Etiqueta: pequeño

  • Triple crimen de Florencio Varela: dictan la prisión preventiva de «Pequeño J» y suman dos nuevas hipótesis

    Triple crimen de Florencio Varela: dictan la prisión preventiva de «Pequeño J» y suman dos nuevas hipótesis

    Triple crimen de Florencio Varela: dictan la prisión preventiva de «Pequeño J» y suman dos nuevas hipótesis

    Tony Janzen Valverde Victoriano (20), conocido como “Pequeño J”, fue procesado este viernes con prisión preventiva por el triple crimen de Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15), ocurrido en septiembre de 2025 en Florencio Varela. Además, la justicia incorporó dos nuevas hipótesis que vinculan el caso con delitos de trata y explotación sexual, así como lavado de activos.

    El juez federal N° 2 de Morón, Jorge Rodríguez, consideró que “Pequeño J” realizó “aportes esenciales en distintas fases del accionar delictivo: desde la planificación previa, la logística de captación y traslado de las víctimas, el aseguramiento del lugar de cautiverio, hasta el control y sometimiento de las mismas en el inmueble donde fueron privadas de su libertad y posteriormente asesinadas”.
    Las jóvenes fueron encontradas asesinadas el 19 de septiembre del año pasado en una vivienda del barrio Villa Vatteone, Florencio Varela. Por el triple femicidio hay once personas detenidas, imputadas como coautoras del delito de homicidio agravado por alevosía, ensañamiento, la participación de varias personas y mediación de violencia de género.
    Según la Justicia, los crímenes estarían vinculados a una “venganza por la supuesta sustracción de estupefacientes”. Sin embargo, el magistrado amplió la investigación incorporando las hipótesis de trata de personas, explotación sexual y lavado de activos, actividades a las que también se dedicaría la banda y que podrían estar relacionadas con los asesinatos.
    “El sospechoso habría integrado una estructura delictiva más amplia, en la que el crimen de las tres víctimas estaría relacionado con disputas internas y represalias dentro de una red narco-criminal”, afirmó el juez Rodríguez, quien firmó el fallo de 27 páginas junto a su secretario Ignacio Calvi.
    En defensa de Valverde Victoriano, Lucas Contreras Alderete anunció a Clarín que apelará el procesamiento del joven peruano. “Estamos frente a una sentencia arbitraria que formaliza una imputación vaga y precaria, cuestión que desde la defensa venimos señalando desde la solicitud de excarcelación y que incluso el fiscal del caso, Eduardo Craviotto, recomienda reformular en su dictamen”, expresó el abogado.
    El defensor sostuvo que “la resolución reemplaza prueba por conjeturas e hipótesis, lo cual no se condice con la gravedad del hecho imputado, vulnerando garantías básicas del debido proceso y derecho de defensa”.
    Además de “Pequeño J”, están detenidas otras diez personas imputadas: Víctor Sotacuro Lázaro (41), Milagros Florencia Ibáñez (20), Maximiliano Andrés Parra (18), Iara Daniela Ibarra (19), Miguel Ángel Villanueva Silva (25), Matías Agustín Ozorio (28), Mónica Débora Mujica (37), Celeste Magalí González Guerrero (28), Ariel Jeremías Alexis Giménez (28) y Bernabé Jesús Mallón (42). Joseph Freyser Cubas Zavaleta (31), alias “Señor J”, fue investigado pero beneficiado con falta de mérito.
    Valverde Victoriano fue extraditado el 4 de mayo desde Perú, donde estuvo detenido siete meses tras fugarse de Argentina. Actualmente permanece alojado en el Complejo Penitenciario de Adultos Mayores N° 24, en Marcos Paz.
    Durante su primera indagatoria se negó a declarar, pero en una segunda audiencia relató su versión de los hechos. Según declaró, conoció a Lara y Morena el 6 de septiembre de 2025, cuando Villanueva Silva le pidió acompañar a un conocido apodado “Gordo” hasta Flores, donde se encontraron con las adolescentes y mantuvieron relaciones sexuales en un hotel.
    Posteriormente, los cuatro concurrieron a un boliche en Flores, donde intercambió palabras con Lara, quien hablaba de una fiesta con “Gordo”. Respecto a la vivienda de la calle Chañar 702, donde fueron hallados los cuerpos, “Pequeño J” dijo que llegó el 18 de septiembre acompañado por “Gordo” y otras personas. En la casa ya estaban Villanueva Silva y González Guerrero, dueña del inmueble.
    Sobre “Gordo”, afirmó desconocer su nombre real, que no era de la villa y que Villanueva Silva le aseguró que se trataba de una persona de confianza. Según su relato, “Gordo” le indicó las habitaciones del lugar y éste le pidió: “Encargate de lo mío”, a lo que “Gordo” respondió: “Tú quédate tranquilo”.
    El día del crimen, el 19 de septiembre, dijo que Villanueva Silva le pidió que lo acompañara a “Gordo” a comprar un auto. Allí se encontraron con Sotacuro Lázaro. Luego, relató que se quedó dormido y fue despertado a las 6 de la mañana por Ozorio, quien estaba acompañado por un hombre apodado “El Negro”.
    “Pequeño J” fue detenido el 30 de septiembre cuando viajaba en un camión hacia Lima, Perú, su país de origen, adonde ingresó ilegalmente desde Bolivia tras fugarse de Argentina.

