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  • La Joaqui confesó que necesita «un tiempo de celibato», tras su separación de Luck Ra: «Nunca más le creo nada a un hombre»

    La Joaqui confesó que necesita «un tiempo de celibato», tras su separación de Luck Ra: «Nunca más le creo nada a un hombre»

    La Joaqui confesó que necesita «un tiempo de celibato», tras su separación de Luck Ra: «Nunca más le creo nada a un hombre»

    A pocos días de confirmar su separación de Luck Ra, La Joaqui reapareció este sábado en PLP (Luzu TV) y se animó a hablar sobre su situación sentimental actual.

    Luego de ausentarse varias semanas del programa para atravesar el duelo por la ruptura, la cantante regresó con humor, reflexiones sobre el amor y una sincera confesión acerca del temor que hoy la atraviesa.
    Al iniciar la emisión, Flor Jazmín Peña le preguntó cómo se sentía. “Mirá, estoy, que es un gran avance. Estoy bien, ya está, la vida es así”, respondió con una sonrisa.
    Peña la elogió: “Estás hermosa, más hermosa que nunca”. Por su parte, Santi Talledo bromeó: “Estoy a nada de tirarme a Joaqui. Estoy a nada de invitarla a salir yo”. A lo que Peña agregó, entre risas: “Te vi los ojitos en preproducción. Este se hace el gay y de repente se come cada minón que vos decís: ‘Che’”.
    El intercambio continuó con La Joaqui preguntando si Santi es muy “open experience”, a lo que él replicó: “Sí, cuidate, Joaqui”.
    Sin perder el humor, la cantante dejó claro cómo cambió su visión sobre las relaciones tras la separación: “Santi, sos guapísimo, todo, pero yo nunca más en la vida le creo nada a un hombre, ¿entendés?”. Talledo respondió entre risas: “Yo no soy un hombre… soy un put…, es distinto”. Ella concluyó: “Yo solo estoy buscando con quién tomar el té en la tarde”.
    Sin embargo, tras las bromas, La Joaqui compartió una mirada más introspectiva sobre su proceso de duelo. “Esta semana fui a terapia más de lo habitual, más que nada por la responsabilidad de que a veces, cuando uno no está emocionalmente estable o está triste o desilusionado con una circunstancia, tiende a exteriorizar mal. Entonces, a veces sos hiriente o irrespetuoso o lo que sea. Yo quiero controlar mis niveles de emotividad para no ser injusta con nadie”, explicó.
    “Vos sos demasiado justa, Joaqui”, la elogió Talledo, y ella respondió con una reflexión: “Me ajusto a la vida, pero la vida no es justa, Santi”.
    Más adelante profundizó sobre su presente sentimental y descartó por completo la posibilidad de volver a apostar al amor en el corto plazo. “Hoy en día vos me decís: ‘Che, tengo un amigo para presentarte’. No, negri. No de resentida, sino además de darle un duelo respetuoso a algo que, para serme fiel a mí y a lo que sentí. Pero también porque, si pongo las cosas en la balanza, los momentos felices no se equilibran con el sufrimiento de dejarlos ir. Entonces, no, hoy en día no haría esa apuesta”, afirmó.
    También dejó en claro: “No me gusta el sexo casual, no me excita, no me interesa. A mí me gusta, no sé, desayunar juntos, ver series. Entonces es como que necesito un tiempo de celibato”.
    Finalmente, la artista sorprendió con una confesión íntima: “No tengo miedo a que me abandonen, sino a que no me quieran, a que me dejen de querer. Ese es mi miedo más grande en la vida”.

  • La condena por las viviendas que nunca existieron en Concepción del Uruguay – El Miércoles Digital

    La condena por las viviendas que nunca existieron en Concepción del Uruguay – El Miércoles Digital

    La condena por las viviendas que nunca existieron en Concepción del Uruguay – El Miércoles Digital

