Etiqueta: González

  • Rocamora felicita a Juan Varas y Lali González

    Rocamora felicita a Juan Varas y Lali González

    Rocamora felicita a Juan Varas y Lali González

    Tras la finalización de los IV Juegos Universitarios Panamericanos que se llevaron a cabo en Lima, Perú, el club Tomás de Rocamora hace manifiestas sus más sinceras felicitaciones a los entrenadores Laura Soledad González y Juan Manuel Varas por los resultados obtenidos por los equipos de básquetbol.

    El equipo femenino alcanzó la medalla de plata, mientras que el conjunto masculino se subió al tercer escalón del podio, cerrando una destacada actuación para el deporte albiceleste en los FISU América Games Lima 2026.
    Lali González fue la entrenadora del representante femenino y Juan Varas del elenco masculino. Vale destacar que ambos han defendido los colores de Rocamora en sus etapas de jugadores y también iniciaron en el club sus carreras como técnicos. Ambos, además, oficiaron como ayudantes uno del otro durante la competencia.
    El elenco de mujeres fue subcampeón tras caer en la definición frente a Estados Unidos por 80-38. A lo largo del torneo sumó cuatro victorias en seis presentaciones, consolidando una campaña que lo llevó hasta el partido decisivo.
    Por el lado de los varones, Argentina terminó con una victoria sobre Chile por 64-57, resultado que le permitió quedarse con la medalla de bronce. El elenco nacional concluyó el certamen con un récord de cuatro triunfos y una derrota.
    La preparación para ambos seleccionados se desarrolló en la ciudad de La Plata, en que llevaron adelante intensas jornadas de entrenamiento, reuniones técnicas y una serie de amistosos que sirvieron para llegar con ritmo al compromiso internacional.
    La presentación del país en los FISU América Games fue el resultado del trabajo conjunto entre la Federación del Deporte Universitario Argentino (FeDUA) y la Confederación Argentina de Básquet (CAB), una alianza orientada a fortalecer el desarrollo del básquet universitario y ampliar las oportunidades de competencia internacional para los estudiantes-deportistas.
    Mauricio Galarza
    Prensa Rocamora
    Con información de CAB
     

  • Alerta en bulevar González: Se derrumbó parte del muro del Cementerio y preocupa el estado de estructura en general (VIDEO)

    Alerta en bulevar González: Se derrumbó parte del muro del Cementerio y preocupa el estado de estructura en general (VIDEO)

    Alerta en bulevar González: Se derrumbó parte del muro del Cementerio y preocupa el estado de estructura en general (VIDEO)

    Un sector de la pared perimetral del Cementerio Municipal se desplomó este lunes sobre el bulevar González, lo que motivó un rápido operativo de contingencia por parte de la Municipalidad para resguardar la seguridad en una de las zonas más transitadas de la ciudad.

    A pesar de la magnitud del desplome, no se registraron personas lesionadas, ya que milagrosamente ningún peatón circulaba por esa vereda al momento exacto en que la mampostería cedió.

    El estado del muro: rajaduras, peligro de más derrumbes y el informe de los expertos
    La preocupación de las autoridades y de los vecinos va más allá del bloque caído. Si se observa el muro en toda su extensión, el panorama es alarmante: presenta una infinidad de rajaduras, desplazamientos internos y deformaciones, encontrándose «panceado» en algunos sectores e inclinado peligrosamente hacia la calle en otros.
    Advertencia de fondo: Más allá de las tareas paliativas que se puedan realizar de urgencia, constructores consultados por 03442 señalaron de forma contundente que este paredón necesita una reparación de fondo en casi toda su extensión, puntualmente desde la calle Tófalo hacia el este, debido al severo daño estructural que arrastra desde hace tiempo.
    Operativo de emergencia en el lugar
    Tras el incidente, personal municipal procedió a acordonar el lugar para restringir el paso de transeúntes y comenzó con la colocación de media sombra como cerramiento provisorio. Esto busca impedir el acceso al sector afectado mientras los ingenieros evalúan técnicamente los daños y planifican las tareas de reconstrucción.
    Las autoridades locales solicitaron formalmente a los vecinos y conductores circular con extrema precaución por todo el sector, ya que las tareas de aseguramiento continuarán durante las próximas horas y el riesgo de nuevos desprendimientos sigue latente.

  • Guadalupe González: “Vivimos en el entorno internacional más peligroso de las últimas décadas”

    Guadalupe González: “Vivimos en el entorno internacional más peligroso de las últimas décadas”

    Guadalupe González: “Vivimos en el entorno internacional más peligroso de las últimas décadas”

    —¿Cómo definiría usted este momento de brutal incertidumbre y tensión geopolítica?

