Etiqueta: libros

  • Presentaron libros durante la Semana “El Arte en la Memoria”

    Presentaron libros durante la Semana “El Arte en la Memoria”

    Presentaron libros durante la Semana “El Arte en la Memoria”

    En el marco de la Semana “El Arte en la Memoria”, organizada por la Dirección de Derechos Humanos de la Municipalidad de Concepción del Uruguay, se presentó el libro “Los Conjurados”, de Pablo Lescano, y la investigación “La dictadura en la Costa del Uruguay”, de la fiscal federal Josefina Minatta. Fue en la Sección Uruguay del Colegio de la Abogacía de Entre Ríos, institución que de esta manera se sumó a la variada programación de esta Semana.

    La actividad tuvo como cierre la actuación del cantante y músico Antonio del Río, quien interpretó una canción dedicada a los desaparecidos durante la última dictadura.
    También como parte de esta Semana que unifica memoria y arte, fue presentado el libro “Vida cotidiana y dictadura. Narrativas, territorialidad y huellas de memoria”, en la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la UADER.
    La presentación contó con las intervenciones de María Luisa Grianta y Eduardo Ojeda, junto a las compiladoras de la obra, María Virgina Pisarello y María del Rosario Badano. La actividad fue amenizada por el dúo “Entre Aires”.
    “Deseo de combate y muerte”
    También como parte de esta semana especial, se presentó el libro “Deseo de combate y muerte: el terrorismo de Estado como cosa de hombres”, de Santiago Garaño. Fue en la sede local de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la UADER. La obra de Garaño, quien participó de la presentación, propone un abordaje novedoso sobre el Operativo Independencia para entender las condiciones que hicieron posible el terrorismo de Estado.
    Más libros, más memoria
    La Semana incluyó la presentación del libro “Nosotras en Libertad”, a cargo de María Julia Giusto y Lidia Subosky, como así también del libro “Siempre Conmigo”, del uruguayense Américo Schvartzman. También fue presentado “Desaparecida: en los ojos de Cecilia Viñas”, de Julieta Viñas. Asimismo, las obras “Fernando” y “Tu risa me hace libre” fueron presentadas por Gustavo Piérola, Marta Bouret, Cristela Piérola y Gustavo Pujol. También se presentó el libro “Buscando el Reino”, de Marta Diana; “Olvidar es imposible”, escrito por Sergio Maldonado; y “Salvate vos”, perteneciente a Juan Carrá.
     

  • De los escenarios a los libros: Dua Lipa, nueva curadora del Festival de Literatura de Londres

    De los escenarios a los libros: Dua Lipa, nueva curadora del Festival de Literatura de Londres

    De los escenarios a los libros: Dua Lipa, nueva curadora del Festival de Literatura de Londres

    La cantante Dua Lipa, una de las más exitosas artistas musicales del Reino Unido y conocida por su afición a la lectura, ha sido elegida como curadora literaria del Festival de Literatura de Londres, que se celebra cada otoño en el complejo cultural de Southbank, a orillas del río Támesis.El festival celebrará del 21 de octubre al 1 de noviembre su 19 edición y será uno de los platos fuertes del 75 aniversario del Southbank, un lugar donde se dan cita el teatro, el cine, la literatura y las artes en general.»La lectura me ha dado raíces en cada etapa de mi vida, desde que era una niña en la escuela en un país nuevo, o me ha dado un refugio tranquilo cuando estoy de gira. Ser curadora del festival es un sueño hecho realidad», ha dicho la cantante, galardonada con varios premios Grammy y Brits.Dua Lipa, a la que es habitual ver con un libro bajo el brazo, ha fundado un club de lectura virtual llamado Service95 Book Club. Una vez al mes, elige un libro que comenta y a veces se sienta con su autor para hacer juntos un pódcast.En ese espacio, ha dado voz a autores perseguidos o censurados, además de crear sus propias listas de libros preferidos.Sus libros recomendados son de lo más diverso: abundan los de ficción y también hay ensayos sobre feminismo, recopilaciones de cuentos o literatura traducida.Muestra de su gusto ecléctico, ha elegido Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, o La mala costumbre, de Alana Portero, entre los libros traducidos del español.

