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  • De los Santos, el único futbolista de raza negra que jugó en la Selección Argentina

    De los Santos, el único futbolista de raza negra que jugó en la Selección Argentina

    De los Santos, el único futbolista de raza negra que jugó en la Selección Argentina

    En Selecciones de las angau “Raza Superior” (expresión neonazi), que participan en este Mundial de Qatar, podemos apreciar gran cantidad de jugadores de raza negra. El argentino De los Santos de padres esclavos que se escaparon de Angola, goleador de El Porvenir y ¿excluido del Mundial de 1930 por discriminación?.Conocé esta historia de película ingresando a la Nota.

    Entre los goles de Lionel Messi, la gloria de Diego Maradona y tantos otros fenómenos, Alejandro Nicolás de los Santos tiene un sitio privilegiado en la historia de nuestro fútbol: es el primer y único jugador de raza negra que jugó en la Selección Argentina.
    Sus padres nadaron hasta el cansancio para alcanzar un barco que los liberó de las peores vejaciones que un ser humano puede sufrir. Vivían esclavizados en la actual Angola y era la única manera de huir de las llamas del infierno. Sin saber lo que les depararía el destino, cruzaron el Océano Atlántico y llegaron a la Argentina a fines del Siglo XIX. Esta secuencia que parece sacada de una película está muy bien documentada en el blog Soy del Porvenir.
    De los Santos nació el 17 de mayo de 1902 en Paraná, Entre Ríos. Cuando murieron sus padres, desembarcó en Buenos Aires y se afincó en Boedo junto a sus hermanos. Delantero, comenzó a jugar al fútbol desde muy pequeño en Oriente del Sud y luego dio el salto a San Lorenzo, donde debutó el 22 de mayo de 1921. En el Ciclón disputó ocho partidos oficiales.
    Ese mismo año se produjo un gran quiebre en su carrera cuando pasó a Dock Sud. Esteban Bekerman, periodista, investigador y creador de Entre Tiempos, un espacio porteño dedicado a la historia del fútbol, quien me hizo saber de la existencia de De los Santos, me cuenta: “Dock Sud logró ese año su primer ascenso a Primera con tres goles de De los Santos. Venció en la final a un Liniers que no es el mismo Liniers que el actual, aunque no logró como se piensa también el título de campeón de Intermedia (segunda categoría) de 1921 de la Asociación Argentina, que se lo llevó luego el club Alvear venciendo en una final a la reserva de Huracán».
    Le pregunté a Germán Pontnau, historiador de Dock Sud, sobre la huella que dejó De los Santos: “Por supuesto que es un jugador importante en la historia del club y aún hoy se lo recuerda. Cuando llegó a Dock Sud vivió contiguo a la sede y luego, cuando se retiró, fue entrenador del primer equipo en 1939. Hizo una gran campaña y quedó en las puertas del ascenso con un equipo en el que jugaba Juan Carlos Muñoz, más adelante integrante de la Máquina de River”.
    El poder goleador de De los Santos le sirvió para ser convocado a la Selección por primera vez el 10 de diciembre de 1922, en un partido que Argentina perdió 1-0 ante Uruguay, en Montevideo. Mientras estaba en Dock Sud representó al país en otros dos cotejos.
    De los Santos escribió su propia revolución en 1925: pasó a El Porvenir y formó una temible dupla ofensiva con Manuel La Chancha Seoane, uno de los grandes goleadores del fútbol argentino en el amateurismo. Con De los Santos y Seoane a la cabeza, El Porvenir terminó en el tercer puesto del campeonato de Primera y hay quienes aseguran que si Seoane no se iba a la gira europea con Boca el club de Gerli hubiera sido campeón.
