Etiqueta: Ricardo

  • Ricardo Lorenzetti, apurado por completar la Corte Suprema: «El tiempo de designar jueces es ahora»

    Ricardo Lorenzetti, apurado por completar la Corte Suprema: «El tiempo de designar jueces es ahora»

    Ricardo Lorenzetti, apurado por completar la Corte Suprema: «El tiempo de designar jueces es ahora»

    Ricardo Lorenzetti insistió este martes en la necesidad urgente de designar nuevos miembros para cubrir los dos cargos vacantes en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y advirtió que “no es normal” que el máximo tribunal funcione con solo tres integrantes. “El tiempo de designar jueces es ahora”, afirmó.

    Lorenzetti, junto a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, integra actualmente la Corte Suprema, que debería contar con cinco miembros. Desde diciembre de 2024, cuando renunció Carlos Maqueda —y considerando la vacante que dejó Elena Highton en 2021—, el tribunal opera con dos cargos sin cubrir. “No es normal que tengamos tres miembros en la Corte. Yo tengo muchísima actividad internacional y me cuesta explicar que somos solo tres”, se quejó en una entrevista concedida a TN.
    El juez también destacó la importancia de garantizar diversidad de género en el tribunal, a pesar de la polémica generada por el decreto impulsado por Javier Milei, que modificó los procedimientos previos para la designación de jueces. “Tiene que haber diversidad de género porque es muy importante. La Corte debe ser diversa y reflejar lo que es la sociedad”, subrayó, y agregó que estos temas, aunque a veces parezcan lejanos, deben vincularse con los problemas de la población.
    En la misma entrevista, Lorenzetti se refirió al juez federal Ariel Lijo, cuyo pliego fue rechazado por el Congreso a principios de abril. “Yo lo aprecio y considero que es un buen candidato, pero la decisión es del Presidente”, aseguró. Además, señaló que los postulantes a la Corte deben provenir del Poder Judicial.
    Consultado sobre la posibilidad de ampliar el número de integrantes del tribunal, Lorenzetti se mostró reticente. “No es fácil designar dos jueces, y el Gobierno anterior tampoco cubrió una vacante. Si se aumenta el número y además consideramos que habrá elecciones, vamos a estar mucho tiempo con una Corte inestable”, opinó.
    Respecto a la reciente condena contra Cristina Kirchner en la causa Vialidad, dijo que “desde el punto de vista jurídico está terminado el tema”. “Entiendo a quienes están enojados o disconformes, pero el proceso está terminado”, sostuvo, y añadió que es fundamental “proteger las instituciones”, ya que estas existen para resguardar a los débiles frente a los poderosos.
    Lorenzetti recordó que la mayoría de los jueces que intervinieron en esa causa fueron designados durante los gobiernos kirchneristas. “Obviamente estos casos merecen debate y hay críticas. Entendemos que hay gente molesta, y también comprendemos que no es bueno en ningún país encarcelar a un presidente, pero nosotros juzgamos delitos”, enfatizó.
    Finalmente, evitó opinar sobre la posible interpelación y la moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Señaló que se trata de un procedimiento “previsto y un mecanismo de control”, pero aclaró que “la decisión corresponde a otros poderes del Estado y nosotros no podemos opinar”. Asimismo, subrayó que, del mismo modo que no desean injerencia en el Poder Judicial, ellos deben abstenerse de interferir en lo que haga el Congreso.

  • Ricardo Coler: “El camino del fracaso es dejar contento a todo el mundo”

    Ricardo Coler: “El camino del fracaso es dejar contento a todo el mundo”

    Ricardo Coler: “El camino del fracaso es dejar contento a todo el mundo”

    ¿Qué sucede cuando un explorador de lo exótico decide mirar con lupa su propio entorno? Durante años, el médico y periodista argentino Ricardo Coler se dedicó a rastrear la excepcionalidad en los rincones más remotos del mundo. Investigó el último matriarcado en China para escribir *El reino de las mujeres*; exploró a la única diosa viva en Nepal en *Ser una diosa*; y persiguió el secreto de la longevidad extrema en Ecuador, plasmado en *Eterna juventud*. Tras alcanzar éxitos internacionales con sus crónicas de viaje, Coler dio un giro definitivo hacia la ficción cotidiana.

