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  • Mar del Plata: Casación revocó el sobreseimiento y dispuso que vayan a juicio 42 personas acusadas de lavado de activos provenientes de narcotráfico

    Mar del Plata: Casación revocó el sobreseimiento y dispuso que vayan a juicio 42 personas acusadas de lavado de activos provenientes de narcotráfico

    Mar del Plata: Casación revocó el sobreseimiento y dispuso que vayan a juicio 42 personas acusadas de lavado de activos provenientes de narcotráfico

    En línea con el recurso presentado por el fiscal general subrogante Carlos Fioriti, la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal revocó el sobreseimiento de 42 personas acusadas de haber lavado de activos provenientes del narcotráfico y ordenó remitir la causa al Tribunal Oral Federal de Mar del Plata para que se lleve adelante el juicio oral.

    En la resolución, los jueces Javier Carbajo, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña revocaron lo que había resuelto el exmagistrado del tribunal federal marplatense Martín Poderti en mayo de 2025. En un fallo unipersonal, había dictado el sobreseimiento de familiares y allegados de dos hombres que fueron condenados por causas de narcotráfico y cuyo círculo cercano era investigado por lavado de activos. Juan Manuel Mariscal fue condenado a 7 años de prisión por transportar 165 kilos de cocaína mientras que Hugo “Coco” Esteban fue considerado responsable de haber intentado trasladar casi 3 toneladas de marihuana desde Misiones a Mar del Plata y se le fijó una pena de 13 años de prisión.
    En paralelo a la causa de Mariscal, se abrió un expediente para investigar el financiamiento de la operación. En ese marco, se pudo identificar que uno de los autos de la familia era resguardado en un galpón propiedad de Esteban y su familia. Al momento del allanamiento, no solo se encontró ese vehículo sino unos 30 más, varios de ellos sin patentar y sin documentación. El hallazgo de tal patrimonio, sin respaldo financiero ni documental aparente, y el vínculo advertido entre los poseedores de los vehículos y el transportista de cocaína, motivó la ampliación del objeto procesal al posible lavado de dinero.
    Para la fiscalía, el vínculo asociativo/comercial entre las familias, el incremento patrimonial injustificado, las operaciones realizadas entre ellos —con utilización muchas veces de documentación falsa, domicilios inexactos o inexistentes— y la posibilidad de que el dinero producto del narcotráfico y otros delitos fuera convertido en vehículos, permitió trazar una hipótesis sobre la posible existencia de una organización conformada tanto por familiares como allegados de ambos implicados. Esos dos grupos habrían adquirido bienes, por lo menos desde 2011 y hasta 2019, con las ganancias obtenidas del tráfico ilícito de estupefacientes, los que fueron puestos en circulación en el mercado mediante maniobras de compraventa y transferencia de rodados con la finalidad de dar una apariencia lícita a un origen espurio.
    Los hechos habían sido calificados por el MPF como lavado de activos agravado por ser realizado con habitualidad, y a los imputados se los acusó como miembros de una asociación o banda conformada para la comisión continuada de hechos de esta naturaleza.
    No obstante, el magistrado del tribunal oral había interpretado las maniobras de lavado de activos como operaciones independientes por lo que, al ser consideradas maniobras aisladas, su monto individual no llegaba a los 150 salarios mínimos que exige el artículo 303 del Código Penal que establece las penas para el delito de lavado. De esa forma, optó por una figura atenuada (prevista en el inciso 4 del mismo artículo) que contempla la aplicación de una multa, lo que finalmente derivó en la prescripción de la acción penal.
