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  • Las lluvias paralizaron la cosecha en gran parte del país y ya comienzan a ser un serio problema para la soja

    Las lluvias paralizaron la cosecha en gran parte del país y ya comienzan a ser un serio problema para la soja

    Las lluvias paralizaron la cosecha en gran parte del país y ya comienzan a ser un serio problema para la soja

    Abril se convirtió en un mes particularmente lluvioso y esta situación está trayendo severos inconvenientes a la cosecha de soja, que recién comienza a nivel nacional, pero que está paralizada en amplias zonas del área agrícola nacional, generando demoras y riesgos de pérdida de calidad.Para dar un panorama de la situación, sirve el ejemplo de lo sucedido en los primeros 8 días de abril en la zona núcleo. Allí llovió en promedio unos 90 mm, el total de lo que tendría que llover en el mes. Esta situación se replicó en gran parte del área agrícola nacional.Tras un intervalo de algunos días sin precipitaciones, el agua volvió a buena parte del país, con epicentro en el norte, más puntualmente en el centro y norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Chaco y Formosa.Lluvias acumuladas en las últimas 24 horas.En el primer caso, los acumulados fueron de consideración, sobre todo en la parte más septentrional de la provincia. Por ejemplo, en Reconquista se registraron 143 mm en las últimas 24 horas, pero a pocos kilómetros de allí, en Nicanor Molinas, el pluviómetro recolectó 250 mm.En Colonia Durán, un poco más al sur, llovieron 225 mm; en La Gallareta, 258 mm; en Gobernador Crespo, 200 mm; y la lista sigue. En sí, los departamentos de Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Javier, San Justo y San Cristóbal recibieron, en promedio, entre 100 y 200 mm en un día.Lluvias acumuladas en el centro-norte de Santa FeEn diálogo con Clarín Rural, el director del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF), Rubén Walter, indicó que estas lluvias, que se sumaron a las que se dieron a principios de mes, paralizaron la incipiente cosecha de soja y de algodón, lo que implicará demoras en la recolección, como así también posibles pérdidas de calidad.“Hace algunos días comenzó la recolección de la soja, con un avance apenas del 5%, pero con estas precipitaciones, hoy está totalmente paralizada. Van a tener que pasar una cantidad de días para que se retome y estén dadas las condiciones físicas de los suelos”, comentó Walter.Campo inundado en el centro-norte de Santa Fe, donde llegaron a llover más de 200 mm en un día.Pero más allá del agua en los lotes, uno de los principales problemas radica en los caminos rurales, ya sean secundarios o terciarios. “Los caminos eran como canales de escurrimiento del agua. Eso impacta en el acceso a los lotes y la capacidad para mover las máquinas”.“Toda el área, dentro de lo que es este sector en la parte agrícola, tiene en las posiciones bajas y todo lo que es el escurrimiento superficial de lagunas temporarias completo, saturado, hay baja infiltración o ya no infiltra. Esa condición física de suelo no da la posibilidad de poder entrar con las herramientas y maquinaria y que con el transcurso de los días va a hacer que, justamente la mayor cantidad de superficie para cosechar, que sería en el caso de la soja temprana, se dé todo en el mismo tiempo y empiece a manifestar algún tipo de problemas en el sentido de la calidad de los granos a obtener”, detalló Walter.Las lluvias afectan la cosecha de soja en en centro-norte de Santa Fe.En cuanto a la cosecha de algodón en los departamentos de General Obligado, Vera y Nueve de Julio, sostuvo que con estas últimas lluvias “quedó totalmente trunca y aquí sí se pierde calidad de fibra».En cuanto a la ganadería y lechería, teniendo en cuenta que la zona es una importante cuenca productiva, el mal estado de los caminos complica la producción, en especial, lo que es la recolección de leche.En Santiago del Estero también se hicieron sentir las lluvias. En la zona de Bandera, en el este provincial, llovieron en menos de 24 horas 180 mm, a solo 10 días de que tome forma la cosecha de soja, cuestión que ya augura una demora en su comienzo.Caminos y campos inundados en la zona de Bandera, Santiago del Estero.