    El 3 de julio de 2026, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay, con la firma del vocal Mariano Sebastián Martínez, dictó la Sentencia N° 122 y condenó a cinco personas por los delitos de peculado y falsedad ideológica de documentos públicos en concurso ideal.
    Imágen de portada: ilustrativa.
    La resolución, alcanzada a través del procedimiento de juicio abreviado, puso punto final -al menos para cinco de los seis imputados- a una causa que comenzó con una denuncia anónima y terminó desnudando cómo se vació, papel por papel, un programa federal de vivienda destinado a los sectores más humildes de la ciudad. La lectura de los argumentos de la condena se leyeron este último lunes 27 de julio, publicó Análisis.
    Los condenados son Claudio Martín Mazzarello, maestro mayor de obra e inspector auxiliar por la Unidad Ejecutora Provincial; Germán Ernesto Stegemann, también maestro mayor de obra y responsable técnico del consorcio que administraba los fondos; Rodrigo Alberto Romero Oliva, secretario de ese consorcio; y las presidentas y presidente de las dos cooperativas de trabajo que ejecutaban las obras, Ligia Tamara Cáceres, de la Cooperativa San Jorge, y Maximiliano David Saavedra, de la Cooperativa La Unión.
    Mazzarello y Stegemann recibieron tres años de prisión de cumplimiento condicional. Romero Oliva, Cáceres y Saavedra fueron condenados a dos años y seis meses, también en suspenso. Para los cinco, además, el tribunal dispuso la inhabilitación absoluta y perpetua para ejercer cargos públicos. Los tres primeros fueron declarados coautores del delito; Cáceres y Saavedra, partícipes primarios o necesarios.
    El origen del expediente tiene fecha y remitente incierto. El 17 de octubre de 2018, una nota anónima llegó al despacho de la entonces procuradora Adjunta, Cecilia Goyeneche.
    El texto denunciaba, sin rodeos, el robo de las viviendas financiadas con fondos nacionales. Junto a la denuncia venían más de un centenar de fojas de documentación: copias de convenios, certificados de obra, informes del Registro de la Propiedad. Quien escribió aquella nota conocía el detalle fino de la operatoria y ponía el acento en una frase demoledora: el dinero no estaba y las casas no se habían construido.
    El programa que se pretendía ejecutar no era menor. Se trataba del Programa Federal de Vivienda y Mejoramiento del Hábitat de Pueblos Originarios y Rurales. Dos convenios, firmados en 2013 entre la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación, la Unidad Ejecutora de Programas Especiales del gobierno de Entre Ríos y la Municipalidad de Concepción del Uruguay, preveían la construcción de 160 viviendas con su infraestructura completa.
    El acuerdo identificado como ACU 743/13 abarcaba 80 casas; el ACU 1415/13, las otras 80. En total, los fondos comprometidos ascendían a 49.247.140 pesos, una suma considerable para la época.
    La modalidad elegida para llevar adelante la obra fue la de un consorcio de gestión, integrado por representantes del municipio, de la provincia y de los beneficiarios, que a su vez contrataba a dos cooperativas de trabajo para la construcción.
    Ese esquema, pensado para agilizar la ejecución y dar participación a la economía social, terminó siendo el andamiaje que permitió la maniobra. Porque en el centro del mecanismo estaban los certificados de avance de obra: los documentos que, mes a mes, informaban cuántas viviendas se habían levantado, en qué grado y con qué inversión, y que habilitaban la llegada de nuevos desembolsos desde la Nación.
    El truco fue tan simple como sistemático. En esos certificados -instrumentos públicos destinados a acreditar la verdad de la obra- se consignó un grado de ejecución superior al real. Se informaron viviendas más avanzadas de lo que estaban, se declararon obras complementarias que no se ejecutaron y, en el caso más flagrante, se certificó el progreso de 80 unidades cuando en el terreno apenas se habían iniciado 63. Las diecisiete restantes, ya se dijo, nunca salieron del papel.
    Los números que reconstruyó la investigación son elocuentes. En el ACU 743/13, hacia febrero de 2016 se había certificado un avance financiero del 92,90 por ciento, equivalente a casi 19 millones de pesos. La auditoría posterior determinó que el avance real de obra rondaba el 73,62 por ciento. La diferencia -ese 19,28 por ciento de más- representaba fondos justificados sobre trabajo inexistente. En el ACU 1415/13 el desfasaje era todavía más grosero: se certificó un 68,58 por ciento cuando la obra real no superaba el 26,45 por ciento. El exceso trepaba al 42,13 por ciento.
    La constatación material llegó de la mano de la Gendarmería Nacional. El 15 de noviembre de 2018, en un allanamiento ordenado por la Justicia, un subalférez y un arquitecto de la fuerza recorrieron el predio para verificar, con sus propios ojos, qué había realmente construido. El informe fue lapidario: contaron 143 viviendas en distintas etapas de edificación, muchas de ellas con terminaciones deficientes, humedad, revoques irregulares y aislaciones falladas. Faltaban, respecto de las 160 comprometidas, las diecisiete que jamás se habían iniciado.
    A la constatación de Gendarmería se sumaron las auditorías internas que ordenó la gestión municipal que asumió a fines de 2015. El ingeniero Guillermo Benítez, convocado como responsable técnico, recorrió casa por casa y determinó porcentajes de avance sensiblemente inferiores a los que figuraban en los certificados.
