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  • «Me apuntó pero no llegó a gatillar»: el relato del portero que contuvo al adolescente que mató a otro en San Cristóbal

    «Me apuntó pero no llegó a gatillar»: el relato del portero que contuvo al adolescente que mató a otro en San Cristóbal

    «Me apuntó pero no llegó a gatillar»: el relato del portero que contuvo al adolescente que mató a otro en San Cristóbal

    En medio de la conmoción generada por la muerte de Ian Cabrera en San Cristóbal, Santa Fe, un empleado de la escuela Mariano Moreno dio detalles de cómo fue el momento en que logró contener al adolescente que desató la tragedia.»Me apuntó pero no llegó a gatillar», relató Fabio Barreto.El hombre, que cumple tareas de mantenimiento en el establecimiento educativo donde este lunes un alumno disparó y mató a otro en el patio, contó que todo comenzó cuando él estaba en la zona de ingreso y escuchó “dos explosiones pensando que por ahí habían tirado un cohete o bien habían reventado un globo».»La reacción fue encararlo y reducirlo para sacarle el arma, para que no siga haciendo desastre, porque apuntaba y tiraba a lo que sea. Después veo a los chicos salir corriendo, gritando y cuando me asomo a la puerta estaba el chico armado, disparando», describió en declaraciones a A24.En esas circunstancias fue cuando él también quedó bajo amenaza. «Me apuntó pero no llegó a gatillar. Pero lo encaré, lo puse boca abajo y después lo traje y lo senté frente a preceptoría hasta que llegó la policía”, precisó y aludió a las versiones que indican que el atacante “armó la escopeta dentro del baño y disparó ahí. “Se ve que le disparó al primero que cruzó”, evaluó.En tanto, Barreto señaló que, efectivamente, el arma utilizada fue una «escopeta de dos caños» y consideró que el el agresor «tenia agilidad para cargar porque apuntó y cargo rápido. «Sabía cómo manipular el arma. Lo único que me dijo fue ‘fui a cazar el fin de semana, pero no reaccionaba a nada, ni siquiera sabia que estaba en la escuela», declaró y remarcó que el adolescente no trató de resistirse cuándo lo redujo.»Estaba desorientado. No sabía lo que hizo. Ni siquiera sabía que mató a un nene. No sabía que había matado», manifestó en cuanto al estado en que estaba el atacante, de 15 años y de identidad reservadaEn ese escenario, el hombre se refirió al instante en que advirtió el que el cuerpo de Ian, el chico que murió como consecuencia del ataque, «estaba en el piso tirado frente a los baños». «Cuando yo lo reduje, ahí lo vi al chico que estaba en el piso inconsciente», expresó.En el episodio que terminó con la vida del adolescente de 13 años hubo otros dos heridos que fueron alcanzados por perdigones y están hospitalizados. Todo ocurrió alrededor de las 7.15 de este 30 de marzo, dentro de una patio interno de la escuela normal Mariano Moreno, cuando los alumnos iban a izar la bandera en el inicio de la jornada escolar.

  • Una vela en homenaje a Ian: San Cristóbal marchó para homenajear y pedir justicia por el chico de 13 años asesinado por otro de 15 en la escuela

    Una vela en homenaje a Ian: San Cristóbal marchó para homenajear y pedir justicia por el chico de 13 años asesinado por otro de 15 en la escuela

    Una vela en homenaje a Ian: San Cristóbal marchó para homenajear y pedir justicia por el chico de 13 años asesinado por otro de 15 en la escuela