  • La transformación de Pequeño J: pesas en la cárcel, rapado y aislado de todos

    La transformación de Pequeño J: pesas en la cárcel, rapado y aislado de todos

    La transformación de Pequeño J: pesas en la cárcel, rapado y aislado de todos

    Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J” (20), llegó a la Argentina presentando un aspecto muy diferente al que se conocía cuando fue detenido en Perú. Más delgado, fornido y con el cabello rapado, contrasta con su imagen anterior, en la que lucía un corte taza negro que casi le tapaba los ojos y rasgos faciales menos marcados.

    Este cambio físico sorprendió incluso a los investigadores de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de Interpol Argentina, quienes viajaron el lunes a Perú para concretar su traslado. “Lo notamos más ‘armado’. Nos dijo que en la cárcel había hecho pesas”, afirmó a Clarín una alta fuente policial vinculada al operativo “retorno”. En Argentina, “Pequeño J” está acusado de ser el autor del triple crimen de Florencio Varela, ocurrido en septiembre, en el que perdieron la vida Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15).
    Durante el traslado, el joven se mostró reservado, dado que los policías tienen prohibido realizar preguntas relacionadas con la causa. Tampoco fue interrogado sobre su fuga desde Argentina hacia Perú, donde estuvo prófugo hasta que fue hallado escondido en un camión, tras una semana de intensa búsqueda.
    “Pequeño J” manifestó únicamente su deseo de hacerse rastas en el cabello, aunque aclaró que la Policía peruana lo rapó tras su captura. Estuvo alojado durante siete meses en la cárcel de Cañete, al sur de Lima, tras ser detenido por la División de Drogas de la Policía Nacional de Perú. Antes de su extradición, fue trasladado al penal Ancón II, en la capital peruana.
    Durante una escala técnica para cargar combustible del avión Embraer ERJ 140LR de la Fuerza Aérea Argentina, con matrícula T-94, almorzó empanadas salteñas. Posteriormente, el viaje continuó hacia Argentina, en una operación que incluyó la extradición de otros dos ciudadanos peruanos por parte de la Dirección General de Cooperación Internacional de la Policía Federal Argentina. Entre ellos se encontraba Chininin Chuquihuanga Icsar, acusado de abuso sexual contra una menor, con una causa en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 20 porteño.
    La operación incluyó además una segunda escala en Asunción, Paraguay, donde se extraditaron a un ciudadano argentino, requerido por el Juzgado Federal N° 2 de Santa Fe por “confabulación para la comercialización ilícita de estupefacientes”, y a un ciudadano paraguayo imputado por “acopio de armas de fuego”, según el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 1. Esta operación transnacional multiextradición fue coordinada entre cancillerías, oficinas internacionales de Interpol y diversos juzgados nacionales y extranjeros. “Es la primera vez que se realiza un trabajo coordinado entre tres estados para extraditar a cuatro detenidos”, comentó una fuente involucrada.
    La Dirección General de Cooperación Regional e Internacional (Digcri) de la Procuración General de la Nación informó que el joven peruano es la extradición número 50 registrada en lo que va del año, según el sitio Fiscales.gob.ar.
    Durante parte del traslado, “Pequeño J” vistió una prenda con la inscripción “INPE Perú”, en referencia al Instituto Nacional Penitenciario de ese país. Arribó a Argentina minutos antes de las 20 horas del lunes y, en un operativo de gran envergadura, fue trasladado por el Servicio Penitenciario Federal (SPF) al Complejo Penitenciario de Adultos Mayores N° 24, en Marcos Paz.
    Esta cárcel, una de las más antiguas del SPF, inaugurada en 1996, aloja a jóvenes detenidos de entre 18 y 21 años. Cuenta con distintas unidades para aproximadamente 275 internos, quienes tienen acceso a distintas modalidades de educación, estudios y oficios.
    Aunque no se aplicaron medidas semejantes a las del Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo (Sigpplar) en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, el SPF estableció un protocolo especial para “Pequeño J”, no por su peligrosidad sino debido a la complejidad de la causa en su contra.
    Para acceder a él, visitantes deben cumplir una serie de protocolos que incluyen avisos por mail y controles estrictos como escáneres de metales. El contacto se realiza a través de un vidrio, similar a cárceles estadounidenses, y existen protocolos estrictos incluso para pasarle un papel. Actualmente está alojado en una celda individual, aislado del resto de los internos, sin posibilidad de contacto directo. Desde el SPF se comunicaron con su madre y hermana, residentes en Perú, para coordinar comunicaciones mediante videollamadas.
    Tras su extradición, “Pequeño J” declaró ante el juez Jorge Rodríguez y su secretario Ignacio Calvi, del Juzgado Federal N° 2 de Morón. Asesorado por su defensor, Lucas Contreras Alderete, negó haber participado en el triple crimen. Está imputado por homicidio agravado, en concurso premeditado de dos o más personas, con alevosía y ensañamiento, y por haber cometido el delito contra mujeres mediante violencia de género.
    La defensa trabaja en la presentación de una hipótesis para desvirtuar la participación del joven en los homicidios, argumentando que no hay pruebas contundentes que lo vinculen directamente. En las últimas horas, el abogado se reunió nuevamente con su cliente para preparar la presentación de pruebas

