Etiqueta: pruebas

  • Causa Contratos: avanzan las definiciones sobre las pruebas y la situación de los auditores de Entre Ríos

    Causa Contratos: avanzan las definiciones sobre las pruebas y la situación de los auditores de Entre Ríos

    Causa Contratos: avanzan las definiciones sobre las pruebas y la situación de los auditores de Entre Ríos

    Escuchar esta noticia
    Powered by Evolucion Streaming

    x1

    redacción:( Cdelu Noticias )-con información Análisis Digital y AHORA

    La megacausa por los «Contratos truchos» de la Legislatura entrerriana transita semanas decisivas en Paraná. Las audiencias de remisión a juicio continuarán sin interrupciones hasta el próximo 3 de julio. En este marco, el Ministerio Público Fiscal (MPF) exhibió un listado de 770 contratos bajo sospecha y detalló un extenso catálogo de pruebas que incluye pericias informáticas, registros telefónicos, análisis de redes sociales y actas de allanamientos .

    El caso investiga un presunto desfalco de 53 millones de dólares a las arcas públicas provinciales entre 2008 y 2018 mediante un sistema de recaudación ilegal basado en contratos de obra con «prestanombres» . Tras el reinicio de las audiencias, la jueza de Garantías Marina Barbagelata validó las correcciones técnicas que los fiscales Patricia Yedro e Ignacio Aramberry realizaron sobre los hechos atribuidos, unificando el número de contrataciones y ajustando las fechas del delito .

    Actualmente quedan 18 imputados en el banquillo de los 32 originales . El resto de los involucrados modificó su situación procesal: 12 de ellos accedieron a suspensiones de juicio a prueba (probation), Esteban Scialocomo acordó un juicio abreviado y el contador Gustavo Falco fue sobreseído . Ante la falta de objeciones a las pruebas de la Fiscalía por parte de los abogados defensores Leopoldo Lambruschini y José Velázquez, la magistrada los dispensó de asistir a las extensas jornadas de debate .

    El debate central giró en torno a los pedidos de sobreseimiento para Diego Martín Pagnoni, Mariano Speroni y Hernán Javier Díaz, quienes se desempeñaban como auditores del Tribunal de Cuentas . Sus abogados argumentaron que las pruebas recolectadas son insuficientes para elevarlos a juicio, alegando que los mensajes de texto analizados corresponden al rol habitual de la administración pública o que los imputados ya no cumplían funciones de control en los períodos señalados .

    Por el contrario, los fiscales rechazaron de plano las desvinculaciones y denunciaron un «control laxo» e intencional debido a vínculos de cercanía o amistad entre los encargados de auditar y los sospechosos . El MPF sostiene que sólo se revisaban muestras insignificantes de contratos por año y expuso que durante la investigación penal sufrieron la negativa de informes por parte de la Legislatura y la sustracción de un expediente judicial .

    La jueza Barbagelata comunicó que resolverá estos pedidos de sobreseimiento recién al finalizar las audiencias generales de remisión .

    Para el futuro juicio oral y público, la Fiscalía presentó una lista de testigos clave de alto perfil institucional y contable :

    El cronograma de las audiencias generales quedó fijado para los días martes, miércoles, jueves y viernes, aplicando para los días centrales una doble jornada obligatoria que va de 9:00 a 12:00 y de 16:00 a 19:00 horas

  • Escándalo del propofol: El anestesista Hernán Boveri dijo que es «inocente» y que no hay pruebas en su contra

    Escándalo del propofol: El anestesista Hernán Boveri dijo que es «inocente» y que no hay pruebas en su contra

