Lecciones de Argentina a Francia, sobre agricultura sostenible
«A 50 años de la siembra directa en la Argentina» se tituló el webinar organizado por el Centre National d’Agroécologie (CNA), de Francia, con la disertación magistral del Dr. Roberto Peiretti, pionero de Aapresid (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa) con foco en el momento de cambio de la producción de granos en nuesttro pais. Aún sorprende en el mundo que la intensificación en el ritmo de crecimiento se produjo sin que exista un cambio similar en la superficie poductiva. Coincide con la adaptación por parte de los productores de modernas tecnologías como siembra directa, biotecnología, OGM, modernas fertilizaciones, entre otras.El evento tuvo realización presencial en Evreux, localidad ubicada al noroeste de París, aproximadamente a mitad de la distancia entre la capital francesa y la costa del Canal de la Mancha. Pero el encuentro fue de alcance global digital: la exposición en inglés fue traducida al francés, idioma del ente anfitrión, por Martín Roullet-Meheust, miembro de la organización.El Centro Nacional fue fundado en 2021 por organizaciones de productores identificados con una agricultura sostenible y producciones como viticultura, arboricultura y que trabajan en difundir temas de interés para los mismos productores, siempre con acento en al difusión del conocimiento, entrenamiento en técnicas de manejo y medición de sistemas agroecológicos de producción.Dr. Roberto Peiretti, oriundo de Cruz Alta, Córdoba, Medalla de Oro en la Facultad de agronomía de la Universidad de Córdoba. M.Sc .en la Oklahoma State University. Socio fundador de AAPRESID y premiado varias veces. Por ejemplo, con el “ No-Till Leyend Award 2023“ por The No-Till Farmer Organization of USA. En el 2025 recibió el Testimonio de Clarin Rural y es Miembro de la Academina Nacional de Agronomía y Veterinaria. En su disertación el Dr. Peiretti respaldándose en datos del USDA, comentó tendencias ocurridas entre los años 1966 y 2015, cuando la producción acompañó el consumo de cereales el cual se triplicó medido en toneladas métricas. «Muy cercanas son las líneas en el gráfico -indicó-, y ello nos dice que, si hipotéticamente se detuviera la agricultura, los stocks de granos alcanzarían para alimentar a la humanidad durante tan solo un mes, es decir es un tema altamente sensible».Producción y consumo: valores siempre cercanos durante 50 años: si la agricultura se detuviera las reservas se agotarían en muy poco tiempo.Por ello, ante cualquier variación del clima o de los volúmenes de producción, los mercados reaccionan ajustando la situación a través de los precios. De acuerdo con estos datos, la producción acompañó al consumo triplicando el volumen global, pero con la mitad de suelo disponible per cápita, y ello fue posible porque el rendimiento de los cultivos por hectárea también se triplicó.Esto desmitifica mucho las creencias que vemos difundirse por el mundo. Las tecnologías modernas con base científica correctamente aplicadas permitieron aumentar fuertemente el rinde por hectárea.Entre 1965 y 2050 la población se triplicará, en tanto que la tierra cultivable descenderá de 0,46 ha a 0,2 ha per cápita. Por ende, deberíamos aumentar en gran medida la eficiencia agrícola, pero ahora estrictamente de forma sostenible, enfatizó el disertante.Entre los 60 y hoy la producción de cereales se multiplicó 3,5 veces, la población se multiplicó 2,6 veces. Los rindes crecieron 3,1 veces, en tanto que el aumento de área solo creció un 20%. Esta evidencia rompe con el mito de que estamos destruyendo todo, que la producción se basa en mover las fronteras. Es cierto que las fronteras se mueven, pero en una visión global, el 80% o más del crecimiento se explica -de 1.000 millones a 3.000 millones de tn de grano-, viene por un aumento de los rindes y no por un aumento del área, explicó Peiretti.Agricultura basada en la labranzaAlrededor del mundo se ven los problemas generados con la labranza por la degradación de los