Etiqueta: humor

  • Once años después, Verónica Lozano y Leo Montero reviven «AM» en Olga con archivos, anécdotas y mucho humor

    Once años después, Verónica Lozano y Leo Montero reviven «AM» en Olga con archivos, anécdotas y mucho humor

    Once años después, Verónica Lozano y Leo Montero reviven «AM» en Olga con archivos, anécdotas y mucho humor

    Hubo una época en la que las mañanas de la televisión argentina se caracterizaban por su música enérgica, mucho humor, móviles insólitos y una dupla de conductores que parecía divertirse tanto como el público. Esa fórmula fue la de *AM*, el magazine matutino que durante una década condujeron Verónica Lozano y Leo Montero en Telefe, y que marcó a toda una generación de televidentes.

    Ahora, once años después de su despedida en diciembre de 2015, la dupla volvió a compartir la conducción en *Sería Increíble*, el programa de Olga que esta semana los tiene como reemplazo de Nati Jota durante su cobertura del Mundial 2026. Aunque se trata de un formato distinto, la química entre ellos sigue intacta.
    Desde el primer minuto quedó claro que el objetivo era recuperar el espíritu de aquellas mañanas, con bromas constantes y el histórico saludo de Leo: «¿Cómo les va muchachos?», a lo que Verónica respondía con un enérgico ¡Bien! Esta vez, desde el estudio y a través del chat de YouTube, miles de usuarios se sumaron con mensajes cargados de nostalgia.
    El cariño entre ambos sigue siendo evidente. Aunque ya no se ven con la frecuencia de aquellos años de convivencia diaria, mantienen la complicidad que convirtió a la dupla en una de las más queridas de la televisión argentina.
    Este reencuentro adquiere un valor especial, ya que encuentra a ambos en etapas muy distintas de sus carreras. El tiempo pasó: Leo Montero no luce el pelo largo que tenía en 2006, mientras que Verónica mantiene su clásico rubio, sus características ondas y la elegancia que la distingue. Lo que sí conservan es el mate de él a su derecha y el agua de ella a su izquierda.
    Tras el final de *AM*, Verónica Lozano se consolidó en las tardes de Telefe con *Cortá por Lozano*, el magazine que conduce desde 2017. Por su parte, Leo Montero se dedica de lleno a una de sus grandes pasiones: el básquet, disciplina que cubre y comenta desde hace años a través de ESPN.
    Desde el lunes en Olga, reconstruyen el universo de *AM* mediante archivos históricos que aún hoy resultan tan efectivos como entonces. En lo que va de la semana, los programas estuvieron atravesados por bloopers, entrevistas memorables, móviles, las columnas más bizarras y momentos del ciclo que volvieron a generar muchas risas entre ellos.
    También hubo espacio para la emoción con el recuerdo del inolvidable Conejo Pepé Pompin, el personaje creado por José Luis Telecher, quien durante años aportó comentarios pícaros y parodias al programa. El humorista, también conocido por su trabajo en *Carozo y Narizota*, falleció en 2023. Por eso, aunque el personaje no forma parte de esta versión improvisada de *AM* en Olga, se le dedicó un espacio especial para repasar algunos de sus momentos más recordados.
    El reencuentro incluyó también a viejos compañeros de ruta. Dalia Gutmann y Pía Shaw, quienes fueron panelistas del programa, se sumaron a la conducción y aportaron anécdotas, recuerdos y perlitas de aquellos años.
    Muchos usuarios recordaron, a través del chat en vivo de YouTube, cómo veían el programa antes de ir a trabajar, durante la facultad o mientras desayunaban en sus casas. Algunos pidieron expresamente que el regreso no termine el viernes, cuando está previsto que finalice el reemplazo.
    No es la primera vez que el equipo revive aquellos años. En 2018 protagonizaron un especial de reencuentro en *Cortá por Lozano*, donde volvió a juntarse gran parte de los integrantes de *AM*, se repitió el icónico saludo y hasta Verónica entrevistó a Leo en su clásico diván. Sin embargo, esta es la primera vez que vuelven a compartir la conducción de manera sostenida desde el final del programa.