    El contador Fernando Picart hizo lo propio con la situación económica y financiera del consorcio y detectó, ya en marzo de 2016, un déficit que superaba los siete millones de pesos. Más tarde, el ingeniero Héctor Daniel Ruiz Díaz, incorporado en 2017 para terminar la primera etapa, confirmó lo mismo: los certificados de la segunda tanda de viviendas informaban un avance que no se correspondía con la realidad, e incluso las diecisiete casas nunca iniciadas aparecían con un porcentaje certificado.
    El peritaje contable oficial, a cargo del contador Héctor Eduardo Enrique, del Ministerio Público Fiscal, puso cifras al perjuicio. Solo en concepto de mano de obra, la suma de ambos convenios arrojaba un posible daño de más de 13 millones de pesos a valores históricos. Actualizado con los índices de la construcción, el monto se multiplicaba varias veces. El perito también advirtió sobre las obras complementarias -redes cloacales, agua potable, apertura de calles, iluminación- cuya ejecución se certificó sin que existieran constancias técnicas que respaldaran ese avance.
    La prueba caligráfica cerró el círculo. El peritaje de la División Criminalística estableció que las firmas estampadas en los certificados fraudulentos pertenecían efectivamente a los imputados. Stegemann, como responsable técnico, rubricaba prácticamente todos los certificados; Cáceres y Saavedra firmaban en representación de sus cooperativas; Mazzarello suscribía en su carácter de inspector de la Unidad Ejecutora Provincial. La imputada Cáceres se había negado a confeccionar cuerpo de escritura, por lo que se recurrió a su firma indubitada en la declaración de imputada para el cotejo.
    El expediente reconstruyó también el circuito del dinero. Los fondos nacionales ingresaban a una cuenta del municipio en el Banco Nación y, mediante decretos y órdenes de transferencia, pasaban a una cuenta del consorcio en el Nuevo Banco de Entre Ríos. Desde allí se pagaba a las cooperativas, en su mayoría por transferencia y, en ocasiones, mediante cheques que se cobraban en ventanilla. La pericia contable de Analía Rolhaiser detectó que el consorcio no llevaba los libros contables obligatorios, que faltaban remitos de materiales y que buena parte de la documentación respaldatoria se había extraviado. Una carpeta con los remitos, según declaró la administrativa Dulce Squivo, desapareció del obrador tras una supuesta tormenta.
    En la trama declaratoria desfilaron funcionarios municipales, técnicos y responsables de la obra. Casi todos coincidieron en un punto: el control técnico de los avances no correspondía a la Municipalidad ni al intendente, sino al inspector designado por la Unidad Ejecutora Provincial.
    El ex intendente Carlos Schepens, durante cuya gestión se iniciaron las obras, sostuvo que la firma que él y otros funcionarios estampaban respondía a una exigencia formal del convenio y que nunca le informaron de irregularidad alguna. La misma línea siguió el ex secretario de Gobierno Ricardo Vales, quien recordó que en más de una oportunidad se discutió internamente la innecesariedad de que el intendente firmara certificados de naturaleza eminentemente técnica.
    Hay, en la sentencia, un ausente central. Mario Jorge Acuña, quien fue secretario de Obras Públicas de la Municipalidad y, simultáneamente, presidente del consorcio durante el desarrollo de la obra, no suscribió el acuerdo de juicio abreviado. Su nombre aparece una y otra vez en las testimoniales: era quien acercaba los certificados a la firma, quien discutía los porcentajes de avance, quien presidía las reuniones del consorcio. La documentación de la causa le fue devuelta a la Unidad Fiscal para que su situación se resuelva por la vía ordinaria. Su juicio, por lo tanto, sigue pendiente.
    En la fundamentación jurídica, el tribunal distinguió con precisión los dos delitos en juego. El peculado protege el correcto funcionamiento de la administración pública y la integridad del patrimonio estatal; se configura cuando un funcionario sustrae, o permite que otro sustraiga, caudales cuya administración le fue confiada por su cargo. La falsedad ideológica de documento público, en cambio, protege la fe pública: se produce cuando se insertan declaraciones falsas en un documento auténtico, destinado a acreditar hechos que resultan mendaces. Como una única maniobra lesionó ambos bienes jurídicos, el hecho quedó encuadrado en un concurso ideal.
    Entre los agravantes, el juez ponderó la naturaleza de los hechos, la extensión del daño causado y la directa participación de cada acusado. Como atenuantes, consideró la falta de antecedentes penales computables, la edad laboral activa de los condenados y el reconocimiento de los quebrantos normativos. El balance derivó en las penas de cumplimiento condicional, acompañadas de una regla de conducta: fijar domicilio y no modificarlo sin autorización del tribunal durante tres años.
    Detrás del expediente, de los certificados y de los peritajes, queda una realidad de ladrillo y cemento. Las primeras 80 viviendas del ACU 743/13 se terminaron y se entregaron a fines de 2018; allí fueron reubicadas familias de un asentamiento del barrio San Isidro. La segunda etapa, en cambio, quedó inconclusa. Diecisiete casas nunca se empezaron, y los fondos que la Nación remitió como ampliación presupuestaria -algo más de tres millones y medio de pesos de ese entonces- terminaron devueltos, porque el municipio no obtuvo respuesta sobre si alcanzaban para concluir la obra.
    El fallo de Concepción del Uruguay se inscribe en una serie de causas que, en los últimos años, han expuesto los mecanismos de sustracción de fondos públicos en Entre Ríos. Lo distintivo, esta vez, es la materialidad del daño: no se trata de un perjuicio abstracto, sino de familias que esperaron una vivienda que, en diecisiete casos, nunca llegó a existir. Los certificados decían que estaban construidas. El terreno, y la Justicia, dijeron lo contrario.