suelos, y el impacto de la gota de lluvia, con la formación de cárcavas y escorrentías, todo lo cual esta comprendido en las consecuencias de la erosión hídrica. La solución a esto es la idea de lograr sostenibilidad como nuestro marco referencial para el desarrollo del nuevo modelo agrícola. El concepto moderno de sostenibilidad se basa en tres ejes interactivos principales viabilidad económica, social y ecológica.Erosión eólicaLuego se refirió a la erosión del suelo transmitida por el viento e incentivada por el laboreo y ejemplificó con el Dust Bowl ocurrido en 1930 en el medio oeste triguero de los Estados Unidos. Ese evento hizo que la gente pensara seriamente sobre los daños causados por el arado y la perturbación intensiva del suelo.El dust bowl, tazón de polvo, 1930 en el medio oeste triguero de Estados Unidos. La lección no fue aprendida. Décadas más tarde se observan condiciones similares.Pero desafortunadamente, en 2002, serios problemas de voladuras y procesos de degradación del suelo aún se pudieron ver en varias partes del mundo, con lo cual queda en evidencia que la lección no ha sido aprendida.De acuerdo con Peiretti, mirando el futuro, la primera conclusión que se puede extraer de lo hasta aquí visto es que “si queremos cambiar para no hacer las cosas como las hicimos en el pasado, necesitamos aplicar el concepto moderno de sostenibilidad y agricultura de conservación (sin laboreo) como un sistema agrícola integrado que mejora la agricultura”.Ello se logra a través de tres pilares: un sistema continuo de no laboreo del suelo manteniendo la cobertura tanto como sea posible, incluir cultivos de cobertura (cultivos de servicios) en la rotación. Y aplicar rotaciones de cultivos diversos. Finalmente, destacó que en el centro de estos tres pilares está el carbono con su rol central en este moderno sistema de producción.El carbono esta en el centro de la agricultura moderna, que se fundamenta en los pilares: no labranza, cobertura del suelo todo el año con rastrojos o plantas vivas, rotaciones con cultivos diversos.La biotecnologíaLa biotecnología es una ciencia emblemática de vanguardia, basada en tecnología, que tiene un gran potencial para actuar sinérgicamente con el sistema de siembra directa y potenciar aún más los beneficios que el sistema ya nos ofrece. Como ejemplo podemos citar el maíz con el gen Bt resistente a lepidópteros.En el siguiente gráfico «Argentina harvested area. . . .» se ve el quiebre de la tendencia en producción de granos en la Argentina ocurrida a partir de los años 95/96 que coincide con la adopción de tecnologías como la siembra directa, los OGM, y mejoras en las tecnologías de fertilización. Todo es en base a la mayor productividad en general para todos los cultivos, soja, maíz, sorgo, girasol, trigo, cebada.En Argentina el momento de cambio en el ritmo de crecimiento de la producción de granos, sin que exista un cambio similar en la superficie poductiva, coincide con la adaptación por parte de los productores de las modernas tecnologías como siembra directa, biotecnología, OGM, modernas fertilizaciones, entre otras.Lo mismo ocurrió en Uruguay, Paraguay y Brasil. «No hablo de una teoría, de una hipótesis, es una realidad», afirmó Peiretti, y se estima que en todo el mundo se conducen unas 200 millones de ha en este sistema de agricultura sostenible.Ya en las consideraciones finales, Peiretti sostuvo que no existen recetas indicadoras de lo que se debe hacer, y que en cada caso solo hay principios generales (conocer el suelo y aplicar la no labranza, el suelo cubierto, y las rotaciones con cultivos diversas. «Adaptar el manejo a las condiciones locales, de acuerdo a las socio económicas y ecológicas condiciones», señaló. Para cerrar recomendó a los productores la necesidad de ser muy prudentes en la adopción de los nuevos manejos comenzando por pequeñas superficies para probar y nunca comenzar la aplicación de los cambios y nuevas prácticas en grandes superficies.
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