  • Caro Pardíaco ya está en Netflix: cómo es «Carísima», la nueva serie de humor negro protagonizada por Julián Kartun

    Caro Pardíaco ya está en Netflix: cómo es «Carísima», la nueva serie de humor negro protagonizada por Julián Kartun

    Caro Pardíaco ya está en Netflix: cómo es «Carísima», la nueva serie de humor negro protagonizada por Julián Kartun

    Este miércoles 20 de mayo se estrenó en Netflix **Carísima**, la serie basada en **Caro Pardíaco**, el personaje de redes sociales creado por **Julián Kartun**. A través de streams, videos virales y participaciones en *Olga*, Caro se consolidó como un fenómeno del humor.

    Lo que comenzó como una caricatura exagerada de una joven porteña de clase alta, obsesionada con el lujo, la validación constante y el drama sentimental, se transformó en una ficción de diez episodios, cada uno de apenas diez minutos de duración.
    Aunque la serie no fue concebida como una “serie vertical” —formato popular para consumo rápido desde el teléfono, en el que han incursionado varios actores argentinos—, tiene todos los ingredientes de ese estilo: capítulos breves, ritmo frenético y un tono ágil que invita a verlo sin pausas.
    Para aquellos que aún no conocen al personaje, Caro Pardíaco es una celebridad de internet ficticia: intensa, egocéntrica, melodramática y desbordada. Habla como si siempre estuviera en una historia de Instagram, fusionando frivolidad y tragedia, y conviertiendo cualquier situación cotidiana en un escándalo emocional.
    **Carísima** aprovecha estos elementos para construir una comedia negra que explora vínculos tóxicos, obsesiones románticas y un peligro latente desde el inicio.
    La trama sigue a Caro en plena crisis antes de cumplir 30 años. Mientras intenta mantener su imagen pública, sus negocios y su ego, se involucra con un hombre cuyos comportamientos inquietantes emergen rápidamente. Desde el primer episodio, la serie juega con la idea de que detrás de la fachada glamorosa y superficial se oculta algo oscuro.
    Sin revelar detalles, gran parte de la tensión surge del contraste entre el tono liviano y absurdo del personaje y la atmósfera siniestra que va tomando la historia.
    Hay un estilo deliberadamente telenovelesco: las actuaciones son extremas, los diálogos exagerados y cada capítulo termina con un gancho pensado para motivar la continuidad.
    Quizás esa sea una de las mayores fortalezas de *Carísima*: aunque algunos conflictos son predecibles y sus desenlaces se insinúan desde temprano, la serie sabe cómo generar adicción.
    Los episodios son muy breves y su ritmo tan dinámico, que resulta difícil verla de manera pausada. Quienes conecten con el humor podrán ver los diez capítulos en una o dos sesiones, siguiendo la lógica de consumo inmediato propia del contenido digital.
    No obstante, hay que reconocer que el tono humorístico, con tintes bizarros y absurdos, no será del gusto de todos. Está dirigida al público que ya está familiarizado y cautivado por el código del personaje y su comedia desmesurada.
    Uno de los aspectos más interesantes es que la serie no intenta separar a Caro Pardíaco de su universo original. En **Carísima**, Caro sigue siendo streamer de *Olga*, vive en Buenos Aires y se mueve entre boliches, personajes excéntricos y constantes referencias a la cultura digital argentina.
    Aparecen brevemente figuras reconocidas del canal de streaming, como **Migue Granados** y **Gimena Accardi**, reforzando la sensación de que la ficción convive con la “realidad” del personaje. La serie no busca reinventar ni solemnizar a Caro, sino profundizar en el delirio original llevándolo a un terreno aún más absurdo.
    Esta convivencia de dos registros es llamativa: por un lado, la serie se sostiene en chistes rápidos y situaciones absurdas; por otro, se desarrolla una trama mucho más oscura, vinculada a las verdaderas intenciones de ciertos personajes. Este contraste genera una tensión particular que hace que el espectador a veces no sepa si reír o preocuparse.
    Lejos de aspirar a ser una gran sátira social o una serie “prestigiosa”, la apuesta de *Carísima* es sencilla: entretener. Puede que no todos conecten con el humor exagerado o la dinámica frenética, pero quienes se sumerjan en este universo encontrarán una serie tan absurda como adictiva.
    Una ficción breve, caótica y exagerada, construida a la medida de un personaje nacido para vivir en internet, con un humor definitivamente no apto para todos, pero que cumple su objetivo.