    Aquel tercer puesto fue el mejor registro de la institución en sus 100 años de vida.
    El paso de De los Santos por El Porvenir fue el más fructífero de su trayectoria, a tal punto que es el segundo máximo anotador en la historia del club con 80 goles en 139 partidos. Guido Guichenduc, uno de los principales historiadores de El Porvenir, me cuenta por teléfono, desde Salta: “De los Santos es el gran ídolo histórico del club porque participó en cinco temporadas en Primera de las trece que tenemos y fue la máxima figura en esos tiempos. Con esos datos no hay que buscar mucho más en la historia. Por los gloriosos primeros años de la institución, que se fundó en 1915, De los Santos fue el jugador más importante de los mejores años; de eso no cabe la menor duda”.
    Después de participar en un amistoso ante Paraguay, De los Santos fue partícipe del plantel argentino que ganó el Sudamericano (actual Copa América) de 1925, que se desarrolló en Buenos Aires. El atacante de ElPorvenir fue titular en el último partido, frente a Brasil, que terminó 2-2 y selló el título.
    Tras un regreso fugaz a Dock Sud, De los Santos volvió a El Porvenir y siguió haciendo goles. En 1930, con el Mundial de Uruguay en el horizonte, se abrió un capítulo para profundizar: ¿tuvo posibilidades reales de viajar a Montevideo? ¿Fue excluido de la Copa del Mundo por discriminación? Guichenduc opina: «De los Santos sufrió muchos actos de discriminación pero en los clubes fue aceptado porque era un jugadorazo. Lo de su ausencia por motivos raciales en el 30 me lo contó su familia pero no hay un hecho que lo certifique, sobre todo por la buena delantera que tenía Argentina en ese Mundial. Igual creo que es algo que puede tener veracidad porque también el país estaba en un momento político (previo al golpe de Estado a Hipólito Yrigoyen) en el que era fácil criticar a alguien por su color de piel”.
    Aníbal López Guerra, también historiador de El Porvenir, me dice mientras conversamos en un bar de Constitución: “Si De los Santos estuvo en el Sudamericano de 1925, ¿por qué no iba a estar en el Mundial de 1930? Lo de la discriminación es una leyenda urbana que circuló durante mucho tiempo pero no encontré evidencias en los diarios de la época. Con respecto a lo que era como jugador, conocí muchos viejos socios del club y De los Santos era Maradona para ellos. Me contaron que una vez El Porvenir le ganó a Racing y Carlos Gardel presenció el encuentro; De los Santos la rompió y Gardel dijo: ´¿quién es el Negro este que nadie lo puede parar?´”.
    Cuando se instauró el profesionalismo en 1931, De los Santos pasó a Huracán, formó una sociedad letal con Herminio Masantonio – máximo goleador en la historia del Globo- y allí se retiró en 1934. Luego fue entrenador, dirigió a Alfredo Di Stéfano en 1946, falleció en 1982 y con el tiempo resurgió en las entrañas de El Porvenir.
    En 2014, por iniciativa de Guichenduc, se le hizo un homenaje en el estadio de El Porvenir con la presencia de familiares del recordado delantero.
    Mientras los años transcurren, De los Santos sostiene una imagen –para muchos invisible- que parece inmune a cualquier objeción. Él fue campeón con la Selección. Por sus características parece inalcanzable.
    AutorCesar Merlo