    La posición del MPF
    «Además de castigar la ley con una pena más dura para el caso de darse los supuestos del inciso 2 a del artículo 303 (habitualidad y como miembro de una banda dedicada a la comisión continuada de hechos de esa índole), lo cierto es que esa habitualidad, que sería demostrada en debate, es la que permite afirmar que las operaciones, las maniobras descriptas como lavado de activos, no pueden ser valoradas de manera autónoma, es decir no puede contemplarse el momento de cada una de las operaciones de manera aislada”, consideró el fiscal.
    De esa forma, sostuvo que correspondía sumar los montos de todas las operaciones relacionadas, un cálculo que superaría el umbral de 150 salarios mínimos vitales y móviles establecido en el artículo 303 del Código Penal, lo que daría lugar a una pena privativa de la libertad. En esta línea, destacó que las pautas de agravamiento y vinculación de maniobras entre sí debían ser objeto de discusión en un juicio oral y público, instancia que resultaba obturada por la resolución de sobreseimientos dictada.
    Al requerir la nulidad de la resolución para que el proceso pudiera continuar hacia la instancia del juicio oral, el fiscal Fioriti sumó que el pronunciamiento invadió cuestiones de política criminal delineadas por la Procuración General de la Nación, afectó el principio acusatorio y los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina en la lucha contra el lavado de activos.
    Las maniobras imputadas
    Fioriti recordó que la acusación recaía sobre este grupo de personas, a partir de la confluencia de distintos requerimientos de elevación a juicio, por ser integrantes de una organización que operó en Mar del Plata, al menos desde 2011 y hasta 2019. Según explicó, los acusados habrían desarrollado, en nombre propio o bien a través de personas ficticias y/o jurídicas, operaciones comerciales de forma habitual a través de las cuales habrían puesto en circulación bienes no declarados que habrían sido adquiridos con dinero de origen ilícito. Para ello, habrían utilizado a modo de «pantalla» locales comerciales y la supuesta concesionaria de compra y venta de vehículos automotores no registrada que funcionaría en diversos domicilios.
    Como consecuencia, se advirtió en la investigación que los acusados, en algunos casos, no registraban actividad económica o si en algún momento la registraron, no era acorde con su verdadera capacidad, de acuerdo a lo informado por AFIP. En concreto, la red descubierta se dedicaría, con habitualidad, particularmente a la compra y venta de vehículos, en su mayoría de alta gama, y también de inmuebles, como fachada para blanquear dinero del tráfico de drogas.
    El lavado como delito permanente
    Para el fiscal, más allá del criterio tomado por la resolución, la acción penal tampoco habría prescripto: “El lavado de activos integra la categoría de los llamados delitos permanentes cuya consumación perdura en el tiempo hasta que culmina la acción antijurídica, lo que debería suceder recién con el dictado de una sentencia condenatoria”, sostuvo Fioriti.
    Sostuvo que el delito continuó ejecutándose a pesar de esa incautación de bienes de 2016 dado que hasta la actualidad no se ha logrado recuperar todos los activos involucrados con las maniobras investigadas. En ese sentido, reparó en que algunos continuaron en posesión de los imputados y fueron vendidos a terceros, lo que motivó varios pedidos de restitución como poseedores de buena fe mientras que otros, que se hallaban bajo custodia, desaparecieron.
    La postura del MPF ante Casación 
