Etiqueta: presión

  • Crece la presión sobre Kicillof por la Corte bonaerense ante la versión de que una jueza clave se va

    Crece la presión sobre Kicillof por la Corte bonaerense ante la versión de que una jueza clave se va

    Crece la presión sobre Kicillof por la Corte bonaerense ante la versión de que una jueza clave se va

    Mucho antes de que Axel Kicillof asumiera la gobernación y Hilda Kogan llegara a la Suprema Corte de Justicia provincial, ambas familias ya se conocían. Hace más de cuatro décadas, los hijos de Kogan y Kicillof compartían la primaria en la Nueva Escuela Argentina 2000, un colegio de Belgrano fundado por Antonio Salonia. Las dos familias se turnaban para llevar a los niños desde Barrio Norte hasta la escuela, y en varias ocasiones Kogan conducía el auto, con Kicillof sentado en el asiento trasero.

    Kogan asumió su cargo en la Suprema Corte bonaerense en 2002, casi veinte años antes de la llegada de Kicillof a la gobernación. Sin embargo, en los últimos días comenzó a circular entre dirigentes provinciales la versión de que la jueza, de 81 años, estaría próxima a jubilarse, posiblemente en agosto. Vale destacar que, a diferencia de la Constitución Nacional, la Constitución bonaerense no establece límite de edad para los magistrados.
    Fuentes cercanas a Kogan desmintieron categóricamente esta versión, afirmando que la jueza “no tiene ni preparados los papeles para jubilarse” y que “está muy vital”. Sin embargo, otros operadores judiciales de los Tribunales de La Plata señalaron que Kogan podría estar “hastiada” por la enorme carga de trabajo y la difícil situación que atraviesa la Suprema Corte, que hoy tiene cuatro vacantes. De sus siete integrantes, solo permanecen en funciones Kogan, Sergio Torres y Daniel Soria. Un magistrado que no integra la Corte calificó la situación institucional como “muy estresante” para los tres miembros.
    Las salidas de los anteriores jueces también fueron sorpresivas: además del fallecimiento de Héctor Negri en enero de 2020, en 2021 renunciaron inesperadamente, con pocos meses de diferencia, Eduardo De Lázzari y Eduardo Pettigiani; y hace dos años se retiró Luis Genoud.
    Desde el comienzo de su gestión, Kicillof contó con una vacante en el máximo tribunal provincial sin proponer a ningún candidato para cubrirla. A esas se sumaron tres vacantes más y tampoco hubo avances al respecto, pese a los insistentes reclamos de las distintas facciones del peronismo bonaerense.
    Frente a la posibilidad de que los puestos vacantes lleguen a cinco, en caso de que Kogan se jubile —aunque algunos especulan que podría esperar a que se cubran las actuales vacantes antes de retirarse—, desde el peronismo aumentaron la presión sobre el gobernador para que avance en la designación de los magistrados. Dirigentes cercanos a Cristina Kirchner y La Cámpora cuestionan la “tozudez” de Kicillof por no querer integrar la Suprema Corte, más aún cuando la bancada Fuerza Patria, que representa al peronismo, cuenta con 24 de los 46 miembros del Senado provincial.
    Para designar a un ministro de la Suprema Corte se requiere mayoría absoluta en el Senado, y en teoría el peronismo la posee. Un dirigente kirchnerista clave señaló: “Hoy hay cuatro lugares en la Corte. Uno podría ser para el espacio de Kicillof, otro para Cristina, otro para Massa y el cuarto para algún sector de la oposición”. Un legislador del Frente Renovador también coincide con este reparto.
    Aunque el peronismo cuenta en el Senado con números suficientes para imponer a cuatro jueces sin necesidad de negociar con la oposición, los acuerdos que se negocian en paralelo con la Cámara de Diputados indican que se debería asignar un lugar a otra fuerza política. De esta manera, se abre una disputa entre el PRO, alineado con Cristian Ritondo; la UCR, cercana a Maximiliano Abad; y La Libertad Avanza, que en la provincia responde a Sebastián Pareja. El mileísmo impulsa al camarista de San Martín, Sergio Pilarche, para ocupar un puesto en el tribunal.
    El principal problema radica en la fragmentación interna del peronismo y en la falta de avance del gobernador para negociar las designaciones. Un legislador del Frente Renovador afirma: “El que tiene que poner en marcha todo es Axel. La decisión la tiene el gobernador”, mientras un referente de La Cámpora coincide en ese punto.
    El ministro de Justicia provincial, Juan Martín Mena, afín a Cristina Kirchner, ocupa un rol secundario en esta negociación. En los hechos, el principal operador judicial de Kicillof es Santiago Pérez Teruel, asesor general de la Gobernación y parte del núcleo duro del mandatario. En conversaciones privadas, Pérez Teruel ha expresado a referentes peronistas que Kicillof “no quiere apresurarse” con las designaciones porque “es un tema que no entiende bien y no quiere equivocarse”.
    Sin embargo, en el peronismo no creen en ese argumento. Sospechan que Kicillof, cuyo sector Movimiento Derecho al Futuro impulsa su candidatura presidencial, solo tendría derecho a un lugar en la Suprema Corte, pero él necesitaría dos para evitar tensiones con sus aliados. En este contexto, el peronista Mariano Cascallares, exintendente de Almirante Brown y actual diputado provincial, también aspira a un puesto en el máximo tribunal bonaerense.
    Cascallares integra el sector de intendentes y jefes territoriales que respaldan la gestión de Kicillof, pero que al mismo tiempo le exigen al gobernador que avance con gestiones para habilitar las reelecciones indefinidas. Pese a estas presiones, Kicillof querría que su asesor Pérez Teruel sea quien ocupe uno de los cargos vacantes

