Etiqueta: historias

  • Una charla dl fútbol y sus historias

    Una charla dl fútbol y sus historias

    Una charla dl fútbol y sus historias

    La Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), a través de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS), realiza hoy miércoles una nueva edición del ciclo “Una Pinta de Conocimiento”, una iniciativa que busca acercar el conocimiento académico a la comunidad en un ámbito de intercambio y participación. La propuesta se desarrollará bajo el título “El fútbol tiene historia” y estará a cargo de Gustavo Sirota, abordando diferentes aspectos históricos, sociales y culturales relacionados con el deporte más popular del planeta.
    Será desde las 19:30 en una cervecería tractor, ubicada en Artusi 998. La entrada será libre y gratuita, y los asistentes podrán acceder a promociones especiales durante la jornada.
    El encuentro se enmarca en “UADER Mundial”, una propuesta que invita a reflexionar sobre el fenómeno futbolístico desde múltiples perspectivas, promoviendo el diálogo entre la universidad y la sociedad. La actividad es organizada por UADER y la FHAyCS, con el acompañamiento de la Coordinación de Rectorado en Concepción del Uruguay, y está abierta a toda la comunidad interesada en conocer nuevas miradas sobre la historia y el impacto social del fútbol.

  • Instagram Plus: cuánto cuesta la nueva suscripción que permite «espiar» historias y revela datos inéditos de tu cuenta

    Instagram Plus: cuánto cuesta la nueva suscripción que permite «espiar» historias y revela datos inéditos de tu cuenta

    Instagram Plus: cuánto cuesta la nueva suscripción que permite «espiar» historias y revela datos inéditos de tu cuenta

    Instagram presentó Instagram Plus, una nueva suscripción premium que incluye herramientas exclusivas solicitadas por los usuarios durante años. Esta modalidad comenzó a implementarse este jueves en varios mercados, incluida Argentina, como parte de la estrategia de Meta para ampliar su negocio de suscripciones más allá de la publicidad.

    Instagram Plus está diseñada para quienes desean aprovechar al máximo la plataforma, ofreciendo nuevas formas de expresión, mayor control del contenido y acceso a estadísticas avanzadas.
    La membresía premium agrega funciones adicionales sin eliminar anuncios ni modificar la experiencia básica de la red social. Su objetivo es brindar una experiencia más personalizada con opciones ampliadas de interacción, sin afectar la versión gratuita que conserva todas sus funcionalidades.
    Entre las herramientas exclusivas destacan mejoras en las historias, la personalización del perfil y la gestión de audiencias, como:
    – Ver historias sin necesidad de reaccionar o interactuar.– Super corazones, una nueva forma de expresar apoyo especial a las historias de amigos y creadores.– Conocer cuántas veces se vuelve a ver una historia, una función inédita que hasta ahora no estaba disponible.– Extensión de la duración de las stories a 48 horas.– Creación de múltiples listas de audiencia para stories, similar a una evolución de la función «Mejores Amigos».– Posibilidad de publicar contenido en el perfil sin que aparezca automáticamente en el feed principal de los seguidores, pensado para quienes desean mantener una estética determinada.– Modificación de aspectos visuales de la aplicación y del perfil, incluyendo íconos personalizados para la app, nuevas tipografías para la biografía y hasta seis publicaciones fijadas en el perfil.
    El precio oficial de Instagram Plus es de 1,99 dólares mensuales en Argentina y el resto de Latinoamérica. La suscripción podrá contratarse desde la sección de configuración de la cuenta, donde se gestionan otros servicios pagos y herramientas premium. Su despliegue será gradual.
    Esta nueva oferta convivirá con Meta Verified, el servicio de verificación paga de Meta, que actualmente tiene un costo internacional aproximado de 11,99 dólares mensuales en la web y 14,99 dólares en dispositivos móviles, según el mercado.
    El lanzamiento de Instagram Plus se enmarca en rumores sobre futuros servicios similares llamados Facebook Plus y WhatsApp Plus, que también ofrecerían funciones avanzadas mediante suscripciones mensuales. Además, Meta está desarrollando Meta One, una plataforma centralizada para gestionar todas sus suscripciones.
    Esta estrategia se suma a iniciativas de otras redes sociales, como X (antes Twitter), Snap y Telegram, que en los últimos años incorporaron planes premium con herramientas exclusivas para usuarios que buscan funciones adicionales.

