Etiqueta: militar

  • Corrupción en la Casa Militar: “Si jugás con los amigos, te van a llegar los caramelos”

    Corrupción en la Casa Militar: “Si jugás con los amigos, te van a llegar los caramelos”

    Corrupción en la Casa Militar: “Si jugás con los amigos, te van a llegar los caramelos”

    Al igual que una caja negra que revela con detalle las causas de un accidente aéreo tiempo después de ocurrido, una serie de conversaciones telefónicas expone una compleja red de complicidades en las oficinas encargadas de gestionar los aviones oficiales. En estos diálogos emerge una lista de nombres y cargos, que va desde funcionarios nacionales hasta empresarios del sector, quienes más que competir por contratos parecen coordinar sus movimientos al margen de los organismos de control. Lo que queda en evidencia es un engranaje en el que la corrupción no es una falla del sistema, sino su principal motor.

    Clarín accedió a detalles y documentos sobre el cuestionado proceso de compra de un avión Embraer ERJ-140LR, por el cual la Fuerza Aérea pagó el año pasado 4 millones de dólares, cuando uno similar costaba 2,3 millones, y que ya estaba pintado por el proveedor elegido antes de finalizar la adjudicación. Ese caso es sólo uno entre decenas de contrataciones sospechosas.
    Los audios obtenidos por este diario fueron la primera pista para reconstruir los negocios con la flota aérea presidencial y también con otros organismos. Cerca de 30 gigabytes de información recopilada durante casi tres años, entre audios, documentos, fotografías y videos, revelan cómo un empresario con acceso a un grupo de compañías y con la colaboración de funcionarios nacionales manipulaba licitaciones para repartirse sobreprecios.
    En cuestión de minutos, el lobbista aeronáutico y empleado formal del Ministerio de Justicia, Claudio Rubén Cavina, deja entrever a su interlocutor, un funcionario vinculado a la aeronáutica presidencial, que hay un esquema funcionando. Como dijo Cristina Kirchner a José López sobre los negociados heredados de su esposo: “él podía ser parte del problema o de la solución”.
    En las conversaciones, cuyos fragmentos más elocuentes se presentan hoy, Cavina intenta incorporar a su interlocutor al «sistema» de corrupción en la compra de aeronaves, mantenimiento y repuestos del Estado Nacional, cuyo entramado está distribuido en oficinas públicas estratégicas. Con los cambios de gobierno y funcionarios, la organización presuntamente delictiva debía reclutar nuevamente a sus colaboradores para asegurar la aprobación de contratos, desde las especificaciones técnicas y dictámenes jurídicos hasta la autorización de pagos.
    “Hace un tiempito me llamaron de la Casa Militar para ver si podía dar una mano con algunos temas”, dice Cavina. “Lo que hace falta es armar un equipo de trabajo. Yo te ofrezco el know how. Me gustaría, si puedo ayudar, que todo fluya”.
    “Entonces, el general Sebastián Ignacio Ibáñez, jefe de la Casa Militar, me planteó que ‘no sabía cómo hablar contigo’. Yo sólo quiero que todo salga bien, que no haya problemas, que trabajemos con gente que responda”, agrega. Cavina insiste en que el interés de Ibáñez es el mismo que el de su interlocutor: formar un equipo eficiente.
    En ese monólogo, Cavina menciona a proveedores conocidos y confiables, como Fabián Oyarbide, dueño de la empresa Redimec SA, y Masuma, encabezada por los hermanos Torres, además de Pacific Ocean, que califica como gente seria.
    También critica al empresario Jaime Mejía, presidente de Aras Aero, por haber violado una advertencia para hablar sólo de temas técnicos, señalando: “recontra abrió la boca”.
    Minutos después, advierte sobre conductas que pueden poner en riesgo la imagen del grupo: “Un proveedor me dijo: ‘cuídense de este varón, que anda diciendo que paga al subsecretario’. Eso no puede pasar. Hay que cuidar la imagen”. Una muestra de que el grupo protege a sus miembros.
    A partir de ahí desfila una serie de nombres de funcionarios y exfuncionarios relacionados con la gestión de aeronaves y empresarios que abastecen al Estado y a la organización parasitaria. Entre ellos, “Florencia” Gastaldi (exdirectora general de Logística), Leonardo Barone (exdirector general de Logística), Martín Rodrigo (exdirector de Medios Aéreos), Julián Massolo (exsubsecretario de Planificación General), y Marcelo Bagniole, un empresario de larga data que negocia sobreprecios y conecta a proveedores con funcionarios.
    Cavina identifica a Bagniole como “quien vendió al Estado el Tango-01, el avión presidencial durante las presidencias de Carlos Menem”, clave en el esquema fraudulento.
    El foco se concentra en Marcelo Oscar Bagniole, quien mantiene contactos con el brigadier general Xavier Julián Isaac, exjefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea y del Estado Mayor Conjunto, y posee vínculos con varias empresas. Bagniole se reunió con Fabio Adrián Lamas, exdirector de Mantenimiento, y Gustavo Gastón Rodero, exdirector de Planificación y Mantenimiento de la Dirección General de Logística, es decir, con piezas fundamentales del sistema de negocios ilegales.
    Se mencionan además a Fabián Ricardo Barbieri, exdirector de la Dirección de Logística, a Jorge Jesús Antelo, brigadier y exsecretario de Estrategia de la Jefatura de Gabinete durante la presidencia de Javier Milei, y a otros funcionarios que facilitaban el control y la distribución de los beneficios.
    Cavina señala la importancia de colocar a un oficial de la Fuerza Aérea para poner “en orden a todos”, cuestionando que la jefatura de la Agrupación Aérea esté en manos de alguien sin la experiencia adecuada, en referencia a Florencia Gastaldi.
    El 25 de mayo de 2023, Barone y Juan Pablo Pinto realizaron un vuelo a baja altura con el recién llegado ARG