  • Trump redobla la presión sobre Milei para alejar a China de la Argentina

    Trump redobla la presión sobre Milei para alejar a China de la Argentina

    Trump redobla la presión sobre Milei para alejar a China de la Argentina

    Una serie de hechos evidencian cómo el gobierno de Donald Trump incrementó su presión sobre la administración de Javier Milei para alejar a China de Argentina.

    Desde Washington, representantes de la administración republicana advirtieron a contrapartes libertarias que Milei mantiene “demasiados” compromisos con la potencia asiática, que incluyen inversiones, cooperación financiera y un importante intercambio bilateral. Sectores más duros, que consideran que Estados Unidos aporta significativamente a la gobernabilidad del gobierno de Milei, exigen claramente que se vaya desmarcando de esos vínculos, según revelaron a Clarín fuentes ligadas a estos mensajes enviados a Buenos Aires.
    Un indicio reciente de esta presión fue el viaje de Santiago Caputo a Estados Unidos, donde recibió reclamos claros sobre la relación argentina con China. Asimismo, la semana pasada, ejecutivos de la empresa belga Jan de Nul, ganadora de la licitación para el dragado y mantenimiento de la Hidrovía —vía clave para el comercio exterior argentino y sudamericano— visitaron al embajador estadounidense Peter Lamelas para asegurar que no trabajarán asociados a capitales chinos. Este gesto, sin precedentes en su explicitud y en la comunicación coordinada, refleja la sensibilidad del tema.
    Además, el subsecretario de Estado durante la administración Trump, Christopher Landau, hizo pública la revocación de la visa estadounidense a Pablo Ferrara Raisberg, ex coordinador general en la Cancillería y ex representante ante el Consejo Federal Pesquero. Ferrara fue investigado y despedido por la ex ministra Diana Mondino bajo acusaciones de “enriquecimiento ilícito” vinculadas a actividades pesqueras relacionadas con empresas chinas.
    En el ámbito militar, Estados Unidos dio un paso inédito: junto con la Armada argentina, monitoreará la Zona Económica Exclusiva (ZEE) —el mar argentino— utilizando tecnología avanzada de vigilancia y control bélico para detectar amenazas. China también pretendía colaborar en este ámbito, pero la alianza con Washington tomó protagonismo, aunque genera polémica que se denomine a esta zona como “bien común global”. Este hecho refleja la disputa entre potencias sobre la inteligencia militar.
    El ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, presenció la semana pasada una demostración de sistemas de Inteligencia Artificial que Estados Unidos busca incorporar en las Fuerzas Armadas argentinas. Junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Marcelo Dalle Nogare, evaluaron las ofertas y exhibiciones de Arsoft US y sus empresas asociadas MeetKai y Grupo Arecco, que proponen modernizar el Sistema Nacional de Defensa. En otros sectores, ya se implementa una plataforma de IA para simulación, análisis predictivo y la creación de un «Gemelo Digital», lo que ha generado controversias en la oposición.
    Desde la llegada del portaaviones estadounidense Nimitz al Atlántico Sur, la visita de Milei a ese buque, y los ejercicios conjuntos con la Fuerza Aérea, Ejército y Armada, hasta la compra de aeronaves F-16 a Dinamarca, Estados Unidos profundiza su inserción en el terreno militar argentino.