  • Extraña declaración: una de las empleadas de Insaurralde y Cirio dijo que nunca entró al vestidor donde se vieron los dólares

    Extraña declaración: una de las empleadas de Insaurralde y Cirio dijo que nunca entró al vestidor donde se vieron los dólares

    Extraña declaración: una de las empleadas de Insaurralde y Cirio dijo que nunca entró al vestidor donde se vieron los dólares

    La niñera de la hija de la modelo y conductora Jesica Cirio y del exintendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde declaró que nunca ingresó al vestidor de la casa de San Vicente donde se sospecha que fue grabado el video que muestra millones de dólares entre ropa de hombre.

    Milagros Ayelén Escudero se presentó como testigo en la causa que investiga al exmatrimonio y a otras personas por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, pero su declaración no aportó datos relevantes y generó dudas en la Fiscalía. Afirmó haber visto el video de los millones de dólares, aunque no pudo reconocer detalles como gorras, remeras, sacos o la valija que aparecen en las imágenes.
    Escudero, de 27 años, era una de las dos empleadas citadas como testigos para este miércoles; sin embargo, la segunda no se presentó por no haber podido ser notificada. Sus testimonios son clave para la causa, dado que conocían la casa y podrían ofrecer detalles sobre si el vestidor mostrado en el video corresponde a la vivienda del barrio privado Fincas de San Vicente, donde Insaurralde vivió con Cirio hasta su separación, o bien al departamento de la modelo en Belgrano.
    El diario La Nación difundió un video grabado por Cirio que exhibe millones de dólares almacenados en bolsas, cajas, cajones y una valija dentro de un vestidor de hombre. La justicia realiza diversas medidas de prueba para determinar el origen del material audiovisual.
    Escudero explicó que trabaja como niñera de la hija del exmatrimonio desde 2021 o 2022 y que continúa en ese rol con Cirio. Relató que en la casa de San Vicente cumplía funciones de lunes a viernes con horarios variables según las actividades de la menor y que ocasionalmente pernoctaba allí. Cuando se le preguntó por la descripción del vestidor, afirmó: “No podría describirlo porque nunca pasó a esa habitación; sus tareas estaban enfocadas en el cuidado de la niña”. Detalló que los espacios que frecuentaba eran la habitación de la menor, baños, living, cocina y parque. Además precisó que la habitación matrimonial estaba en la planta alta, mientras que la de la niña se encontraba en la planta baja.
    Ante la consulta sobre si había visto el video con los millones de dólares, respondió afirmativamente y aseguró que “los vio todo el país”. No obstante, al pedirle que identificara algún objeto en las imágenes, indicó que había gorras y una valija, pero no recordó específicamente ninguno.
    El fiscal auxiliar Juan Possenti solicitó que se le mostrara el video a la testigo, pero los abogados defensores de Cirio —Claudio Cafferello y Nicolás Urrutia— y de Insaurralde —Nicolás Maciel— se opusieron, argumentando un trato diferencial respecto a otros testigos. El juzgado rechazó el planteo y se mostró el video a Escudero, que nuevamente no logró reconocer elementos.
    La niñera manifestó que en la casa de San Vicente recibían visitas de familiares, aunque no recordó personas ajenas a ese círculo. Mencionó la presencia de otras empleadas domésticas —con las cuales mantenía una relación tensa—, un jardinero y un hombre de mantenimiento, y señaló que no había constancia de grandes refacciones, salvo una pintura en una puerta que la menor había rayado. La justicia sospecha que el vestidor habría sido modificado.
    Sobre los vehículos de la propiedad, Escudero describió una camioneta gris y un auto blanco que utilizaba un hombre llamado Jhony para llevar a ella y a la niña al jardín.
    El testimonio generó inquietudes en la Fiscalía, por lo que Possenti preguntó si alguien la había contactado previamente para indicarle preguntas, pero la defensa de Cirio objetó la consulta, considerándola ajena al caso y capciosa. El juzgado denegó la pregunta y se interrogó a la testigo sobre amenazas o hostigamientos previos, a lo que respondió negativamente.
    Escudero relató que tras la separación de Cirio e Insaurralde continuó trabajando para la conductora en su departamento de la calle Ortega y Gasset y posteriormente en dos barrios de Nordelta, donde Cirio reside actualmente.
    En la declaración no se abordaron preguntas sobre el vestidor del departamento de Ortega y Gasset. La justicia continúa investigando si el video fue filmado allí o en la casa de San Vicente. Esta semana se realizaron inspecciones en ambos domicilios, con toma de medidas, fotografías y videos. Además, se abrió el celular de Jesica Cirio para peritar su contenido.

  • Cuadernos: confirmaron la facturación trucha de una firma acusada de pagar coimas por una obra en Río Turbio que nunca terminó

    Cuadernos: confirmaron la facturación trucha de una firma acusada de pagar coimas por una obra en Río Turbio que nunca terminó

    Cuadernos: confirmaron la facturación trucha de una firma acusada de pagar coimas por una obra en Río Turbio que nunca terminó

    En una nueva audiencia del juicio por el caso Cuadernos, que investiga la red de sobornos entre exfuncionarios del gobierno kirchnerista (2003-2015) y empresarios contratistas del Estado, declararon esta semana exintegrantes y actuales funcionarios del ARCA. La fiscalización de un conjunto de empresas y el flujo de fondos son el foco principal de la investigación. Este jueves se retomó el análisis de una obra considerada un “emblema de la corrupción” en Santa Cruz: a 18 años de su licitación, nunca fue finalizada.

    Los hechos investigados, que derivaron en el juicio a 60 empresarios, la expresidenta Cristina Kirchner y exmiembros de su gabinete, incluyen cohecho pasivo y activo, es decir, tanto la recepción como el pago de sobornos. En la audiencia se destacó la participación de dos empresas con proyectos licitados en Santa Cruz.
    Una de ellas es Isolux Corsán, firma con sede en España, adjudicataria en 2008 de la construcción de la Usina Térmica de Río Turbio, localidad minera al noroeste de Río Gallegos. La obra nunca se concluyó y estuvo marcada por múltiples denuncias de corrupción. Por el desvío de 256 millones de pesos destinados a la modernización de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) —entidad responsable de abastecer de carbón a la usina para generar 240 MW que se inyectarían al Sistema Interconectado Nacional— Julio De Vido fue detenido en 2017.
    Verónica Iglesias, contadora de ARCA, explicó ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) y la fiscal Fabiana León que en 2016 trabajaba como supervisora en fiscalización y fue ascendida en 2017. Durante su labor, recibió el CUIT de la UTE integrada por Isolux Corsán y otras compañías. Al ser consultada sobre el motivo de la fiscalización, relató: “Cuando fui nombrada jefa de división, había sospechas de facturas apócrifas”.
    Iglesias detalló que existía una base de proveedores con facturas consideradas falsas, lo que activaba alertas en el sistema y desencadenaba inspecciones. En el caso de Isolux Corsán, se analizaron facturas que la fiscalización consideró carentes de veracidad, pues algunas facturaban conceptos como horas hombre o maquinaria sin sustento comprobable. La revisión se centró en proveedores ya catalogados como apócrifos, no en el concepto de compra en sí.
    La licitación de la obra se realizó durante el primer mandato de Cristina Kirchner, con el objetivo de corregir los déficits de YCRT y darle un nuevo rumbo a largo plazo al yacimiento. Fue adjudicada a una UTE liderada por Isolux Corsán por 857.341.128 dólares. Sin embargo, debido a variaciones y contrataciones posteriores en el mismo proceso licitatorio, el contrato se elevó a 1.726.251.982 dólares, según una pericia oficial incorporada al expediente que investigó a De Vido, al ex titular de YCRT y a otros involucrados.
    En conclusión, la usina costó entre dos y tres veces más de lo presupuestado inicialmente. Esta obra, tildada por la justicia federal como un “emblema de la corrupción”, fue uno de los proyectos sobre los cuales se cobraron coimas atribuidas en última instancia a Cristina Kirchner.
    Respecto a esta obra, la contadora Iglesias recordó que se le imputaron montos relacionados con facturación apócrifa. Fuentes judiciales indicaron a Clarín que casos como este —y otros correspondientes a firmas fiscalizadas dentro de la causa Cuadernos— evidencian “salidas no documentadas de dinero provenientes de anticipos financieros de las obras”, es decir, retiros en efectivo.
    La confesión de De Goycochea
    Juan Carlos De Goycochea, una de las máximas autoridades de Isolux Corsán y empresario que declaró ante el TOF 7 como imputado colaborador, relató detalles del pago de sobornos. Contó que en 2008, luego de que la empresa ganara la licitación y se firmara el contrato en un acto público, fue convocado a principios de 2009 a una reunión en el despacho de Roberto Baratta, entonces en el Ministerio de Planificación Federal. Allí, Baratta le manifestó la necesidad de aportar dinero para la campaña electoral.
    Según De Goycochea, desde ese momento recibió instrucciones telefónicas para retirar dólares en casas de cambio del microcentro porteño y entregarlos a Baratta. El empresario explicaba que al presentarse como representante de Isolux lo hacían pasar a un cuarto donde recibía los dólares en bolsas de tela opacas. Las entregas, aproximadamente tres por año, se hacían en Maipú 741, piso 1º B. Baratta recibía la bolsa sin contar el dinero y la guardaba en un portafolios rígido.
    El empresario aclaró que, si bien Baratta pidió dinero para la “campaña electoral”, él lo interpretó como un eufemismo para referirse a coimas o sobornos, aclarando que la empresa nunca tuvo intención de aportar fondos a campañas políticas. Los pagos se realizaban para evitar represalias de funcionarios, ya que existía gran temor a enemistarse con el gobierno y que se suspendieran pagos o se rescindieran contratos. Baratta, según De Goycochea, daba a entender que el no pago implicaría el bloqueo de los certificados de obra, afectando gravemente la empresa, que tenía gastos mensuales de