    “El fraccionamiento de los hechos como conductas aisladas e independientes entre sí, condujo al juez a una irrazonable conclusión a los fines de apreciar el monto real de tales operaciones”, sostuvo el fiscal general Raúl Omar Pleé.
    Marcó que el enfoque del magistrado se apartó del marco fáctico propuesto por el Ministerio Público Fiscal, que «presentó los hechos como parte de una maniobra continuada y organizada de lavado de activos, ejecutada con habitualidad en el seno de una estructura delictiva”. Desde esta perspectiva, Pleé indicó: “el tipo penal aplicable no exige que el monto considerado surja de una única operación, sino que habilita a contemplar la reiteración de conductas, la existencia de una organización común y el destino económico de las maniobras como un todo integrado”.
    A su vez, marcó el contexto en el que se inserta la causa: “un fenómeno criminal complejo, con aristas transversales a otras investigaciones, y que se vincula con la circulación de activos presuntamente provenientes del narcotráfico y otras actividades ilícitas”.
    En este sentido, en línea con lo expresado por Fioriti, indicó: “la respuesta estatal debe ser coherente con los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina en el marco de la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional, todos ellos instrumentos de jerarquía constitucional». “Tales compromisos imponen la obligación de investigar, juzgar y sancionar eficazmente este tipo de conductas, evitando decisiones que frustren, en forma prematura y sin análisis exhaustivo, el juzgamiento de los hechos”, agregó
    La resolución de la sala I
    “La plataforma fáctica descripta en los requerimientos acusatorios pone de manifiesto múltiples maniobras de lavado enmarcadas dentro de un plan delictivo global, continuado y organizado, regidas por un mismo designio criminal, de dar apariencia lícita a fondos presuntamente espurios”, indicó Javier Carbajo, quien encabezó la resolución con su voto.
    “Cuando la letra de la ley es clara y no exige esfuerzo de interpretación, debe ser aplicada directamente sin atender a otras consideraciones  Por consiguiente, la decisión cuestionada, al fraccionar cada operación de lavado de activos como si fueran hechos independientes, se apartó de la base fáctica delineada por el acusador público, de la letra de la ley y de las circunstancias del caso, y condujo a la forzada conclusión de apreciar el caso bajo el supuesto del artículo 303 inciso 4º del mismo texto, según la ley 27.739”, explicó.
    “En suma, la decisión bajo examen no puede ser calificada como un acto jurisdiccional válido, en los términos fijados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la materia”, determinó Carbajo.
    Por su parte, Gustavo Hornos reparó en que los hechos imputados constituyen el delito de lavado de activos. “Se trata de un ilícito pluriofensivo, cuya afectación excede con amplitud el patrimonio individual o el interés de una víctima concreta, y que compromete bienes jurídicos de naturaleza colectiva, vinculados al orden socioeconómico, la estabilidad del sistema financiero y la confianza pública”, remarcó.
    En este sentido, recordó que en otras resoluciones ya se expidió sobre la lesividad del lavado y que “no se agota en la incorporación de activos de origen delictivo al circuito formal, sino que consolida económicamente el delito precedente, tornándolo eficaz y rentable”. Marcó que esa condición ha sido destacada por los organismos internacionales de los que la Argentina es parte como el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional sobre el Lavado de Activos) o a nivel regional el GAFISUD (Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica), que emiten recomendaciones y protocolos para combatirlo. Por su parte, Diego Barroetaveña adhirió a lo expuesto por sus colegas.