    Aunque Argentina forma parte del bloque occidental, su fragilidad económica y la alianza incondicional que Milei ha establecido con Estados Unidos e Israel derivan en una batería de acuerdos bilaterales con compromisos muy amplios en diversos frentes. Según el acuerdo comercial con Estados Unidos, este debe ser considerado “país favorecido”.
    En un encuentro del Atlantic Council en Buenos Aires, el embajador Peter Lamelas resaltó en abril que “la asociación no es sólo una palabra ni un eslogan. Es acción, herramientas, instituciones y, sobre todo, ejecución”. Añadió que esta relación es beneficiosa para Argentina, Estados Unidos y las Américas, ya que una Argentina más fuerte y segura fortalecerá las cadenas de suministro con un socio confiable y abrirá oportunidades de inversión en energía, minería, infraestructura, logística, manufactura y tecnología.
    No obstante, las fuerzas armadas de Argentina han expresado a Presti y al presidente Milei su preocupación ante la caída progresiva del presupuesto de Defensa, que ha alcanzado niveles insostenibles para el funcionamiento y la operatividad, una realidad que contradice los discursos oficiales sobre la importancia del rol militar.
    En cuanto al vínculo con China, la relación argentina es compleja y dual. El gobierno de Milei mantiene una postura crítica política e ideológica hacia el régimen chino, pero la balanza comercial sigue fuertemente entrelazada, con significativas importaciones de tecnología y productos asiáticos y exportaciones chinas de carne y litio.
    A principios de año, el excongresista estadounidense Robert Pittenger advirtió sobre los riesgos en seguridad y el avance tecnológico chino. En ese contexto, se repudiaron algunas iniciativas, como una conferencia organizada por Beijing en el Congreso argentino y promovida por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que fue finalmente cancelada ante la presión de Washington.
    Recientemente, el secretario de Estado Marco Rubio mostró su molestia con el canciller Pablo Quirno por la omisión del gobierno argentino en emitir un comunicado crítico a China sobre el conflicto entre Washington y Beijing por el Canal de Panamá, que sí firmaron otros aliados de Trump como Santiago Peña (Paraguay) y Rodrigo Paz (Bolivia).
    Respecto al swap de monedas entre los bancos centrales de Argentina y China, que asciende a 19.000 millones de dólares —una línea de crédito y no deuda real, sólo activada parcialmente—, tanto Mauricio Claver-Carone, exasesor del Departamento de Estado y amigo de Trump, como el secretario del Tesoro Scott Bessent, han sugerido que Argentina debería desvincularse de este acuerdo dada

  • Finanzas municipales: menos Estado nacional, más presión sobre los municipios

    Finanzas municipales: menos Estado nacional, más presión sobre los municipios

    Finanzas municipales: menos Estado nacional, más presión sobre los municipios

    Escuchar esta noticia
    Powered by Evolucion Streaming

    x1

    Por Pablo Presas, economista y concejal

    Hace exactamente dos años escribía una nota titulada “¿Hay o no hay plata en Concepción del Uruguay?”. En aquel momento el debate giraba principalmente alrededor del equilibrio fiscal local, la evolución de los recursos municipales y la capacidad del municipio para sostener servicios y obras en un contexto económico ya complejo.

