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  • Orgullo uruguayense: la marca local «Uruguaí» sacó puntaje perfecto y ganó el Primer Mundial de la Yerba Mate

    Orgullo uruguayense: la marca local «Uruguaí» sacó puntaje perfecto y ganó el Primer Mundial de la Yerba Mate

    Orgullo uruguayense: la marca local «Uruguaí» sacó puntaje perfecto y ganó el Primer Mundial de la Yerba Mate

    Su variedad Uruguaí Premium se alzó con la distinción «Gran Oro» tras obtener 100 puntos sobre 100, la calificación más alta de todo el certamen. El evento internacional se desarrolló este fin de semana en el Museo del Mate en Buenos Aires, donde se evaluaron más de 420 muestras.

    CONCEPCIÓN DEL URUGUAY— En un hito histórico para la producción y el emprendedurismo de La Histórica, la marca local Uruguaí alcanzó la máxima consagración internacional al quedarse con el galardón principal en el Primer Mundial de la Yerba Mate, celebrado este fin de semana en las instalaciones del Museo del Mate, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
    La variedad insignia de la firma local, Uruguaí Premium, no solo recibió la distinción Gran Oro (el máximo eslabón de la competencia), sino que además rompió todos los esquemas técnicos al lograr la puntuación más alta de todo el certamen: 100 puntos sobre 100 posibles, convirtiéndose en la yerba perfecta a ojos del exigente jurado.
    Una competencia de escala global
    El Mundial de la Yerba Mate se consolidó en esta primera edición como el encuentro internacional más importante dedicado exclusivamente a catar, evaluar y distinguir la calidad del producto madre de la región. Durante tres intensas jornadas de cata a ciegas, un comité de sommelieres y especialistas técnicos analizó más de 420 muestras de marcas provenientes de diferentes países y cuencas yerbateras.
    El sistema de evaluación clasificó los productos bajo rigurosos estándares sensoriales en cuatro categorías de Bronce, Plata, Oro y Gran Oro (Máxima distinción, obtenida por la firma uruguayense)
    El meteórico ascenso de una marca joven
    El reconocimiento obtenido por Uruguaí adquiere un valor doblemente especial si se tiene en cuenta la juventud del proyecto: la marca desembarcó en el mercado comercial en diciembre de 2025. En apenas seis meses de vida, logró codearse y superar a los gigantes históricos de la industria yerbatera internacional.
    Desde su génesis en Concepción del Uruguay, la empresa apostó por un concepto claro: ofrecer una yerba de estilo uruguayo (despalada, de molienda fina y con un perfil sensorial intenso), elaborada bajo estrictos procesos de selección en Brasil y orientada a los materos que buscan una experiencia equilibrada, duradera y de alta gama. La línea Premium ganadora se destaca por un estacionamiento natural diferencial que garantiza suavidad al paladar, aroma persistente y un rendimiento óptimo de principio a fin de la cebada.
    «Supera cualquier expectativa»
    “Este reconocimiento nos llena de orgullo porque es el resultado del trabajo, la dedicación y la búsqueda constante de calidad. Haber participado del primer Mundial de la Yerba Mate ya era un desafío enorme; obtener el máximo premio y la mejor puntuación de toda la competencia supera cualquier expectativa”, manifestaron con emoción desde la dirección de la firma uruguayense.
    Con esta histórica medalla ecuménica, Uruguaí no solo festeja un despegue comercial sin precedentes, sino que mete de lleno el nombre de Concepción del Uruguay en las páginas doradas del mapa yerbatero mundial.

  • Almagro vs CACE: con DNI en la mano y sin mate – El Miércoles Digital

    Almagro vs CACE: con DNI en la mano y sin mate – El Miércoles Digital

    Almagro vs CACE: con DNI en la mano y sin mate – El Miércoles Digital

    Para el partido de la Liga local que se desarrollará en el estadio Núñez, desde  la Policía de Entre Ríos anunciaron medidas restrictivas para ambas parcialidades.
     

