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  • Agmer intensificará las protestas por salarios y condiciones laborales – El Miércoles Digital

    Agmer intensificará las protestas por salarios y condiciones laborales – El Miércoles Digital

    Agmer intensificará las protestas por salarios y condiciones laborales – El Miércoles Digital

    El Congreso Extraordinario de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), reunido este jueves en la ciudad de La Paz, resolvió profundizar el plan de lucha docente. En una jornada marcada por el descontento, la asamblea facultó a la Comisión Directiva para ejecutar las medidas de acción necesarias con el fin de lograr la recuperación del salario y mejorar las condiciones laborales, edilicias y de salud en las escuelas.
    Uno de los puntos centrales del debate fue el rechazo contundente a la Ley de reforma jubilatoria, la cual, según el pliego de reivindicaciones aprobado, «significa un retroceso en los salarios de activos y jubilados». En sintonía con la defensa del sistema previsional, el sindicato ratificó su apoyo al proyecto de fondo fiduciario impulsado por la Multisectorial para garantizar el sostenimiento de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia.
    El congreso también elevó una fuerte crítica a la gestión provincial, repudiando el «discurso falaz del gobernador que afirmó que los sueldos iniciales docentes están por encima de la inflación». Asimismo, se exigió una convocatoria urgente a paritarias y se reclamó un financiamiento educativo que garantice el derecho humano a la educación.
    En materia de asistencia social, AGMER demandó un sistema de comedores escolares que responda a la emergencia social actual. En este sentido, solicitaron la suspensión del decreto 852 que adjudica la provisión de alimentos a la empresa Teknofood. Al respecto, recordaron que la justicia ya intervino: el juez Juan Malvasio dictó una cautelar que suspende la entrega de estos productos ultraprocesados hasta que se resuelva la cuestión de fondo.
    Finalmente, el gremio no pasó por alto el contexto nacional, manifestando su repudio a la represión ocurrida este miércoles en las inmediaciones del Congreso de la Nación durante las protestas contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
    Foto: Agmer.

     
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  • Rebelión contra la inteligencia artificial: crecen las protestas contra los datacenters en EE.UU.

    Rebelión contra la inteligencia artificial: crecen las protestas contra los datacenters en EE.UU.

    Rebelión contra la inteligencia artificial: crecen las protestas contra los datacenters en EE.UU.

    La expansión de la inteligencia artificial (IA) enfrenta una resistencia creciente y cada vez más visible en Estados Unidos. Lo que antes era presentado por las grandes empresas tecnológicas como una carrera inevitable por mayor capacidad de cómputo, mejores modelos y nuevos centros de datos, ahora se percibe también como un problema político, energético y social.