    Cientos de chicos se acercaron junto a sus padres este lunes a la noche a la puerta de la Escuela Mariano Moreno N° 40 de San Cristóbal, en el norte de Santa Fe, donde esta mañana un estudiante de 15 años disparó con una escopeta y mató a otro de 13, a quienes recordaron prendiendo una vela.Los chicos que fueron testigos esta mañana del trágico desenlace continúan en shock. Todo un pueblo llora a Ian Cabrera, un adolescente de 13 años que esperaba ingresar a su clase y que fue sorprendido por otro chico que comenzó a disparar en el medio del patio de la escuela.Minutos antes de las 20 más de 200 personas se acercaron de manera silenciosa a la puerta de la escuela, ubicada sobre la calle Bullo al 1400, a solamente 100 metros del hospital local y de la Plaza San Martín.Aquel fue el punto de reunión donde las familias colocaron una vela en homenaje a Ian. En cuestión de segundos la vereda quedó iluminada de las llamas que cada familia prendió.El silencio invadió la noche cerrada y el calor húmedo que se sintió todo no alivianó. Tras las rejas, en el patio a cielo abierto, quedó la bandera argentina por izar y las docenas de bicicletas de los alumnos que no llegaron a sacarlas cuando intentaron escapar de los disparos.En el patio interno todavía se podía ver la mancha rojiza, a metros del baño de hombres. El colegio quedó en custodia solamente de un patrullero de la Policía santafesina. Unas cintas de peligro no fueron obstáculos para los vecinos que quisieron llegar hasta el lugar.Madres con sus bebés en brazos, chicos y chicas con el uniforme del colegio y abrazos contenedores por parte de los adultos fueron algunas de las postales de una noche silenciosa.“Justicia por Ian”, decía un cartel hecho con una cartulina y que era sostenido por una niña.Además de familias cuyos hijos asisten a la escuela Mariano Moreno, también estuvieron presentes profesores y compañeros de la Categoría 2013 del Club Atlético Independiente de San Cristóbal, en la que Ian jugaba con la camiseta N° 4.“Siempre jugó de 4 con nosotros. Era hincha de River y re buen compañero. Daba todo por el club”, recordó uno de los chicos, mientras que uno de sus compañeros no paraba de llorar.Es que el último sábado había sido titular en el encuentro ante Unión de Sunchales, por la Liga Rafaelina. “Hace dos días estábamos con él y ya no nos va a acompañar más”, se lamentó otro de sus amigos.“Siempre presente en nuestros corazones. Tus amigos del ‘Rojo’”, se leyó en una cartulina que era sostenida por su equipo. En los brazos de uno de sus amigos, la remera del club donde jugó toda su vida, desde infantiles.Ian era “Piraña” para su grupo de amigos. Como compañero de colegio lo describieron como “un chico excelente”.Su testimonio fue interrumpido por el rezo de un Padre Nuestro y un minuto de silencio.Juan, un hombre que vivió toda su vida en San Cristobal, dijo a Clarín que estos hechos “se veían por televisión que pasaban en Estados Unidos, pero se fueron acercando y hoy nos pasó a nosotros”.“Esto nos deja un susto de que la escuela, que es la segunda casa, no es un lugar seguro para nuestros hijos”, expresó, y dejó una advertencia: “Tenemos que cuidar y hablarles mucho a ellos”, y señaló a sus hijos adolescentes.La concentración continuó. Los vecinos seguían llorando. La Plaza San Martín, la principal del lugar donde seguro Ian paseó más de una vez, estaba vacía. Hoy todos sus vecinos, amigos y conocidos le rindieron un emotivo homenaje.San Cristóbal, Santa Fe. Enviado especial

  • Lo hicieron caer de la moto para robarle con una réplica de pistola, pero era un gendarme y les disparó: uno murió, otro lucha por su vida

    Lo hicieron caer de la moto para robarle con una réplica de pistola, pero era un gendarme y les disparó: uno murió, otro lucha por su vida

    Lo hicieron caer de la moto para robarle con una réplica de pistola, pero era un gendarme y les disparó: uno murió, otro lucha por su vida