     
    Con motivo de disputarse este domingo 31 de mayo la 11ª fecha del Torneo Apertura de Primera División en el Estadio “Manuel y Ramón Núñez” del Club Atlético Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay, donde se medirán Almagro vs Club Atlético Colonia Elía, la Jefatura Departamental Uruguay informa a la comunidad y a los concurrentes los puntos fundamentales a tener en cuenta para el ingreso y desarrollo del espectáculo:
    HORARIOS Y DESARROLLO DEL EVENTO
    • 13: Apertura de las puertas del estadio para el ingreso de ambas parcialidades.• 15: Inicio del encuentro futbolístico.
    ACCESOS AL ESTADIO
    • Público Local (Club Atlético Almagro): Accederá de forma exclusiva por el portón ubicado en calle Perú. El único corredor habilitado para esta parcialidad será por calle Perú y Bulevar Irigoyen.
    • Público Visitante (Club Atlético Colonia Elía): Accederá al estadio por el portón ubicado sobre Avenida 25 de Junio.
    Control Obligatorio (Tribuna Segura): Sin excepción, toda persona que pretenda ingresar al estadio deberá hacerlo con entrada en mano y acompañada de su Documento Nacional de Identidad (DNI) físico, ya que se aplicarán terminales de control del programa nacional «Tribuna Segura» en ambos accesos.
    CORTES DE TRÁNSITO VEHICULAR
    A partir de las 13, se dispondrán los siguientes cortes preventivos en el perímetro del estadio:• Calle Santa María de Oro y Santa Teresita.• Calle Santa María de Oro y Teniente 1º Ibáñez.• Calle Santa María de Oro y Pablo Lorentz.
    RESTRICCIONES Y PROHIBICIONES DE INGRESO
    Para garantizar la seguridad pública, se encuentra totalmente prohibido el ingreso de los siguientes elementos:• Pirotecnia de cualquier tipo (sonora, lumínica, de humo, etc.).• Envases de vidrio y bebidas alcohólicas.• Equipos de mate (termos y mates).• Ningún tipo de banderas.• Papel picado y rollos de papel (a fin de evitar posibles focos ígneos).• Paraguas, sombrillas y objetos contundentes.• Nota: Se retendrá en los ingresos cualquier otro elemento que no esté detallado pero que pueda constituir un riesgo para la integridad física de los presentes.• Ningún tipo de instrumento de percusión, viento, etc.
    DESCONCENTRACIÓN DEL PÚBLICO
    Finalizado el partido, la parcialidad visitante desconcentrará en primer lugar. El público local deberá aguardar dentro del estadio un tiempo mínimo de quince (15) minutos por razones de seguridad, hasta que las arterias linderas queden liberadas.
    CONSIDERACIONES GENERALES Y PEDIDO ESPECIAL
    • Monitoreo Tecnológico: La Policía de Entre Ríos contará con el despliegue de una Unidad Operativa móvil provista de cámaras de seguridad fijas y móviles, que permitirán el monitoreo fílmico constante y el seguimiento del público antes, durante y después del evento.• Comportamiento en Tribunas: Se solicita expresamente al público evitar subirse, treparse o dañar los alambrados y cercos perimetrales. Estas conductas, además de ser peligrosas para la integridad física, generan costosas reparaciones a los clubes y pueden ser pasibles de sanciones o informes por parte del árbitro del encuentro, derivando en multas económicas o la suspensión del estadio.
    “La pasión por el fútbol no se debe confundir con la violencia. Que la rotura de perímetros o conductas indebidas no arruinen los festejos ni la pasión del deporte.”
    Fuente: Policía de E.R.

     
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  • No acostumbrarse a que el frío mate – El Miércoles Digital