    Dos años después, muchas de aquellas discusiones empiezan a mostrar un cambio más profundo: una reorganización estructural del financiamiento del Estado argentino, con un gobierno nacional que reduce su peso económico y municipios que deben asumir cada vez más responsabilidades con recursos propios.

    El gobierno de Javier Milei impulsa explícitamente un proceso de reducción del tamaño del Estado nacional como porcentaje del PBI. Y eso tiene consecuencias directas sobre provincias y municipios.

    Menos transferencias, menos obra pública nacional, menos programas y menos gasto centralizado implican, inevitablemente, que una mayor parte de las demandas sociales, urbanas y de infraestructura termine recayendo sobre los gobiernos locales.

    Y ahí aparece el verdadero cambio de fondo: los municipios están siendo empujados a financiar una porción cada vez mayor de sus gastos con recursos propios, en un contexto donde Nación reduce su participación económica y las provincias también enfrentan restricciones fiscales crecientes. Eso modifica lentamente el modelo de funcionamiento municipal que Argentina tuvo durante décadas.

    Para entender mejor este proceso, resulta útil observar la evolución de los recursos municipales entre el primer trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2026, tanto en términos nominales como reales, y también cómo fue cambiando la composición de esos ingresos entre recursos propios, provinciales y nacionales.

    El siguiente cuadro permite visualizar con bastante claridad esa transformación.

    Los recursos totales del municipio pasaron de $5.235 millones a $13.835 millones. A primera vista parece un crecimiento importante: 164,2% nominal.

    Pero acá es importante entender la lógica económica detrás de los números: en un contexto donde la inflación acumulada del período ronda el 152%, cualquier incremento nominal inferior a ese porcentaje implica, en términos reales, una caída en el poder de compra de los recursos.

    Por eso, cuando se descuenta la inflación acumulada entre el promedio del primer trimestre de 2024 y el promedio del primer trimestre de 2026, el panorama cambia considerablemente.

    Sin embargo, a rigor de verdad, el crecimiento real total luce prácticamente estancado. Incluso el leve incremento del 4,8% probablemente esté influido por un ingreso extraordinario de recursos propios registrado en enero de 2026, posiblemente vinculado a cobro de tasas atrasadas o regularizaciones. Por eso, más importante que el número agregado es observar cómo cambia la estructura de financiamiento municipal.

    El municipio depende cada vez más de recursos propios

    En el primer trimestre de 2024, los recursos propios representaban el 49,9% de los ingresos municipales. En 2026 ya representan el 60,6%.

    Es decir: el municipio depende mucho más de lo que recauda localmente y mucho menos de los fondos nacionales y provinciales.

    Los recursos nacionales cayeron del 34,5% al 27,1% del total. Y los provinciales pasaron del 15,5% al 12,3%.

    Esto no es casualidad. Refleja un proceso más amplio de retracción financiera del Estado nacional y, en menor medida, provincial.

    En términos reales, la coparticipación nacional transferida al municipio cayó aproximadamente un 17,2%, mientras que el conjunto de recursos provinciales retrocedió cerca de un 16,8% real. Es decir, tanto Nación como Provincia transfirieron fondos que crecieron bastante por debajo de la inflación acumulada del período.

    Y además representan una porción cada vez menor del presupuesto municipal.

    La obra pública nacional prácticamente desapareció

    Uno de los cambios más importantes del modelo económico actual es la fuerte reducción de la obra pública nacional.

    Durante años, buena parte de las grandes obras urbanas dependieron de financiamiento externo al municipio: pavimento, saneamiento, viviendas, infraestructura hidráulica, equipamiento urbano o redes.

    Hoy gran parte de eso desapareció o se redujo drásticamente.

    Eso obliga a los municipios a enfrentar demandas crecientes con recursos relativamente más limitados y con menor asistencia externa.

    Por eso también empieza a observarse algo lógico: una mayor presión sobre tasas locales, servicios municipales y capacidad recaudatoria propia.