  • Samanta Schweblin, tras el Premio Aena de un millón de euros: «No sé qué haré con la plata»

    Samanta Schweblin, tras el Premio Aena de un millón de euros: «No sé qué haré con la plata»

    Samanta Schweblin, tras el Premio Aena de un millón de euros: «No sé qué haré con la plata»

    «No sé contar cuánto es un millón, es un número tan grande que me pierdo», dijo sonriente la escritora argentina Samanta Schweblin, ganadora anoche del millón de euros del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana por su libro El buen mal (Seix Barral).La escritora argentina Samantha Schweblin posa para los medios tras proclamarse ganadora del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros. EFE/ Quique GarcíaDurante la ceremonia, la argentina confesó a los periodistas que «no sabe» qué hacer con tanto dinero y que, de hecho, su «sueño», toda la vida, ha sido «tener un sueldo todos los meses».Schweblin (Buenos Aires, 1978) fue elegida entre otros cuatro escritores: Nona Fernández, Enrique Vila-Matas, Héctor Abad Faciolince y Marco Giralt Torrente.»No sé contar cuánto es un millón, es un número tan grande que me pierdo. No sé cuántos ceros tiene. Es algo muy raro. No sé qué hacer con ello. En mi imaginario siempre, desde que dejé casa de mis padres, lo que toda la vida quise tener es un sueldo todo los meses. Este número lo asocio un poco con esa idea fantasiosa del sueldo para siempre», contó.La también autora de Pájaros en la boca, aprovechó la visibilidad de ese premio para denunciar la penosa situación financiera de la universidad pública de Buenos Aires, en cuyas aulas aprendió todo lo que sabe sobre literatura, ha explicado.»Mi universidad es muy prestigiosa y he tenido unos maestros increíbles, pero hoy está desfinanciada. Fue un orgullo nacional muchos años pero la estamos perdiendo y es muy doloroso», ha dicho.Un libro «fantasioso»Preguntada sobre qué se encontraran en sus páginas los lectores, la escritora argentina dijo que se trata de un libro «fantasioso» que trata de las «fuerzas» que nos «comandan», sobre «momentos de cambio en los que darse cuenta de qué es importante».Schweblin, que ganó el Booker Internacional en 2017, dijo que quiere leer en el premio «un guiño» al género del cuento, con menos galardones que las novelas en los premios de literatura.La argentina rememoró su «enamoramiento» con el cuento «allá por el verano de los once años» cuando leyó y releyó tres antologías de Franz Kafka, Ray Bradbury y Julio Cortázar.»Ese verano se fundó en mi algo, fue como mi fundación literaria emocional», aseguró la escritora.Afincada en Alemania, Schweblin reconoció que los responsables del premio tardaron más de un día en dar con ella para comunicarle que era finalista del premio porque «nunca» atiende el teléfono de casa dado que su alemán «aún no es tan bueno».La escritora argentina Samantha Schweblin posa para los medios tras proclamarse ganadora del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros. EFE/ Quique GarcíaAl recibir el premio, la autora puso el foco en el vínculo con los lectores: “Estoy acá con –y gracias– a los lectores: esas personas increíbles que son capaces de agarrar un libro que alguien más escribió dos años atrás, dos siglos atrás… abrirlo… y poner la ficción en marcha”.También se refirió al lugar del cuento dentro del sistema literario: “Este premio da su primer paso premiando la excepción: me emociona pensar que estoy recibiendo un premio que es también un reconocimiento al género del cuento”.En un discurso atravesado por el contexto global actual, Schweblin subrayó el valor de la literatura como forma de orientación: “La literatura es el minúsculo timón… pero es lo que hace que, en días y días de navegación, este buque llegue a un continente u a otro. Abre caminos, fija destinos”.Y cerró con una reflexión sobre la vigencia de la lectura y la escritura: “Peor que ponerse a leer y a escribir en un momento como este, sería no ponerse urgentemente a leer y a escribir”.Rosa Montero leyó el falloLa gala, en el Museu Marítim de Barcelona, presentada por Martina Klein y Josep Cuní, ha contado con invitados del mundo de la cultura como Arturo Pérez-Reverte, Carme Riera, Rosa María Calaf o Najat El Hachmi.La escritora argentina Samantha Schweblin posa para los medios tras proclamarse ganadora del primer Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros. EFE/ Quique GarcíaHan conformado el jurado de estos primeros premios los españoles Rosa Montero, Pilar Adón, Luis Alberto de Cuenca y José Carlos Llop; los argentinos Jorge Fernández Díaz y Leila Guerriero, y el mexicano Élmer Mendoza. El grupo ha conseguido mantener en secreto hasta el final el nombre del ganador, que no habrían decidido hasta pocos minutos antes de la gala.En la lectura del fallo, Montero ha destacado la capacidad de la autora de «plasmar nuevos mundos» y transitar «la frontera entre lo posible y lo imposible» con una escritura «de belleza inquietante».El Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, recordaron los organizadores, nace con vocación internacional y se dirige a la comunidad hispanohablante de más de 630 millones de personas. El galardón, con la misma dotación del premio Planeta, es sin embargo a obra publicada y emula en lengua española a otros galardones internacionales como el Booket o el Gouncourt.Además, cuenta con la colaboración de la Fundación Gabo y la Cátedra Vargas Llosa, con el fin de promover la lectura y la escritura en los países donde ambas instituciones desarrollan su actividad.

  • Del siglo XVIII a hoy: el Museo Larreta exhibe la historia de los azulejos en el Río de la Plata

    Del siglo XVIII a hoy: el Museo Larreta exhibe la historia de los azulejos en el Río de la Plata

    Del siglo XVIII a hoy: el Museo Larreta exhibe la historia de los azulejos en el Río de la Plata