“Esto nos va a complicar sin dudas por el estado de los caminos, por los pisos, y porque también hay un peligro de nuevas lluvias para la semana que viene. La soja estaba relativamente bien, pero esto es un problema. Todavía no va a afectar directamente la calidad de soja porque todavía no estaba para cosechar, pero si vuelve a llover la semana que viene ya va a empeorar bastante”, dijo a Clarín Rural el productor y asesor local, Pablo López Anido.Para López Anido, esta situación genera “una incertidumbre muy grande. Seguramente en alguna zona va a haber falta de piso y va a demorar la cosecha probablemente más de 20 días. El problema es que tampoco se va a poder sacar en muchos lugares la producción de los campos. Inclusive el estado de las rutas nacionales. Por esos caminos, que están en estado desastroso, tienen que salir aproximadamente 900.000 toneladas y 1,2 millones de maíz”.Estado de la Ruta Nacional 98 en Bandera, Santiago del Estero.Zona Núcleo y centro de Buenos AiresSi bien en la zona núcleo no ocurrió el aguacero del norte, las precipitaciones volvieron a darse, complicando la cosecha de soja. Los principales acumulados se dieron en Bell Ville (38 mm); Noetinger (39 mm); Idiazabal (40 mm); Irigoyen (14 mm); y Carlos Pellegrini (12 mm).A pesar de que las precipitaciones fueron mayormente moderadas, las mismas demoran aún más la recolección de la oleaginosa, que apenas tiene un avance del 20%.“Con la cosecha de soja estamos complicados: tenemos estos días de lluvias y después el fin de semana de vuelta con otra inestabilidad. El problema es que falta mucho por hacer, prácticamente más del 80% y ya veníamos con mucha agua”, comentó el jefe de Estimaciones Agrícolas de la red GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Cristián Russo.Lluvias acumuladas en la zona núcleo en las últimas 24 horas.El especialista recordó lo sucedido en abril del 2016, donde las lluvias generaron serios inconvenientes en la cosecha y pérdidas millonarias. Si bien no es el mismo panorama, Russo indicó que la situación “nos trae ese fantasma”, por lo cual “en la Región Núcleo se va a hacer todo lo posible para tratar de ganar tiempo, pero no se está dando posibilidad de entrar a cosechar porque está todo húmedo. Hay que entrar después de las 2 o 3 de la tarde, así que empieza a haber un miedo real”.Otro sector afectado por las lluvias fue el centro de Buenos Aires. En Pehuajó, por ejemplo, cayeron entre 100 y 130 mm, con picos de 170 mm comentó el productor agropecuario José Perkins.Camino rural en Pehuajó.“El agua ya no está, se escurrió y se corrió a los bajos. Este es un impedimento más en momento de cosecha que se suma al conflicto de transporte, que está demorando las labores. Hoy está en espera de condiciones de sacarla a la soja, con rindes previstos superiores a los de años anteriores”, indicó Perkins.No obstante, los caminos rurales se convierten en un inconveniente mayor: “los caminos que tienen consolidado, un 5 a 10% del partido, no tienen problemas. Pero el restante 90% están mal, pero por falta de obras, no por las lluvias. Están igual que hace 70 años, soportando una presión de tránsito de cosecha muy importante. Hemos cambiado la producción, pero no los caminos”.