    El dato más importante: la autonomía financiera

    Más allá de las discusiones políticas, hay un dato estructural que sobresale: Concepción del Uruguay logró sostener e incluso mejorar relativamente sus recursos propios frente a la caída real de los recursos provenientes de Nación y Provincia.

    Los ingresos propios municipales crecieron aproximadamente un 27% real, incluso en un contexto económico recesivo y de caída de actividad en varios sectores.

    Eso explica por qué el municipio logró compensar parcialmente la caída relativa de las transferencias externas.

    La Tasa General Inmobiliaria creció un 78% real y los Servicios Sanitarios un 92,7% real, mostrando una recomposición importante de recursos genuinos municipales.

    También aparecen con mucho peso los “Otros Ingresos Propios”, que crecieron fuertemente y pasaron a representar más del 21% de los ingresos totales. Ahí probablemente se mezclan distintos conceptos extraordinarios, recuperos, derechos específicos, fondos afectados o ingresos financieros que merecerían un análisis más detallado para comprender su sostenibilidad futura.

    En cambio, la tradicional Tasa de Higiene y Profilaxis, históricamente uno de los pilares de financiamiento municipal, muestra una caída real superior al 21%.

    Ese dato no es menor: probablemente refleja el enfriamiento económico, menor actividad comercial y menor dinamismo privado.

    Es decir, incluso los municipios financieramente ordenados empiezan a sentir el impacto de una economía más recesiva.

    También vale una aclaración metodológica importante: los datos trimestrales pueden verse parcialmente afectados por compensaciones, pagos extraordinarios o estacionalidades que varían de un año a otro. Por eso, más que enfocarse en un número aislado, lo verdaderamente relevante es observar la tendencia general en la composición y origen de los recursos municipales.

    El nuevo rol de los municipios

    Durante décadas Argentina construyó un esquema donde Nación financiaba una parte enorme del funcionamiento indirecto de las ciudades.

    Hoy el modelo parece ir hacia otra dirección: municipios más autónomos, más responsables de sostener servicios y con menos asistencia nacional.

    Eso puede tener aspectos positivos. Obliga a discutir eficiencia, prioridades, planificación y calidad del gasto público.

    Pero también tiene riesgos evidentes.

    Porque las demandas sociales no desaparecen cuando el Estado nacional se retira. Muchas veces simplemente bajan de escala y terminan golpeando la puerta del municipio. El vecino no distingue demasiado si una obra dependía de Nación, Provincia o municipio.

    Ve si la calle está rota, si el desagüe funciona o si el servicio alcanza.

    Y ahí aparece el verdadero desafío de esta etapa: cómo sostener ciudades funcionales, ordenadas y con capacidad de inversión en un contexto donde el Estado nacional reduce progresivamente su presencia económica.

    Más administración y menos épica

    Quizás la principal conclusión es que los próximos años serán mucho menos ideológicos y mucho más administrativos.

    Los municipios que sobrevivan mejor no necesariamente serán los que más discurso tengan, sino los que logren administrar con mayor eficiencia, sostener capacidad de recaudación, priorizar inversiones y evitar desequilibrios fiscales graves.

    Porque el margen financiero será cada vez más estrecho. Y en ese nuevo escenario, la calidad de gestión local probablemente empiece a importar más que nunca.

  • “Aunque no les guste, Cristina conduce desde San José”: Mayra Mendoza redobla la presión sobre Kicillof en la interna peronista

    “Aunque no les guste, Cristina conduce desde San José”: Mayra Mendoza redobla la presión sobre Kicillof en la interna peronista

    “Aunque no les guste, Cristina conduce desde San José”: Mayra Mendoza redobla la presión sobre Kicillof en la interna peronista

    Mayra Mendoza, diputada provincial e intendenta en uso de licencia de Quilmes, y una de las principales referentes de La Cámpora, continúa renovando sus críticas hacia Axel Kicillof en el marco de la interna peronista que busca definir liderazgos. En la víspera del aniversario del nacimiento de Eva Perón, afirmó que «aunque no les guste, Cristina conduce desde San José 1111».