    Quizá no haya lugar más adecuado que el Museo de Arte Español Enrique Larreta para albergar la exposición El azulejo en el Río de la Plata, 1949–2026.El azulejo en el Río de la Plata, 1949–2026 se puede recorrer en el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.Por un lado, su arquitectura resuena en aquello que se está mostrando: el decorado de la casa de avenida Juramento al 2200 remite, si bien ecléctico, a los modos de ornamentación de fines del siglo XIX, con piezas de arte sacro, habitaciones dedicadas a celebrar el siglo de oro español, patio andaluz con fuente y mayólicas coloridas, tal y como la ideó el escritor argentino, autor de La gloria de don Ramiro.Por el otro, la exhibición curada por Francisco Girelli y Fernando Martínez Nespral establece una relación entre la investigación que realizaron con la colección de piezas de cerámica esmaltada que pertenece al acervo patrimonial de la institución.En el nombre de la muestra está la clave. Primero, porque refiere tanto al título del libro que Vicente Nadal Mora publicó en 1949, en los inicios del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas (IAA) dirigido por Mario J. Buschiazzo.Y luego, a la pesquisa que sustenta esta exhibición que fue realizada por los dos arquitectos antes mencionados, investigador y director del Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas “Mario J. Buschiazzo” (IAA) de la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo (FADU) de la UBA, respectivamente.Por su parte, Girelli se dedica a la historia de la arquitectura americana, con especialidad en la historia edilicia de la Ciudad de Buenos Aires en el periodo colonial y poscolonial, desde el registro arqueológico.El azulejo en el Río de la Plata, 1949–2026 se puede recorrer en el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.Un clásico de 80 añosEn este sentido, la fecha “2026” que está presente como cierre temporal de la exhibición remarca que después de 80 años de la publicación de ese “clásico”, uno de los primeros estudios académicos sobre el tema de todo el continente, los estudios de cultura material lo tienen en cuenta y siguen su legado.El trabajo de Nadal Mora se ocupó de estudiar y catalogar los azulejos franceses, generalmente blancos con decoración azul, que fueron muy utilizados en la arquitectura de Buenos Aires desde mediados de siglo XIX, teniendo su auge entre 1860 y 1890. Estuvieron en patios y zaguanes, se destacaron en cocinas y hasta decoraron las cúpulas de las iglesias.El azulejo en el Río de la Plata, 1949–2026 se puede recorrer en el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.De ese pasado brillante, poco quedó en pie. Hoy se recupera como material arqueológico, gracias a la práctica del Centro de Arqueología Urbana (CAU–IAA) en la ciudad de Buenos Aires. El trabajo de rescate de las piezas enteras y de fragmentos de la variedad de mosaicos coloreados recrea no sólo para lo que eran usados en términos ornamentales sino el sistema de comercio de estos materiales en el Río de la Plata.No sólo los azulejos franceses, llamados Pas de Callais, nombre que queda pegado al paso de origen, el de Callais, sino, tal como explican los curadores, “otros enfoques contemporáneos, iniciados con Daniel Schávelzon y el trabajo con vestigios arqueológicos, permitieron establecer que el uso de azulejos en Buenos Aires comenzó al menos desde el siglo XVIII con piezas españolas en su mayoría –producidas en Cataluña y Valencia–, pero también de otros centros de producción como Inglaterra, Holanda e Italia».Por lo tanto, la exposición es más del recorrido libresco iniciado en 1949 por Nadal Mora, que una colección en particular o un conjunto de estos materiales. Es, sobre todo, un ida y vuelta de producciones impresas que fueron posibles gracias a esos azulejos. Folletos y recortes de prensa, manuscritos inéditos que pueden ser vistos por primera vez.Asimismo, la exhibición da cuenta de cómo esa publicación fue señera para concitar el interés en este tema, no sólo en Argentina sino en otros países, como por ejemplo Uruguay que fue un polo de intercambio con coleccionistas locales.