    Según informó The Wall Street Journal, el rechazo público hacia la IA avanza a un ritmo inusual y se manifiesta en encuestas, protestas vecinales, campañas electorales locales y bloqueos a proyectos de data centers. El periódico estadounidense documentó casos en los que la preocupación sobre la inteligencia artificial dejó de ser un tema exclusivo de expertos, reguladores o trabajadores del sector tecnológico, para instalarse en comunidades que temen asumir sus costos indirectos.
    Una escena simbólica abrió esta tendencia: Eric Schmidt, ex CEO de Google, fue abucheado por el público durante una ceremonia de graduación en la Universidad de Arizona mientras hablaba sobre IA. Su discurso, que defendía a la inteligencia artificial como una transformación tecnológica rápida y profunda, fue recibido no como una promesa, sino como una amenaza por parte de una parte de la audiencia.
    Los motivos de la resistencia son diversos. Algunos usuarios advierten sobre la presión que la IA ejerce sobre el empleo. Otros se preocupan por su impacto en la educación, la salud mental de los jóvenes o la proliferación de contenidos falsos. Además, un aspecto cada vez más sensible es la infraestructura que demanda la IA, la cual consume enormes cantidades de energía, requiere sistemas de refrigeración y dispara la necesidad de nuevos centros de datos.
    El debate ya no se limita al uso de plataformas como ChatGPT o generadores de imágenes. Ahora involucra temas de energía, territorio, tarifas y política local. Esta situación repercute más allá de Estados Unidos, afectando también a países que buscan atraer inversiones en IA, como Argentina, donde OpenAI anunció en 2025 un ambicioso proyecto de centro de datos sobre el cual aún se conocen pocos detalles concretos.
    ### La resistencia se organiza alrededor de los data centers
    Los data centers constituyen la infraestructura física fundamental para la inteligencia artificial. En ellos se alojan servidores, chips especializados, sistemas de almacenamiento, redes de alta velocidad y equipos de refrigeración. En el caso de la IA generativa, estos requerimientos se intensifican, pues los modelos demandan una enorme capacidad de procesamiento tanto para su entrenamiento como para responder millones de consultas diarias.
    Este crecimiento explica por qué el debate superó el ámbito tecnológico. La Agencia Internacional de Energía proyecta que el consumo eléctrico global de los centros de datos se duplicará hacia 2030, alcanzando aproximadamente 945 teravatios hora (TWh), con la IA como uno de los principales motores de este aumento. En Estados Unidos, se estima que los data centers representarán casi la mitad del crecimiento de la demanda eléctrica al 2030.
    En este contexto, la oposición vecinal se fortalece. Una encuesta de Gallup publicada en mayo de 2026 reveló que el 71 % de los estadounidenses se opone a la construcción de centros de datos de IA en sus comunidades, cifra que supera incluso la resistencia local a la instalación de plantas nucleares, que alcanzó el 53 % en el mismo estudio.
    El Wall Street Journal también consignó que este malestar ha tenido repercusiones electorales y legislativas. En diversas comunidades, se intentó frenar o prohibir nuevos data centers, y en algunos casos, la aprobación de estos proyectos se convirtió en un costo político para funcionarios locales. La oposición combina reclamos por el consumo de energía y agua, temores a subas en las tarifas, críticas por falta de transparencia en los acuerdos y dudas sobre los beneficios reales en materia de empleos permanentes.
    El informe del WSJ menciona además episodios extremos, como la denuncia federal contra un joven de Texas acusado de arrojar un cóctel molotov contra la casa de Sam Altman, CEO de OpenAI, además de realizar amenazas en la sede de la compañía en San Francisco. También se cita el caso de un concejal de Indianápolis que, luego de aprobar un data center, recibió disparos en la puerta de su domicilio y mensajes de rechazo hacia estos proyectos.
    Este rechazo surge en un momento complicado para la industria. OpenAI, Anthropic, Google, Meta, Amazon, Microsoft y otros actores requieren cada vez más capacidad de cómputo para mantener sus modelos y servicios. Esta demanda implica inversiones multimillonarias, nuevos acuerdos energéticos y una competencia global por chips, terrenos, energía barata y permisos locales.
    Para las compañías, la narrativa tradicional de innovación ya no es suficiente para justificar el despliegue. Cuando las comunidades advierten que un data center puede consumir tanta electricidad como una ciudad mediana, la discusión cambia. La pregunta ya no es solo qué puede hacer la inteligencia artificial, sino quién paga la energía, quién recibe los beneficios, cuál es el impacto territorial y qué controles se implementan antes de aprobar obras de gran escala.
    ### El proyecto de OpenAI en Argentina, aún con pocas precisiones
    La controversia que se vive en Estados Unidos tiene su paralelo en Argentina. En octubre de 2025, OpenAI y Sur Energy anunciaron una carta de intención para explorar la construcción de un centro de datos de IA en el país. El proyecto, bautizado como Stargate Argentina, fue presentado por el Gobierno como una iniciativa capaz de posicionar al país a la vanguardia del ecosistema global de inteligencia artificial, con una inversión potencial de hasta 25.000 millones de dólares y una capacidad estimada de hasta 500 megavatios (MW).
    OpenAI señaló que Argentina tiene el potencial para albergar el primer proyecto Stargate de América Latina, con Sur Energy como desarrollador energético e infraestructural, y la posibilidad de incorporar un desarrollador en la nube.
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  • Sin fuerza para un paro general, la CGT discute protestas escalonadas contra la reforma laboral