  • «Bosque de los libros»: un proyecto literario que transforma poemas en árboles

    «Bosque de los libros»: un proyecto literario que transforma poemas en árboles

    «Así como el árbol nos da la celulosa para escribir, nosotros le devolvíamos al árbol que plantábamos el abono», dice a Clarín la escritora argentina residente en España Clara Obligado, que días atrás, y junto con otros autores y lectores, participó de la plantación de nuevos ejemplares de roble y fresno en un «Bosque de libros», promovido por la Fundación Tormes-EB, en línea con otras iniciativas que enlazan la literatura y la naturaleza.En la Argentina y bajo el lema «Poesía contra la devastación del planeta», un grupo de escritores creó en 2020 el primer Bosque de la Poesía en la localidad de Carlos Paz, en respuesta a los incendios provocados y con el fin de convertir la naturaleza en sujeto de derecho.Del otro lado del Atlántico, en un predio recuperado por la Fundación Tormes-EB, en el que hace 25 años comenzaron a recuperar el agua y plantar árboles para dar forma a un bosque, varias decenas de plantines se sumaron a ese pulmón verde de la mano de la literatura. Aunque Obligado comienza ahora a presentar su nuevo libro titulado Exilio, todavía no cerró la presentación del ensayo Un árbol de compañía (ambos por Páginas de Espuma), que coescribió con el biólogo Raúl de Tapia.El volumen es una joya, delicado y firme, poético y científico, elocuente en su riqueza, que nace de la reunión de una extraordinaria narradora y maestra de escritores y un biólogo, botánico y «degustador de paisajes» –como a él le gusta llamarse–. El resultado es una comunión entre memoria y naturaleza, ramas y raíces, lo aéreo y lo subterráneo. Y el fuego, ese pavor.Por eso, juntos establecieron una continuidad entre lo escrito y el sujeto abordado, entre la forma y el fondo, y se subieron a un micro que, con medio centenar de pasajeros, partió desde Madrid con rumbo a un pueblo de Salamanca y, allí, devolvieron a la tierra algo de lo que ella ofrece.»Cuando llegamos, hicimos una sesión de escritura y cada uno en papel reciclado escribió un poema para el árbol y un deseo. Luego, en el terreno, aprendimos a cavar los pozos, leímos poemas de distintos autores y tiramos nuestros textos al hoyo para que esas palabras también se transformaran en abono para el árbol», completa la autora de Todo lo que crece. Naturaleza y escritura (2021) y Todo lo que crece. Naturaleza y escritura (2020).La Fundación Tormes-EB es una ONG que trabaja por la conservación y restauración del medio natural «como forma de desarrollo rural y urbano, apostando por el presente y el futuro, pero sin olvidar nuestro pasado», explican en su página web.Raúl de Tapia, el coautor del libro Un árbol de compañía con Clara Obligado, es, además, parte del equipo que dirige esa organización creada en el año 2000 y que trabaja, por un lado, en programas de comunicación, sensibilización y educación ambiental y en la gestión de planes de biodiversidad, recuperación de áreas degradadas y proyectos de asesoría técnica ambiental para entidades públicas y privadas.Entre otras actividades, la ONG propone recorridos artísticos del humedal de Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca, y eso es justo lo que hicieron los invitados a la plantación. «Es un bosque recuperado sobre un territorio al que volvió el agua y volvieron los pájaros. Raúl explicó todo el proceso etapa por etapa», recuerda a Clarín Obligado.La ceremonia y su significado emocionaron a los participantes: «Nos encantaría que esta actividad se replicara en otras partes del mundo. Este es el primer Bosque de los Libros que plantamos y Raúl ya hizo una propuesta para repetirlo en Gijón. Es una idea que puede retomar quien quiera, la gente puede plantar bosques y cuidarlos».De hecho, los Bosques de la Poesía de la Argentina ya se multiplicaron en medio centenar de iniciativas en España, México, Perú, Bolivia, Italia y Estados Unidos, entre otros países.La autora argentina participará en las próximas semanas de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde presentará sus dos últimos libros: Un árbol de compañía (Páginas de Espuma) y Exilio, con ilustraciones de Agustín Comotto.