  • Las incendiarias declaraciones de Victoria Villarruel por la compra de un avión militar en mal estado al doble de su precio

    Las incendiarias declaraciones de Victoria Villarruel por la compra de un avión militar en mal estado al doble de su precio

    Las incendiarias declaraciones de Victoria Villarruel por la compra de un avión militar en mal estado al doble de su precio

    Los detalles de la polémica compra de un avión Embraer ERJ-140LR, revelados por Clarín, desataron un fuerte descargo de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, a través de su cuenta en X. Criticando duramente al Gobierno en el que forma parte, pero desde una clara distancia con la Casa Rosada, Villarruel sostuvo que «varios años atrás, por mucho menos, renunciaban todos los implicados».

    Sus contundentes comentarios se publicaron en respuesta a una noticia difundida por la cuenta oficial de Clarín en X, que informaba sobre la licitación pública en el Exterior 40/03-002-LPU25 para “la compra de una aeronave de transporte mediano”.
    Bajo esa publicación, la presidenta del Senado expresó: «Gravísimo, varios años atrás, por mucho menos, renunciaban todos los implicados. Mientras, los sueldos del personal militar están en el subsuelo y su obra social totalmente quebrada. ¿A quién responden estos uniformados?».
    Además de mostrar su indignación por las condiciones de la adquisición, valuada en 2.300.000 dólares pero pagada en 4.085.000, Villarruel denunció la delicada situación salarial del sector militar, cuyos sueldos «están en el subsuelo» y cuentan con una obra social «totalmente quebrada», en referencia a la crítica situación interna de OSFA.
    Finalmente, la vicepresidenta cuestionó a los responsables del proceso: «¿A quién responden estos uniformados?».
    Posteriormente, ante diversas respuestas en su contra, mayoritariamente de seguidores oficialistas, Villarruel amplió su crítica. Aprovechando un comentario favorable, sostuvo: «Todas cuentas con pocos usuarios. Nunca pensé que iban a defender lo indefendible. Nada más casta que eso». De esta manera, la segunda autoridad del Gobierno (al menos en el papel) focalizó sus críticas en quienes defendieron la compra y aludió nuevamente a una supuesta “casta” dentro del oficialismo.
    Según lo revelado por Clarín, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) llevó adelante la adquisición del avión Embraer ERJ-140LR en medio de numerosas irregularidades administrativas, técnicas y financieras.
    La FAA pagó 4.085.000 dólares por la aeronave, cuando un modelo idéntico y en mejores condiciones se valoraba en el mercado en 2.300.000 dólares, lo que implica un sobreprecio de 1.785.000 dólares, es decir, casi un 50% más.
    Asimismo, el presupuesto inicial se estableció en 3,9 millones de dólares para evitar el control del Ministerio de Defensa, que es obligatorio para compras superiores a los 4 millones. El proceso de licitación se resolvió en apenas dos semanas, beneficiando a la empresa Regional One Inc.
    Se detectó además que el avión ya estaba pintado con los colores de la FAA desde 2023, dos años antes de la apertura formal del concurso de ofertas en mayo de 2025. Las inspecciones técnicas revelaron que la aeronave presentaba óxido y corrosión en los frenos, fugas de aceite en el motor, manchas de combustible en las alas y un desgaste excesivo en los controles de mando.
    Como responsables de esta controvertida compra fueron señalados Xavier Julián Isaac, exjefe del Estado Mayor; Francisco Edgardo Leguiza, comandante de Material; el asesor civil Daniel Sergio Burlas; y Rubén Ángel Morado, encargado de la administración financiera.