    Primero publicó *Un médico* y luego redobló la apuesta con *Un jefe* (Planeta, 2025), una novela que desnuda el detrás de escena de un sanatorio. Lejos de aquellos escenarios remotos, el autor utiliza su experiencia en el ámbito de la salud para ofrecer una radiografía ácida y lúcida sobre las instituciones, los hilos del poder, la soledad del mando y la vulnerabilidad humana. En diálogo con *Clarín*, Coler desarma los mitos de la autoridad con la precisión de un médico y la pasión de un escritor.
    —Antes, el denominador común de tu obra parecía ser la búsqueda de la excepcionalidad: sociedades matriarcales, poblaciones poliándricas, zonas azules… ¿Cómo fue el viraje desde ese mundo lejano y extraordinario hacia lo cotidiano y cercano?
    —En realidad, he viajado a lugares extremos —China, Nepal, Corea, una ciudad muy pequeña en México— para, desde allí, poder describir lo que nos pasa a todos. Cuando estoy en una sociedad tan distinta, donde los dioses están vivos o la gente vive mucho tiempo, es como si se derrumbara un castillo de naipes: todo lo que siento, pienso, lo que me alegra o entristece, lo que me impulsa o detiene, se destruye porque descubro que no son más que construcciones sociales. Para mí, es un momento muy feliz, como si el drama de mi vida terminara, porque me permite repensar todo desde otra perspectiva.
    —¿Cómo trasladás esas experiencias a la escritura?
    —Cuando empiezo un libro, arranco con una idea, pero nunca escribo exactamente lo que quiero, siempre surge algo distinto. Quizás tenga que ver con mi vida: vengo de una familia de clase media baja y tuve que construir mi camino solo. En la escritura dejo que todo fluya; cuando uno se lleva bien con el inconsciente, es como un motor que te empuja. Me cuesta más escribir lo que planifico que lo que me va sucediendo.
    —¿Cuál es la distancia entre vos y el protagonista de *Un jefe*?
    —Hay muchas cosas que vi, otras que me pasaron y otras que imaginé. Por ejemplo, soy médico, pero no urólogo, como el protagonista; no dirigí un sanatorio, aunque sí una empresa médica. Tampoco soy mujeriego ni vivo solo ni me dedico exclusivamente a la medicina, como él. Pero hay sentimientos y posturas con las que me identifico, aunque no siempre. Además, el personaje es más divertido que yo: no entiende por qué lo eligieron jefe del sanatorio, alguien a quien nunca le dieron nada y de repente se encuentra en un lugar inimaginado. Piensa que hay algo raro en esa elección.
    —¿Tiene esto que ver con el síndrome del impostor o con el peso social que implica ejercer el poder?
    —Cuando pensamos en un jefe, generalmente pensamos mal. Se lo puede temer o respetar, pero querer es difícil, salvo que se lo quiera para conseguir algo. Creo que las cosas funcionan cuando los jefes son buenos. Por más excelente que sea el equipo, tiene que haber un jefe que lo haga funcionar. Pero el jefe se critica desde el principio, como si fuera malo por definición.
    —¿Te inspiraste en personas reales para los personajes de la institución?
    —Algunos sí. Por ejemplo, Doménico, el director del sanatorio, se parece mucho a un director de clínica que conocí: un tipo peculiar que iba a la cocina, la guardia y terapia intensiva. Había tenido dos hijos con una empleada y no lo contaba; los chicos eran igual a él. Pero el sanatorio funcionaba, era impresionante.
    —Tu obra tiene una economía de recursos, pero aparece alguna que otra metáfora que cambia la tónica. Además, el libro funciona como una radiografía de las instituciones, con escenas de chismes y rumores muy jugosos.
    —Creo que tiene que ver con cómo leo yo. Hay pocos nombres propios: al protagonista, por ejemplo, nunca lo nombro. En las novelas argentinas no se habla mucho del trabajo; hay historias de amor, aventuras, misterio, policiales, pero sobre el trabajo poco. Yo trabajo desde los 14 años, en una línea de montaje y luego toda mi vida. Eso me dio algo de calle.
    —El protagonista es un médico que no quiere escuchar a sus pacientes. ¿Querías hacer una crítica sobre el ejercicio de la profesión y el ego del médico?
    —Hay pacientes que te cuentan toda su vida y el médico no está para eso. Por ejemplo, tuve una paciente con cálculos en la vesícula que se debía operar. Cada vez que venía, me relataba lo que había comido, cómo lo cocinó, la comparación con su cuñada… Y, por más buena voluntad que tengas, estás pensando en la gente que te espera y en los resultados del laboratorio. A veces el médico se pierde y no sabe qué hacer.
    —En la novela aparece el binomio dignidad/indignidad cuando el dueño de la clínica se convierte en paciente, vulnerable y