  • «Estado de sedación» y la coartada de los libros: la historia detrás del robo de propofol y fentanilo del Hospital Italiano

    «Estado de sedación» y la coartada de los libros: la historia detrás del robo de propofol y fentanilo del Hospital Italiano

    El dolor de la familia de Alejandro Zalazar (29), el anestesiólogo residente que falleció el 20 de febrero en su departamento de Palermo fue la punta del ovillo para empezar desentrañar qué son las «propofest» y el robo de anestésicos del Hospital Italiano. Es que cuando Zalazar es hallado muerto y con una vía conectada a su pie derecho, presumiblemente por el consumo de propofol y fentanilo, se rompió un pacto de silencio que se cree llevaba demasiado tiempo.La muerte de Zalazar derivó en una causa que investiga el fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone. Por estos días la apertura del teléfono del joven fallecido pone el foco en las circunstancias alrededor de la muerte. Pero hay una pieza que, todavía, falta. El anestesiólogo, residente de tercer año en el Hospital Rivadavia, hacía una rotación en el Hospital de Niños R. Gutiérrez. Si también podrían haber robado drogas de ese centro de salud es una pregunta que también se hace la justicia y que está en plena investigación. El día del hallazgo de su cuerpo Zalazar tenía que presentarse a trabajar en la Fundación Favaloro y, como no lo hizo, empezaron a buscarlo desesperadamente hasta encontrarlo en su departamento. Junto al cuerpo encontraron frascos que -presumiblemente- podrían ser de fentanilo y propofol, pero Zalazar murió de un edema pulmonar, todavía no están los resultados de los exámenes histopatológicos que confirmen que había consumido esas drogas. Tampoco el oficio que probaría la trazabilidad de los fármacos hallados que se sospechan podrían haber salido del Hospital Italiano.Entonces, sin este dato ¿Por qué el centro de salud realiza una denuncia tres días después del fallecimiento? Esa causa derivó en una investigación en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°48, y del fiscal Lucio Herrera de la Fiscalía N°29.La respuesta está en el relato de compañeros de Zalazar y de Delfina Lanusse (29), otra residente de tercer año pero del Hospital Italiano que fue indagada en la causa que investiga el hurto y la administración fraudulenta de anestésicos del centro de salud.Hernán Boveri (45) y Delfina Lanusse (29) fueron indagados por el caso. Según pudo saber Clarín, son tres las compañeras que acudieron al subjefe del servicio de anestesiología del Hospital Italiano, Juan De Domini, para alertar que Lanusse fue vista en estado de sedación dentro del centro de salud y que les había reconocido el consumo de propofol junto a un superior: Hernán Boveri (45).La información fue reportada ante las autoridades del Hospital y fue Gonzalo Domenech, jefe del servicio de anestesia y miembro también de la comisión directiva de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), quien acudió a la asociación que también intervino ante la gravedad de las denuncias. Boveri y Lanusse fueron citados por la asociación para realizar su descargo. Y esa fue la información que denunciaron ante la justicia el 25 de febrero. Esa denuncia, firmada por Martín Meriño y presentada junto a al abogado Eduardo Gerome, recayó en la Fiscalía N°47, pero ya fue unificada con la que tramita en el juzgado de Sánchez Sarmiento.Las declaraciones de Domench y Domini habrían sido refrendadas en sede judicial y esos testimonios habrían sido volcados en actas que fueron secuestradas este miércoles durante los allanamientos. En el encuentro concretado en sede de la AAARBA, Lanusse habría indicado estar «tratando el tema con su psicólogo» y reconoció haber tenido un «vínculo personal» con Boveri y, en ese contexto, haber tenido «episodios de consumo de propofol fuera del ámbito hospitalario». Los elementos secuestrados en unos de los allanamientos por la muerte de Zalazar.Boveri también participó de una reunión en la institución en la que, en principio, intentó negar los hechos que luego terminó reconociendo. Dijo que conocía a Lanusse y que iba a su departamento, pero con el supuesto objetivo de «entregarle libros», algo que sus superiores calificaron como «impropio» del vínculo profesional y del rol jerárquico que Boveri tenía sobre Lanusse.Fue en esa reunión que el anestesiólogo también reconoció haber consumido propofol junto a la residente. «Boveri manifestó que la participación de la residente se habría dado en un marco de consentimiento pleno, pero ello debe ser juzgado teniendo en cuenta la asimetría jerárquica existente entre un médico anestesiólogo con mayor trayectoria profesional y una médica en formación, lo que implica un grado de subordinación», expresaron desde la AAARBA en su denuncia.Estas declaraciones deben ser replicadas en sede judicial para ser valoradas como prueba. Boveri y Lanusse declararon el 25 y el 18 de marzo en una audiencia virtual. Boveri negó los hechos y manifestó que presentaría un escrito con su versión de los hechos. La residente respondió algunas preguntas pero también decidió que declararía por esa vía.Las fiestasLa hermana de Zalazar fue quien, en medio del dolor por el fallecimiento de su hermano, se acercó a la AAARBA para contar lo que sabía. Y así la existencia de «fiestas» en las que se consumía propofol y donde, presuntamente, los residentes se administraban unos a otros estas drogas, fue denunciada formalmente.La asociación amplió la denuncia con estas versiones que todavía están en plena investigación. Según este relato, Zalazar habría empezado a consumir esta droga «hacía dos o tres meses» y que lo había hecho «instigado por alguien», algo que también está siendo investigado por la justicia.El resultado de las pericias pendientes y la declaración de los testigos será fundamental para terminar de analizar cuántas personas participaron de estas fiestas y pudo haber sustracción de estos fármacos en otros centros de salud.