“En general entre arquitectos, quienes con este material liviano, pequeño y estéticamente atractivo, podían de alguna manera conservar una parte de los edificios que desaparecían bajo la piqueta del progreso. José María Peña, Carlos E. Duchini, Alejandro Ruiz Luque, Álvaro Orsatti y Enrique Echavarría Coll, entre otros, se sumaron armando colecciones y produciendo publicaciones y exposiciones», explican los curadores en su texto.Y agregan: «En paralelo surgió en Uruguay otro grupo de coleccionistas que intercambiaban con los de Buenos Aires. Los primeros de ellos fueron Francisco Mazzoni y Manuel Paz Morquio, y en la década de 1960 empezó Alejandro Artucio Urioste, fundador de dos museos dedicados al tema en Montevideo y Punta Ballena, y autor de una serie de libros indispensables”.Quien seguramente vio ese libro fue el escritor Manuel Mujica Lainez, ya que la reproducción del azulejo con el hombrecito está impresa. En Misteriosa Buenos Aires, el libro que reúne la colección de cuarenta y dos relatos publicado en 1950, está “El hombrecito del azulejo (1875)”.Todos los cuentos de ese libro están fechados y la idea de Mujica Laínez es, sobre todo, fusionar historia y ficción, una suerte de armado cronológico para volver a contar el pasado de la ciudad.Están situados en el catastro citadino, tienen referencias a hechos reales y los elementos del fantástico redoblan a apuesta de ese misterio, de nuevas configuraciones desde un presente que necesita volver a narrar historias.A su vez, en ese cuento se condensa a la perfección la historia del azulejo, pero también, la de los azulejos que podemos ver en la muestra: “El hombrecito del azulejo es un ser singular. Nació en Francia, en Desvres, departamento del Paso de Calais, y vino a Buenos Aires por equivocación. Sus manufactureros, los Fourmaintraux, no lo destinaban aquí, pero lo incluyeron por error dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, embalado prolijamente el único distinto de los azulejos del lote», escribe el autor.El azulejo en el Río de la Plata, 1949–2026 se puede recorrer en el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.»Los demás –continúa–, los que ahora lo acompañan en el zócalo, son azules como él, con dibujos geométricos estampados cuya tonalidad se deslíe hacia el blanco del centro lechoso, pero ninguno se honra con su diseño: el de un hombrecito azul, barbudo, con calzas antiguas, gorro de duende y un bastón en la mano derecha”.A falta de una piezaSi bien la composición del zaguán donde estaba destinado era geométrica, el obrero lo incluye a falta de una pieza. Así es que Martinito, nombre que recibe de Daniel, el niño enfermo de quien será amigo, llega a Buenos Aires y al barrio de San Telmo: por un error y por la falta.Para salvar el pequeño, Marinito entretiene a la Muerte: le habla en francés, le cuenta los chismes del barrio de los que pasan por ese zaguán, su propia historia que “transcurre a mil leguas de allí, allende el mar, en Desvres de Francia.El azulejo en el Río de la Plata, 1949–2026 se puede recorrer en el Museo de Arte Español Enrique Larreta. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.Le explica que ha nacido en Desvres, en casa de los Fourmaintraux, los manufactureros de cerámica. “rue de Poitiers”, y que pudo haber sido de color cobalto, o negro, o carmín oscuro, o amarillo cromo, o verde, u ocre rojo, pero que prefiere este azul de ultramar. ¿No es cierto? N’est–ce pas?”.Estas distracciones contrarreloj hacen que la Madame la Mort se quede con el hombrecito en lugar del niño que, sano y salvo, no encuentra consuelo para el agujero que quedó en la pared. Tiempo después, al limpiar el pozo del patio, “uno de los hombres grita, desde la hondura, con voz de caverna: –¡Ahí va algo, abarájenlo! Y el chico recibe en las manos tendidas el azulejo intacto, con su hombrecito en el medio».Esta escena es providencial y prefigura las tareas de la arqueología urbana con muchos Danieles al rescate del pasado. Uno de ellos, el mencionado Daniel Schávelzon. A diferencia de la ficción, el azulejo azul con el hombrecito está perdido, ya que después de pertenecer a la colección de Alejandro Ruiz Luque no se supo más de esta pieza, ultra codiciada en su valor simbólico y referencial.¿Fue robada? ¿escondida? Un motivo que, con un poco de imaginación, puede ser el puntapié de un nuevo cuento de misterio y fantasía.El azulejo en el Río de la Plata, 1949–2026 se puede recorrer en el Museo de Arte Español Enrique Larreta (Av Juramento 2291) de 11 a 19, miércoles gratis y martes cerrado.