  • Luchemos juntas- A 11 años de un grito colectivo que sigue más vigente que nunca

    Luchemos juntas- A 11 años de un grito colectivo que sigue más vigente que nunca

    Luchemos juntas- A 11 años de un grito colectivo que sigue más vigente que nunca

    Dios contempló su creación y decidió completarla: creó a la mujer para dotar a su obra de sensibilidad, coraje, amor, dolor creativo, entrega, prolongación de la vida y compromiso. En este día, nacido del martirio de la adolescente santafesina Chiara Páez, ratifiquemos nuestro compromiso y luchemos con todas nuestras fuerzas para que nunca más una hija, madre, tía, nieta, hermana o amiga sufra golpes, humillaciones, muerte, opresión o desvalorización; y, desde cada lugar, luchemos con todas las fuerzas para que el tributo de este día incluya a todas en realización y alegría.En estos momentos en los que desde el poder se cuestionan fuertemente los derechos adquiridos desde la justicia social, opongamos nuestra fuerza para evitar la caída de esos logros que significan la muralla al patriarcado, la sumisión, el avasallamiento y la disparidad de ganancias. Realmente, la aniquilación de la justicia social es la anulación de los derechos logrados por la mujer durante años de lucha. En custodia de nuestra capacidad de amar y hacer, luchemos por una humanidad donde seamos humanamente diferentes y socialmente iguales.Reiteramos nuestro absoluto repudio al desmantelamiento de políticas claves de prevención, lo cual disminuye terriblemente la respuesta del Estado frente a las violencias de género y femicidios, con un lógico traslado de este impacto a las provincias y municipios. La ausencia de un organismo específico, la nulidad presupuestaria y las aseveraciones negacionistas que pretenden terminar con la figura del femicidio en el Código Penal dejan desprotegidas a las víctimas, y esconden la reestructura de dominio del patriarcado y la pretendida supremacía machista. Por eso hoy marchamos con más fuerza: “PARA GARANTIZAR A MUJERES, NIÑAS Y DISIDENCIAS UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIAS” (AIA)Prof. Celeste Pérez

  • Carolina Markowskyj, especialista en derecho y tecnología: “Cada selfie es una firma en un contrato que nunca leíste”

    Carolina Markowskyj, especialista en derecho y tecnología: “Cada selfie es una firma en un contrato que nunca leíste”

    Carolina Markowskyj, especialista en derecho y tecnología: “Cada selfie es una firma en un contrato que nunca leíste”

    Hay una escena que se repite millones de veces al día en todo el mundo: alguien ve un trend en TikTok o Instagram, sonríe y, sin pensarlo demasiado, abre la cámara, graba, sube el contenido e interactúa con otros usuarios que hacen lo mismo. Parece inofensivo y divertido, y en gran medida lo es. Sin embargo, debajo de esa pantalla brillante existe una realidad casi invisible que rara vez enfrentamos.