  • Netflix anunció que se expandirá el universo de La Casa de Papel con nuevas historias: los detalles

    Netflix anunció que se expandirá el universo de La Casa de Papel con nuevas historias: los detalles

    Netflix anunció que se expandirá el universo de La Casa de Papel con nuevas historias: los detalles

    Han pasado cinco años desde el final de La Casa de Papel, pero Netflix dejó claro que no piensa abandonar una de las franquicias más exitosas de su historia. En medio del estreno de Berlín y la dama del armiño, la segunda temporada del spin-off protagonizado por Pedro Alonso que llegó a la plataforma el 15 de mayo, la compañía anunció oficialmente la expansión del universo de la serie. Todas las señales apuntan directamente a El Profesor.

    “El sueño continúa: el universo de La Casa de Papel se expande”, publicó Netflix en sus redes sociales junto a un teaser lleno de pistas.
    Aunque aún no se confirmó si se tratará de un nuevo spin-off, una precuela o incluso una continuación directa de la historia original, la aparición de Álvaro Morte revolucionó a los fanáticos de la producción creada por Álex Pina.
    La serie original se emitió entre 2017 y 2021 y contó con cinco temporadas que transformaron un thriller español sobre un robo a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre en un fenómeno mundial, convirtiéndose en una de las producciones internacionales más vistas de Netflix.
    Con personajes como Tokio, Berlín, Nairobi, Río, Palermo y El Profesor, la serie combinó acción, tensión política, romance y resistencia social, hasta convertir los mamelucos rojos y las máscaras de Salvador Dalí en íconos que se replicaron en remeras, buzos, gorras, mochilas e incluso tatuajes alrededor del mundo.
    Mientras se renovaban los estrenos, La Casa de Papel ganó el Emmy Internacional a Mejor Drama, lideró rankings de audiencia en decenas de países y generó una comunidad global de fanáticos que aún permanece activa. Incluso tras su final, Netflix siguió apostando por la franquicia con Berlín, la precuela centrada en Andrés de Fonollosa, el personaje interpretado por Pedro Alonso.
    Ahora, con el estreno de la segunda temporada de ese spin-off, la plataforma decidió redoblar la apuesta.
    El anuncio se realizó en Sevilla, España, con un despliegue cinematográfico que evidenció la magnitud del proyecto. Miles de personas se congregaron alrededor del río Guadalquivir para presenciar el paso de un barco lleno de personas vestidas con monos rojos y máscaras de Dalí, mientras sonaba “Bella Ciao”, la canción emblemática de la serie.
    “Primero fue el dinero, luego el oro y botines extraordinarios. Pero la revolución no ha terminado. El siguiente paso ya está dado”, afirmó Netflix en el adelanto. Y agregó: “Todo sueño y todo barco necesita un capitán”, frase que avivó todas las teorías.
    El teaser, de menos de un minuto, juega con la nostalgia y los símbolos más reconocibles de la franquicia: planos de las máscaras, armas y enteritos rojos. El momento culminante llega al final, cuando un hombre trajeado se quita lentamente la máscara de Dalí y revela su identidad: es Álvaro Morte, es El Profesor.
    El propio Morte compartió imágenes de la campaña en sus redes sociales, avivando aún más las expectativas sobre un posible regreso protagónico. Por ahora, Netflix mantiene en secreto el formato, los protagonistas y la fecha de estreno del proyecto, pero el mensaje fue claro: La Casa de Papel aún tiene mucho por contar.

  • La Fragata Libertad y una nueva misión cargada de historias a bordo: «En el mar, el barco es la única esperanza»

    La Fragata Libertad y una nueva misión cargada de historias a bordo: «En el mar, el barco es la única esperanza»