  • Malvinas: diez libros recientes para entender la guerra, la dictadura y su memoria hoy

    Malvinas: diez libros recientes para entender la guerra, la dictadura y su memoria hoy

    Malvinas: diez libros recientes para entender la guerra, la dictadura y su memoria hoy

    Desde los años 80 y con libros precursores como Los Pichiciegos, de Rodolfo Fogwil y publicado en 1983, y Malvinas, la trama secreta, de los periodistas de Clarín Oscar Raúl Cardoso, Ricardo Kirschbaum y Eduardo van der Kooy y primer bestseller de la recuperación democrática, la Guerra de Malvinas es tema de narrativa y ensayo desde entonces. En los últimos meses, una decena de libros vuelve a analizar aspectos del conflicto armado, de la dictadura agonizante y de las maneras en las que aquella aventura armada fue resignificada desde entonces y hasta el presente. Clarín recupera algunos títulos recientes y un par de años previos para acompañar el nuevo aniversario.Qué quedará de nosotros, de Eduardo Sacheri (Alfaguara). Foto: gentileza.1. Qué quedará de nosotros, de Eduardo Sacheri (Alfaguara)Buenos Aires, 2 de abril de 1982. Los argentinos amanecen con una novedad mayúscula: “¡Recuperamos las Malvinas!”. Y así comienzan tres meses inolvidables, tres meses en que aquellas islas de los mapas escolares se vuelven el eje de la conmoción social, tres meses en que los protagonistas de esta historia pasarán de la euforia a la desolación. Y comienza también la pesadilla para las familias de Carlitos, Antonio y el Conejo, soldados conscriptos clase 1962 recién licenciados, que son reincorporados y enviados a pelear. A miles de kilómetros del escenario del conflicto, en medio de la desinformación y la publicidad engañosa, la guerra contra los ingleses es una abstracción, un relato borroso y escurridizo que cada quien puebla con sus propiasfantasías y preconceptos. Unidos o enfrentados, lúcidos u obnubilados, los personajes de este gran fresco de Eduardo Sacheri atravesarán, junto con los lectores, este período vertiginoso, contradictorio y plagado de significados de la historia argentina reciente.Demasiado lejos, de Eduardo Sacheri (Alfaguara). Foto: gentileza.2. Demasiado lejos, de Eduardo Sacheri (Alfaguara)En abril de 1982, ante la recuperación de las Malvinas por parte de las Fuerzas Armadas argentinas, tres soldados conscriptos clase 62 son reincorporados a filas y enviados a las islas. Llenos de expectativa, de curiosidad, de sed de aventura, Carlitos, Antonio y el Conejo se internan en ese territorio desconocido que se irá tornando cada vez más inhóspito a medida que las lejanas tratativas diplomáticas fracasen y se desencadene la guerra con los británicos. Se enfrentarán entonces a las privaciones, el frío, el miedo, y esa soledad que sólo podrá ser paliada a duras penas por la fuerza de su amistad. Y conocerán, junto a sus compañeros y sus jefes, la amplia gama de sentimientos y actitudes —la nobleza, el egoísmo, la valentía, la estupidez— nacidos en la situación límite que la guerra impone a los seres humanos. En este nuevo y conmovedor relato, Eduardo Sacheri avanza un paso más allá de la mirada panorámica sobre la sociedad argentina que desplegó en su anterior novela sobre Malvinas, Demasiado lejos, para poner el foco en el escenario bélico y sus protagonistas: los militares de todas las jerarquías y variada conducta, y estos tres jóvenes que, apenas salidos de la adolescencia, se enfrentan a lo que les ha tocado con los recursos propios de una edad en la que se tiene toda la vida —y la muerte— por delante.Malvinas. Una guerra argentina, de Federico Lorenz (Sudamericana). Foto: gentileza.3. Malvinas. Una guerra argentina, de Federico Lorenz (Sudamericana)¿Qué fue la guerra de Malvinas? ¿Una maniobra política de la dictadura