    Sin fuerza para un paro general, la CGT discute protestas escalonadas contra la reforma laboral

    Sin fuerza para un paro general, la CGT discute protestas escalonadas contra la reforma laboral

    La CGT inició un debate interno para definir una nueva estrategia de confrontación frente al gobierno de Javier Milei ante el avance de la reforma laboral. Aunque los sectores más combativos insisten en convocar a un paro general de 36 horas, en la conducción sindical ha empezado a ganar terreno otra alternativa: realizar una semana de protestas escalonadas, protagonizadas por distintos gremios.

    Esta propuesta, aún en análisis, cuenta con el respaldo de dirigentes que consideran que el contexto actual no favorece una medida de fuerza de alcance nacional y que un nuevo paro general podría tener un impacto limitado. Entre los sindicatos que defienden una postura más dura se encuentran la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), La Fraternidad y el gremio de Gastronómicos. Sin embargo, desde la conducción de la CGT se evalúan otras herramientas para mantener la presión sobre la Casa Rosada sin recurrir de inmediato a una huelga general.
    La idea que se discute es coordinar conflictos sectoriales durante varios días consecutivos, con la participación alternada de distintos sindicatos. Este esquema busca sostener el nivel de confrontación con el Gobierno y evitar el desgaste que podría generar una protesta de gran magnitud en una sola fecha.
    No obstante, la iniciativa enfrenta dificultades. Desde el sindicalismo reconocen que el Gobierno podría aplicar la conciliación obligatoria para frenar cada uno de los conflictos. Además, la reciente reglamentación de la reforma laboral amplió el universo de actividades consideradas esenciales o de importancia trascendental, lo que obliga a numerosos gremios a garantizar niveles mínimos de prestación aun durante las protestas.
    La discusión sobre estas alternativas comenzará formalmente esta semana. La CGT iniciará este miércoles una serie de encuentros con diferentes confederaciones sindicales vinculadas a la industria, el transporte, la actividad portuaria, los medios de comunicación y la alimentación. Durante estas reuniones se analizarán los alcances políticos y jurídicos de la reglamentación de la reforma laboral y las posibles respuestas del movimiento obrero. La próxima semana el debate llegará al Consejo Directivo de la central, que tendrá la responsabilidad de definir los próximos pasos a seguir.
    La conducción integrada por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello sostiene que la discusión continúa abierta y que aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre futuras medidas de fuerza.
    En paralelo, se evalúa el resultado de la presentación realizada ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Desde la CGT aseguran que la gestión en Ginebra fortaleció sus cuestionamientos a la reforma laboral y abrió una nueva instancia de debate sobre el impacto de los cambios impulsados por el Gobierno. “En Ginebra logramos que la OIT reconozca los problemas que existen con las leyes laborales en el país y ahora queda analizar cómo seguimos”, señalaron fuentes sindicales.
    Mientras tanto, el frente judicial seguirá activo. Desde la central destacaron que las nuevas impugnaciones contra la reglamentación no serán promovidas institucionalmente por la CGT, sino que cada sindicato impulsará por separado sus propias presentaciones ante los tribunales.

  • “Siempre nos perjudican a los trabajadores»: demoras y protestas de pasajeros por la medida de las empresas de colectivos de quitar servicios

    “Siempre nos perjudican a los trabajadores»: demoras y protestas de pasajeros por la medida de las empresas de colectivos de quitar servicios

    “Siempre nos perjudican a los trabajadores»: demoras y protestas de pasajeros por la medida de las empresas de colectivos de quitar servicios