    Amarrada en el puerto, con las velas recogidas, la Fragata ARA Libertad parece detenida. Pero no. En cubierta hay movimiento constante; en las escaleras angostas y empinadas se cruzan tripulantes; en cada sector alguien trabaja sin pausa. El barco todavía no navega, pero el viaje, de algún modo, ya empezó.En pocos días zarpará para un nuevo viaje de instrucción, el 54°, en una travesía de más de cinco meses que marca el tramo final en la formación de los guardiamarinas. A bordo irán más de 250 personas que llegan de norte a sur y de este a oeste del país, llenos de sueños, de ganas y de orgullo: desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, desde la costa atlántica hasta el oeste cuyano. Entre ellos, Ángelo Carballo, de Misiones; Álvaro Gutiérrez, de Ledesma, Jujuy; Ayelén Borges, de San Juan; Sara Noroña, de Ushuaia; y Brenda Núñez, de Mar del Plata. Una geografía entera reunida, con historias distintas que hoy se cruzan en un mismo barco a punto de zarpar.La misión, explica el comandante Jorge Cáceres, es clara: “formar a los guardiamarinas”. Que asuman tareas reales —guardias de navegación, de puente de comando, puestos de responsabilidad— y que, al mismo tiempo, representen al país. “La Fragata es una embajadora”, dice.Él mismo atravesó ese recorrido. Hizo su viaje de instrucción en 1998 como guardiamarina, volvió en 2017 como jefe de cubierta y hoy está al mando. Cuando se le pregunta por el joven que empezó la carrera y el hombre que es ahora, no contesta enseguida. Se toma unos segundos para manejar la emoción. Después habla del mismo sentimiento de entonces, de su vínculo con el mar y de una vocación que se sostuvo en el tiempo. “Nunca imaginé que iba a estar acá de comandante. Creo que para nosotros es uno de los sueños más grandes”.Para Brenda Núñez (22), guardiamarina en comisión, todo empezó mucho antes, en su infancia en Mar del Plata. “Desde chica fui fanática del mar y veía la Fragata en el puerto”, cuenta. “La veía y pensaba: qué buque inmenso, sería un honor estar ahí”.El comandante de la Fragata ARA Libertad, Jorge Gabriel Cáceres, en cubierta, días antes de iniciar un nuevo viaje de instrucción. Foto: Fernando de la Orden.No era una idea pasajera. Ingresó a la Armada en 2022 y hoy transita el tramo final de una formación de cuatro años que culmina con este viaje. “Arranqué la carrera justamente porque sabía lo que era la Fragata Libertad. Tuve la oportunidad de recorrerla como civil y eso me había llamado muchísimo la atención”, dice.Como ella, muchos de los que hoy están a bordo conocieron primero a la Fragata desde afuera. La vieron en un puerto, la recorrieron como visitantes o escucharon hablar de sus viajes. Para varios, ese primer contacto fue el que terminó marcando el rumbo. Pero estar a bordo en la Fragata no es casual: es el resultado de años de decisión, de disciplina y de una elección que, en muchos casos, empezó mucho antes de ingresar a la Armada.Entre esas dos historias —la del comandante que llegó a ese lugar después de décadas y la de Brenda, como la de tantos otros que recién empiezan— se mueve la vida a bordo. Y es ahí donde empieza, de verdad, el viaje.La vida a bordoDesde afuera, la Fragata Libertad se ve imponente. La proa, con su mascarón —la figura de una mujer que avanza sobre el río—, marca el rumbo, mientras los mástiles y los cabos se recortan contra el cielo. Pero alcanza con bajar una de las escaleras para que todo cambie. La luz del día queda afuera, el viento se apaga, y aparece otra vida.El barco se organiza en sectores. Hacia popa, los espacios de oficiales; hacia proa, los de suboficiales; en el centro, los guardiamarinas, ubicados ahí por una cuestión de estabilidad: es la zona donde el movimiento se siente menos y donde pueden concentrarse mejor en su formación.En ese sector se distribuyen los dormitorios: cuchetas de tres niveles, lockers individuales, baños y espacios compartidos. De un lado, el sector masculino; del otro, el femenino. También tienen su propio salón: un espacio amplio, donde la madera es protagonista, con sillones verdes y mesas largas. Es comedor, aula y lugar de recreación al mismo tiempo.Guardiamarinas en comisión, en el tramo final de su formación, en uno de los espacios comunes de la Fragata donde estudian, descansan y comparten la vida a bordo. Foto: Fernando de la Orden.Ahí transcurre buena parte de su vida a bordo. “Estar acá es el resultado de cuatro años de esfuerzo”, dice Ángelo Carballo (22), guardiamarina en comisión. Va a pasar su cumpleaños en navegación y lo cuenta con entusiasmo. Habla del orgullo de sus padres, de lo que significa para su familia verlo ahí y de todo lo que implicó llegar hasta este momento.La rutina de los 45 guardiamarinas a bordo mezcla formación, trabajo y convivencia. “Requiere disciplina, pero también mucha camaradería”, dice Brenda Núñez.Más allá, en el área de sanidad, varias oficiales y suboficiales trabajan en silencio. Ordenan insumos, revisan equipos, acomodan medicación. Hay un consultorio odontológico y una sala preparada para intervenciones quirúrgicas. Todo está listo para atender a una tripulación que pasará varios meses en navegación.