militar? ¿Una guerra justa malversada? ¿Cuáles fueron las condiciones que enfrentaron los combatientes argentinos en las islas? ¿Cuáles fueron sus motivos, valores, expectativas, durante la guerra y después de ella? ¿De qué modos impactó la derrota de 1982 en la post dictadura militar? ¿Los ex combatientes de Malvinas son héroes, víctimas, o ambas cosas? ¿Es posible esto último? La guerra, vivida por numerosos argentinos como justa, protagonizada abrumadoramente por los soldados conscriptos, es inseparable del régimen que la produjo, y de allí su fuerte grado de controversia. Mucho se ha escrito sobre este breve conflicto, que costó más de seis centenares de vidas argentinas, y cuyas consecuencias políticas y sociales se prolongan hasta hoy. Este libro propone una síntesis de esa extensa bibliografía y ofrece un relato integral sobre la guerra, partiendo de ubicarla en el controvertido contexto en el que se produjo y fue inicialmente narrada: el último año de la dictadura militar iniciada en 1976 y los primeros años de la democracia.La última batalla, de Edgardo Esteban (Marea). Foto: gentileza.4. La última batalla, de Edgardo Esteban (Marea)Una noche de noviembre de 2020 el pasado irrumpe sin aviso: mi cédula militar estaba en Inglaterra, subastada en eBay, ofrecida al mejor postor como un trofeo de guerra. Sentí entonces que no era solo un documento lo que se disputaba, sino mi identidad, mi historia y la memoria de todos los que estuvimos allí. La noticia me atravesó como un bombazo: era el eco de la guerra de 1982, que nunca termina de irse.La última batalla no es solo un regreso a Malvinas, sino una reflexión sobre identidad, dignidad y memoria. El autor narra en paralelo la búsqueda de su cédula militar subastada y los días en que fue, junto con otros soldados argentinos, prisionero de guerra después de la derrota. Un libro que demuestra que el pasado no es una pieza de museo ni un souvenir bélico, sino una fuerza viva que exige ser nombrada, comprendida y defendida. A cincuenta años del golpe cívico-militar de 1976, esta novela vuelve sobre una de las heridas que provocó la dictadura y que sigue abierta.Esquirlas en la memoria. Una crónica de la identificación de los soldados NN en Malvinas, de Gabriela Naso, Victoria Torres (Marea). Foto: gentileza.5. Esquirlas en la memoria. Una crónica de la identificación de los soldados NN en Malvinas, de Gabriela Naso, Victoria Torres (Marea)Esta es la crónica nunca contada de un grupo de ex combatientes y familiares de caídos en Malvinas que se propusieron identificar a los soldados sepultados sin nombre en el Cementerio de Darwin, a quienes llevan como esquirlas en la memoria. Pese a la oposición de algunos familiares y de las Fuerzas Armadas y la falta de colaboración del gobierno británico, lograron devolverles la identidad a numerosos compañeros muertos.Un grupo de soldados sobrevivientes de la batalla de Monte Longdon conformaron el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata. Allí habían combatido a las tropas británicas en claras condiciones de inferioridad, no solo por el bajo nivel de capacitación y lo obsoleto de su armamento, sino también por su avanzado estado de desnutrición y las secuelas de los tormentos previamente padecidos a mano de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas argentinas. Sobre el final de la contienda, los militares desplegaron un plan para acallar las voces de los conscriptos y garantizar la impunidad de los superiores. La dictadura investigó y persiguió a los ex soldados que comenzaban a organizarse. También llevó adelante actividades de Inteligencia y acciones psicológicas sobre los familiares de soldados desaparecidos que golpeaban las puertas de los cuarteles para saber dónde estaban sus seres