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  • Cuota Hilton: diez frigoríficos se quedaron con el 70% de un negocio de más de US$ 400 millones

    Cuota Hilton: diez frigoríficos se quedaron con el 70% de un negocio de más de US$ 400 millones

    Cuota Hilton: diez frigoríficos se quedaron con el 70% de un negocio de más de US$ 400 millones

    El Gobierno nacional asignó a diez frigoríficos el 69% de la Cuota Hilton, un cupo arancelario especial de 29.500 toneladas para la exportación de carne vacuna premium hacia la Unión Europea y el Reino Unido en la campaña comercial 2026/27. En el ciclo anterior, esta cuota generó ingresos superiores a los 400 millones de dólares.

    La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca distribuyó, mediante la resolución 105/2026 publicada en el Boletín Oficial, un total de 29.499 toneladas entre 81 firmas. De ellas, 44 corresponden a frigoríficos y 37 a los llamados “proyectos conjuntos”. Además, se incorporaron 15 nuevos participantes a esta campaña exportadora.
    Dentro del total asignado, 26.450 toneladas se destinaron a la categoría industria, en la que apenas 10 empresas concentraron 16.772 toneladas, es decir, el 69% del volumen para exportar.
    Swift Argentina fue la firma más beneficiada, con 3.510 toneladas, seguida por Frigorífico Rioplatense con 2.358 toneladas y Arre Beef con 2.227 toneladas. A continuación se ubicaron Frigorífico Gorina (2.219 t), Quickfood (1.502 t), Azul Natural Beef (1.461 t), SA Import. y Export. de la Patagonia (1.235 t), Coto Cicsa (1.197 t) y Compañía Bernal (1.059 t).
    En cuanto a los “Proyectos Conjuntos”, asociaciones de productores que exportan de manera directa, se asignaron 2.938 toneladas. Las empresas más favorecidas fueron Malefu Agropecuaria (422 t), Agrupación de Agricultores ULSA (365 t) y Carnes Virreyes (282 t).
    Por otro lado, Agricultura informó que las exportaciones certificadas bajo la Cuota Hilton para el período 2025/26 alcanzaron las 29.388,86 toneladas de las 29.389 toneladas habilitadas, lo que representa una ejecución del 100%. Sumando las toneladas exportadas al Reino Unido, Argentina llegó a un total de 29.499 toneladas de su contingente original de 29.500, distribuido tras el proceso del Brexit.
    El valor FOB de las exportaciones totales ascendió a aproximadamente 406 millones de dólares, un 16% más que en la campaña 2025/26. Desde abril de este año, los precios promedio para los cortes de rump & loin (lomo, bife angosto, cuadril y derivados) alcanzaron los 20.000 dólares por tonelada.
    ### Exportaciones
    Las exportaciones de carne vacuna y menudencias mostraron un crecimiento destacado en los primeros cinco meses del año, con un aumento interanual del 44,7%, alcanzando un valor de 1.833 millones de dólares, impulsado por una significativa suba en los precios internacionales, informó el Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC).
    En volumen, el incremento fue del 8%, totalizando 271.400 toneladas peso producto. Considerando los últimos 12 meses, desde junio de 2025 hasta mayo de 2026, los envíos sumaron 733.990 toneladas peso producto por un valor de 4.453 millones de dólares.
    El precio promedio de exportación de carne bovina refrigerada y congelada en mayo fue de 7.251 dólares por tonelada, un 4,3% superior al registrado en abril y un 32,4% más alto que en mayo del año pasado, cuando se ubicó en 5.477 dólares por tonelada.
    “El precio, que alcanzó un pico de 6.300 dólares por tonelada en abril de 2022, había experimentado una caída hasta un piso de 3.740 dólares a mediados de 2024. En 2025 comenzó una recuperación progresiva que llevó a un valor máximo cercano a los 7.250 dólares en mayo de 2026”, destacó el ABC.

  • Agua va, negocio viene: la pausa de rehidratación, el último invento del fútbol moderno me hace engordar

    Agua va, negocio viene: la pausa de rehidratación, el último invento del fútbol moderno me hace engordar

    Agua va, negocio viene: la pausa de rehidratación, el último invento del fútbol moderno me hace engordar

    “El fútbol italiano me hace engordar”, decía con fina ironía Ángel Cappa, quien con una pizca de maldad dejaba claro su desdén. Explicaba que el Calcio lo aburría y que por eso se levantaba una y otra vez a buscar algo de la heladera. Me sucede algo similar. El cooling break, ahora bautizado como pausa de hidratación, ha creado en mí un reflejo condicionado: entre los minutos 22 y 24 de cada tiempo de cada partido del Mundial, un impulso repentino me lleva a la cocina. Allí está la heladera, siempre con algo para comer. En menos de una semana, el Mundial ya me hizo aumentar de peso.

    Cuando parecía que en el fútbol ya se había explotado todo negocio posible, apareció este nuevo esquema para vender minutos de publicidad en televisión bajo el pretexto de cuidar la salud de los futbolistas. Nos toman por idiotas. Ya eran suficientes las pausas naturales de la transmisión con los cracks de la Scaloneta vendiendo combustibles, autos, hamburguesas, aperitivos y apuestas. Ahora, además, el cooling break. Increíble.
    Es evidente que se ha naturalizado que no se disputan dos tiempos de 45 minutos, sino cuatro segmentos de entre 22 y 24 minutos cada uno, a los que se suman los adicionales en caso de prórroga. En realidad, el fútbol está imitando a la NBA. No me sorprendería que, pronto, cerca de Infantino surja otra “genialidad” y el fútbol se divida en chukkers, copiando al polo.
    Los únicos beneficiados parecen ser los entrenadores, que aprovechan estos parates para dar indicaciones, corregir errores y alertar sobre el rival. La transmisión incluso insertó micrófonos para captar esas charlas. ¿Estarán los jugadores atentos, en plena “pulsación a 120”, mientras toman agua mineral de botellas de plástico con etiquetas bien visibles?
    Lo más curioso es que la pausa de hidratación se aplica incluso cuando la temperatura está por debajo de los 20 grados centígrados. ¿Es realmente necesario refrescarse? En 1982, el brasileño Sócrates protagonizó un conflicto con la FIFA porque en pleno verano europeo, los partidos del Mundial en España se jugaban a media tarde, cuando el sol castiga fuerte. En 1986, Maradona se sumó a la pelea porque en México, con Joao Havelange al mando de la FIFA, programaban partidos al mediodía, hora en la que ni siquiera el Chavo del 8 saldría al patio.
    El cooling break provoca extrañeza. Superatletas entrenados al máximo requieren un chorro de agua en la cabeza para continuar. Que sea un escandinavo, acostumbrado a poca exposición solar, se comprende. Pero, ¿un africano habituado a los desiertos y las selvas, necesita hidratarse tan rápido?
    Resulta una lástima que el cerebro detrás de esta idea en la FIFA no haya surgido hace décadas. Imaginen que, durante la “Notti Magiche” de Italia 1990, en el parate para hidratarse, los jugadores ofrecieran a sus rivales agua servida en bidones estampados con la marca de ansiolíticos.
    En fin, tal vez para el próximo Mundial los asesores de Infantino inventen otro negocio. Solo queda esperar que el fútbol, tal como debe ser, siga existiendo. Por ahora, me voy a refrescar, porque aquí en esta parte del continente la temperatura es de 12 grados, y un vaso de agua no se le niega a nadie.