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  • En un traslado sin precedentes, 30 felinos dejan el exzoo de Luján rumbo a dos santuarios en el exterior

    En un traslado sin precedentes, 30 felinos dejan el exzoo de Luján rumbo a dos santuarios en el exterior

    En un traslado sin precedentes, 30 felinos dejan el exzoo de Luján rumbo a dos santuarios en el exterior. Adentro de cajas de acero preparadas con puertas, bandejas, guillotinas y pequeñas caladuras por donde se ventilan, 30 grandes felinos abandonaron esta madrugada el exzoológico de Luján, clausurado por irregularidades desde septiembre de 2020. Las jaulas también llevan el logo de la organización que las llevará a dos santuarios en el exterior, Four Paws (Cuatro Garras).

    Un traslado de esta magnitud de tigres y leones resulta algo inédito, no solo en nuestro país, sino en todo el mundo. 
    Joe, Scar, Benjamín, Keko, Amora y Bella son solo algunos de los 15 que abordarán esta tarde un vuelo que partirá rumbo a Frankfurt, Alemania, adonde hará escala, y luego proseguirá hacia Johannesburgo, Sudáfrica. Su destino final queda a tres horas de allí: es Lionsrock, el santuario que la organización posee cerca de la ciudad de Bethlehem, en el centro de ese país. Tiene 1250 hectáreas de tierra, que Four Paws adquirió en 2006. Recibirán a nueve tigres y seis leones.
    Otros 15 –ocho tigres y siete leones– saldrán antes, a las 10, hacia el Wildanimal Sanctuary de Denver, Colorado, en Estados Unidos.

    Megaoperativo

    Horas atrás, cuatro camiones cubiertos por una bandera argentina con el logo de la empresa Servicios Logísticos Asociados (SLA) SRL salieron por el portón del exzoológico de Luján. Con las 30 cajas que contienen tigres y leones, se movieron en caravana hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Allí, en el área de carga, realizan los últimos trámites.
    En un santuario de animales, no se habla de libertad. Estos lugares, que surgieron con el objetivo de vaciar los zoológicos, son espacios para albergar animales que han permanecido en cautiverio durante mucho tiempo, también en circos, hogares, cotos de caza y más. La mayoría de ellos ya no sabrían vivir en su propio ambiente. Muchos de ellos han nacido en cautiverio y ya están humanizados. No sabrían siquiera proveerse de su propio alimento ni interactuar con otros de su especie. Morirían de hambre o serían atacados por otros animales.
    Dos premisas son fundamentales para que un lugar sea considerado un santuario. La primera de ellas es que los animales lleguen esterilizados o que sean esterilizados antes de entrar. El objetivo final no es solo proveerles de una vida digna con más espacio, compañía, clima y alimento, sino que cada animal sacado de condiciones de sufrimiento sea el último de su familia en haber nacido o vivido en esas condiciones.