  • «Pescaba cuando vi caer la camioneta»: el dramático testimonio del hombre que rescató a su mujer y a su hija de las aguas del Río de la Plata

    «Pescaba cuando vi caer la camioneta»: el dramático testimonio del hombre que rescató a su mujer y a su hija de las aguas del Río de la Plata

    Todavía medio asustado y shockeado por lo vivido, el hombre que se tiró al Río de la Plata para rescatar a su esposa y a su hija, que habían caído al agua dentro de la camioneta familiar, contó cómo fue todo el suceso que lo tuvo como principal protagonista.Vicente relató que habían llegado hasta el lugar, a la altura de la Avenida Costanera Rafael Obligado al 2.200, en una zona cercana al acceso al complejo Costa Salguero, en los últimos minutos del jueves. Era la segunda vez que hacía la excursión de pesca, y esta vez eligió llegar en su propio vehículo y con su familia.»Pescaba cuando vi la camioneta caer», dijo el hombre, rodeado por los medios periodísticos, mientras esperaba sentado a orillas del río que llegara la grúa que finalmente logró retirar del agua a su camioneta Chevrolet Spin.Junto a su cuñado, después de ver como la camioneta se dirigía directo al agua, reaccionaron rápidamente y se zambulleron para poder rescatar a la mujer y a la nena, que no sabe nadar. Cosa que lograron no sin esfuerzo, aunque las ocupantes de la Spin salieron del río sanas y salvas.Madre e hija, con apenas algún rasguño pero con el susto todavía muy vívido, ya están en la casa familiar en el partido de La Matanza. Sin embargo, Vicente no pudo dejar de lamentarse por su camioneta.»Tengo seguro, pero no contra todo», reconoció, por lo que es muy probable que deba correr con los gastos que acarree volver a ponerlo en condiciones.Rescate de la camioneta que cayó al Río de la Plata: cuál es la principal hipótesis del hechoLa principal hipótesis del accidente es que la mujer dentro de la camioneta quiso poner en marcha el vehículo para cargar la batería de su celular mientras su marido pescaba.Sin darse cuenta de que su esposo la había dejado «en cambio» para que no se desplazara por la pendiente, al darle contacto la Spin se movió y ya no pudo frenarla. Pero el dueño de la camioneta descartó cualquier enojo con su mujer.»No, en ningún momento estuve enojado. ¿Por qué iba a estar enojado?», dijo, sin dejar lugar a dudas.El incidente ocurrió cerca de las 3 de la mañana en la avenida Costanera Rafael Obligado al 2.200, en una zona cercana al acceso al complejo Costa Salguero.Por causas que no están del todo establecidas, una camioneta Chevrolet Spin que estaba ahí detenida junto al río con una mujer de 29 y su hija de 11 dentro comenzó a avanzar, y tras romper una baranda metálica de baja altura terminó cayendo al agua.Ante lo ocurrido, se montó un operativo en el lugar en el cual participó personal de la Policía de la Ciudad, Bomberos, el Grupo Especial de Rescate (GER), Prefectura Naval, los agentes de Tránsito y el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME).

  • Alerta naranja: un fuerte temporal dejó barrios de Mar del Plata bajo el agua y se espera más lluvia y viento

    Alerta naranja: un fuerte temporal dejó barrios de Mar del Plata bajo el agua y se espera más lluvia y viento

    Alerta naranja: un fuerte temporal dejó barrios de Mar del Plata bajo el agua y se espera más lluvia y viento

    El aviso del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se conoció pasado el mediodía de este martes y era a corto plazo, y a corto plazo también ocurrió un temporal de lluvia que en tan solo minutos y con fuertes chaparrones, anegó distintos sectores de la ciudad. No se registraron evacuados.El episodio ocurrió en el marco de un alerta naranja emitido por el SMN, por lo que las condiciones climáticas -abundante caída de agua, vientos y ocasional caída de granizo- se prolongarán al menos hasta la mañana de este miércoles.El termómetro supero los 27° pasado el mediodía cuando se dio a conocer el aviso a corto plazo. Tres horas después, el cielo se cubrió gris plomo desde la zona sur de la ciudad, donde se descargó con más fuerza.El puerto, como cada vez que llueve con intensidad, volvió a mostrar calles inundadas. En algunos sectores, zonas de Bermejo e Irala, y calle Hernandarias, el agua llegó a ingresar a comercios.También zonas residenciales como Güemes y Garay o Córdoba y Azcuenaga, en el barrio Chauvín, se vieron afectadas.El alerta naranja emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) es por tormentas fuertes para este martes, por lo que se espera hasta el final del día y para la madrugada del miércoles abundante caída de agua, intensas ráfagas de viento, ocasional caída de granizo, con actividad eléctrica.Las ráfagas podrían superar los 90 km/h, y estiman valores de precipitación acumulada entre 70 y 100 milímetros, los que podrían ser superados de forma puntual.Desde el área de Defensa Civil de la Municipalidad de General Pueyrredón no informaron evacuados, y recordaron que ante cualquier emergencia provocada por las inclemencias climáticas, están habilitados los números de Defensa Civil (103) y SAME (107).Más al sur de la provincia de Buenos Aires, en el partido de Tornquist, en la zona de Sierra de la Ventana cayeron más de 120 milímetros de lluvia desde la madrugada en el marco del alerta naranja, por lo que hubo evacuaciones, puentes desbordados y casas inundadas.Personal de Defensa Civil debió actuar toda la mañana y cerraron el tránsito por la presencia de agua sobre el puente carretero.