    Somos la generación más fotografiada de la historia y, sin haber firmado ningún acuerdo formal, también la más observada. Esto no es una teoría conspirativa, sino una realidad cotidiana: términos y condiciones que no leemos, algoritmos que analizan nuestras microexpresiones y bases de datos que conocen cómo lucimos sin filtro, cuándo sonreímos e incluso cómo envejecemos.
    “No sos el usuario de estas plataformas. Sos el producto. Y tus datos, la materia prima”, señala Carolina Markowskyj, abogada y especialista en derecho y tecnología. Cada día se generan 2,5 quintillones de bytes en el mundo, y una parte significativa proviene de nosotros: nuestras fotos, nuestra ubicación y nuestra voz.
    ### La ilusión de lo gratis
    En el mundo tecnológico existe una frase muy conocida: si el servicio es gratis, el producto sos vos. Redes sociales, filtros y challenges virales funcionan dentro de un sistema económico que se sustenta en algo muy concreto: nuestra atención, nuestro comportamiento y, cada vez más, nuestra imagen.
    Al subir una foto, no solo compartimos un momento: entregamos datos biométricos —la forma de nuestra cara, la distancia entre los ojos, nuestros gestos— que muchas empresas almacenan, analizan y, según sus políticas, pueden usar para entrenar inteligencia artificial, compartir con terceros o incluso vender.
    ¿Suena exagerado? En 2020, la empresa Clearview AI recopiló más de tres mil millones de imágenes tomadas de redes sociales sin consentimiento explícito para construir una base de reconocimiento facial utilizada por fuerzas de seguridad en varios países. Muchas de esas fotos eran selfies comunes de personas comunes.
    ### Los trends que cuestan más de lo que parecen
    Los trends son, en esencia, una máquina perfecta de contenido gratuito que genera millones de piezas similares, sostiene los algoritmos y mantiene nuestra participación casi automática. El problema surge cuando esa dinámica exige cada vez más mostrar nuestra cara.
    Así aparecen los clásicos: “¿cómo me vería con…?”, filtros que envejecen o rejuvenecen, aplicaciones que transforman nuestro aspecto o nos muestran versiones alternativas de nosotros mismos. Estas herramientas son entretenidas, pero también funcionan como mecanismos de recolección de datos faciales disfrazados de entretenimiento. La diversión es el anzuelo; los datos, el objetivo real.
    No se trata de dejar de usar las redes ni caer en paranoia, sino de hacer una pausa, aunque sea breve, antes de descargar una aplicación, subir una foto o sumarse a un challenge, y preguntarse qué estamos entregando a cambio de nuestra imagen.
    ### Riesgos que conviene tener en cuenta
    – **Apps de transformación facial:** recopilan datos biométricos que pueden usarse para entrenar inteligencia artificial.– **Challenges con fotos personales:** alimentan bases de datos de reconocimiento facial; la nostalgia funciona como cebo.– **Geoetiquetas en tiempo real:** exponen rutinas, ubicaciones y hábitos.– **Sincronización automática de contactos:** no solo compartimos nuestros datos, sino también los de otras personas.– **Tests de personalidad:** muchos cuestionarios virales recopilan información psicográfica valiosa para segmentar publicidad con precisión inquietante.– **Deepfakes:** con suficientes imágenes personales, se pueden generar videos o fotos falsas muy creíbles.
    ### El precio de pertenecer
    Existe un aspecto menos visible, pero igualmente poderoso: la presión social para participar. Los trends crean una sensación inmediata de comunidad. Quienes no se suman pueden sentirse excluidos, aburridos o anticuados. No es casualidad; las plataformas están diseñadas —no es metáfora, sino ingeniería deliberada— para que la inclusión recompense y la exclusión duela.
    No es una debilidad sucumbir a esa presión —es humano—, pero reconocerlo es el primer paso para tomar decisiones más conscientes. Para elegir cuándo participar y cuándo observar desde la orilla.
    Tu imagen te pertenece. Tus datos también. Mereces saberlo y decidir conscientemente en manos de quién los estás poniendo.

  • Carlo Sommacal, marido y padre de las buceadoras que murieron en las Maldivas: «Estoy harto de oír mentiras sobre la tragedia, mi esposa hizo 500 inmersiones con mi hija y nunca hubiera puesto en riesgo a nadie»

    Carlo Sommacal, marido y padre de las buceadoras que murieron en las Maldivas: «Estoy harto de oír mentiras sobre la tragedia, mi esposa hizo 500 inmersiones con mi hija y nunca hubiera puesto en riesgo a nadie»

    Carlo Sommacal, marido y padre de las buceadoras que murieron en las Maldivas: «Estoy harto de oír mentiras sobre la tragedia, mi esposa hizo 500 inmersiones con mi hija y nunca hubiera puesto en riesgo a nadie»

    Un grupo de cinco buzos expertos italianos murió en una cueva submarina del atolón de Vaavu, en las islas Maldivas. Hasta el momento, solo se ha recuperado el cuerpo de Gianluca Benedetti, capitán del yate en el que viajaban, mientras continúan las tareas de búsqueda de los demás cuerpos. Los familiares de las víctimas manifestaron su dolor y preocupación por las versiones confusas que circulan en los medios.

