Una ganadería con menos animales: el stock vacuno argentino es el más bajo en casi una década y media
El rodeo vacuno sigue cayendo: según el Sigsa (Senasa), las existencias de ganado al 31 de diciembre del 2025 totalizaban 50,9 millones de cabezas, es decir, 705.000 animales (-1,4%) menos que a igual fecha del año 2024.Se calcula la cantidad de vacas en 21,56 millones de cabezas, 530.000 (-2,4%) menos que el año anterior, mientras que el stock de terneros es de 14,4 millones, unas 200.000 cabezas menos (-1,4%) que a fines del 2024.La relación ternero/vaca es 66,9%, apenas por encima del 66,1% registrado durante el año previo. Sorprende, en tanto, la nueva caída del número de novillos, categoría que desciende por cuarto año consecutivo: a diciembre pasado se contabilizaron 2,1 millones de animales en esta categoría, 140 mil menos (-6%) que en 2024.En cambio, creció el stock de novillitos en 134.000 cabezas (+2,9%) con respecto a un año atrás. ¿Más animales en recría?Por su parte, el stock de vaquillonas, pese a la elevada faena de esta categoría en 2025, se mantiene sin cambios.Pero el dato saliente de este rodeo de 50,9 millones de cabezas es que se trata del más bajo de los últimos 14 años y que hay alrededor de cuatro millones de cabezas por debajo del máximo alcanzado en 2018.La liquidación ganadera ha ido demasiado lejos y el punto de partida de la recomposición del rodeo es muy bajo.De acuerdo con estos registros oficiales, el destete 2026 ya en curso podría llegar a los 14,5-14,6 millones de crías, un volumen que ha sido superado en 11 oportunidades en los últimos 20 años.En el primer trimestre del año, la salida de terneros y terneras de los campos, con destino a cría o engorde, totalizó las 2,2 millones de cabezas, 11% menos que en el mismo lapso del año pasado y 24% abajo de 2023, cuando se produjo una salida masiva a raíz de la sequía.Si se considera que el destete de este año estaría alrededor de los 14,5 millones de terneros, levemente por debajo de 2025, la caída observada en el número de animales de esta categoría comercializados en los primeros meses del año indicaría que estaríamos ante las primeras señales de una fase de retención del ciclo ganadero.De todos modos, hay que esperar algunos meses más para hablar de retención, porque esta retracción en la oferta de terneros, a favor de los altos precios y del buen estado de los campos, podría moderarse en los próximos meses.Todo indica que este año las ventas del criador se darán en forma “escalonada”, de acuerdo con los costos de explotación y los gastos necesarios para un determinado nivel de vida.Esta baja en el número de terneros salidos de los campos de cría entre enero y marzo está en línea con la fuerte caída en los envíos de ganado a faena (-7%) y con el notable aumento en el stock de animales encerrados en los feedlots, que a principios de marzo se ubicaba un 6% por encima de febrero y 10% arriba de un año atrás.Hay retención en los campos y en los corrales; por ahora se incrementan más los kilos agregados a los animales que el número de cabezas en stock.La tendencia de la oferta ganadera en el primer trimestre del año permitiría proyectar una faena anual de 12,7 millones a 12,8 millones de novillos, un número menor al del año pasado y una producción de carne vacuna de alrededor de los 2,9 millones de toneladas.La exportación sería de 850.000 toneladas y el consumo, de 42 a 43 kilos per cápita. La caída en la faena afectará inevitablemente a la exportación y al consumo.
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Una ganadería con menos animales: el stock vacuno argentino es el más bajo en casi una década y media
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Cada vez cuesta más ser de clase media en CABA: hay que ganar al menos $ 2,3 millones por mes sin alquiler
Cada vez cuesta más ser de clase media en CABA: hay que ganar al menos $ 2,3 millones por mes sin alquiler
Por el salto de los precios de las tarifas, como combustibles, transporte, electricidad y los gastos en los colegios privados, en la Ciudad de Buenos Aires se encareció el costo para ser de clase media.Sin tener en cuenta el alquiler, una familia tipo (matrimonio y dos hijos menores) necesitó ganar 3,3% más el mes pasado: de $ 2.269.215 mensuales en febrero pasó a $ 2.342.860 el nuevo piso el mes pasado ($ 73.645 más) para ser de clase media, de acuerdo a los datos del Instituto de Estadística y Censos. La inflación promedio fue del 3%.Si se suma el costo de un alquiler, el umbral trepa a más de $ 3.450.000 mensuales.En tanto, la canasta familiar de indigencia pegó un salto en marzo con el 2,9% y la de pobreza el 3,5% por el incremento de los servicios, por encima de la inflación promedio que fue del 3%.Por su parte, para no ser pobre, los ingresos de una familia tipo debieron superar los $ 1.489.829 versus $1.440.147 en febrero. Y más de $ 814.709 versus $ 791.579 para no ser indigente.Entre los valores de pobreza y los de clase media se ubicaron los sectores vulnerables y medios frágiles.En promedio, los alquileres de departamentos usados en CABA, en el cuarto trimestre de 2025, fueron $ 484.985 (1 ambiente), $ 658.196 (2 ambientes) y $ 1.008.258 (3 ambientes), lo que eleva el valor de la canasta de pobreza entre los que deben afrontar un alquiler.En enero-marzo, los alquileres subieron en promedio el 8,3% y un 35,1% interanual.Así, con el alquiler de un departamento modesto (2 o 3 ambientes), esa misma familia tipo (dos adultos y dos hijos menores) tendría que haber recibido ingresos por encima de $ 2.400.000 para no ser considerada pobre y más de $ 3.450.000 mensuales para pertenecer a la clase media (alquiler de 3 ambientes).Estos valores promedio varían según los servicios que hayan adquirido las personas o familias, como medicina o colegios privados, automóviles o vivienda (propietario o inquilino). Se estima que el 35% de los que viven en los hogares porteños son inquilinos.La inflación porteña viene arrojando porcentajes más elevados en los rubros vinculados a los servicios porque se mide sobre una estructura de gastos más actualizada. Y muestra que, hacia el final de 2025, se estancó la reducción de la pobreza mientras creció la indigencia. Con estos nuevos datos del primer trimestre de 2026, se estima que la pobreza y la indigencia deberían haber aumentado.Estos ingresos corresponden a una pareja de mujer y varón de 35 años, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años.