  • Hablaron las mujeres que le habrían prestado plata a Adorni y negaron conocer al jefe de Gabinete

    Hablaron las mujeres que le habrían prestado plata a Adorni y negaron conocer al jefe de Gabinete

    Hablaron las mujeres que le habrían prestado plata a Adorni y negaron conocer al jefe de Gabinete

    Mientras un grupo de estudiantes de la universidad de Filosofía y Letras de la UBA realizaba una clase pública muy cerca del departamento de la calle Miro a nombre de Manuel Adorni, las dos mujeres que le habrían prestado el dinero al jefe de Gabinete para comprar la vivienda negaron conocerlo o tener algún tipo de vínculo con él.Tal como reveló el diario La Nación, este lunes se supo que el departamento de Caballito le costó a Adorni 230 mil dólares y lo pudo pagar tras contraer una hipoteca no bancaria con dos personas, justamente quienes le vendieron el departamento.Esas dos personas son dos jubilados: Beatriz Viegas, de 72 años, y Claudia Sbabo, de 64 años. La Nación consultó a ambas si conocían al ex vocero. “¿Usted conoce a Manuel Adorni?”, preguntó un periodista del diario a través del portero eléctrico del edificio donde acredita domicilio Viegas en el barrio de Flores. “No, la verdad que no”, respondió la mujer, quien también negó haberle cedido dinero en forma de hipoteca.En el Registro de la Propiedad Inmueble Viegas consta como acreedora del 50% de un crédito hipotecario de 200.000 dólares con el que se concretó la operación. La compraventa, firmada en noviembre del año pasado, se inscribió por un valor total de 230.000 dólares. La otra mitad de la hipoteca aparece asignada a Claudia Sbabo, que aparece en registros públicos como empleada de una editorial.Al llamar al celular de Sbabo respondió una mujer que ante la consulta periodística aseguró que la jubilada no estaba en ese momento y que ella tenía en su poder el teléfono. “¿Sabe si conoce a Manuel Adorni y si alguna vez compró un departamento en la calle Miró al 500?”, le preguntó el periodista. “Yo no lo conozco, la verdad que no sé si ella”, respondió. En segundo término le preguntaron si Sbabo le había cedido dinero en forma de hipoteca a Adorni. “No, ni idea de esas cosas. Disculpe pero tengo que seguir trabajando”, finalizó la conversación.Durante sus primer año y medio de al frente de la vocería presidencial, Adorni se ufanaba de vivir en el departamento de avenida Asamblea, en Parque Chacabuco, que ocupó durante años con su familia. Pero, según informó La Nación tras una consulta al Registro de la Propiedad Inmueble de CABA, en noviembre de 2025 logró adquirir esta vivienda de Miro casi Pedro Goyena, en una zona exclusiva de Caballito, la que habría pagado al contraer una hipoteca por el 87% del valor y que contrajo con dos particulares.Un año antes, casualmente, la mujer de Adorni, Bettina Angeletti, escrituró la casa del country Indio Cua, en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, por la que paga, según dio a conocer Clarín, expensas por casi $700 mil.La forma en que el ministro coordinador logró adquirir su actual vivienda despertó sospechas en el diputado Esteban Paulón, uno de los denunciantes del funcionario en una causa que investiga el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.En principio le llamó la atención el desfasaje entre los valores de mercado del inmueble y los que pagó el ministro coordinador. Es que el funcionario abonó casi US$1.155 el metro cuadrado lo que, a la postre, constituye casi la mitad del valor de mercado de esta propiedad (unos US$ 2 mil el metro cuadrado).»Ese departamento era de un ex futbolista hasta mayo o junio del año pasado (Hugo Morales) y está tasado entre 300 y 350 mil dolares. Ahí cambia de titularidad por 3 meses y pasa por mitad a dos mujeres, que no tienen vínculo entre sí, y son las que en poco tiempo le hacen una hipoteca de US$ 200 mil a Adorni», explicó el legislado socialista.Al respecto, el diputado planteó a Clarín que «si ya de por si una hipoteca no bancaria podría ser sospechosa, en este caso parecería una intermediación ya pautada por el breve lapso de tiempo que estas mujeres la tuvieron en su poder antes de venderla a Adorni. Se parece bastante a una forma de intermediar para que el jefe de Gabinete no tenga que explicar demasiado lo que compró que, igualmente, con su salario no sabemos cómo hará para pagar las cuotas».