  • Luis Caputo cruzó a Ricardo Quintela por decir que lo iban a investigar cuando Milei deje el poder: «Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar»

    Luis Caputo cruzó a Ricardo Quintela por decir que lo iban a investigar cuando Milei deje el poder: «Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar»

    Luis Caputo cruzó a Ricardo Quintela por decir que lo iban a investigar cuando Milei deje el poder: «Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar»

    El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió con dureza a través de redes sociales al gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, luego de que este afirmara que el funcionario del gobierno de Milei sería investigado cuando la oposición vuelva al poder. “Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar bien su provincia, que es un desastre”, le reprochó Caputo.

    En su contundente mensaje, el ministro recordó: “Ya estuvieron y lo hicieron gobernador, porque para eso ustedes utilizan el poder del Estado. Tuvieron que inventar entonces que mi familia había atentado contra la vicepresidenta”. Esta declaración alude al intento de magnicidio contra Cristina Kirchner y a las denuncias surgidas durante el juicio sobre presuntos vínculos entre la empresa familiar Caputo Construcciones y Jonathan Morel, líder de la agrupación Revolución Federal, quien estuvo bajo investigación y fue detenido temporalmente.
    Caputo redobló la apuesta: “Por no adherir al RIGI, está privando a los riojanos de empleo, recursos y mejores salarios. Mejor que amenazar, dedíquese a gobernar bien su provincia, que por su culpa es un verdadero desastre”.
    El cruce comenzó tras una entrevista concedida por Quintela a Infobae TV, en la que cuestionó al ministro luego de sus críticas a la posible candidatura presidencial de Axel Kicillof. Caputo había afirmado que, “por más que ocurra una guerra mundial o una invasión extraterrestre, Axel Kicillof nunca va a ser presidente”, una frase que generó malestar en el entorno del gobernador bonaerense.
    En respuesta, Quintela advirtió: “Lo vamos a investigar a él también cuando lleguemos al poder. Vamos a hacer lo que nunca hicimos, que es investigar qué sucedió en esta gestión. Por eso, los inversores tienen que tener cuidado”. Estas palabras fueron interpretadas por Caputo como una amenaza, motivo por el cual respondió públicamente.
    El gobernador riojano acusó además a Caputo y su entorno de desconocer la realidad del país: “No conocen el país porque no lo visitan, no saben cuáles son los problemas. Nunca desembarcaron en una provincia para fijarse en lo que pasa con la gente. No conocen la idiosincrasia ni el potencial de cada región. Lo único que conocen son políticas para beneficiar a un grupo selecto de la Argentina y del extranjero”.
    Quintela también cuestionó el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y el nuevo proyecto “superRIGI”, señalando que implican “una entrega total, absoluta, de nuestra riqueza”. La Rioja es una de las provincias que no adhirió al RIGI, a diferencia de Catamarca y San Juan, que impulsan proyectos mineros con inversiones que oscilan entre 200 y 2.000 millones de dólares. El gobernador argumentó que no se opone a las inversiones, sino “a un sistema donde ellos se la llevan toda y las provincias quedan con muy poco”.
    Sobre la denuncia aludida por Caputo, cabe recordar que en octubre de 2022, en el marco del proceso judicial por el intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), entonces a cargo de Agustín Rossi, presentó una denuncia vinculando a integrantes de Revolución Federal, incluido Jonathan Morel, con supuestas amenazas a la vicepresidenta.
    Durante la investigación, se detectaron pagos realizados por la empresa familiar Caputo a Morel por trabajos de carpintería en dos proyectos inmobiliarios de la empresa en Añelo, Neuquén. Flavio Caputo, hermano de Luis y primo de Nicolás Caputo, se presentó ante la justicia y ofreció colaborar para desmentir las acusaciones, señalando que estas contrataciones fueron meramente comerciales y no constituyen “apoyo financiero” a la agrupación.
    Morel fue detenido durante la investigación, aunque luego quedó libre acusado de “incitación a la violencia colectiva”. Frente a la controversia, Caputo reiteró: “Yo no tengo la culpa de que un loco haya querido matar a la vicepresidenta”.