“Viajar en la Fragata y ofrecer mis servicios es un orgullo y una responsabilidad, porque representamos al país en cada puerto extranjero”, dice Ayelén Borges (33), cabo principal de sanidad, enfermera, oriunda de San Juan. “No es solo el trabajo médico, también es cómo uno se muestra afuera”.Ayelén Borges, cabo principal de sanidad, en el área médica de la Fragata, donde se preparan para asistir a la tripulación durante los meses de navegación. Foto: Fernando de la Orden.La organización también se ve en lo cotidiano. Bajo cubierta, hay dos cocinas que funcionan de manera permanente para abastecer a toda la tripulación durante la navegación.Al volver a la cubierta por otra de las escaleras, la actividad no se detiene. El ritmo es constante: se escuchan pasos, órdenes, herramientas en movimiento. Algunos pulen los bronces hasta que brillan; otros supervisan, corrigen, ordenan. “Es parte del día a día. Todo tiene que estar en condiciones”, explica Álvaro Gutiérrez (22), cabo segundo, oriundo de Jujuy.“La Fragata es un emblema para nosotros, es una embajadora de nuestros mares”, dice. Y después agrega: “Estar en mar abierto, en la nada, y que el barco sea la única esperanza. Y que tus compañeros sean la familia. Son los que te levantan día a día”.Álvaro Gutiérrez, cabo segundo oriundo de Jujuy, en cubierta, donde realiza tareas de mantenimiento y forma parte de la vida diaria a bordo. Foto: Fernando de la Orden.Más abajo, otra vez por las escaleras, la Fragata cambia de nuevo. En la sala de máquinas, el trabajo es otro: más técnico, más exigente. Sara Noroña (25), cabo segundo maquinista, oriunda de Ushuaia, forma parte de ese sector.“Lo mío son las máquinas”, dice. Es una de las pocas mujeres maquinistas a bordo, no más de cinco en todo el barco. “Siempre tuve el sueño de estar en la Fragata. Mi hermano, que también es de mar, estuvo acá y me motivó mucho. Hoy estoy muy contenta de estar”, cuenta.Pero no todo es entusiasmo. “Lo más difícil es la familia. No es lo mismo estar lejos en tierra que en el medio del mar”. Aun así, eligió ese camino: el esfuerzo, dice, es parte de lo que implica estar ahí.Sara Noroña, cabo segundo maquinista, en la sala de máquinas, uno de los sectores más técnicos y exigentes del buque. Foto: Fernando de la Orden.Aunque oficiales, suboficiales y guardiamarinas tienen funciones y espacios distintos, los cruces son constantes: en los pasillos, en las guardias, en los momentos de descanso. La Fragata funciona como una pequeña ciudad en movimiento, donde todos dependen de todos, en una convivencia marcada por la disciplina, el compañerismo y una misma vocación por el mar.El viaje y la historia de la FragataEl próximo 11 de abril, la Fragata ARA Libertad zarpará desde el puerto de Buenos Aires para iniciar su 54° viaje de instrucción. Durante 161 días recorrerá nueve puertos en cinco países y navegará cerca de 16.000 millas náuticas (29.632 kilómetros). La primera escala será en Fortaleza, Brasil, y luego continuará hacia Estados Unidos, donde visitará New Orleans, Norfolk, Baltimore, New York y Boston, en el marco de las celebraciones por los 250 años de su independencia. El itinerario seguirá por Kingston (Jamaica), San Juan de Puerto Rico y Río de Janeiro, antes de regresar al país.A bordo viajarán más de 250 personas, entre oficiales, suboficiales y los 45 guardiamarinas en comisión que completarán allí su formación. Como buque escuela, la Fragata combina instrucción y representación: mientras los futuros oficiales asumen tareas reales de navegación, el barco actúa como embajadora argentina en cada puerto.Construida en el Astillero Río Santiago y botada en 1963, la Fragata Libertad es uno de los veleros más grandes y reconocidos del mundo. Mide 104 metros de eslora, cuenta con tres mástiles y 27 velas, y su mascarón de proa —una figura femenina que representa a la República— es uno de sus símbolos más característicos. A lo largo de su historia, obtuvo récords de navegación y premios internacionales como la “Boston Teapot”, consolidándose como una de las grandes embajadoras del país en el mar.En pocos días, la Fragata ARA Libertad soltará amarras y dejará el puerto para volver al mar. Entonces, lo que hoy es preparación se convertirá en travesía.Amarrada y con las velas recogidas, la Fragata ARA Libertad se prepara para zarpar en una travesía de más de cinco meses. Foto: Fernando de la Orden A bordo, cada uno iniciará su propio viaje. Para algunos será el primero; para otros, como el comandante, una nueva vuelta sobre una historia que empezó hace años. Afuera, el océano abierto. Adentro, una vida en común sostenida por la disciplina, el compañerismo y una misma vocación.Para quienes eligen esta vida, la libertad no es una idea abstracta: está en el mar, en el viento que empuja las velas, en esa forma de avanzar durante días sin tocar tierra. Y pocas cosas la representan mejor que este buque.Y mientras el viento vuelva a tensar las velas, la Fragata seguirá haciendo lo que hace desde hace más de seis décadas: formar marinos, representar al país y, sobre todo, poner en movimiento esas historias que, como el mar, van y vienen.Maestría Clarín / Universidad de San Andrés