    Estamos atravesando un interregno global: el viejo orden internacional se encuentra agotado, pero el nuevo aún no ha emergido por completo. Los principios que sustentaban la idea —más aspiracional que real— de un orden liberal institucional basado en reglas, instituciones y cooperación multilateral están siendo cuestionados o simplemente abandonados. El escenario actual está marcado por guerras superpuestas e inconclusas, liderazgos que minan las instituciones desde adentro, democracias cada vez más frágiles y una concentración sin precedentes de riqueza, datos y capacidades tecnológicas en un reducido grupo de actores privados. Lo que más preocupa es la acumulación de conflictos abiertos y riesgos emergentes. La nueva carrera tecnológica y militar, los niveles récord en gasto de defensa, el deterioro de los acuerdos de control de armamentos y el renovado riesgo de proliferación nuclear conforman una combinación especialmente inquietante. Es un terreno fértil para errores de cálculo, escaladas involuntarias y crisis de mayor alcance. Por ello, tengo la impresión de que vivimos en el entorno internacional más peligroso de las últimas décadas.
    —Luego de la pandemia, parece que el mundo se desplazó hacia los extremos. ¿Es así?
    Las raíces son profundas y variadas, pero están vinculadas en buena medida al debilitamiento gradual de los mecanismos de protección social y a la retracción del Estado desde la década de 1990. La crisis financiera de 2008 supuso un shock en el núcleo mismo del capitalismo global, poniendo en duda la promesa de que la apertura económica y la globalización generarían prosperidad compartida, movilidad social y democracias más sólidas. Además, profundizó las desigualdades y alimentó una sensación de exclusión, vulnerabilidad y desprotección. La pandemia agravó este malestar, amplificando el miedo y erosionando aún más la confianza en las instituciones. Un motor más reciente de esta polarización tóxica es el rol de las tecnologías digitales, que facilitan la formación de comunidades cerradas, premian los mensajes emocionales y extremos, y aceleran la circulación de desinformación, algo que el populismo, tanto de izquierda como de derecha, ha sabido explotar. El miedo, una emoción extraordinariamente poderosa y rentable como instrumento electoral, se ha convertido en el eje de la polarización.
    —¿Qué papel desempeñan los megaempresarios tecnológicos?
    Son quizá la expresión más visible de una transformación tectónica en la distribución del poder en el siglo XXI. Su ascenso refleja un cambio profundo en la relación entre poder público y poder privado. Durante gran parte del siglo XX, las grandes corporaciones influían en los gobiernos, pero los Estados mantenían el control sobre los principales instrumentos de regulación y decisión estratégica. Hoy, esa relación es mucho más compleja. Las Big Tech operan simultáneamente en los ámbitos económico, tecnológico, cognitivo y de seguridad, y participan cada vez más en funciones tradicionalmente reservadas a los Estados. Esto les confiere una capacidad extraordinaria para moldear la conversación pública, condicionar las decisiones estatales y redefinir los límites de la democracia.
    —¿Y el crimen organizado?
    Comprender la reconfiguración del poder mundial implica no limitar el análisis a las rivalidades geopolíticas entre potencias y al capitalismo digital, pues de lo contrario se omitirían otros poderes fácticos que estructuran buena parte de las dinámicas actuales, como es el crimen organizado. Estas organizaciones no operan al margen del sistema, sino dentro de él, entretejidas con la economía legal, las instituciones públicas y la política. Las mismas herramientas que impulsan la innovación —plataformas digitales, inteligencia artificial, criptomonedas, comunicación encriptada— son aprovechadas por actores ilícitos para reclutar, coordinar operaciones, mover recursos y construir narrativas de legitimación. La revolución tecnológica no solo redistribuye el poder entre estados y empresas, sino que también amplía las capacidades de organizaciones criminales que hoy operan con una sofisticación y escala transnacional inéditas. La cuestión deja de ser únicamente cómo funcionan estas organizaciones y cómo enfrentarlas, para enfocarse en entender los entramados de violencia, impunidad y captura institucional que hacen posible su persistencia y expansión. Reducir el fenómeno al narcotráfico o al crimen organizado transnacional resulta un enfoque analítico limitado que suele favorecer respuestas exclusivamente punitivas. Prefiero emplear el concepto de “ecosistemas violentos”: redes donde crimen, desigualdad, impunidad y captura institucional se refuerzan mutuamente. Cuando el Estado no logra —o no quiere— castigar, disuadir o prevenir el delito, la impunidad se convierte en la norma.
    —¿La agresividad del gobierno de Trump es un acto desesperado de una potencia en declive?
    El movimiento MAGA refleja la convicción de que Estados Unidos ha perdido algo fundamental: poder, prestigio y control sobre su propio destino. Esta postura denota más frustración que desesperación y contrasta con la paciencia estratégica de China. Al mismo tiempo, reaviva la corriente jacksoniana nacionalista, populista y confrontacional, partidaria de la paz a través de la fuerza militar y el proteccionismo económico. La explicación también es doméstica: el trumpismo interpreta el declive relativo de Estados Unidos no solo como resultado de factores externos, como la globalización y el ascenso de China, sino de errores internos acumulados durante décadas. Responsabiliza al internacionalismo liberal y al progresismo cultural por haber debilitado al país desde adentro. Estamos frente a una revuelta conservadora de la nueva derecha ultranacionalista contra la globalización y el liberalismo político. Estados Unidos continúa siendo la principal potencia militar mundial, una de las dos mayores economías globales, emisor del dólar y un