    Como segunda medida, los animales no están allí para ser observados, como sí sucede durante la exhibición en zoológicos. Si bien algunos de los santuarios reciben público, los ejemplares tienen siempre la posibilidad de ocultarse y no ser vistos.
    Paralelamente, a los visitantes se les hace saber el objetivo de los santuarios y que durante el recorrido solo verán a los animales rescatados si ellos así lo eligen.
    De la mano del paradigma que crece y amplía la concepción de los animales como seres sintientes, los zoológicos dejan de ser un negocio y ya no se admite que puedan contener a esa gran cantidad de ejemplares en condiciones de encierro y sufrimiento.
    En los santuarios de Estados Unidos y Sudáfrica, los grandes felinos que sobrevivían con la mínima asistencia en Luján vivirán adentro de grandes recintos adaptados para que puedan tener todo lo necesario para vivir en paz y en libertad controlada. Algunos tienen tres hectáreas. Ya sean leones, leopardos o tigres, todos ellos al llegar son ubicados con sus propias manadas de origen o hermanos, o con quienes tengan afinidad, siempre en la búsqueda de su bienestar.
    La jornada del domingo se vivió entre el estrés y la alegría. Esta etapa del plan para sacar a los animales del exzoológico de Luján finalizará en dos días. Los minutos se cuentan, las horas para llegar a los santuarios también. Cada detalle puede fallar y poner en riesgo la vida de los ejemplares, que ayer durmieron debajo de una carpa, adentro de sus cajas individuales, pero cercanos unos a otros, de acuerdo a cómo estaban en sus respectivas jaulas. Otros ya habían sido cargados en los camiones.
    Durante todo el viernes y el sábado, cada uno de los leones y tigres fue anestesiado mediante un dardo, lanzado con una cerbatana por una de las veterinarias austríacas del equipo de Four Paws. Una vez adormecidos, se les colocaba un grueso sistema para sostenerlos y poder cargarlos entre todos hasta la caja de una camioneta. Luego, mientras se monitoreaba a cada uno de ellos para que los valores estuvieran bien y, al mismo tiempo, no despertara antes de tiempo, se colocaban en las cajas en las que hoy finalmente viajarán. Una vez adentro y con la puerta debidamente cerrada, los animales despertaban.
    Desde una pequeña abertura, se los alimenta, se los calma, se les da agua o lo que el animal necesite o necesitará durante las veinticuatro horas que durará el viaje hasta su nueva vida.
    Para ellos 30, fue la última noche en el lugar adonde la mayoría nació para vivir sin tener las condiciones básicas de su especie. Gordo y Florencia, los dos osos del exzoo de Luján, fueron los primeros en viajar y ya caminan por el bosque de Belitsa, en otro santuario en Bulgaria.
    También habrán vivido la incertidumbre y el estrés sobre lo que sucedía encerrados en las cajas, que –como ahora para los felinos– son el camino hacia una vida más parecida a la que siempre hubieran de haber tenido.

  • Día de la Virgen de Luján, patrona de Argentina: la oración para pedir su ayuda

    Día de la Virgen de Luján, patrona de Argentina: la oración para pedir su ayuda

    Día de la Virgen de Luján, patrona de Argentina: la oración para pedir su ayuda

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    Cada 8 de mayo se celebra a la Virgen de Luján. Por su historia, su figura se convirtió en una imagen emblemática del país. La oración para pedir por su intersección.
    El 8 de mayo, el catolicismo celebra con fervor el Día de la Virgen de Luján, conocida también como Nuestra Señora de Luján. Esta advocación de la Virgen María ha trascendido como un símbolo de devoción en Argentina, donde es considerada la patrona de la República Argentina y de la Gendarmería Nacional.
     
    La figura de la Virgen de Luján, con su rica historia y su profunda conexión con el pueblo argentino, ocupa un lugar especial en el corazón de los creyentes del país.
     
    Cada año, miles de devotos se movilizan para rendirle homenaje a través de la famosa peregrinación que se realiza entre los meses de septiembre y octubre. La tradicional marcha hacia la Basílica de Luján, en la provincia de Buenos Aires, es un evento que reúne a miles de personas que caminan en busca de la protección y la bendición de la Virgen, simbolizando la fe y la unidad de los argentinos.
     
    La figura de la Virgen de Luján no solo tiene un fuerte impacto espiritual, sino también cultural; la historia de Nuestra Señora de Luján comienza en el año 1628, cuando un ciudadano portugués radicado en Santiago del Estero llamado Antonio Farías Sáa cedió una de sus haciendas en honor a la Virgen María, estableciendo así una conexión trascendental con la historia de la devoción argentina.
    Llegada de la imagen de la Virgen: un destino divino
    La devoción por la Virgen de Luján tiene sus raíces en un hecho histórico que ocurrió en 1628. Según relata la ACI Prensa, el fiel Antonio Farías Sáa ordenó a un amigo que residía en Brasil que le enviara una imagen de la Inmaculada Concepción de María. Dos años después, llegaron al puerto de Buenos Aires dos figuras creadas con un material denominado terracota. «El paquete había partido de San Pablo y consistía en dos cuerpos de 38 centímetros, con figuras de nubes, cuatro ángeles, una luna y un manto azul que la Virgen sostenía con sus manos», señala la misma fuente.
     