    No acostumbrarse a que el frío mate – El Miércoles Digital

    No acostumbrarse a que el frío mate – El Miércoles Digital

    El autor de este texto tomó como eje disparador lo que sucedió hace pocas horas en la ciudad de Concordia donde dos niños de 5 y 6 años murieron en el incendio de una vivienda precaria. En las siguientes letras reflexiona al respecto y lo que pasa con la sociedad con hechos de este tipo.
    Por NAHUEL MACIEL (*)
    El frío nunca entra solamente por las hendijas de una casa. Entra también por las grietas invisibles de una sociedad que aprende a convivir con el dolor ajeno como quien se acostumbra a una lluvia persistente. Se cuela por las demoras de un Estado que llega tarde, por la indiferencia que endurece el corazón y por esa costumbre propia de la indiferencia de transformar tragedias evitables en simples noticias de invierno.
    Cada otoño-invierno entrerriano desciende como un animal silencioso sobre los barrios más humildes. Y allí, donde las paredes transpiran humedad y las chapas tiemblan con el viento, miles de familias improvisan pequeñas batallas contra la intemperie: una hornalla encendida toda la noche, un brasero armado con desesperación, cables viejos atados como si pudieran sostener algo más que electricidad, una estufa cansada de resistir tantos inviernos. Entonces el humo reemplaza al aire. El fuego deja de ser refugio y se convierte en amenaza. Y la madrugada termina en sirenas, hospitales y cementerios.
    Hace apenas unas horas, en Concordia, dos niños murieron en el incendio de una vivienda precaria. Tenían cinco y seis años. Eran apenas dos pequeñas llamas intentando crecer en medio del frío. Sus nombres todavía deben flotar en el aire helado de un barrio que seguramente ya conocía el hambre, las goteras y el barro mucho antes de conocer esta tragedia. Todo indica que el origen estuvo relacionado con las precarias condiciones de calefacción. Pero lo verdaderamente insoportable no es solo la muerte: es la repetición. La sensación amarga de escribir cada otoño-invierno las mismas crónicas, como si el frío fuese un destino inevitable y no una realidad que puede enfrentarse con sensibilidad, decisión política y organización comunitaria.
    En la Patagonia lo entendieron hace décadas. Allí, donde el viento corta la piel como una navaja y las madrugadas parecen hechas de hielo puro, existe el Plan Leña o Plan Calor. Una política sencilla, humana y profundamente digna: garantizar que las familias vulnerables tengan acceso a leña y, en muchos casos, a salamandras sociales para calefaccionarse de manera segura. No se trata de demagogia ni de un gesto paternalista. Se trata de cuidar la vida. De impedir que la pobreza tenga olor a humo y sabor a ceniza.
    Puede parecer una propuesta pequeña frente a las enormes discusiones nacionales sobre inflación, déficit o economía. Pero hay políticas que no se miden por el volumen de los discursos sino por la cantidad de abrazos invisibles que ofrecen. Y pocas cosas resultan tan obscenas como permitir que alguien muera de frío o intoxicado en una provincia que posee recursos naturales, estructura estatal y capacidad suficiente para evitarlo.
    En Entre Ríos, como en tantas otras provincias, los municipios conocen perfectamente el mapa de la vulnerabilidad. Saben dónde viven los adultos mayores solos, las familias numerosas, las madres que acuestan a sus hijos vestidos porque las frazadas no alcanzan, los hogares donde el invierno entra sin pedir permiso. Los relevamientos ya existen. Lo que falta es convertir ese conocimiento en una decisión política capaz de caminar las calles y golpear las puertas antes de que llegue la tragedia.
    Porque el invierno no espera licitaciones eternas ni discusiones burocráticas. Llega como una sombra húmeda que se mete debajo de las camas, endurece las manos y vuelve más larga la noche de quienes ya viven demasiado cerca de la intemperie. Por eso un programa de leña social no debería verse como un gasto o una extravagancia, sino como una forma elemental de dignidad humana. Como una política pública que entiende que el calor también es un derecho.
    Y la idea posee una lógica tan práctica como solidaria. Muchos municipios deben retirar eucaliptos y otras especies exóticas por razones ambientales. Allí donde hoy hay ramas descartadas, mañana podría haber brasas encendidas en una cocina humilde. Operarios municipales capacitados podrían transformar esos árboles en abrigo. Lo que para algunos es poda, para otros puede ser supervivencia.
    Un solo eucalipto -enseñan los expertos- puede producir cientos de kilos de leña. Traducido al idioma de la necesidad: semanas enteras de calor para una familia que de otro modo tendría que elegir entre comer o calefaccionarse. Porque la pobreza siempre obliga a elegir qué dolor soportar primero.
    Pero el desafío no termina en repartir leña. Hace falta también tejer comunidad. Muchas familias no pueden trasladar treinta kilos diarios de leña. Allí aparece la importancia de una red solidaria entre municipios, clubes, parroquias, escuelas, centros vecinales y organizaciones sociales. Porque el calor no siempre nace del fuego: muchas veces nace de la mano tendida de otro ser humano.
    Incluso sería posible ir más lejos. Las escuelas técnicas podrían fabricar salamandras de bajo costo. Los talleres de unidades penales podrían participar de su construcción. Los ejemplos sobran cuando existe voluntad colectiva. Lo verdaderamente urgente es impedir que la pobreza siga condenando a miles de personas a calefaccionarse como hace más de un siglo.
    Existe una frase brutal que suele repetirse: “el frío mata”. Pero no es del todo cierta. Lo que mata es la desigualdad. Mata una vivienda que no abriga. Mata la ausencia de políticas preventivas. Mata la resignación de creer que siempre habrá víctimas inevitables cuando bajan las temperaturas.
    Cada niño que muere en un incendio doméstico provocado por calefacción precaria es una derrota colectiva. Es el fracaso de una gestión de gobierno que no entiende que el Estado está para cuidar. Es la frustración de una sociedad que todavía no aprendió que cuidar también es gobernar. Cada niño o anciano intoxicado por monóxido es una alarma moral que ningún Estado debería ignorar. Y cada invierno que transcurre sin un programa integral de asistencia térmica es una oportunidad perdida para demostrar que la política aún puede servir para proteger la vida.
    Tal vez la verdadera grandeza de una sociedad no se mida por el crecimiento de su economía, ni por el insulto del gobernante de turno, sino por la cantidad de abrigo que ofrece a quienes tiemblan. Porque mientras algunos discuten estadísticas, hay hogares donde la noche se enfrenta -con suerte- con una manta fina, paredes húmedas y el miedo silencioso de no despertar porque el humo apaga incluso la esperanza.
    Entre Ríos no debería acostumbrarse jamás a eso. Porque una comunidad que deja solos a sus hijos frente al frío comienza lentamente a congelar también su propia humanidad. Entre Ríos no debería acostumbrarse a eso.
     
    (*). Periodista. El texto fue publicado en Análisis de Paraná. Se reproduce por gentileza de su autor.

     
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