    Hernán Boveri (45), el anestesista del Hospital Italiano procesado en la causa que se investiga el robo de fármacos de ese centro médico, amplió su declaración indagatoria ante la Justicia a través de un escrito en el que negó los cargos en su contra y apuntó contra los que lo denunciaron.Boveri fue procesado, sin prisión preventiva, por el juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional Javier Sánchez Sarmiento, quien lo imputó como autor del delito de «administración fraudulenta» y le trabó un embargo sobre sus bienes de $70.000.000.En el mismo fallo que se conoció el viernes pasado, el magistrado también procesó a Delfina Lanusse (29), una residente del tercer año que trabajaba junto a Boveri en el Hospital Italiano del que se habrían sustraído sustancias como propofol y fentanilo con fines de consumo recreativo, en lo que se denomina las fiestas con «viajes controlados» o «propofest».En este caso, Lanusse fue considerada como partícipe secundaria del mismo delito que Boveri y le fijaron un embargo de $30.000.000.La muerte del anestesista Alejandro Zalazar (34) en Palermo fue lo que desató el escándalo por el robo de propofol y fentanilo del Hospital Italiano.Mientras tanto, la investigación en esta causa continúa y se van a llevar a cabo una serie de medidas de pruebas, principalmente sobre los celulares, tablets y otros dispositivos electrónicos secuestrados, y declaraciones testimoniales.Por el momento, el expediente, en el que también interviene el fiscal Lucio Herrera de la Fiscalía N°29, no hay otras personas imputadas más allá de Boveri y Lanusse.El descargo del imputadoPoco antes de que el juez dictara los procesamientos, Boveri presentó una declaración por escrito en la que aseguró que es «inocente» y que las denuncias en su contra «son testimonios sin prueba».En el expediente judicial consta la denunciada presentada en su momento por la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA). Esta organización que en una reunión institucional, Boveri reconoció el consumo y la sustracción de los estupefacientes del Hospital Italiano. Fue allí que los doctores Gonzalo Domenech y Juan De Domini lo acompañaron, frente a Martín Meiriño, referente del área.De acuerdo a esa denuncia, Boveri primero negó tener un vínculo con Lanusse y dijo que iba a su departamento con el «supuesto fin de entregarle libros». Luego habría reconocido «de manera expresa que dicho consumo era consentido de ambas partes» y que «intentó deslindar su responsabilidad señalando que no era él quien sustraía la sustancia del Hospital Italiano, sino que ello habría sido realizado por la propia residente».Ante esos dichos, Boveri se habría defendido argumentando que en esa reunión no se le permitió asistir con sus abogados, que no fue filmada y que no hay actas que certifiquen los dichos de las partes expuestos en esa denuncia. Además, justificó la presencia de estupefacientes y jeringas en su domicilio por «un tratamiento oncológico» que le realizaba a su perro fallecido.Asimismo, destacó que el Hospital Italiano no pudo identificar faltantes en su stock para defenderse de las acusaciones en su contra.En un documento al que tuvo acceso Clarín, el Hospital Italiano reconoce no haber detectado faltante de stock de fármacos en su inventario. Firmado por el jefe de servicio y en respuesta a un pedido de la justicia sobre la «cuantificación o estimación de las cantidades de propofol que habrían sido sustraídos por el Dr. Boveri y/o Lanusse» indicaron que no han podido «determinar ni estimar las cantidades eventualmente sustraídas» luego de una investigación interna.»Habiendo revisado los reportes de descarte de fármacos controlados no hemos encontrado incongruencias que nos permitan llegar a ninguna conclusión o estimación», aseveraron.Además, en ese documento, destacaron a Boveri y a Lanusse como «profesionales prolijos en la confección de los documentos de registro asistenciales y no han sido objeto de reporte de discordancias de consumo y descarte».Según pudo saber Clarín, Boveri se apartó de la institución médica en la que se desempeñaba hace años luego de conocerse la muerte de Alejandro Zalazar (34), un residente del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, del Hospital Rivadavia y de la Fundación Favaloro.Zalazar fue hallado sin vida el 20 de febrero en su departamento de Palermo. En el lugar del hallazgo, y en circunstancias que investiga el fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, junto al Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone, encontraron frascos catalogados como fentanilo y propofol cuya trazabilidad podría llegar hasta el Hospital Italiano.Por su parte, Lanusse era una residente del tercer año que trabajaba junto a Boveri en el Hospital Italiano del que se habrían sustraído sustancias para uso hospitalario con fines de consumo recreativo.A su vez, Lanusse fue compañera en el Hospital Rivadavia de la residente de tercer año Chantal Leclercq (27), amiga de Zalazar y quien fue vista manipulando el celular de él en la escena del hallazgo del cuerpo.Las cámaras de seguridad del edificio del anestesista también tomaron a Lanusse saliendo con una tablet en la mano y se investiga si se trataba del iPad del fallecido, que aún no encontraron.También se supo que en una denuncia presentada el 9 de marzo por AAARBA) Leclercq había reconocido en una entrevista realizada en la institución haber consumido propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, y que las habría obtenido en el Hospital Rivadavia, aunque aclaró que su consumo se producía fuera del ámbito institucional.Además, dijo que con Lanusse habían consumido «cocaína y micropunto» en un viaje a Colombia realizado en enero.