a seguir durante toda la jornada, con una altísima probabilidad de lluvias fuertes (del 70 al 100%) que se mantendrá hasta la noche.Un dato importante: la alerta amarilla que rige esta mañana se repetirá durante la noche.En tanto, para toda la jornada del jueves se esperan precipitaciones, aunque la intensidad irá bajando a partir de la tarde y hacia la noche las chances de lluvia se disipan.

  • Guerra en Medio Oriente: las fuertes subas de precios del gasoil y de los fertilizantes impactan en los márgenes del campo

    Guerra en Medio Oriente: las fuertes subas de precios del gasoil y de los fertilizantes impactan en los márgenes del campo

    Guerra en Medio Oriente: las fuertes subas de precios del gasoil y de los fertilizantes impactan en los márgenes del campo

    El conflicto en Medio Oriente comenzó a tener efectos concretos sobre los costos del productor, principalmente a través del encarecimiento del gasoil y de los fertilizantes, de acuerdo con un análisis de la Sociedad Rural Argentina (SRA), que impactan tanto en la campaña en curso como en la planificación de la próxima siembra.Uno de los principales focos de tensión se ubica en el Estrecho de Ormuz, un nodo estratégico por donde circula aproximadamente el 25% del comercio mundial de petróleo. La reducción del tránsito marítimo en la zona elevó los riesgos logísticos y presionó al alza los precios internacionales de la energía. En las primeras semanas tras el inicio del conflicto, el barril de petróleo registró subas de entre 42% y 50%, marcando el pulso de un mercado altamente sensible a las disrupciones geopolíticas.Eel combustible representa cerca de un tercio del costo del transporte de cargas.Este movimiento tuvo un correlato inmediato en el mercado local de combustibles. En Argentina, el precio del gasoil grado 2 (el que se utiliza para las máquinas agrícolas) aumentó un 22% entre fines de febrero y la tercera semana de marzo, pasando de $1.775 a $2.166 por litro. Para el sector agropecuario, este incremento llega en un momento crítico: la cosecha gruesa, donde el combustible es un insumo central tanto para las labores como para el transporte de la producción.En este sentido, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la superficie cosechada de maíz alcanzó el 15% de las casi 8 millones de hectáreas sembradas, mientras que la de soja todavía queda la totalidad (17,6 millones de hectáreas) por trillar.A su vez, el impacto del gasoil también se canaliza a través de los costos logísticos. Continuando con el trabajo de la Sociedad Rural, el combustible representa cerca de un tercio del costo del transporte de cargas, por lo que una suba de esta magnitud se traduce en incrementos estimados de entre 6% y 7% en los fletes agrícolas. Además, el efecto no es uniforme en todo el país: cuanto mayor es la distancia a los puertos de exportación, mayor es el impacto sobre los costos por tonelada.En términos concretos, un establecimiento ubicado a 300 kilómetros de los puertos enfrenta un aumento del flete de unos 3 dólares por tonelada, mientras que en distancias de 800 kilómetros el incremento asciende a 4 dólares y puede llegar a 5 dólares por tonelada en zonas a 1.100 kilómetros. El encarecimiento del transporte también repercute en el precio que recibe el productor. En el caso de la soja, el costo del flete pasa de representar un 11% a un 12% del valor final en destinos cercanos, mientras que en cultivos como maíz y trigo —más dependientes del componente logístico— esa incidencia se ubica entre el 20% y el 22%, amplificando el impacto sobre los márgenes.Los costos de producción del trigo podrían incrementarse entre un 9,5% y un 11%, dependiendo de la distancia a puerto. El segundo gran canal de transmisión del shock internacional es el mercado de fertilizantes, particularmente los nitrogenados. La urea registró un aumento superior al 36% en el mercado internacional en apenas tres semanas. A nivel local, la suba fue aún mayor, alcanzando el 42%, con precios que pasaron de 530 a 750 dólares por tonelada.En este punto, un informe de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA) aporta contexto sobre la relevancia del insumo en el país. La importación de urea en Argentina promedia en los últimos cinco años unas 1,16 millones de toneladas, volumen que se complementa con una producción local cercana a 1,2 millones de toneladas, principalmente a cargo de Profertil. Esto evidencia que, si bien existe una base productiva doméstica, el mercado continúa fuertemente integrado al comercio internacional.Asimismo, CIAFA señala que la principal fuente de abastecimiento externo proviene de los países del Golfo Pérsico y Egipto (35% del total), regiones directamente afectadas por el actual conflicto. En los últimos años también ganó participación Nigeria, seguida por Argelia, mientras que Bolivia aparece como proveedor eventual. Esta concentración geográfica de la oferta explica la rápida reacción de los precios ante cualquier alteración en esa zona estratégica.La SRA explica que el comportamiento de la urea responde, en gran medida, al incremento del precio del gas, principal insumo en su producción, y a la sensibilidad del mercado ante restricciones logísticas. A esto se suman factores internos como la recomposición de precios, la disponibilidad del producto y los mayores costos de transporte.A diferencia de la urea, otros fertilizantes mostraron variaciones más moderadas: los fosfatados registraron subas marginales -4,6% en el caso del DAP y 1,5% en el MAP-, mientras que el potasio se mantuvo prácticamente sin cambios.vEn este contexto, los precios internacionales de los commodities tuvieron impactos dispares. En el caso de la soja, siguiendo con el informe de la SRA, no tuvo incrementos mientras que el valor del maíz fue de apenas 4%. Frente a este escenario, el Gobierno nacional avanzó con medidas para otorgar mayor flexibilidad en el uso de biocombustibles y así bajar la presión en los surtidores. A través de la Resolución 79/2026, se habilitó a las refinadoras a incorporar de manera voluntaria hasta un 15% de bioetanol en las naftas, sin modificar el corte obligatorio vigente ni imponer nuevas exigencias.En tanto, la normativa no introduce cambios en el régimen del biodiesel, ya que el gasoil ya contempla mezclas de hasta el 20%, lo que en los hechos ofrece un margen previo para amortiguar subas en este segmento.De cara al futuro, la SRA advierte que el impacto dependerá de la duración del conflicto. En el corto plazo, el principal efecto se concentra en el aumento del gasoil, que encarece las tareas de cosecha y el transporte de granos. Sin embargo, si el escenario se prolonga, el foco se trasladará progresivamente hacia los fertilizantes, afectando de manera más profunda la ecuación económica de la campaña fina 2026/27.Las estimaciones indican que, bajo las condiciones actuales, los costos de producción del trigo podrían incrementarse entre un 9,5% y un 11%, dependiendo de la distancia a puerto. En términos absolutos, esto implica un aumento de alrededor de 58 dólares por hectárea, explicado principalmente por la suba de la urea, que aportaría unos 39 dólares adicionales, y por el mayor costo del gasoil y los fletes, que sumarían otros 19 dólares.