    “El 28 viene con demora”, grita un inspector ante la mirada agotada de los pasajeros que esperan bajo la llovizna.Las interminables filas de gente en las paradas de colectivos son un escenario que se hace cada vez más frecuente frente a la estación de Constitución. Desde jóvenes hasta personas mayores, todos se ven afectados ante la baja frecuencia de colectivos.Ante el aumento de costos por la suba del 25% del combustible y la falta de actualización de subsidios, las cámaras empresarias de las líneas de colectivos del AMBA tomaron la decisión de reducir las unidades hasta un 30%.Desde las empresas de transporte declararon que no reciben ninguna respuesta por parte de las autoridades nacionales y provinciales frente a esta situación crítica.Al tratarse de líneas que involucran recorridos entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, son muchos los usuarios perjudicados por esta medida. Por ahora, el reclamo no afecta a las 28 líneas que solo circulan dentro de la Ciudad. Ese es el caso de Fernanda, quien toma tres colectivos de ida para llegar a su trabajo como empleada pública en Plaza de Mayo y otros tres para volver a su casa en San Vicente, ayer tardó cerca de dos horas y media en su vuelta.Si llega a atrasarse el transporte, confiesa que no tiene un plan B en cuanto a su movilidad, ya que “todo está en la misma y esto va a seguir así si no hay una solución”.Ante este panorama, se encuentra preocupada al no tener certeza de ningún horario para organizar su día. “Siempre los trabajadores somos los afectados y los que más se llevan son los dueños de las empresas y más, en este caso Dota, que es la más poderosa del país”, expresa y agrega con un dejo de resignación: “Tienen que pensar en la gente”.Mercedes es trabajadora social y viaja todas las semanas en el 168, el 4 o el 133. Nota fuertemente la demora de los colectivos, en especial del 168, el cuál muchas veces tiene media hora de espera.Aunque, más allá de los inconvenientes, reconoce que es una lucha entendible. “Es necesaria, lamentablemente la terminemos pagando nosotros como pasajeros, pero es un conflicto que viene hace bastante cada vez que aumenta el gasoil y siempre quedan desparejos los sueldos. Tiene que regularizarse”, explica la mujer.Pasan los minutos, sigue la lluvia y los colectivos aún no aparecieron. Las filas se vuelven cada vez más largas. Algunas empresas entregan fichas a cambio del pago del boleto antes de subir, para agilizar el despacho de los servicios. Jorge espera hace más de 20 minutos. Su rutina de trabajo dentro de la construcción implica viajar en dos colectivos y un tren, el cual hoy también tuvo un atraso de media hora. Su trayecto incluye las localidades de González Catán, Pompeya y Constitución.Las demoras en el transporte lo perjudican, porque pierde todo premio o reconocimiento en su empleo. Tampoco tiene otras alternativas para arribar a tiempo. “Está todo mal, uno paga más y viaja peor”, se queja.A diferencia de Fernanda, Mercedes y Jorge, Leandro decidió pedir un Uber luego de esperar más de 15 minutos. “Hoy tengo una reunión importante y veo que todavía esto sigue para rato”, cuenta el joven que se dirige a microcentro. Para él es aceptable que las empresas de colectivos tomen esta decisión ante los aumentos, “es entendible, obvio que repercute porque uno llega tarde al laburo, pero bueno mañana iré en subte”.María García es usuaria cotidiana de las líneas 59 y 63 para las dos veces que tiene que ir a trabajar. En caso de que no funcione ninguno de los dos, opta por el taxi, ya que su oficina está en un barrio complicado para llegar. “Me parece que lo de hoy es una medida de fuerza política, no sé si tiene tanta relación con el aumento del gasoil en sí. Considero que hay otras herramientas que se pueden utilizar y no complicar a toda la población”, declara.Si no hay una respuesta oficial en las próximas horas, las empresas de colectivos advirtieron que la medida podría escalar. Al no haber fondos, peligran los pagos de salarios, podría haber más recortes, interrupciones o el sistema podría entrar en una situación de mayor tensión. Y está una interrupción total de los servicios, según los empresarios. Mientras tanto, cientos de pasajeros continúan a la espera de una solución que los respalde.*Maestría Clarín/Universidad de San Andrés