  • Pat Steir: un pequeño tractor cortando el césped

    Pat Steir: un pequeño tractor cortando el césped

    Pat Steir: un pequeño tractor cortando el césped

    Hace unos días se murió Pat Steir, en Manhattan, a los 87 años. Fue una artista genial, que en la década de 1980 le dio otra vida, preciosa, a la pintura abstracta.Pat se subía a una escalera o a un montacargas y volcaba pintura sobre las telas. Dejaba caer la pintura como una cascada. Y así creó cuadros que son cascadas al mismo tiempo que las representan.Ojo: en las cascadas de Pat, sus obras emblemáticas, no suele haber caos de manchas ni rayones que quieran capturar la potencia de los gestos, a lo Jackson Pollock.Sus cascadas, en general, de gran tamaño, resultan delicadas, luminosas, dinámicas. A veces livianas y transparentes, como el agua y otras, con cuerpo, pesadas, como las cascadas.“Me di cuenta de que podía usar la naturaleza para pintar un cuadro de sí misma vertiendo la pintura», explicó Pat. “La gravedad es la que pinta”, definió. Se trata de empezar y luego “ceder el control”, agregó.Pat contó que tuvo varias influencias clave. Nació en New Jersey. Tendría 5 años y una gripe cuando el padre le llevó a la cama hojas y óleos y ella se dedicó a pintar una y otra vez el árbol que veía por la ventana.Después estudió arte en el Instituto Pratt y la Universidad de Boston. Se cuenta que Lawrence, el padre –quien tenía con Judith, la madre, una fábrica de estanterías- hubiera preferido otra cosa, incluso que Pat fuera poeta en vez de pintora. Pensaba que escribiendo quizá podía ganar un poco más de plata.“Siempre seguí avanzando, como un pequeño tractor cortando el césped”, resumió Pat, quien dijo que contó «una mujer cada 120 hombres» en el mundo del arte y se metió a colaborar con la fundación de una movida feminista icónica en Nueva York y su revista: Heresies (Herejías).Como Sol LeWitt, pope del arte conceptual y del minimalismo, John Cage, figura de la música experimental, fue central en la obra de Pat. En el filme Pat Steir: artista, de la mexicana Verónica González Peña, Cage aparece golpeando ollas y sartenes en un programa de televisión y una tetera se le dispara. “No controlaba totalmente el ruido pero sí tenía el control al elegir las ollas y sartenes específicas para crearlo”, señaló ella.También como Cage, Pat buceó en la filosofía oriental. Además del budismo, mejor dicho con él, a ella le fascinaban las técnicas de “tinta lanzada” japonesas (salpicaba con pincel, aparte de verter pintura) y los paisajes chinos de la dinastía Song (960-1269).En general, la pintura abstracta tiene fama de fría y, en muchos casos, es justa. Pero, igual que el gran Mark Rothko, Pat pulverizó esa idea. Su obra encanta y conmueve siempre.Sin embargo, hace un par de años, en una entrevista, Pat comentó: “La pintura abstracta sigue vigente aunque creo que no debería continuar, no porque sea mala, es buena, sino porque ¿está hablando de este tiempo?» «Mi trabajo representa un tiempo anterior, el de concretar la posibilidad de hacer tangible el arte abstracto. Pero ahora, debería suceder algo no técnico, no creado en computadoras ni en Internet. ¿No sería maravilloso?”, cerró.