    El gendarme iba por la avenida Julio A. Roca, en la localidad de Trujui, partido de Moreno, al oeste del conurbano bonaerense, cuando dos jóvenes le apuntaron y lo hicieron caer de la moto. La víctima reaccionó rápido y les disparó: uno murió y el otro lucha por su vida.Todo sucedió este viernes, pasadas las 22, en momentos en que la calle estaba llena de agua por las lluvias. Al cabo 1° de la Gendarmería, de 28 años, le faltaba poco para llegar a su casa en su Honda Tornado 250, luego de trabajar en una parrillita de barrio donde está a cargo.Fue a la altura del cruce con la calle Vasco Da Gama que se le pusieron a la par los dos ladrones a bordo de una Honda Wave (sin dominio colocado) y los tres terminaron cayendo sobre el asfalto.La secuencia quedó filmada por las cámaras de seguridad. Los asaltantes quedaron tendidos sobre la avenida, que desde 2012 fue renombrada como Dr. Néstor Carlos Kirchner aunque los vecinos la siguen llamando Julio A. Roca, en una zona comercial. Uno de los heridos, identificado como Axel Ariel Otaiza (23), murió en el lugar, producto de un balazo en el pecho. No tenía antecedentes penales, de acuerdo a las fuentes.Su cómplice, de 17 años, fue internado en grave estado en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega con disparos en el tórax y la pierna derecha. En su caso sí cuenta con antecedentes.A media tarde del domingo, se encontraba «en estado crítico, entubado con respirador», en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI).Los allegados al joven lanzaron una cadena de oración en las redes sociales. «Dale mi Na, te estamos esperando todos! Te amo, te amamos bebito. No dejen de pedir por su vida», escribió una amiga.En el caso tomó intervención el fiscal Martín Borgnia, de la UFI N° 4 de Moreno-General Rodríguez, quien caratuló el caso como «homicidio y lesiones en ocasión de robo».Además, entendió que el gendarme, que se desempeña en la Región 1 de Campo de Mayo y es nacido en la provincia de Misiones, actuó en legítima defensa y por eso no se ordenó su detención.La pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros del gendarme fue secuestrada para realizar las pericias. Allí se determinó que fue disparada en cuatro oportunidades.El arma de los motochorros era una réplica. Un detective consultado por Clarín indicó que era «una de tipo airsoft, diseñada para disparar proyectiles de plástico no letales, muy realista y más en ese contexto en el que la víctima se vio amenazada».La Gendarmería Nacional dispuso de oficio que el agente tenga custodia permanente en su casa, por temor a represalias por parte de familiares de los ladrones.Las actuaciones policiales estuvieron a cargo de la comisaría 2da. de Moreno.Colaboró: Emmanuel Dalbe.

  • De Martínez de Hoz a Milei: el mismo ajuste en un mundo que va para otro lado

    De Martínez de Hoz a Milei: el mismo ajuste en un mundo que va para otro lado

    El economista Alfredo Zaiat analiza que los lineamientos económicos del gobierno de Javier Milei son idénticos a los de José Alfredo Martínez de Hoz (dictadura), Carlos Menem y Mauricio Macri: libertad de precios, apertura comercial, desregulación financiera y ajuste fiscal. Sin embargo, la diferencia crucial es el contexto internacional: mientras aquellos experimentos neoliberales se desarrollaron en un marco global que los acompañaba (neoliberalismo naciente, Consenso de Washington, hegemonía de las ideas de mercado), Milei colisiona con una corriente mundial que apuesta al proteccionismo, la política industrial y la reindustrialización, lo que hace que su desenlace pueda ser aún más destructivo.
    Zaiat repasa las similitudes programáticas: el discurso de Martínez de Hoz del 2 de abril de 1976 ya planteaba libertad de precios, eliminación de controles de cambio, libertad de comercio exterior, reducción de aranceles, liberalización financiera, ajuste tarifario y libertad de contratación salarial. Menem aplicó el decálogo del Consenso de Washington (disciplina fiscal, privatizaciones, desregulación, apertura). Macri profundizó la misma lógica con un endeudamiento récord que culminó en el acuerdo con el FMI de 2018.

    Pero el contexto de cada ciclo fue distinto:

    La dictadura se inscribió en el naciente neoliberalismo de Reagan y Thatcher, con los Chicago boys como referencia, aunque preservó industrias estratégicas bajo control estatal.

    Menem fue el mejor alumno del Consenso de Washington, en una década de hegemonía de las ideas de mercado.

    Macri intentó restaurar el recetario en un momento de reversión de los gobiernos progresistas en la región, pero sin capacidad de administrar el endeudamiento.

    El kirchnerismo fue el paréntesis que interrumpió este ciclo, en un contexto de indiferencia de EE.UU. tras el 11-S y de expansión de modelos alternativos en América Latina.
    La diferencia fundamental de Milei es que su experimento avanza a contracorriente de la corriente dominante de la economía global: proteccionismo de Trump, reindustrialización de EE.UU., políticas industriales europeas frente a China, modelo de desarrollo chino. Los vectores de crisis son los mismos de siempre (atraso cambiario con reservas escasas, dependencia financiera externa, destrucción del entramado productivo), pero agravados por un contexto global adverso. «Si ya de por sí el recetario liberal conduce a una crisis, el hecho de que además avance a contramano de la dinámica de la economía global convierte ese riesgo en casi una certeza», concluye Zaiat.