  • Fuertes lluvias y zonas anegadas en el AMBA: hay alerta amarilla y pronóstico de más agua hasta mañana

    Fuertes lluvias y zonas anegadas en el AMBA: hay alerta amarilla y pronóstico de más agua hasta mañana

    Fuertes lluvias y zonas anegadas en el AMBA: hay alerta amarilla y pronóstico de más agua hasta mañana

    Fuertes lluvias se desataron en la madrugada de este miércoles 15 de abril sobre la Ciudad de Buenos Aires y alrededores y dejaron zonas anegadas. El pronóstico anticipa que las precipitaciones van a seguir durante todo el día y que se extenderán hasta mañana. Hay alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el AMBA y se prevé una importante caída de agua hacia la noche.Esta mañana había zonas anegadas, principalmente en el Conurbano, que complicaban los accesos a la Ciudad. Uno de los puntos más afectados fue el Puente Pueyrredón, donde había gran cantidad de agua acumulada sobre la calzada e impedía la circulación de autos.VideoFuertes lluvias en Buenos Aires: calles anegadas y más tormentas en caminoTambién hubo calles en las que el agua llegó hasta la vereda en los barrios de Palermo y Belgrano, particularmente en la zona de los Bosques y en algunos tramos de avenida del Libertador.El reporte del Observatorio Central de Buenos Aires indicaba a las 7 que se habían acumulado 49,6 milímetros de precipitaciones en la Ciudad, principalmente entre las 3 y las 5 de la mañana.Además, más de 10 mil usuarios estaban sin luz en el AMBA. Los problemas comenzaron a las 5 de la mañana y tuvieron su pico cerca de las 7, cuando se habían elevado a más de 15 mil.Por las fuertes precipitaciones, el SMN emitió una alerta de nivel amarillo en la Ciudad de Buenos Aires, todo el Conurbano y varias localidades del centro, norte y este de la Provincia, donde se anticipan fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas.»El área será afectada por lluvias persistentes, de moderada a fuerte intensidad. Se prevén valores de precipitación acumulada entre 30 y 70 mm, los cuales podrían ser superados localmente», anticipó el organismo.El pronóstico del SMN anticipa que las precipitaciones van a seguir durante toda la jornada, con una altísima probabilidad de lluvias fuertes (del 70 al 100%) que se mantendrá hasta la noche.Un dato importante: la alerta amarilla que rige esta mañana se repetirá durante la noche.En tanto, para toda la jornada del jueves se esperan precipitaciones, aunque la intensidad irá bajando a partir de la tarde y hacia la noche las chances de lluvia se disipan.

  • Ciclogénesis en el AMBA: se extiende hasta mañana la alerta meteorológica por lluvias y el pronóstico dice que lo peor llegará esta noche

    Ciclogénesis en el AMBA: se extiende hasta mañana la alerta meteorológica por lluvias y el pronóstico dice que lo peor llegará esta noche

    Ciclogénesis en el AMBA: se extiende hasta mañana la alerta meteorológica por lluvias y el pronóstico dice que lo peor llegará esta noche

    Los porteños y bonaerenses se despertaron este lunes 6 de abril escuchando el golpeteo de las gotas de lluvia y ese sonido los va a acompañar un rato largo. Es que un fenómeno de ciclogénesis afecta el AMBA y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta de nivel amarillo por fuertes precipitaciones en la Ciudad de Buenos Aires y buena parte de la Provincia que se extiende también a la jornada de mañana.¿Qué es la ciclogénesis? Este término -que se instaló en la agenda mediática en los últimos tiempos- describe un proceso meteorológico que se produce cuando una masa de aire frío interactúa con aire cálido y húmedo, lo que puede generar un centro de baja presión. Puede provocar lluvias intensas, ráfagas de viento, tormentas eléctricas y ocasional caída de granizo, aunque su intensidad y alcance dependen de varios factores.El fenómeno, indicaron meteorólogos privados, comenzó a gestarse ayer durante el domingo de Pascuas y se desarrolló con intensidad este lunes, con las lluvias que llegaron para quedarse y se adueñaron del paisaje.En su alerta amarilla por fuertes lluvias, el SMN advierte que algunas pueden ser localmente fuertes. «Se esperan valores de precipitación acumulada entre 30 y 60 mm, pudiendo ser superados en forma puntual. No se descarta la presencia de tormentas embebidas dentro de las áreas bajo alerta», remarcó el organismo oficial.Los momentos se mayor intensidad, cuando formalmente rige esta alerta, se darán entre la noche del lunes y la madrugada del martes. Un dato: las probabilidades de lluvias se mantienen durante toda la jornada de hoy en el rango 70-100%. Y la temperatura no bajará: oscilará en el rango de 18 a 20 grados.Además, se anticipan fuertes vientos para el cierre de la jornada de mañana.Una alerta meteorológica de nivel amarillo prevé «posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas».Este lunes 6 de abril abarca la Ciudad de Buenos Aires, el Conurbano y gran parte del norte de la Provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sur de Entre Ríos.Las precipitaciones van a afectar este lunes también buena parte del centro y noreste del país, donde rigen alertas por tormentas emitidas por el SMN.Los fenómenos de mayor intensidad se darán en Entre Ríos, Corrientes, norte y centro de Santa Fe, sur de Chaco y sudeste de Santiago del Estero, donde rige una alerta naranja. En estas áreas se prevé actividad eléctrica frecuente, posible granizo y ráfagas que podrían alcanzar los 90 km/h. Se estiman valores de precipitación acumulada entre 60 y 120 mm, que pueden ser superados de forma puntual.Además rigen alertas amarillas en el este de Salta, todo Formosa, norte y este de Córdoba, norte de Buenos Aires y el resto del territorio de Chaco y Santa Fe.