queridos.Gabriela Naso y Victoria Torres rescatan la lucha de los ex combatientes del CECIM La Plata y un grupo de familiares de caídos para lograr la identificación de los jóvenes que fueron sepultados sin nombre en el Cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas. Un pedido que recién treinta años después de la guerra fue atendido por el Estado argentino y recibió el apoyo del Equipo Argentino de Antropología Forense, el Comité Internacional de la Cruz Roja y organismos de derechos humanos. Muchos cuerpos fueron identificados, pero a más de 40 años de la guerra de Malvinas, hay caídos sin identificar y familias cuyas muestras no coinciden con los restos de las tumbas exhumadas. A ellos, y a quienes murieron por los tormentos infligidos por los militares, también se les debe la memoria, la verdad y la justicia.Recuperar Malvinas. Las disputas por los significados de la guerra y su tardía inclusión en el campo de los derechos humanos, de Alejo Ramos Padilla (Siglo XXI). Foto: gentileza.6. Recuperar Malvinas. Las disputas por los significados de la guerra y su tardía inclusión en el campo de los derechos humanos, de Alejo Ramos Padilla (Siglo XXI)Apenas finalizó la guerra, la Junta Militar ya casi en retirada logró organizar un relato oficial sobre lo sucedido en Malvinas, que presentó el conflicto bélico como una gesta heroica, ocultó la impericia militar y especialmente dejó fuera del radar las experiencias traumáticas que habían atravesado los soldados en el frente. Fue una operación exitosa: durante décadas, a gran parte del campo nacional-popular le resultó muy difícil acompañar los reclamos de los excombatientes.Este libro recorre el camino de construcción y manipulación política de la causa Malvinas en la historia argentina, antes y después de la guerra, y la manera en que distintos sectores hasta hoy se disputaron el sentido y la representación de esa bandera. También cuenta cómo, ya en el siglo XXI, algunas organizaciones de veteranos comenzaron a exigir justicia por el accionar del Estado apelando a los avances obtenidos a partir del juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura. Así, la causa Malvinas empezó a ser mirada por el campo progresista con otros ojos: asimilada a las demandas de memoria, verdad y justicia, parte de un reclamo de soberanía nacional y, en los últimos años, de defensa de nuestros recursos naturales.Sobre la base de documentos militares, periodísticos, jurídicos y testimoniales, y de su propia experiencia como abogado de excombatientes, Alejo Ramos Padilla logra iluminar un aspecto poco conocido de una disputa todavía abierta.La otra guerra. Una historia del cementerio argentino en las islas Malvinas, de Leila Guerriero (Anagrama). Foto: gentileza.7. La otra guerra. Una historia del cementerio argentino en las islas Malvinas, de Leila Guerriero (Anagrama)En 1982, tras la guerra entre Argentina y Gran Bretaña por las islas Malvinas, el ejército inglés ordenó al oficial Cardozo que identificara a los soldados argentinos fallecidos en ese territorio y diseñara un cementerio para albergarlos. Los resultados de su trabajo llegaron al gobierno argentino, que no los hizo públicos ni los dio a conocer a los familiares de los caídos, de modo que estos permanecieron sin identificar. Este libro narra los esfuerzos, exitosos y recientes, por restituir una memoria opacada por la inacción institucional, el orgullo nacionalista y la sombra de la dictadura.El Gaucho Rivero. Padre de la causa Malvinas, de Jorge Giles (Marea). Foto: gentileza.8. El Gaucho Rivero. Padre de la causa Malvinas, de Jorge Giles (Marea)¿Cómo es posible que un héroe de tamaña magnitud haya sido relegado al olvido por tanto tiempo? Si Malvinas es una herida irresuelta por la que Argentina