    La dirigente destacó que “Eva Perón y Cristina Fernández de Kirchner son mujeres que nos guían, una desde el cielo y otra desde San José 1111”. En este contexto, subrayó, sin mencionar directamente a sus destinatarios, que «aunque no les guste, Cristina conduce desde San José 1111».
    Mendoza también recriminó a lo que llamó la «mafia judicial» y la «Corte corrupta». Aseguró que Cristina Fernández de Kirchner está «secuestrada siendo ella una mujer inocente, y pagando con su cuerpo lo que quisieron hacer y ella, por supuesto, no hizo: traicionar las ideas, al pueblo, nuestra doctrina, nuestra historia y un proyecto político». “Por eso está proscripta”, agregó, y en la misma línea afirmó que “el peronismo está proscripto con Cristina Fernández de Kirchner secuestrada”.
    En otro pasaje de su discurso, que pareció dirigida a Axel Kicillof, principal referente que hoy disputa el liderazgo de la ex presidenta, aseguró: «¿O alguien puede decir que el peronismo no estuvo proscripto del 55 al 73 cuando Perón estuvo en el exilio? Pudo haber candidatos, sí, pero así salió eso de querer hacer peronismo sin Perón”.
    Este miércoles, Mendoza, junto al presidente de la Cámara de Diputados de Buenos Aires, Alejandro Dichiara, la diputada nacional Teresa García y otros legisladores bonaerenses, llevó adelante la jornada de reconocimiento “Eva Perón”, en la que homenajeó a 18 mujeres de la provincia de Buenos Aires con motivo del 107º aniversario del nacimiento de Evita.
    En sus palabras, Mayra Mendoza afirmó que “si Evita estuviera entre nosotras militaría por la libertad de Cristina” y remarcó que, como militantes, tienen el “deber” de hacer todo lo posible para que Cristina esté libre. “Por eso la tenemos que respetar, defender, cuidar y militar. Y si quiere volver a ser presidenta, que pueda ser candidata y que el pueblo decida”, sostuvo.
    Además, señaló que prefiere “ser insoportable antes que quedarme callada ante muchos de los varones que hoy tienen la oportunidad de representar gracias a Cristina”.
    El mensaje de Mendoza también parece dirigido a otros sectores que han mostrado su fuerza recientemente. El 1 de mayo, el peronismo federal realizó su lanzamiento en un acto en Parque Norte que congregó a diputados, intendentes y dirigentes orientados hacia las presidenciales de 2027.
    En el evento participaron figuras como los diputados Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel —ex titular de la Aduana y cercano a Sergio Massa—, Emir Félix; el referente del PJ porteño Juan Manuel Olmos —actual titular de la Auditoría General de la Nación, exasesor de Alberto Fernández y conocido operador judicial—, y Federico Achával, intendente de Pilar vinculado a la AFA de “Chiqui” Tapia. En el peronismo bonaerense se especula que detrás de esta estructura estaría Martín Insaurralde.
    Durante el acto no hubo menciones a la situación judicial de Cristina Kirchner ni reclamos para su liberación, aunque sí se destacó el papel de Néstor Kirchner en promover la idea de crecimiento sin déficit fiscal y baja inflación.
    De este modo, el peronismo federal realizó su primera demostración de poder tras el anuncio del Consejo Nacional Federal del Partido Justicialista —controlado por Cristina Fernández de Kirchner—, que convocó para el martes 19 de mayo próximo al Congreso Nacional partidario con el fin de analizar la situación política y ordenar la interna.

  • Subió la presión impositiva al campo y el Estado se queda con casi dos tercios de la renta del productor

    Subió la presión impositiva al campo y el Estado se queda con casi dos tercios de la renta del productor

    Subió la presión impositiva al campo y el Estado se queda con casi dos tercios de la renta del productor