    Las autoridades identificaron a las víctimas como Monica Montefalcone, bióloga marina de 51 años; su hija Giorgia Sommacal, de 22; Muriel Oddenino, de 31; Federico Gualtieri, de 31, ambos alumnos de Montefalcone y recién graduados en biología marina y ecología; y el capitán Gianluca Benedetti, de 44 años.
    Los cinco viajaban a bordo del Duke of York, un yate equipado para buceadores que desean realizar varias inmersiones diarias. En total, había otras 20 personas en el barco, pero este grupo estaba allí para un proyecto de investigación científica sobre la conservación de los corales.
    Carlo Sommacal, esposo de Monica y padre de Giorgia, recibió la noticia de la desaparición de su esposa e hija el jueves por la tarde. Las autoridades maldivas le indicaron que no mantuviera expectativas de supervivencia, pero él permanece a la espera de novedades. En diálogo con el diario El Mundo, expresó su dolor y rechazó las versiones erróneas que circulan: “Estoy harto de oír mentiras sobre la tragedia que involucra a mi esposa y a mi hija”.
    “Cada vez que vibra mi teléfono, espero que sea Mónica, diciéndome que está sana y salva en algún atolón remoto con nuestra hija, que estuvieron atrapadas en una burbuja de aire o algo así; aunque me dijeron que ya no hay esperanzas de supervivencia, yo no me doy por vencido”, afirmó.
    Según informes preliminares, el cuerpo del capitán fue encontrado con el suministro de oxígeno vacío. Las autoridades sospechan que el grupo quedó atrapado en la cueva y falleció cuando se terminó el tanque. No obstante, Carlo descartó que su esposa haya incumplido las regulaciones de inmersión: “Jamás tomaría riesgos ni pondría en peligro a nuestra hija ni a nadie; todos los que estaban con ella tenían las certificaciones necesarias”.
    Carlo destacó que no se trataba de unas vacaciones, sino de una expedición científica. “Mónica estudiaba los corales, arrecifes y los efectos del cambio climático; recopilaba datos y los publicaba en revistas científicas. Las Maldivas eran su segunda casa, incluso nos casamos allí”, señaló.
    “La preparación de Mónica me mantiene con esperanza hasta el último momento. Es una de las mejores buceadoras del mundo, concienzuda, extremadamente bien preparada y meticulosa”, agregó.
    También rechazó versiones que indican que buceaban en mal tiempo: “Ella jamás habría aceptado ir si el clima no era favorable. Algo debió ocurrir ahí abajo, tal vez un problema con el oxígeno, pero espero que las autoridades me informen”.
    Respecto a los alumnos que acompañaban a Monica, aclaró que no mantenía una relación convencional profesor-alumno, sino una estrecha relación de cuidado. “Para ella eran como hijos. Haría cualquier cosa para salvar a alguien; no habría abandonado a nadie. En ese grupo existía una alianza muy fuerte”, afirmó.
    Carlo también habló sobre su hija Giorgia, a punto de graduarse en ingeniería biomédica. “Ayudaba a Mónica con la toma de muestras, era como su secretaria, y no era la primera vez que buceaba con ella. Hicieron más de 500 inmersiones juntas; vivían en simbiosis, Giorgia seguía los pasos de su madre”, relató.
    Recordó que Monica sobrevivió al tsunami de 2004 mientras estaban de luna de miel en Kenia. “Mónica y otros dos buceadores estaban sumergidos cuando pasó. Se aferraron unos a otros y emergieron rápidamente; solo tenían dos opciones: morir o arriesgarse a morir”, contó. “Aunque salir rápido a la superficie puede ser peligroso, Mónica sufrió microinfartos pulmonares, se recuperó y volvió a bucear. Esa es mi esposa”, añadió.
    La describió como “una sirena”, señalando que el agua era su verdadero medio. “Tenía 64 latidos en tierra y 48 bajo el agua. Nunca la vi entrar en pánico. El mar no era una pasión, era su vida”, aseguró.
    Además, Monica era madre de Matteo, hermano de Giorgia. Carlo expresó que su hijo sufrió mucho al escuchar reportes erróneos sobre el hallazgo del cuerpo de su madre: “Hablé con la embajada y el único cuerpo recuperado es el del capitán Gianluca; mañana continuarán la búsqueda”.
    “Perdí dos pilares de mi vida al mismo tiempo. Desde el jueves estoy sobreviviendo a base de cigarrillos y adrenalina. Sé que el colapso llegará, pero ahora intento no rendirme por mi hijo Matteo”, concluyó.
    Por otro lado, las autoridades confirmaron la muerte del sargento mayor Mohammed Mahdi, uno de los ocho buzos que participaban en la misión de recuperación, quien falleció durante el tercer día de operaciones en el atolón de Vaavu. En un comunicado, el ejército maldivo rindió homenaje a su valentía y sacrificio, expresando sus condolencias a su familia y compañeros.

  • ANSES nunca solicita datos personales, claves o información bancaria

    ANSES nunca solicita datos personales, claves o información bancaria

    ANSES nunca solicita datos personales, claves o información bancaria

     

    ANSES, organismo dependiente del Ministerio de Capital Humano, recuerda que nunca solicita datos personales, claves o información bancaria de manera telefónica, por correo electrónico, redes sociales ni mensajes de texto. En el mismo sentido, se aclara que todas las consultas y los trámites de ANSES son gratuitos y no requieren de gestores ni intermediarios.
    Toda publicación o comunicación que circule por fuera de los canales oficiales (web: anses.gob.ar / redes sociales: @ansesgob con la tilde de verificación junto al nombre) debe desestimarse inmediatamente.
    La Dirección de Asuntos Penales, Integridad y Sumarios de ANSES recoge todas las denuncias que se quieran realizar por la difusión de información falsa, desde donde se llevarán a cabo las acciones necesarias.
    Han trascendido intentos en los que existen personas que se hacen pasar por personal del organismo para pedirles a los ciudadanos que registren sus datos con el argumento de obtener beneficios económicos, razón por la cual se insiste en tomar los recaudos necesarios para evitar estas estafas.
     
    Canales oficiales habilitados para efectuar denuncias

    A través de la web en mi ANSES> Denuncias y Reclamos > Hacer una denuncia.
    Personalmente en Av. Paseo Colón 329, 5° piso, CABA, o en la oficina de ANSES más cercana.
    Por escrito, mediante envío de correo postal a Av. Paseo Colón 329, 5° piso, frente, C.P. 1063, CABA.
    Telefónicamente, a través de la línea 130.

     

  • A 50 años del Golpe de Estado, el “Nunca Más a la violencia”

    A 50 años del Golpe de Estado, el “Nunca Más a la violencia”

    A 50 años del Golpe de Estado, el “Nunca Más a la violencia”