  • Anulan una megacausa de lavado narco y sobreseen a la viuda de Pablo Escobar, a su hijo y al ex futbolista de Boca Chicho Serna

    Anulan una megacausa de lavado narco y sobreseen a la viuda de Pablo Escobar, a su hijo y al ex futbolista de Boca Chicho Serna

    En un giro sorprendente, y bastante polémico, el juez federal N° 8, Marcelo Martínez de Giorgi, hizo polvo un mega expediente de lavado narco en el que Estado argentino había recuperado unos tres millones y medio de dólares. El caso estalló en 2016 y tuvo personajes de altísimo perfil: la viuda del capo narco colombiano Pablo Escobar Gaviria, su hijo Sebastián Marroquín, el ex futbolista de Boca Mauricio «Chicho» Serna y el empresario Mateo Corvo Dolcet.A ellos los marcó nada menos que el número tres del Cartel de Cali, José Piedrahita Ceballos. Éste declaró como arrepentido ante los fiscales argentinos y el juez federal de Morón Néstor Barral en Estados Unidos. Es su testimonio el que ahora anuló De Giorgi, junto con el juicio abreviado que el propio Piedrahita firmó en esa oportunidad y por el que fue condenado a 5 años de prisión.El argumento del juez: que los fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) y el fiscal Sebastián Basso (que viajaron a Estados Unidos) no podían indagar a Piedrahita, por entonces preso, sino sólo entrevistarlo. De Giorgi anuló todo de un plumazo, aunque ahora vendrán las apelaciones.José Bayron Piedrahita Ceballos (68) siempre fue un personaje central en la investigación: un hombre con un pasado en las filas del Cartel de Cali que se habían reconvertido en su país detrás de la fachada de empresario ganadero.Según la acusación de la Justicia, a la que se sumó la Unidad de Información Financiera (UIF), Piedrahita concretó negocios con Corvo Dolcet (65) gracias a la intermediación que hizo María Isabel Santos Caballero (66) y su hijo Juan Sebastián Marroquín Santos (47), operación por la cual ambos cobraron una comisión en dólares, según quedó asentado en documentos secuestrados en la causa.Piedrahita explicó al ser detenido en Colombia -y luego extraditado a Estados Unidos- que Serna era el testaferro de otro gran capo colombiano, Carlos Mario Aguilar (alias «Rogelio»), heredero de la Oficina de Envigado, la organización de cobro creada por el propio Pablo Escobar que sus enemigos comenzaron a manejar tras su muerte.Segun Piedrahita, fue él quien pagó los abogados de Rogelio cuando años antes éste decidió entregarse a la DEA ​(las negociaciones se hicieron en Buenos Aires). Y luego, cuando Piedrahita necesitó dinero para invertir en las sociedades argentinas usó el capital de esa esa deuda: Aguilar se la pagó con propiedades que Serna tenía a su nombre en Argentina pero que, en realidad, pertenecían a «Rogelio».Todo esto consta en la elevación a juicio firmada en su momento por el juez Barral y que había sido requerida por los fiscales Santiago Marquevich, de Morón, y Diego Iglesias, de la Procunar. Luego el abogado de Corvo Dolcet, Mariano Cúneo Libarona, logró que el expediente pasara a Comodoro Py.Cada uno de los detalles, la relación de Corvo con los dólares narco, y el papel de los herederos de Escobar en el emprendimiento de una ciudad VIP en Pilar, fueron contados por Piedrahita a mediados de 2019 en Estados Unidos.Hasta allí viajaron los fiscales argentinos para tomarle una declaración que, en primer momento, ocultó la identidad del narco bajo el rótulo «imputado colaborador A». Pero este recaudo fue levantado por propia iniciativa del colombiano de manera que ya quedó completamente claro qué contó y cuándo lo hizo.Su declaración fue fundamental para anclar la acusación contra los otros imputados de la causa y se convirtió en pieza fundamental de un juicio penal abreviado que se firmó a fines el 2019 de manera singular: la audiencia se hizo por videollamada entre Buenos Aires y Estados Unidos.Según los términos de ese juicio abreviado -al que tuvo acceso Clarín-, Piedrahita aceptó su culpa, contó detalles de su vida en el narcotráfico colombiano (llegó a producir 500 kilogramos diarios de cocaína) y brindó precisiones de sus negocios en Argentina.Por este acuerdo judicial, entregó acciones de sus empresas en nuestro país por valor de casi cuatro millones de dolares. Esto, por ejemplo, permitió que un enorme edificio construido por la sociedad Pilar Bicentenario quedara en manos del Estado y fuera dispuesto para la contención del COVID-19 en plena pandemia.