  • Cómo estará el clima este fin de semana largo en Buenos Aires y el interior del país: dónde se esperan lluvias

    Cómo estará el clima este fin de semana largo en Buenos Aires y el interior del país: dónde se esperan lluvias

    Cómo estará el clima este fin de semana largo en Buenos Aires y el interior del país: dónde se esperan lluvias

    Un fin de semana largo suele ser una oportunidad para planes al aire libre o escapadas para recargar energías. Sin embargo, este próximo, el de Pascuas, estará nublado y se espera que el viernes haya tormentas. En el centro y sur del país ocurrirá algo similar, mientras que el norte espera un cielo despejado.En la Ciudad de Buenos Aires, de acuerdo a lo pronosticado por el Servicio Meteorológico Nacional, este viernes tendrá una temperatura mínima de 22° y una máxima de 29.Será, tal vez, el último calor del año hasta el regreso del verano. En el inicio del fin de semana largo, por la mañana, se espera un cielo mayormente nublado, hasta que por la tarde, la expectativa es de tormentas aisladas.El sábado, el cielo porteño permanecerá nublado con temperaturas que oscilarán entre los 16 y 22 grados, durante toda la jornada. El domingo, las nubes seguirán imponiéndose, con una mínima de 14 y una máxima de 21 grados.La provincia de Buenos Aires tendrá un cielo nublado, con posibilidades de precipitaciones durante el fin de semana.Por su parte, el centro del país, con el foco puesto en Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, las temperaturas serán similares a las de Capital, aunque las condiciones climáticas serán algo más severas.El viernes a la tarde y a la noche y durante todo el sábado, el territorio cordobés espera primero tormentas aisladas y luego fuertes, que incluso persistirán hasta el domingo.Santa Fe y Entre Ríos también recibirá agua, con temperaturas similares que rondarán los 16 y 24 grados, tras el calor del viernes, que llegará a 32 este viernes a la tarde.Las tres provincias, según el MSN estarán este sábado bajo alerta amarilla por tormentas. De acuerdo al sitio oficial del organismo, esto significa: «Posibles fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas».Además, Neuquén y Chubut tendrán condiciones más agradables y cielos más despejados que los casos anteriores, aunque las temperaturas mínimas se acercarán a los 5 grados.El norte del país no estará afectado por alerta alguna, de acuerdo a lo reportado hasta el momento, pero sí tendrá variaciones en cuanto más o menos nubladas, pero sin lluvias pronosticadas hasta este jueves.

  • “Están detonados”: las lluvias volvieron a dejar los caminos rurales intransitables en algunos municipios de Buenos Aires, paralizando la actividad en el campo

    “Están detonados”: las lluvias volvieron a dejar los caminos rurales intransitables en algunos municipios de Buenos Aires, paralizando la actividad en el campo

    “Están detonados”: las lluvias volvieron a dejar los caminos rurales intransitables en algunos municipios de Buenos Aires, paralizando la actividad en el campo