    Hoy debe ser, antes que nada, un día de recogimiento civil, de silencio interior y de memoria activa. A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la Argentina no recuerda una fecha más del calendario: vuelve sobre una herida decisiva de su historia, sobre el momento en que quienes decían venir a imponer orden usurparon el poder soberano del pueblo, clausuraron la vida institucional y pusieron en marcha un sistema de terror estatal que persiguió, secuestró, torturó, asesinó e hizo desaparecer a miles de argentinos.Recordar esa fecha no es quedar atrapados en el pasado; es asumir que una nación sólo puede proyectarse con dignidad cuando se atreve a mirar de frente sus tragedias.Esta conmemoración debe ser una jornada de reflexión profunda sobre lo que significa perder la república y sobre el inmenso valor de haber recuperado la democracia el 10 de diciembre de 1983, después de más de 7 años de dictadura. Desde entonces, la Argentina ha sostenido más de cuatro décadas de vida democrática ininterrumpida. Ese recorrido, con sus avances y sus deudas, merece ser reivindicado con orgullo sereno: como una construcción colectiva que debe ser defendida todos los días frente a toda tentación autoritaria. Pero celebrar la democracia no obliga a suavizar el horror de aquello que la precedió, la fortalece.El “Nunca Más” debe seguir siendo un mandato ético y político. Porque lo que se quiso destruir no fueron solamente personas aisladas, ni organizaciones terroristas, sino buena parte de los cuadros representativos de nuestra sociedad: dirigentes políticos, sindicales y estudiantiles, intelectuales, trabajadores, profesionales, militantes, artistas, docentes, periodistas y ciudadanos comprometidos. En nombre del orden, se sembró la barbarie; en nombre de la Patria, se violó la ley; en nombre de una supuesta salvación nacional, se degradó la nación misma.A 50 años de aquel quiebre, el mejor homenaje a las víctimas y a quienes resistieron es renovar un compromiso esencial: memoria para comprender, verdad para no deformar, justicia para reparar, democracia para convivir.El 24 de marzo debe convocarnos a una sobriedad republicana que no confunda reconciliación con olvido ni futuro con amnesia. Un país que recuerda es un país que se protege. Un pueblo que preserva su memoria fortalece su libertad. Y una democracia que sabe de dónde viene está mejor preparada para impedir que, bajo cualquier disfraz, vuelva a repetirse una campaña tan grotesca de destrucción humana, institucional y moral.Nunca más al terrorismo de Estado. Nunca más a la supresión de la soberanía popular. Nunca más al odio erigido como método de gobierno. Nunca más a la violencia, … incluso la verbal.Jorge Giorno / FUE DIPUTADO EN LA LEGISLATURA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES EN DOS OPORTUNIDADES Y PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES (SADE), ESCRITOR Y ENSAYISTA, ACTUALMENTE PRESIDE EL PARTIDO DE LAS CIUDADES EN ACCIÓN.Marzo de 1976, 50 años despuésMarzo de 1976. Hacía apenas dos meses que me había casado con Alicia, el amor de mi vida. Profesionales los dos, como todos los argentinos de aquella época vivimos nuestro noviazgo en medio de la violencia que azotaba el país.En 1975 el ministro de economía Celestino Rodrigo, enloqueció y duplicó por decreto en 24 horas el valor del dólar y los salarios. Los precios volaron, recrudecieron el desabastecimiento y las huelgas. Se fugó López Rega, mano derecha de la presidenta Isabelita y mentor de la Triple A, dedicada a eliminar los enemigos ideológicos.Los atentados terroristas contra militares y políticos ensangrentaban las páginas de los diarios. Llegó marzo y la pregunta era cuanto dudaría esa presidenta a quien nadie hacía caso. Una portada del 19 de Marzo de Clarín informaba que el gobierno y la UCR trataban de salvar el proceso.Y llegó el 24. Yo y creo que nadie imaginaba lo que vendría con la dictadura militar. No hace falta explicarlo. Todos conocemos la tragedia de esa época oscura. Marzo de 2026. Con la perspectiva que dan los años cabe una pregunta crucial ¿aprendimos los argentinos la terrible lección de la historia?Yo pienso que la inmensa mayoría, sí ¿Lo han aprendido nuestros líderes políticos? En las últimas décadas me permito la duda al verlos tan egoístas del poder, proclives a socavar la grieta social creyendo poseer la única verdad política y sordos a las opiniones del otro.Olvidando la letra precisa de nuestra Constitución: “Constituir la unión nacional, afianzar la justicia y promover el bienestar general”. Convendría que estos días reflexionen y recuerden que vivimos en una República donde estamos representados todos los argentinos sin excepción y bajo el imperio de la ley todos tenemos el derecho a recibir los beneficios de una democracia plural y representativa exenta de los pretendidos salvadores de la Patria.Esos que hace 50 años de uno y otro lado hundieron al país en el lodo de la violencia fratricida.Matías Aníbal Rossi / matiasrossi2014@gmail.comEl Vacunatorio VIP y “la lentitud judicial”Hace aproximadamente un lustro se inició una causa judicial a cargo de la jueza doctora Capuchetti, si la memoria me acompaña. Este más que vergonzoso hecho que conmovió a la opinión pública, parece condenado al olvido, pues nada se sabe al respecto, algunos en el periodismo también se ha sumado a la desinformación por causas que desconozco.Una vez más aflora la lentitud judicial que pesa sobre la nación. Creo que es una buena idea la que puso en práctica la Provincia de San Luis, que acortara las vacaciones del poder judicial que considero excesivas, al menos por lo menos hasta que se normalicen los tiempos.Miguel Padilla / miguel.a.padilla@gmail.comSobre la guerra y Charles ChaplinCuando una bomba destruye miles de años de creación acumulada en Irán o Israel o en el Líbano, ¿qué está ocurriendo en realidad? El hombre se está destruyendo a sí mismo y a su creación.Estamos muy cerca de la destrucción total a manos de un ser bestial e ignorante como Trump, el fanatismo de una cadena de Ayatolahs que exigen la destrucción del otro, y la defensa sin límite alguno de un Netanyu vengativo y supresor de vida.Días pasados recibí un video donde se premiaba a un Charles Chaplin emocionado que apenas podía contener sus lágrimas. ¿Por qué hombres así no gobiernan nuestro mundo y dan sentido permanente a nuestras vidas.Pablo Gay / pabloagay@hotmail.com