todavía sangra, el Gaucho Rivero es una pieza central de la soberanía de nuestro país: no existe identidad si algunos capítulos de nuestra memoria se han traspapelado, y un capítulo fundamental y poco visitado es la historia del gaucho que se rebeló ante los ingleses y, en condiciones adversas, resistió las fuerzas colonialistas que se apropiaron de nuestras islas. Jorge Giles relata la épica travesía y la heroica resistencia de Antonio Rivero, el gaucho que con patriotismo y astucia enfrentó la embestida británica que, aun siendo superior en tropas, en armamento y en experiencia bélica, no logró doblegar la dignidad de un sentimiento patriótico que dio origen a la Causa Malvinas.Narrada con la tensión dramática de una novela, este libro cuenta el primer desembarco argentino en Malvinas, la construcción de un pueblo y los enfrentamientos políticos y bélicos contra el colonialismo, en el contexto del rosismo y con personajes como Fitz Roy y Darwin siendo determinantes en el destino de la soberanía de las islas.Es abultada la bibliografía sobre la guerra de Malvinas, en 1982, pero es imprescindible, para dimensionar la problemática en su forma más cabal, recuperar y recordar lo acontecido el 26 de agosto de 1833, el día que la rebelión del Gaucho Rivero marcó con fuego la historia de las islas.La guerra menos pensada. Relatos y memorias de Malvinas, Varios autores (Alfaguara). Foto: gentileza.9. La guerra menos pensada. Relatos y memorias de Malvinas, Varios autores (Alfaguara)Aunque ya han pasado cuarenta años, la guerra de Malvinas sigue siendo una herida abierta, un episodio que no se cierra. Se ha escrito mucho sobre el tema a lo largo de este tiempo pero no hay, que sepamos, ningún libro en el que se haya convocado a distintos escritores y escritoras, de diversas generaciones y estéticas a escribir sobre ella ahora, tantos años después.Este volumen reúne diecisiete textos muy diferentes entre sí, donde encontraremos memorias, crónicas, ficciones y autobiografías sobre el tema con la particularidad de que ninguno de los autores había escrito antes sobre la guerra menos pensada, la que nunca nadie imaginó y que, todavía hoy nos sigue doliendo porque Malvinas está, como suele decirse, en nuestro ADN, en la historia argentina.Malvinas, mi casa, de Marcelo Luis Vernet (Eme). Foto: gentileza.10. Malvinas, mi casa, de Marcelo Luis Vernet (Eme)Este libro está hecho de muchos libros y muchos viajes; su preparación llevó más de veinte años y ha emergido en forma de archipiélago. Al igual que Malvinas, tiene dos grandes islas rodeadas de otras más pequeñas. Las une lo que las separa. Las dos grandes islas son las Vísperas al Diario de María Sáez de Vernet y El diario de María Sáez de Vernet y Apostillas.La primera está conformada por relatos que van desde los primeros registros sobre esas tierras, debajo de la estrella Canopus, por parte de la armada imperial de Yong Le, hasta la firma del Decreto de creación de la Comandancia Político y Militar en las islas por parte del gobierno de la Provincia de Buenos Aires en 1829. En el medio, sabremos de españoles, franceses, portugueses, ingleses, holandeses, turcos, norteamericanos y cientos de naves cuyos derroteros terminaron en el sur del sur. Quien recorra las Vísperas, recorrerá una versión del tiempo y de los hechos que fueron necesarios para que un 15 de julio de 1829 una mujer arribara a Puerto Luis, en la Isla Soledad de Malvinas.En la otra gran isla leemos el Diario de María Sáez y, a continuación, las Apostillas que recuperan su voz para contarnos, con papeles oficiales, cartas, informes, diarios, contratos, actas, declaraciones judiciales, notas periodísticas de la época y fragmentos de libros, un poco más sobre aquello que María ve y su escritura registra.