    Las abundantes lluvias que se registraron en los últimos días en el centro de la provincia de Buenos Aires, que en algunos puntos dejó acumulados de hasta 200 milímetros en pocas horas, volvieron a poner de manifiesto el mal estado de los caminos rurales, que por estas horas, en momentos de plena cosecha y zafra de terneros, se encuentran, una vez más, intransitables.Esta situación se está dando en partidos como Olavarría, Carlos Casares o 9 de Julio, por citar solo algunos ejemplos, ya que la problemática afecta al grueso de los municipios de la provincia.En el caso de Olavarría, días atrás cayeron 200 milímetros en solo 6 horas en algunas zonas del distrito. En esos lugares, más allá de las imágenes de las vacas con el agua hasta el cuello, los excesos escurrieron rápidamente en gran parte de los lotes. Pero el problema más grave fue el impacto que tuvieron en los caminos rurales, dejándolos prácticamente inutilizables.En diálogo con Clarín, el presidente de la Sociedad Rural de Olavarría, Daniel Ayçaguer, comentó que en algunas zonas del partido “cayó mucha agua y de golpe, sin sistema hidráulico que resista. Pero el agua bajó rápido al otro día. Sin embargo, el lío grande pasa en caminos rurales, porque no se está pudiendo sacar terneros ni cosechar girasol”.“Los caminos están detonados, porque no hay un sistema hidráulico que logre drenar el agua de estos. Entonces, ha quedado mucha agua arriba de los mismos”, comentó Ayçaguer.Camino rural en Olavarría tras el escurrimiento del agua.Pero no solo complica la trilla o el movimiento de hacienda, sino que también trastocan la vida rural. “Los chicos no pueden ir a la escuela, las maestras rurales no pueden llegar de la ciudad a los establecimientos. Las complicaciones son muchas y todo es causa de falta de obras de hidráulica”, dijo.“Nosotros hace más de un año que venimos hablando que hacen falta obras de hidráulica y no se hacen, porque no se ven, pero después las consecuencias se ven y son estas”, agregó Ayçaguer.Para el dirigente local, en los campos donde llovieron 200 mm, si continúan las precipitaciones de grandes magnitudes el agua no va a escurrir rápido, sino que se acumulada, pero insiste en que “el daño que hace en caminos es lo más grave”.“La gente que está en el campo está aislada porque no puede salir a la escuela, no puede salir a hacer compras, no puede llegar, no se puede sacar la producción, no se puede cosechar. Esa es la complicación que deja la falta de obras estructurales en hidráulica”, completó Ayçaguer.Por su parte, productor agropecuario de Carlos Casares e integrante de la Sociedad Rural local, Mario Reymundo, dio a este medio el mismo diagnóstico que Ayçaguer: el mayor problema radica en los caminos.Según Reymundo, en el primer trimestre llovieron en el partido 460 mm, lejos de los 600 mm del año pasado, pero con el agravante de que las napas freáticas “están más altas”, lo cual dificulta que el agua sea absorbida por el suelo.Camino rural en Carlos Casares.“Estamos ingresando a la temporada de cosecha con incertidumbre respecto de cómo seguirá el clima y con una red vial muy deteriorada”, gráfico el productor de Carlos Casares.Reymundo denunció que “la red vial depende del municipio y no tiene vocación de atender la problemática, solo ven al sector rural como fuente de recursos. El director de Caminos es el mismo intendente. Un despropósito en todo sentido”.Si bien en el sector están preocupados respecto como pueda seguir el clima, Reymundo remarcó que ese es un problema “tranqueras adentro que el productor acepta, porque somos una industria con el capital a la intemperie. Pero lo que no aceptamos es pagar por un servicio carísimo con pésima prestación, sin respuesta y del cual estamos cautivos”.Como también ocurrió en Carlos Casares, para esta misma época del año pasado, 9 de Julio sufrió grandes inundaciones, tanto por las lluvias extraordinarias como por la falta de infraestructura y la paralización de las obras de dragado en la Cuenca del Salado. Y estas precipitaciones vuelve a revivir ese fantasma.En un comunicado emitido hoy, la Sociedad Rural de dicha localidad sostuvo que “en los últimos días las lluvias volvieron a hacerse presentes, confirmando que las condiciones que provocaron el desastre siguen intactas”.“El agua vuelve a encontrar al distrito en el mismo estado de vulnerabilidad: sin obras estructurales, sin maquinaria suficiente y sin un plan claro que marque un horizonte en el tiempo”, indicó el escrito.Camino rural en 9 de Julio.Para los ruralistas, “no se trata ya de un episodio aislado, sino de una crisis que se repite y se agrava. Bajamos momentáneamente la fiebre, pero la infección nunca fue tratada. La falta de capacidad operativa y de conducción política sigue siendo evidente.“Cansados de recorrer pasillos, asistir a reuniones y escuchar promesas sin resultados, desde nuestra institución decimos basta. Necesitamos hechos concretos y urgentes. El tiempo para dialogar sin decisiones ya se agotó: hoy la situación exige acción inmediata. Este llamado es para todos los poderes del Estado, tanto ejecutivos como legislativos”, concluyeron..