    La presión impositiva sobre la renta agrícola volvió a escalar en la Argentina y alcanzó el 62,5%, según el último informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina. El dato, correspondiente a marzo de 2026, marca un aumento de 6,1 puntos porcentuales respecto de diciembre y refleja el impacto combinado de la suba de costos productivos y la actualización de impuestos provinciales y municipales.Detrás de este salto aparece un factor central: el conflicto en Medio Oriente y las tensiones en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula una parte clave del comercio global de energía y fertilizantes. Ese contexto empujó con fuerza el precio de la urea (insumo esencial para la producción) y del combustible, afectando de lleno la rentabilidad agrícola. Este lunes, la Sociedad Rural Argentina (SRA) indicó que este fertilizante nitrogenado subió 42%, pasando de 530 a 750 dólares por tonelada, y el gasoil aumentó un 22% entre fines de febrero y la tercera semana de marzo, pasando de $1.775 a $2.166 por litro“Esta edición está, más que nunca, marcada por la coyuntura nacional e internacional: suba de costos como el combustible que impacta en los fletes, actualizaciones de impuestos provinciales y baja rentabilidad”, explicó Nicolle Pisani Claro, economista Jefad e FADA.En términos concretos, el indicador muestra que de cada $100 generados por una hectárea, $62,5 se destinan al pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales. A nivel provincial, las diferencias son marcadas: Entre Ríos encabeza con 67,6%, mientras que Córdoba registra 60,2%, Buenos Aires, 60,4%, La Pampa, 60,4%, Santa Fe, 57%. y San Luis 55,7%.El Índice FADA ( que se realiza cada tres meses) había dado en diciembre 56,3%, una baja en relación a septiembre (60%) por la disminución de las alícuotas permanentes de las retenciones implementadas por el Gobierno.El caso más crítico es el del trigo, donde la participación estatal alcanza el 104,4%. Costos en alza y más presión fiscalDesde FADA explican que el aumento del índice responde a una doble dinámica. Por un lado, el incremento de los costos de producción achica la renta. Por otro, la actualización de tributos (habitual a comienzos de año) incrementa el peso de los impuestos por hectárea.“Este combo de costos en alza, ingresos ajustados y actualización de tributos provinciales genera un efecto claro: aunque los impuestos no cambien estructuralmente, pesan más sobre una renta menor”, señaló Antonella Semadeni, economista de FADA.En este sentido, los impuestos provinciales y municipales pasaron de representar el 6,4% del total a fines de 2025 a casi el 10% en el inicio de 2026. El impuesto inmobiliario rural mostró subas promedio del 79% a nivel nacional, mientras que las tasas municipales aumentaron alrededor del 32%.Trigo, el cultivo más comprometidoEl análisis por cultivo deja en evidencia una caída generalizada de la rentabilidad, aunque con situaciones dispares. En soja, el Estado participa con el 61,6% de la renta; en maíz, con el 56,8%; y en girasol, el indicador se dispara al 80,3%.Sin embargo, el caso más crítico es el del trigo, donde la participación estatal alcanza el 104,4%.“Esto significa que la carga impositiva es mayor a la renta generada, es decir, el resultado económico no alcanza siquiera para cubrir los impuestos”, advirtió Fiorella Savarino.Este escenario ubica al cereal en una situación delicada, altamente condicionado por el aumento de costos y su fuerte dependencia de la fertilización.Uno de los principales motores de este deterioro es el encarecimiento de la urea, cuyo precio subió 43% desde diciembre y 39% interanual. El conflicto en el estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo, el 25% del gas y el 50% de la urea a nivel mundial— generó tensiones en los mercados internacionales.Este aumento impacta directamente en cultivos como trigo y maíz, intensivos en el uso de fertilizantesA la suba de insumos se suman otros factores que presionan sobre los costos. Las labores agrícolas aumentaron un 33% desde diciembre, muy por encima de la inflación estimada para el período (8,6%), evidenciando un fuerte desfasaje.También los fletes registraron incrementos, impulsados por el combustible: 8,4% en pesos y 12% en dólares. Esto afecta especialmente a las regiones más alejadas de los puertos, donde la logística tiene mayor incidencia.“Todo esto configura un escenario en el que producir requiere cada vez más recursos, reduciendo los márgenes del productor”, sostuvo Luz Silvetti.A su vez, se deterioró la relación insumo-producto: hoy se necesitan 3,9 toneladas de maíz o 3,8 de trigo para comprar una tonelada de urea, una ecuación menos favorable que la de un año atrás.