    Las imágenes fueron colocadas en cajones individuales, y el viaje hacia Sumampa, Santiago del Estero, comenzó en carretas. Sin embargo, al pasar por Zelaya, en el partido de Pilar, uno de los carros sufrió un extraño percance. A pesar de los esfuerzos por empujar el vehículo, este se detuvo de manera inexplicable. Los intentos de aliviar el peso de la carga retirando algunos paquetes no resolvían el problema, lo que sumaba un aire de misterio al incidente.
     
    Fue en ese momento cuando los vecinos del lugar se acercaron a ver qué sucedía. Al abrir uno de los cajones, descubrieron las dos estatuas de la Virgen María, lo que generó un sentimiento de asombro y devoción. Fue entonces cuando los lugareños interpretaron el suceso como una señal divina: «Era la voluntad de la Santa Madre quedarse en ese sitio a la orilla del río Luján». Así fue como, con el paso del tiempo, ese lugar pasó a ser conocido como el Pasaje de la Virgen, y la devoción por esta imagen creció rápidamente.
     
    La Basílica de Luján: un santuario de fe en el corazón de Argentina
    Con el tiempo, el lugar donde se descubrió la imagen fue consagrado y, a pocos kilómetros de allí, se construyó la imponente Basílica de Luján, un santuario que hoy en día recibe a millones de peregrinos. La estatua de la Virgen de Luján, de 38 centímetros de altura, sigue siendo venerada en el altar de esta majestuosa iglesia. «Dicha estatua, de 38 centímetros de altura, todavía se conserva en la Basílica de Luján, que fue construida a cinco leguas del sitio donde se colocó la pequeña escultura por primera vez», señala la tradición.
     
    Dicha Basílica, que se erige como uno de los principales puntos de atracción religiosa y turística del país, simboliza la fe inquebrantable de los argentinos y la devoción por la Virgen. Cada año, miles de peregrinos se acercan para pedirle protección, realizar promesas o simplemente rendirle homenaje. La Virgen de Luján se mantiene como un faro de esperanza y fe en la historia de la nación, siendo testigo del paso de los siglos y de los desafíos que ha enfrentado el pueblo argentino.
     
    Desde su origen en 1628 hasta el presente, la Virgen de Luján sigue siendo un símbolo que une a los argentinos en su fe y tradición.
    La oración de Nuestra Señora de Luján
     
    Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra Patria; hoy a lzamos nuestros ojos y nuestros brazos hacia tí… Madre de la Esperanza, de los pobres y de los peregrinos, escúchanos…
     
    Hoy te pedimos por Argentina, por nuestro pueblo. Ilumina nuestra patria con el sol de justicia, con la luz de una mañana nueva, que es la luz de Jesús. Enciende el fuego nuevo del amor entre hermanos.
     
    Unidos estamos bajo la celeste y blanca de nuestra bandera, y los colores de tu manto, para contarte que: hoy falta el pan material en muchas, muchas casas, pero también falta el pan de la verdad y la justicia en muchas mentes. Falta el pan del amor entre hermanos y falta el pan de Jesús en los corazones.
     
    Te pedimos madre, que extingas el odio, que ahogues las ambiciones desmedidas, que arranques el ansia febril de solamente los bienes materiales y derrama sobre nuestro suelo, la semilla de la humildad, de la comprensión. Ahoga la mala hierba de la soberbia, que ningún Caín pueda plantar su tienda sobre nuestro suelo, pero tampoco que ningún Abel inocente bañe con su sangre nuestras calles.
     
    Haz madre que comprendamos que somos hermanos, nacidos bajo un mismo cielo, y bajo una misma bandera. Que sufrimos todos juntos las mismas penas y las mismas alegrías. Ilumina nuestra esperanza, alivia nuestra pobreza material y espiritual y que tomados de tu mano digamos más fuerte que nunca: ¡ARGENTINA! ¡ARGENTINA, CANTA Y CAMINA!