  • En plena cosecha, las lluvias comienzan a complicar zonas de Santa Fe y Buenos Aires

    En plena cosecha, las lluvias comienzan a complicar zonas de Santa Fe y Buenos Aires

    Las lluvias que prácticamente desaparecieron durante todo enero y parte de febrero, aparecieron con fuerza en la segunda quincena de marzo, justo en un momento clave para la cosecha de los granos gruesos.La zona núcleo fue una de las zonas más afectadas por las precipitaciones del anterior fin de semana. Allí dejó acumulados de entre 70 y más de 130 mm en el noreste de la región. El máximo valor se registró en Irigoyen con 134mm.. Le siguió Carlos Pellegrini, con 130 mm; Noetinger, con 124 mm; y Rosario, con 110 mm. Si no se consideran las lluvias de este sábado y domingo, los acumulados mensuales dejaron 150 mm en el centro y partes del sur de Santa Fe, extremo sur de Córdoba, norte de La Pampa y en el oeste bonaerense, mientras que se registraron entre 75 y 125 mm en el resto de la región.Lluvias acumuladas del último fin de semana.Así, quedaron en una situación de excesos hídricos buena parte de los departamentos San Martín, San Jerónimo e Irigoyen en Santa Fe y una lengua que invade el este de San Lorenzo, a la que se le suma parte del norte de Unión, en Córdoba. También áreas cercanas a las localidades de Pergamino, Lincoln y General Villegas.Y fue justamente en estas regiones donde el fin de semana volvieron a darse lluvias abundantes, con algunos casos de tormentas fuertes que generaron destrozos.Según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), localidades del centro de Santa Fe, como Montes de Oca, recibieron 84 mm entre el viernes y el domingo, seguido por Bigand, con 61 mm, Labordeboy, con, 60 mm, Pergamino con 54 mm y Rosario con 52 mm.Excesos hídricos en la zona núcleo.“Justo zonas como Montes de OCA, que ya venía con excesos, es donde más llovió”, dijo a Clarín el jefe de Estimaciones Agrícolas de la BCR, Cristián Russo.Si bien los excesos no revisten mayor gravedad, sí empiezan a traer consecuencias para las labores de cosecha, teniendo que interrumpirse en algunos casos.“Se empieza a encender la alerta. Ya habíamos mostrado unas zonas que estaban sensibles a excesos. Cerca de Los Quirquinchos (cerca de Firmat, en el sur santafesino) tuvieron que frenar (la cosecha de maíz). No pudieron seguir esta vez y ya se empezó a complicar ahí”, comentó Russo.No obstante estos problemas puntuales, que podrán observarse sus posibles efectos adversos en los próximos días, ya que hay lluvias pronosticadas para el resto de la semana, el especialista también habló de una “ecualización” del panorama en el sur de Santa Fe, donde el agua faltó durante gran parte del verano.“Excepto esa zona que complicó en el norte de la región, que dejó mucha agua, en el resto es como que de alguna manera ecualizó la distribución de lluvias de marzo. Así que no vemos tan complicado lo que pasó. Si bien es un momento que la gente quiere terminar con la cosecha y no se quiere agua, estas son lluvias estratégicas que van a jugar muy a favor del trigo, cuando en dos meses tengamos que sembrarlo”.Buenos AiresPero fuera de la zona núcleo también se reportaron problemas en áreas que el año pasado sufrieron graves inundaciones.En diálogo con Clarín, el secretario de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Pablo Ginestet, apuntó a los partidos de Azul, Olavarría, 9 de Julio y Carlos Casares como los más afectados, en especial, en lo que se refiere a los caminos rurales.VideoFuertes lluvias en la cuenca del saladoEn los dos partidos del centro de la provincia, cuya principal actividad es la ganadería, llovieron entre 180 y 200 mm el fin de semana y los pronósticos indican que podrían registrarse 100 mm más en el correr de la semana. “Es una zona en la que llovió muchísimo y está corriendo agua por todos lados, que fue donde fue el epicentro de esta tormenta del finde”, indicó.“Esta zona se inundó por el desborde de los arroyos, por lo que tiende a acumularse más rápido, pero como también tienen pendiente, se escurre con mayor velocidad. En el interín puede provocar la muerte de un animal o tener que trasladar el ganado”, explicó.En cuanto a 9 de Julio y Carlos Casares, el acumulado mensual alcanzó los 280 mm con las lluvias del último fin de semana, lo que generó “problemas con los caminos y encharcamiento en los lotes”.“En esta zona recién está arrancando la cosecha gruesa porque nos atrasamos en la siembra debido a las inundaciones del año pasado, que atrasó todo”, comentó.“No es ni cerca la magnitud de lo que pasé el año pasado, pero ya uno empieza a preocuparse porque parece lo mismo, sumando a que en todos los meses los caminos siguen estando en las mismas malas condiciones”, completó Ginestet.